Durante el arranque de campaña de Minerva Bautista Gómez, la candidata al Senado de la República por el Movimiento Progresista, Fabiola Alanís Sámano, anunció que “Morelia va por un cambio verdadero” el primero de julio y será una ciudad “unida, digna, próspera, justa y en paz”, luego de 20 años de gobiernos priístas y panistas.     

Para la ex presidenta estatal del PRD, ya es el momento de que el ayuntamiento de Morelia “asuma su obligación de velar por la prosperidad de la población y no sólo por los negocios de un puñado de empresarios”.
Desde el salón Michoacán del Centro de Convenciones, destacó que su compromiso, así como el de los candidatos de la coalición por los dos distritos electorales federales de esta capital y la presidencia capitalina, es “poner todos los recursos del municipio al servicio del bienestar de la gente y el combate a la desigualdad”.

Lo anterior, dijo, se logrará mediante el apoyo “mini, pequeñas y medianas empresas locales”, como ya se contempla en el proyecto que encabeza Andrés Manuel López Obrador, rumbo a la presidencia de la República, de manera que el nivel de vida de la gente sea el “principal indicador de la nueva economía”.

Además, recordó que el compromiso de los contendientes de la izquierda, es el aumento a la inversión municipal en infraestructura, ya que “genera mucho empleo” y también se “reducirá el consumo de productos contaminantes y se pondrá en práctica la reutilización y el reciclamiento, así como un programa de recuperación del ambiente en nuestra ciudad”.

De tal forma que Morelia será “no sólo conocida por su patrimonio histórico, cultural y turístico, sino por el bienestar, la convivencia pacífica y progresista de su gente”.

En contraste, criticó que los gobiernos panistas y priístas “dividieron a nuestra querida ciudad en dos morelias reales”, una, la del “turismo exitoso, la de Tres Marías, la de Altozano, con todos los lujos imaginables, canchas de golf de primer mundo”, megacentros comerciales de alto consumo y comodidades sin límite”.

Y la otra, la de “cientos de colonias con hambre y desempleo, con los servicios de agua potable más caros del país y con una juventud sin recursos, ni oportunidades para hacer el proyecto digno de vida al que todo ser humano tiene derecho”.

Empero, ahora, la energía social de los morelianos y morelianas está en marcha y la gente “urge justicia y exige la oportunidad de vivir dignamente”, por esos, “somos miles quienes estamos comprometidos con esa otra Morelia, la que nos cubrirá generosamente a todos y todas”.