La historia en breve
Los gritos en mi universidad, la “Ibero”
Ciro Gómez Leyva
La elección presidencial que me tocó cuando estudié Comunicación en la Universidad Iberoamericana fue la de 1976. Iba en primer semestre. Compitieron el priista José López Portillo y… nadie. Era tan desolador el panorama que el PAN no postuló candidato. Y la izquierda electoral no había nacido.
El candidato del PAN en 1970, don Efraín González Morfín, fue mi generoso y erudito profesor de Legislación de Medios. Además de los fundamentos del periodismo (muy útiles todavía, gracias a Mier, Giardinelli, Prieto, Bernetti), en la Ibero descubrí la filosofía con Miguel Manzur, aprendí a amar la literatura con Guillermo Sheridan y me apasioné de la sociología en las clases de Luis Aguilar. Pero la política electoral era algo ajeno, sin importancia.
De ahí que mi primer sentimiento al ver las imágenes de la trifulca del viernes en torno de Peña Nieto fuera de nostálgica envidia. No entiendo a quienes equiparan los gritos de los jóvenes de la Ibero con el fascismo. Qué colosal confusión de conceptos.
Cierto que, como hace 36 años, un estudiante de la Ibero habita en la zona privilegiada de la sociedad mexicana. Pero motivos para la angustia, el rechazo y la furia no faltaban ni faltan hoy.
Toda cultura se ha de estudiar como comunicación, decía Umberto Eco en mi cuaderno Scribe. Los gritos de “asesino”, “no te queremos aquí”, salieron de las voces de la generación de la guerra contra el narco, el mercado profesional hostil y la desilusión por muchas de las prácticas de la democracia formal.
Voces iracundas, utópicas quizá, creo que genuinas, honestas. No les reclamemos que no se hayan comportado con civilidad ejemplar, carajo. No a estos jóvenes del siglo XXI.
El asalto a la razón
Josefina, AMLO y el chisme como discurso
Carlos Marín
A la noticia verdadera o falsa; el comentario con que se pretende indisponer a unas personas con otras; a la murmuración, los diccionarios definen: chisme.
Este subgénero “informativo” suele ser simple al principio y termina casi siempre inflado por lo que cada chismoso le va poniendo de su propia cosecha, hasta volver indescifrable la especie original.
Chismear es común pero, a diferencia de cuando las honras ajenas eran comidilla en vecindades y mercados, hoy transitan por las autopistas del ciberespacio.
El chismorreo disputa al periodismo la oportunidad de conocer informaciones y opiniones fundadas acerca de hechos de interés público. Y peor: los chismes aderezan el discurso político.
Sobran ejemplos y entre los recientes está uno sobre la colosal deuda de Coahuila, sobre la que el “dato duro” pareciera ya ser lo de menos.
Ayer, en la primera plana de Reforma y bajo el título Pide Peña castigar “moreirazo”, el primer párrafo decía: “Enrique Peña consideró ayer que se debe castigar a los responsables de la megadeuda que contrató el gobierno de Coahuila con documentos falsificados, que asciende a 36 mil millones de pesos”.
La deuda global del estado, según la Secretaría (de Hacienda), suma en efecto: 36 mil 510 millones de pesos. Del total, el grupo parlamentario del Partido Acción Nacional (oposición al moreirapriato en la entidad) presentó una denuncia en contra de “quien resulte responsable” por la falsificación de documentos oficiales para la obtención de créditos por alrededor de tres mil millones de pesos.
Lo intrigante del asunto es que el gobierno de Humberto Moreira no tenía necesidad de falsear papeles para conseguir prestada esa cantidad.
El destino de ese (y el resto) dinero es investigado por las autoridades y, por desconfiables que sean las de Coahuila (adictas al mandatario Rubén Moreira, hermano del ex gobernador Humberto), serán determinantes las conclusiones de la Función Pública, la Secretaría de Hacienda y la Procuraduría General de la República (del gobierno panista de Felipe Calderón).
A la fecha, el principal acusado de las falsificaciones, lavado de dinero y relaciones con la delincuencia organizada es el ex tesorero del gobierno estatal, Javier Villarreal, y es de presumir la responsabilidad que tengan otros funcionarios “menores”, tanto locales como de la Secretaría de Hacienda (que autorizaron los papeles balines).
El sábado, en Saltillo, Enrique Peña Nieto dijo la obviedad de que deben ser investigados y castigados “los responsables”.
¿Alguien podría decir lo contrario?
Necesitados de remontar el remoto segundo lugar que se disputan en las preferencias, a Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador les parece correcto hacer suyo el chisme para afirmar lo que ninguna autoridad ha hecho: culpar a Humberto Moreira de las falsificaciones y calificar a Peña de “cínico” por pedir lo único lógico.
Cubículo Estratégico
La reforma laboral será la del PRI
Carlos Mota
La Secretaría del Trabajo ha generado un documento sobre la reforma laboral, en el que desgrana 15 propuestas específicas dentro de ella y evalúa si en esos temas en particular existe o no coincidencia versus las reformas propuestas por los partidos de oposición, el PRI y el PRD. Vale la pena mirarlo.
Un ejemplo. En cuanto al rubro “Trabajo Infantil”, la propuesta específica dice: “Endurecer las medidas para la contratación de menores de 14 años”. Luego vienen unos cuadritos para ver qué partido apoya eso. El PAN, sí; el PRI, no; el PRD, sí.
