Hay viajes para reencontrarse, hallar el amor, olvidar una desilusión, iniciar una aventura, cambiar la monotonía cotidiana; o darse un regalo de cumpleaños.
Para Alicia Sornosa su periplo fuera de las fronteras españolas comenzó  el día que la larga crisis económica, en España y en el resto de Europa,  terminó expulsándola de su empleo y de su ingreso.
            
“Tenía una moto con la que recorría de  Madrid a mi casa a las afueras de la ciudad, una moto normalita que me llevaba y me traía; y un día cuando la crisis estaba por todo lo alto, y lo había perdido todo decidí irme a viajar, a ver el mundo, a salir de la cotidianeidad… estaba cansada de ver gente que no te sonríe, que ni se preocupa por saludarte”, confesó Sornosa.
            Y esa huida en 2011 la ha llevado a dar la vuelta al mundo en moto y plasmar sus experiencias en un libro titulado “360 grados: una mujer, una moto y el mundo”, editorial Banda Aparte.
La autora llegó invitada por la Sociedad Geográfica Española, para presentar su libro en la Térmica, en Málaga, España con un auditorio a tope de moteros y moteras.
            Durante su presentación, confesó que su mejor viaje es uno “construido con pedacitos de muchas partes” en el que esté la comida española, la sonrisa y la amabilidad de los mexicanos y también de muchos sudamericanos; con el orden de los japoneses pero igualmente un poco del caos de los tailandeses.
            Nadie creería que esta aventurera de 45 años de edad nacida en Madrid, de complexión menuda y de estatura bajita tiene la fuerza física para mover su Ducati; una moto que en el mercado tiene un precio promedio de 10  mil euros, aproximadamente al tipo de cambio actual son 221 mil 400 pesos, y con una media de 200 kilogramos de pesaje.
            Aunque sin duda demuestra que si quiere hacer algo “se puede lograr” sin importar las barreras, ni siquiera las del idioma o las más convencionales como ser mujer y moverse por el mundo “sola” como ella defiende y afirma que lo hace. Siendo capaz, inclusive de hacerle las maniobras mecánicas, a su propio bimotor.
Le pregunté en qué año inició sus rutas: “En 2011 fue el año que me estrené como viajera de largas distancias, la vuelta al mundo la hice desde septiembre hasta abril de 2013”.
            Los siguientes han sido sus itinerarios: en 2011 a 2013, vuelta al mundo salida desde España,  Italia, Egipto, Sudán, Etiopía, Kenia, India, Singapur, Australia, EU, Canadá, México, Centroamérica, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Bolivia y  Argentina; en 2014, España-Japón  saliendo de España, Francia, Alemania, Polonia, Lituania, Letonia, Rusia, Kazajistán, Mongolia y  Japón; en 2015, España-Europa del Este saliendo desde España, Italia, Eslovenia, Hungría, Eslovaquia, Polonia, Chequia, Alemania, Austria, Suiza y Francia; en 2016, India-Nepal, saliendo de Delhi, Bombay, Kanjakumari, Ponfdicherri, Chennai, Calcuta, Katmandú, Annapurnas, Bardia, India hasta Delhi; en 2017, en India, los Himalayas indios; en 2017, México, partiendo desde Tulum hasta llegar a Mazatlán y a Baja California; en 2018, África, partiendo desde Etiopía, Kenia, Tanzania, Malawi, Mozambique, Sudáfrica y Lesoto.
Justo a Sornosa le impulsa que “la moto es el mejor medio de transporte que existe para viajar” porque es permeable al medio ambiente, además produce curiosidad en otras personas.
Respecto de las lecciones que le ha dejado esta experiencia, destaca sobre todo tener  humildad y eliminar los prejuicios. “Pero la lección más importante es que el ser humano es bueno, que todos necesitamos lo mismo: tener cerca a los que queremos, un techo y comida. Comprendes que las diferentes culturas son tan válidas como la tuya y que la vida es corta y hay que aprovecharla”.
A COLACIÓN
            En su vuelta al mundo, Sornosa confiesa que ha dejado de lado viajar con su moto por países árabes: “He pasado por algunos como Egipto y Sudán. En este primero (en 2011) el ambiente estaba enrarecido y a punto de estallar la primavera egipcia. Había mucho controles militares por el camino y me trataron mal”.
En 2017, de acuerdo con datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT),  a nivel global viajaron 1 mil 322 millones de personas, esto significa, que únicamente el 17.9% del total de la población mundial ha tenido ese privilegio de visitar otro país; de salir  más allá de sus fronteras naturales.
            ¿Se puede viajar por el mundo con 20 duros? Para Sornosa se puede, ella me explicó que además de su moto lleva una tienda de campaña, hace su comida en ruta y que “tener más o menos dinero significa viajar más o menos rápido, más o menos lejos,  pero no impide el viaje”.
Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales