Para la candidata del PRD, PTI y MC al Senado de la República por Michoacán, Fabiola Alanís Sámano, el nuevo y escandaloso desfalco a Pemex es un llamado de atención para sancionar con el voto ciudadano al PRI y al PAN, el primero de julio en las urnas, porque, generalmente, ese recurso del pueblo impactan en los gastos de campañas electorales como la actual.
Explicó que como parte de “sus atracos sistemáticos al patrimonio de los mexicanos”, ahora se supo que la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados solicitará a la Secretaría de la Función Pública (SFP) que “investigue la desaparición contable de casi 400 mil millones de pesos” en Pemex Exploración y Producción (PEP).
Lo anterior, recriminó, corresponden a pérdidas en instrumentos financieros colocados en el extranjero durante 2009, monto que se “traspasó como cuenta por cobrar a cargo de Pemex Corporativo en 2010”.
Pero para hacer justicia a la Nación y encarcelar a los delincuentes de cuello blanco que han consumado esos actos, afirmó que es necesario “el cambio verdadero que ofrecen los candidatos del Movimiento Progresista”, que encabeza Andrés Manuel López Obrador.
La ex presidenta estatal del PRD precisó que ese macrodesvío de fondos de la empresa, “establece una nueva marca en la historia del despojo del patrimonio nacional, a favor de los intereses de los grupos corruptos enquistados en el PRI y en PAN”.
Insistió en que “estamos ante uno de los actos delictivos más escandalosos en la historia reciente de México, cuyo fin no es sólo saquear a Pemex y ganar con dinero ilegal las elecciones”, sino “intentar demostrar la inoperancia de Petróleos Mexicanos como empresa pública de los mexicanos y justificar su privatización”, como lo propone los “candidatos priísta y panista al gobierno federal y hasta el vocero de Elba Esther Gordillo”.
Por justicia elemental, consideró que quienes cometen esto actos “tendrían que ser sancionados penalmente y quedar impedidos para competir por los altos puestos que se elegirán el 1 de julio próximo”, empero, se preguntó “¿cómo puede hacerlo el IFE, con los dados cargados a favor de los partidos de la derecha?”.
Alanís Sámano recapituló que en enero de 2002, a poco más de un año del inicio del sexenio de Vicente Fox, se anunció el desvío irregular de más de mil 400 millones de pesos de Pemex al PRI, a través del sindicato petrolero durante la campaña electoral del año 2000, lo que finalmente concluyó en una multa por 1000 millones de pesos a ese partido.
Mientras que el PAN “también resultó involucrado en esa campaña con el uso ilegal de recursos, mediante los llamados “Amigos de Fox” –Lino Korrodi y sus empresas, entre otros-“, pero los implicados se ampararon en el secreto bancario para lograr la impunidad y lo que se alcanzó a comprobar fueron 91 millones 227 mil pesos de procedencia ilegal.
En ambos casos, el PRI y PAN “rebasaron los topes de gastos autorizados para las campañas respectivas”.
