Otro ejemplo. En cuanto a la propuesta específica “Limitar la generación de salarios vencidos por despido injustificado, sin prejuicio de la indemnización correspondiente”, se lee: PAN, sí; PRI, sí; PRD, no.
El mejor ejemplo, el de la flexibilidad laboral, dice: “Nuevas modalidades de contratación con salario, prestaciones, seguridad social y antigüedad (a prueba, capacitación inicial, temporada)”. El cuadrito reporta: PAN, sí; PRI, sí; PRD, no.
Y así. Hay tres reformas laborales propuestas desde 2010 y 2011, una por cada partido. Pero no hay acuerdo, no lo hubo. De hecho, un cúmulo no menor de actores públicos habría dicho a la secretaria Vélez que, dada la insistencia sobre la reforma que el gobierno había mostrado en el pasado y por el proceso electoral que vivimos… mejor ahora no le mueva ni insista…
La propuesta del presidente Calderón coincide en 10 aspectos específicos con el PRI y en 12 con el PRD. En ocho hay coincidencia plena de los tres partidos.
El trabajo, pues, es hasta cierto punto silencioso. Así debe ser, así está siendo.
El próximo Congreso tomará posesión en septiembre. Una cantidad cada vez mayor de actores empresariales ve con buenos ojos a Enrique Peña Nieto en la Presidencia de la República —un empresario de la lista de Forbes me dijo la semana pasada que ya no hay vuelta de hoja, que es él—, y al PRI dominando al menos en la Cámara de Diputados.
La reforma laboral será la del PRI. Es altamente probable que con Manlio encabezando la bancada de diputados incluso mejore la propuesta de su partido. La única pregunta es si habrá voluntad para aprobarla antes de que tome posesión el nuevo Presidente.
Trascendió
Trascendió
:Que a pesar de las presunciones iniciales del gobierno de Nuevo León sobre la probable condición “migrante” de los 49 asesinados y hallados en Cadereyta, las autoridades federales también estudian la posibilidad de que las víctimas sean de localidades del norte del país y que sus restos fueran “sembrados” en una zona con activa presencia del cartel del Golfo.
:Que en la PGR comenzarán a rodar cabezas por las protestas de madres de víctimas del crimen organizado.
Tras su reunión con las madres, esposas e hijas de los desaparecidos en que se denunció el tortuguismo de los investigadores, a la procuradora Marisela Morales le bastó revisar un expediente para ordenar la baja de un coordinador de área y un titular de una unidad porque tenían congelada la indagatoria, sin desahogar las diligencias del caso.
:Que en el cuartel general de Enrique Peña Nieto reciben “con calma” las ofensivas de sus adversarios, como el escándalo que armaron simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador en la Universidad Iberoamericana.
“Todo está calculado”, comentan, y aseguran que el “peor” escenario para el candidato del PRI es ganar el 1 de julio con una ventaja menor a 10 por ciento de la votación sobre el segundo lugar.
:Que a mes y medio de campaña, Josefina Vázquez Mota decidió meter el acelerador y soltar todos los ases que tiene, luego de dos semanas de intensas críticas.
La candidata dio un jalón de orejas en el CEN del PAN para que en los medios no se diga que anda “sola” en la campaña, y por eso el presidente del partido, Gustavo Madero, la acompañó en su gira por Veracruz.
:Que las cosas se están poniendo tensas entre Isabel Miranda de Wallace, candidata del PAN al gobierno de la Ciudad de México, y su coordinador de campaña, Fernando Gutiérrez.
Ayer discutieron durante 20 minutos, después de su última reunión proselitista. Y rara vez el diputado coahuilense se hace presente en los actos de Miranda, y los errores de logística son ya cosa de todos los días.
:Que la candidata del PAN al Senado Rosi Orozco hará campaña contra la trata de personas en los lugares donde se realiza esta práctica.
La aspirante ya comenzó recorridos en La Merced y piensa acudir al corredor Tlalpan y a la calle Sullivan para exigir a los lenones que dejen de explotar a las señoras.
Duda Razonable
El dilema (y el peligro) de Mancera
Carlos Puig
Todo apunta a que el 1 de julio viviremos una jornada electoral inédita: el concepto de carro completo creado por los priistas será el único adjetivo posible ante lo que hoy dicen las encuestas que sucederá en el Distrito Federal con el Movimiento Progresista.
Alentado por una buena calificación de gestión del actual jefe de Gobierno, lo terso de su designación como candidato, su buena imagen personal y el progresivo deterioro de los partidos opositores en la capital, lo que suceda en las urnas este año puede ser peligroso.
Si leo bien las encuestas podríamos tener un jefe de Gobierno con mayoría absolutísima en la Asamblea, más las 16 delegaciones y, seguramente, todas las diputaciones federales y curules del Senado de mayoría.
La autodestrucción panista en el Distrito Federal, cuya preferencia partidista no supera hoy 15 por ciento, podría dar a Miguel Ángel Mancera un resultado mayor del 46 por ciento de Ebrard hace seis años.
Un buen ejemplo es la delegación Miguel Hidalgo, hace mucho tiempo territorio panista. Obsesión de Marcelo Ebrard, tanto que para ser competitivo convenció a personajes como Ana Gabriela Guevara o Guadalupe Loaeza, podría caer ahora en manos de la izquierda.
La más reciente encuesta a la que he tenido acceso —de Parametría— señala que el candidato del Movimiento Progresista, Víctor Hugo Romo, trae 14 puntos arriba del candidato del PAN, Miguel Ángel Errasti (17 por encima del primo del Niño Verde que se quiso disfrazar de ciudadano para engañarnos y hoy va por el PRI).
El PRI del DF sabe que tiene una oportunidad única, por el efecto Peña Nieto, de colocarse en un buen segundo lugar, y el mexiquense estará al menos una vez a la semana en eventos con Beatriz Paredes. No será sencillo acumular votos, el PRI capitalino está dividido, sin victorias hace demasiado tiempo.
Parece ser, sin embargo, el momento de Mancera. La mayoría de la Ciudad de México, dicen las encuestas, está cómoda siendo gobernada por la izquierda. Cada vez más una isla, por cierto, en el país. Tanto así que la elección ha otorgado una ventaja más a Mancera, dos de sus cuatro adversarias, Beatriz Paredes y Rosario Guerra, son políticas cuya historia las ubica en el centro izquierda y sus propuestas, hasta hoy, responden a esa historia. Y la señora Miranda de Wallace hace algunos días me dijo que si no fuera su adversario, le hubiera gustado que de ser jefa de Gobierno, su procurador hubiera sido… Mancera.
Eso complica cualquier campaña. Porque lo que debe ser un ejercicio de contraste, se vuelve imposible.
A partir del próximo lunes, por cierto, dedicaremos los En 15 de esta semana en MILENIO Televisión a conversar con cada uno de l@s candidat@s a gobernar el Distrito Federal. Ya grabamos tres de esas conversaciones y me quedo con la impresión de que estamos frente a candidatos serios, técnicamente competentes, que nos regalarán una campaña llena de contenidos.
Pero volvamos a Mancera.
Dice el ex procurador que nunca se imaginó estar en una campaña. No es un hombre de la política, pero ha sido un eficiente servidor público. Llegó a encabezar la procuraduría capitalina en los difíciles tiempos del New’s Divine.
Se dice de izquierda y quienes conocen su trayectoria saben que tuvo por mucho tiempo —yo supongo que no la ha perdido —toda la confianza de Andrés Manuel López Obrador. En 2006 se rumoró que encabezaba la lista para ser procurador o jefe jurídico de un eventual gobierno de AMLO.
Aun así, mantiene Mancera una imagen de hombre con pocas ligas partidistas y una vocación por lo ciudadano.
Pero por más ciudadano que uno sea o tenga tono conciliador y amable, ¿quién resiste el poder sin contrapesos? Una Asamblea Legislativa, 16 delegados y la bancada federal a su servicio…
De por sí, el diseño estructural de la ciudad hace pequeños virreyes sin supervisión ni control a los delegados; tiene un legislativo más débil frente al jefe de Gobierno que a Congresos estatales frente a gobernadores; de por sí… Y todo en manos del mismo partido, encabezado por el mismo señor.
Si a eso sumamos que 15 años de democracia en la ciudad, que han sido 15 años de gobiernos de izquierda, han poblado instituciones de personajes afines: sea en los tribunales locales, el Instituto Electoral o el Instituto de Acceso a la Información, por mencionar algunos, el sexenio de Mancera tiene el peligro de convertirse, paradójicamente, en uno que cada vez más margine a algunas.
Si las tendencias no cambian de aquí a la elección, Mancera tendrá que decidir entre julio y diciembre cómo hacer para ponerse él mismo amarres que le impidan la tentación de tornarse un emperador. En ese dilema se encuentra también una gran oportunidad de tirar lastres que hoy trabajan a la antigüita para la izquierda.
Política cero
Peña Nieto vs. las anomias pechugonas
Jairo Calixto Albarrán
Y no es que no le hubieran advertido que en la Universidad Iberoamericana lo esperaban con máscaras de Salinas y con un ambiente un poco hostil. Como que el Dorian Gel se confió y pensó que aquello iba a ser más tranquilo que ir al programa de Maxime Woodside.
Lo que vimos a través de los videos, las crónicas periodísticas y en las redes sociales es que el paso de Peña en la Ibero fue todo menos terso. Bueno, a menos que hayas visto el Sol de México donde al parecer Quique Bieber entró en el campus de Santa Fe como Paul McCartney en el Zócalo. Y así es esto; un candidato en el fragor de las campañas tendrá zonas de confort, pero también espacios para el zarandeo y la mentada. Y en la manera de salir de la crucifixión está el detalle de distinción.
Digo, si no puedes superar los naturales señalamientos que de seguro encontrarás en una universidad donde los jóvenes son rebeldes, contestatarios y críticos por definición, entonces cómo le vas a hacer para enfrentar los graves problemas que hay en el país, no se diga confrontar al Chapo Guzmán. Si ante la adversidad no te puedes levantar como el Santos ante los Tigres, pues recurres a los paleros para que empiecen a señalar a los estudiantes como intolerantes y fascistas.
Lo único que nos faltaba en estas manifestaciones de la loca academia de histeriquitos con derecho a decidir, era que Gabriel Quadri saliera a solidarizarse con el candidato priista de una manera tan lastimera y de suyo profundamente genuflexiva que lo único que le faltó a su tristeza por lo ocurrido en la Universidad Iberoamericana era decir: “Peña Nieto o el fascismo” en un tonito como de Galilea Montijo en Pequeños gigantes.
Digo, en su papel de sirena feliz con títulos universitarios, el ChikiliQuadri lo que tenía que hacer, en vez de andar de zalamero (usurpando las funciones de Pedro Joaquín Coldwell, no hay derecho), era enseñarle al Dorian Gel lo que es la anomia, esa palabrita que fue la que desató el verdadero problema en la Ibero. Porque no crean que lo que perturbó al mexiquense fue que lo abuchearan, le reclamaran la represión de Atenco, los feminicidios, el caso Paulette o los gastos de campaña, sino que un estudiante haya recurrido a un término como el de anomia para hacerlo trastabillar. Para recordarle las vergüenzas de la Feria Internacional de Libro de Guadalajara, donde no pudo evocar ni sus lecturas del Sensacional de Traileros.
Que lo ponga a hacer planas de “Quiero una anomia Pechugona” o “Anomia no es anemia”.
Juegos de Poder
¿Odio a Peña Nieto?
Leo Zuckermann
EXCÉLSIOR
Me parece lamentable que un grupúsculo de universitarios impida el flujo libre de las ideas usando un discurso de odio
Es lógico: los ataques contra Peña se incrementarán conforme se acerquen las elecciones del primero de julio. El candidato priista se mantiene muy arriba en las encuestas y, por tanto, Vázquez Mota y López Obrador lanzarán sus últimas embestidas para provocar que Peña cometa un error costoso. Como la panista y el izquierdista tienen poco que perder, los ataques serán cada vez más duros.
López Obrador ya dejó a un lado su discurso de la República amorosa y ha regresado a ser el candidato de siempre: el que alza la voz, se queja y condena a los dos partidos principales por ser lacayos de los que “verdaderamente mandan”, que son “los de arriba”. No es el único que ha subido el tono estos últimos días; sus huestes lo están haciendo en las redes sociales donde la grosería ha sustituido a la crítica.
La campaña del PAN, por su parte, continúa con ataques en spots de radio y televisión cada vez más duros contra Peña y el PRI. La candidata presidencial, que había dejado las embestidas al partido, ha comenzado a criticar al priista.
Ante los ataques que recibe, un candidato debe demostrar de qué está hecho. Creo en la necesidad de que se critique, y duro, a alguien que pretende gobernarnos. Como decía el presidente Harry Truman, de Estados Unidos: “Si alguien no aguanta el calor, que se salga de la cocina”.
Un presidente, por las decisiones que tiene que tomar, debe soportar un fuego muy intenso. Una campaña sirve, entre otras cosas, para subirles la lumbre a los candidatos a fin de comprobar si la soportan o no. En este sentido, los días que quedan de esta campaña serán definitorios para Peña. Tanto Josefina como AMLO le van a subir cada vez más a la candela. El priista tendrá que enseñar si tiene o no la personalidad para aguantarla.
Ahora bien, si esto es lo normal en una campaña, también debemos decir que resulta triste y preocupante lo que está sucediendo en algunas universidades del país con respecto a los debates políticos. Grupúsculos de universitarios radicales parecen estar empeñados en impedir el libre flujo de las ideas. Una cosa es que Peña vaya a la Universidad Iberoamericana, lo cuestionen duramente y hasta le saquen pancartas críticas, y otra muy diferente es que lo busquen para encararlo, correrlo del lugar y decirle que lo aborrecen.
De acuerdo a la prensa, el viernes pasado, a Peña lo insultaron, le trataron de aventar un zapato y le mostraron pancartas donde lo tildaban de “asesino”.
Apareció, incluso, un cartel que decía: “Te odio”. ¿Odio? Uno puede estar en desacuerdo con Peña, le puede fastidiar la idea de que el PRI regrese al poder y pensar que sería un retroceso para el país, pero otra cosa es confesar odio. De acuerdo a la Real Academia de la Lengua, este término se refiere a la “antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea”.
Puede haber antipatía y aversión por un político, pero, ¿desearle mal? Quizá se ansíe que pierda la elección, pero nada más. No exageremos ni caigamos en la trampa del discurso de odio que acaba por generar acciones de odio: de las palabras se pasa a los hechos; de las pancartas a los golpes, y de los golpes a golpes cada vez más duros.
Lo peor es que el discurso de odio aparezca en una universidad que es, por definición, un espacio abierto al debate libre de las ideas. Una ágora plural donde convergen individuos de todas las ideologías para discutir con rigor, pasión y civilidad todo tipo de temas.
Una comunidad universitaria tiene el deber de escuchar las ideas ajenas, cuestionarlas y criticarlas, siempre con respeto. En una universidad no puede haber espacio para la intolerancia. Eso, por desgracia, es lo que sucedió el viernes en la Ibero.
No es la primera vez que ocurren este tipo de situaciones en una universidad. Hace algunos meses, el senador priista Francisco Labastida acudió a la Facultad de Economía de la UNAM a participar en un seminario sobre la reforma hacendaria. Alumnos y trabajadores de la Universidad impidieron su participación. El senador no pudo hablar. Optó por retirarse por una puerta trasera y abandonar su alma máter.
Otro ejemplo ocurrido hace poco fue cuando Luis Felipe Bravo Mena, quien era candidato a gobernador del Estado de México, acudió a la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán, perteneciente a la UNAM, a hablar sobre sus propuestas de campaña. Al terminar, una treintena de personas lo trataron de abordar con gritos y empujones. Lo tildaban de fascista. Le escupieron, lanzaron piedras, patearon su camioneta y le arrojaron una botella.
Yo estoy de acuerdo que se critique, y duro, a Peña, y a todos los políticos que pretenden gobernarnos. Que se les cuestione con firmeza y decisión. Pero me parece lamentable que un grupúsculo de universitarios impida el flujo libre de las ideas usando un discurso de odio e incluso amenazando con golpear físicamente al político en cuestión. Qué triste que un espacio civilizatorio, como debería ser una universidad, se convierta en ejemplo de incivilidad.
Itinerario Político
Tabasco y Jalisco: dos caras del PRI
Ricardo Alemán
EXCÉLSIOR
Generalmente ajenas a los capitalinos e incluso para la llamada prensa nacional, las elecciones con el fin de renovar los gobiernos estatales empezarán a ser noticia cuando se conviertan en factor de suma o resta para las elecciones federales.
Como todos saben, el 1 de julio próximo, además de la elección presidencial y la renovación del Congreso de la Unión, se elegirá jefe de Gobierno en el DF y gobernadores en los estados de Tabasco, Chiapas, Yucatán, Guanajuato, Jalisco y Morelos.
En el caso de los procesos estatales electorales, no habrá sorpresas en la capital del país, donde las izquierdas continuarán gobernando, en tanto que en Guanajuato la derecha mantendrá una hegemonía aplastante, al tiempo que el PRI seguirá siendo primera fuerza en Yucatán.
En realidad las sorpresas se darán en Chiapas, donde el PRI regresará al poder por la vía del Partido Verde; en Morelos, donde el PAN perderá ante el PRI o ante las izquierdas —en ese orden—, además de que los cambios más significativos se podrían producir en Tabasco y Jalisco. Por eso hoy nos ocuparemos de estos dos últimos procesos electorales.
Por razones políticas —más que debido a su valor electoral o en votos—, la elección de Tabasco parece haberse convertido en la joya de la corona de las elecciones estatales. ¿Por qué? Primero, porque podría significar la primera derrota electoral de Enrique Peña Nieto. Segundo, porque se trata del terruño de AMLO y podría ser una contundente victoria del candidato presidencial de las izquierdas. Y, tercero, porque de resultar derrotado el PRI, asistiríamos a la victoria de otro reputado ex priista que le gana al PRI.
Y es que si bien en Tabasco siempre ha gobernado el tricolor —y acaso por eso—, hoy ese partido vive uno de sus peores momentos en las tierras del trópico húmedo, luego de que los tabasqueños han padecido a uno de sus peores gobernadores.
Hablamos del mandatario priista saliente, Andrés Granier, cuya gestión fue víctima no sólo de las plagas naturales propias de la región —las inundaciones y el crimen—, sino de una plaga con nombres y apellidos: la escandalosa corrupción de los hijos y parientes del químico Granier. Y es tal el desprestigio del gobierno tricolor saliente, que el ex priista y hoy perredista, Arturo Núñez, tiene todo para arrebatarle el gobierno al PRI.
Lo cierto es que en Tabasco es difícil hablar de un triunfo de la oposición. Lo correcto sería referirse a una derrota del PRI a causa del cuestionado gobierno de Granier quien —el colmo— promovió en el Congreso una grosera reforma para brindarle protección casi vitalicia a todo su gabinete y parentela. Dice la citada ley —que el PRI aprobó al vapor en el Congreso local— que, debido a la situación de inseguridad, que vulnera a los servidores públicos y a sus familiares, se les dará protección oficial hasta en tanto la situación no cambie. Es decir, de por vida. ¿Y qué significa eso? Pagar con dinero público a una casta divina.
Pero, claro, los priistas están lejos de abandonar la plaza. Y es que para el candidato presidencial, Enrique Peña Nieto, Tabasco no sólo significa un puñado de votos —en realidad nada para despeinarse—, sino que se ha convertido en emblema de la victoria presidencial del PRI, frente a su más intenso adversario, Andrés Manuel López Obrador.
Por eso, en Tabasco, el PRI dará la batalla con todo, para empujar a su candidato Jesús Alí, quien, por cierto, no crece.
En Jalisco la historia es otra, ya que se trata de una de las seis entidades que, sumadas —Estado de México, Distrito Federal, Veracruz, Puebla, Jalisco y Guanajuato—, darían la victoria a un candidato presidencial. Hoy, el estado de Jalisco está en manos del PAN, pero ha resultado tan cuestionada la gestión del gobernador saliente, Emilio González Márquez, que el candidato del PRI, Jorge Aristóteles Sandoval, supera por mucho al aspirante del partido azul, Fernando Guzmán.
Contrario a lo que pasa con Tabasco, Jalisco sí resulta estratégico para el PRI, ya que, de las seis entidades antes citadas, sólo tiene mayoría en el Estado de México y en Veracruz. Por eso la importancia de arrebatarle al PAN el estado de Jalisco, ya que el Distrito Federal seguirá en manos de las izquierdas, Guanajuato se mantendrá como bastión azul, mientras que Puebla permanece en el limbo entre el PAN y el Panal.
EN EL CAMINO
Imparable el crimen en Nuevo León, Tamaulipas, Sinaloa, Jalisco… Hasta hoy, los candidatos presidenciales poco hablan de la influencia de la violencia en la elección presidencial. No pueden voltear para otro lado por más tiempo. Al tiempo.
Frentes Políticos
Frentes Políticos
EXCÉLSIOR
I. El presidente Felipe Calderón se reunió ayer con la comunidad mexicana de Little Rock, Arkansas. Se dijo comprometido con la defensa de los derechos de los mexicanos, al margen de su condición migratoria. Sostuvo que el Estado mexicano seguirá promoviendo el reconocimiento de la contribución que hacen a la economía, la sociedad y la cultura de Estados Unidos. Según el censo, alrededor de 135 mil personas mexicanas o de ese origen habitan en Arkansas. Lo acompañaron el embajador Arturo Sarukhán y el cónsul en Little Rock, David Preciado.
II. El tema ya es el segundo debate. Esta misma noche se reinician las negociaciones entre los representantes de Josefina Vázquez Mota, Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador y Gabriel Quadri para acordar los términos correspondientes al del 10 de junio en Guadalajara. Muchos todavía se preguntan qué caso tiene arriesgar a los aspirantes a la Presidencia en la entidad que Emilio González Márquez no puede gobernar. A pesar de los reclamos de los candidatos, todo indica que se replanteará el formato utilizado en el encuentro del 6 de mayo, así como los encuadres, movimientos de cámara, tiempos para contestar y el sorteo de preguntas. Empieza la discusión de lo que cambiará para el segundo.
III Este miércoles, Leonardo Valdés Zurita, presidente consejero del IFE, subirá a sesión el tema del conteo rápido, después de que hubo una nota informativa del Tribunal Electoral acerca de que no canceló la posibilidad de realizar esa operación el 1 de julio en la noche. Sin duda, el PRD y el consejero Francisco Guerrero mantendrán su postura en contra, pero si los perredistas impugnan otra vez el acuerdo, veremos si esta vez el TEPJF da luz verde al IFE o si será el primer Consejo General cuyo presidente no salga la noche de la elección, en cadena nacional y horario estelar, a dar las tendencias de la jornada.
IV. Para crear conciencia política y acabar con los “rufianes políticos”, el candidato al Senado por Nueva Alianza, Fernando González Sánchez, yerno de Elba Esther Gordillo, exhortó a los burócratas sinaloenses a luchar para mostrar “de qué tamaños somos y qué queremos hacer. Debemos organizar una gran concentración de trabajadores; hagamos que todos los sindicalizados salgan a votar este 1 de julio para acabar con los rufianes políticos”. ¿Será que en Nueva Alianza se rompieron los espejos?
V. Sin duda, Alejandro Poiré y Rodrigo Medina pasaron ayer una mañana agitada, porque los neoleoneses se preguntan de qué sirvió la ampliación del acuerdo Nuevo León Seguro, firmado hace tres días por el titular de Gobernación y el mandatario estatal. En uno de los hallazgos más sanguinarios de estos tiempos, los 49 cadáveres localizados la madrugada del domingo en bolsas, en una carretera de Cadereyta, fueron decapitados y les cercenaron las manos para complicar su identificación. Las autoridades locales dicen que se trata de la disputa entre Los Zetas y el cártel del Golfo por el control del territorio. Según el vocero de Seguridad, Jorge Domene, los cuerpos fueron arrojados sobre la carretera libre a Reynosa, pero los asesinaron en otro lugar. No descartó que las víctimas pudieran ser migrantes.
VI. Que el padre Alejandro Solalinde se retire de su defensa a los migrantes es un duro golpe. Senadores del PRI y del PRD reprocharon que las instituciones no le garantizaran su seguridad. Rubén Velázquez, perredista, explicó que el padre recibió protección, pero que las intimidaciones de diversos grupos también eran a la gente que trabajaba con él y a los protegidos en su refugio. Cleominio Zoreda, senador del PRI, destacó que la decisión del sacerdote demuestra que el gobierno federal ha sido incapaz de brindar seguridad a los mexicanos.
Ventana
“¡…Daaaños que destapar!
José Cárdenas
EXCÉLSIOR
La rechifla contra Enrique Peña Nieto en la Ibero prueba dos cosas: la enorme vulnerabilidad de las campañas políticas —ésta en especial—, cuyo éxito o fracaso depende, a veces, no de los miles de votos seguros o indecisos, sino de la fragilidad de la imagen.
Y si fracasa la imagen puede fracasar todo lo demás.
Hace algunas semanas se hablaba de la estrategia de Peña Nieto para llegar al debate del 6 de mayo en las mejores condiciones posibles. Lo hizo mediante un sistema de control de todas sus actividades. Ambientes seguros y protegidos, se les llama en el catálogo de la estrategia electoral.
Sin embargo, los votos no están en los ambientes protegidos ni controlados. Los votos están en la calle y corresponde a los aspirantes seducir a los electores… persuadirlos, convencerlos y comprometerlos.
Los entusiastas de Peña Nieto presumían hasta hace unos días el recubrimiento de teflón que le brinda ser puntero… pero eso de nada valió en la Ibero.
Poco importa si los pretextos de la repulsa son ciertos o inventados. De nada sirve echarle la culpa a los provocadores… con ellos está empedrado el camino del infierno. Los provocadores provocan… y los reventadores revientan. En este caso, cuya dimensión apenas comienza a comprenderse cabalmente, incidió el olvido de la estrategia de seguridad del candidato. No de la seguridad para evitar ataques físicos o atentados, no. La seguridad de los ambientes probados, comprobados, confirmados y reconfirmados como seguros.
El cambio del mitin cerrado en espacios asépticos a la aventura de transitar por terrenos minados sobre advertencia puede resultar a veces heroico y valeroso, pero no siempre se traduce en aumento de puntos o ganancia en las preferencias electorales.
Si la decisión de acudir el pasado viernes negro, primero con Carmen Aristegui a recibir una reprimenda radiofónica —con evidente guión amoroso— ya era un riesgo, presentarse en el auditorio José Sánchez Villaseñor de la Iberoamericana, resultaba al menos una temeridad. El repudio había sido anunciado… las consecuencias se sabían de antemano.
Cuando ocurren estas cosas, los equipos despliegan una estrategia llamada “control de daños”, la cual puede resultar exitosa o no, pero de ninguna manera evita un hecho: sólo se controlan los daños cuando ha ocurrido algo dañino. Si Peña Nieto logra exhibirse como una víctima de la intolerancia y la anarquía, si convierte a los “chavos” de la Ibero en barbajanes manipulados por sus opositores, logrará convertir un hecho negativo en un aumento, así sea mínimo, de su capital reflejado en las encuestas.
Pero este paso en falso dificulta la marcha y genera desconfianza. El debate de Guadalajara está a la vuelta de la esquina y no faltará (si los escotes lo permiten) quien aluda al asunto. Josefina no podría hablar, pues se expone al recordatorio de su estadio vacío. Pero Andrés Manuel no tendrá mayor objeción: en todas partes lo han recibido y no lo han echado de ninguna escuela.
MONJE LOCO: Cuando López Obrador dice: no le deseo mal a nadie, y se refiere, sarcástico, al viernes negro de Peña Nieto en la Ibero, no puede esconder un brillo malévolo en sus expresivos ojitos tropicales. ¿De veras nadie de los suyos metió la mano? Nadar entre tiburones es peligroso para cualquiera… menos para los tiburones. Ya se sabe, se supo…
Razones
La violencia y la intolerancia
Jorge Fernández Menéndez
EXCÉLSIOR
No se puede apostar por la impunidad, ni en lo individual ni en lo colectivo. No se puede hacer política apelando a la violencia, al secuestro de personas o bienes, a la ruptura constante de las leyes. No se puede, por ejemplo, secuestrar e incendiar automóviles o camiones y pedir luego que no pase nada porque se trata de “expresiones sociales”. Pero, desde hace años, los hechos demuestran que las autoridades están cada día más lejos de hacer cumplir las leyes. Después de la violencia política desatada en 1968 y 1971 el Estado mexicano se tornó prácticamente prescindente ante estos hechos. Y en 1994 se dio una nueva vuelta de tuerca cuando incluso no se frenó antes de que ocurriera el levantamiento zapatista ni mucho menos después de aquel primero de enero, cuando el EZLN le declaró la guerra al Estado mexicano.
No estoy hablando de ejercer la represión contra la libre expresión de ideas, ideologías, creencias religiosas, costumbres sociales o sexuales. La base de cualquier sistema democrático es y debe ser la tolerancia en todos sus sentidos. Cuando se es intolerante por cuestiones ideológicas, de sexo, raza o religión, se está condenando a cualquier régimen democrático. De lo que hablo es de la constante violación a la ley y a los derechos de los demás, a la brutal intolerancia de varios grupos sociales que no se sabe bien quién los maneja y que apuestan constantemente a la desestabilización jugando a la violencia. Los casos son innumerables en los últimos años: ahí están los del SME, que han hecho de todo y lo siguen haciendo mientras el gobierno capitalino los apoya, el gobierno federal negocia con ellos y López Obrador los premia con la candidatura de Martín Esparza.
Ahí está también el caso de los normalistas de Ayotzinapa en Guerrero, que se cansaron de secuestrar autobuses, incluso los que llevaban pasajeros, robándose los vehículos en muchas ocasiones con todo y equipaje; de tomar gasolineras o de robarse pipas, tiendas, supermercados. Cuando en diciembre pasado tomaron por enésima vez la Autopista del Sol fueron desalojados en forma violenta. En ese desalojo murieron dos estudiantes, y, como debe ser, las autoridades locales tuvieron que rendir cuentas y hay varios funcionarios de seguridad procesados por ese crimen. Pero en esos hechos, los manifestantes de Ayotzinapa incendiaron una gasolinera que si hubiera estallado hubiera ocasionado una catástrofe. No lo hizo porque un humilde trabajador arriesgó su vida para cerrar las válvulas de combustible. El trabajador murió pero, a diferencia de los estudiantes, nadie ha intentado hacerle justicia. Su crimen sigue impune y no parece existir interés en procesar a los responsables.
En Morelia, en estos días, un grupo de estudiantes ha cometido todo tipo de desmanes, además de tener tomada la Universidad Nicolaita. No queda claro qué reclamaban originalmente, pero lo cierto es que para hacerlo tomaron escuelas y calles, quemaron automóviles, camiones, camionetas del transporte estatal, pero también privado. Diez estudiantes fueron encarcelados y entonces se redoblaron los hechos vandálicos, apoyados ahora por los normalistas de Cherán, que incluso han tomado casetas de carreteras de cuota para cobrar los peajes y quedarse con el dinero.
Cuando ocurrieron los movimientos de Atenco sucedió lo mismo. Recuerdo haber estado cubriendo la información de Atenco y ver a funcionarios secuestrados y atados en una plaza, donde los dirigentes de Atenco amenazaban con quemarlos vivos, con camiones de transporte saqueados e incendiados, con grupos armados haciéndose cargo de la zona, con bloqueos constantes. Después de meses de desmanes, algunos de los dirigentes fueron detenidos en un operativo que fue violento porque se le respondió con violencia a las autoridades. Todo se vio, en directo, por televisión. En los hechos posteriores se violaron derechos de los detenidos. Y quienes lo hicieron fueron sancionados y castigados. Paradójicamente, todos los que participaron en el movimiento de Atenco, hayan hecho lo que hayan hecho, están en libertad.
Se podrá estar de acuerdo o no con Peña Nieto, pero el viernes, en la controvertida visita a la Universidad Iberoamericana, tuvo toda la razón al decir que en el caso de Atenco lo que había hecho era hacer respetar el Estado de derecho y que si se habían cometido abusos, éstos fueron castigados. Se equivocan López Obrador y otros cuando dicen que Peña respondió como Díaz Ordaz: en ese 1968, el régimen de Díaz Ordaz emboscó a los estudiantes, los masacró, actuó con grupos irregulares para frenar un movimiento de oposición no violento y que no estaba violando la ley. Por cierto, ese acto de represión ilegal e ilegítimo tuvo notables defensores, entre ellos, ahora lopezobradoristas, como un Porfirio Muñoz Ledo que defendió a Díaz Ordaz desde la tribuna del Congreso, y también López Obrador, que era parte de las juventudes del PRI y compuso un bonito himno a su partido, como presidente estatal, en Tabasco.
Arsenal
La noche de un día difícil
Francisco Garfias
EXCÉLSIOR
“Él (Andrés) fue el que puso esta condición.Nadie le está pidiendo que renuncie…”
Mi jornada empezó ayer con la entrevista que Carmen Aristegui le hizo a Enrique Peña Nieto en MVS. Tenía curiosidad de saber la reacción del candidato del PRI-PVEM a la oferta de AMLO de renunciar a su candidatura si el mexiquense probaba que se gastó mil millones de pesos en la televisión cuando fue jefe de Gobierno del DF.
La periodista no tardó mucho en abordar el tema. Le puso a Peña una grabación donde El Peje asegura que en los cinco años que gobernó la Ciudad de México, “sólo” se gastó 557 millones de pesos. Peña sostiene que es falso. Dice que fueron mil 85 millones de pesos.
Para apoyar sus dichos, entregó a Aristegui copia de las diversas cuentas públicas que el Gobierno del DF envió a la Asamblea Legislativa. Incluyen los gastos en comunicación social.
“Lo que viene reportado de 2001 a 2006, son mil 209 millones de pesos. Si eliminas parte del último año, él ya no fungió como jefe de Gobierno, quedan mil 85 millones de pesos. Mil millones de pesos en cifras redondas”, explicó el priista.
Pero ya no quiso ahondar en lo de la renuncia de Andrés Manuel. El que anda entre las ramas, puede salir espinado.
“Él (Andrés) fue el que puso esta condición. Nadie le está pidiendo que renuncie a su candidatura, simplemente que se reconozcan las cuentas públicas de lo que fue su gestión de gobierno. No estoy inventando nada”, aseguró.
Carmen no quitó el dedo del renglón. Le sacó las cifras de AMLO en el debate: en un solo año, el mexiquense le “dio” 691 millones de pesos a Televisa. Peña Nieto evadió el tema. Negó haber repartido chayotes a comentaristas de radio a cambio de menciones favorables. Pero sí reconoció que durante su gestión como gobernador del Estado de México se contrataron espacios de difusión en algunos noticieros. Hizo mención de Tequila Don Ramón, patrocinador de espacios de opinión.
Seguimos con Peña Nieto. Ayer estuvo en la Ibero. Su primer encuentro con universitarios. Acogida hostil. Ya sabía lo que le esperaba.
“Estamos en campaña. Los adversarios, dada la condición de ventaja que tenemos, van a aprovechar todo, montar show para descalificar a tu servidor”, dijo el mexiquense.
Efectivamente. Lo recibieron con gritos de: ¡Fuera! ¡fuera! Pancartas y consignas de rechazo. Se oía y se leía: “Se ve, se siente, Enrique delincuente”, “A este asesino no le aplaudo”, “La Ibero no te quiere…”
“Son infiltrados, operadores de AMLO y de Josefina”, aseguraban priistas presentes en el acto.
Le preguntamos a Miguel Osorio Chong, uno de los lugartenientes de Peña, si aquello era inducido. “Totalmente. Los alumnos lo puede validar. Muchos no son ni de allí”, nos dijo.
Arturo Escobar, del PVEM, de plano culpó al PRD de estos “actos de provocación”. ¿Los seudoalumnos mayores? ¿De dónde salieron? Preguntó el relevo del Niño verde.
El acto, paradójicamente, se llama “Buen Ciudadano de la Ibero.” AMLO ya pasó por ahí. Le aplaudieron. Josefina va el próximo 4 de junio.
A Peña, por cierto, lo persigue la figura de Carlos Salinas de Gortari. Ayer se le apareció en los dos actos. En la entrevista con Carmen y en máscaras que los jóvenes se pusieron en la Ibero. El candidato se desmarcó del controvertido ex presidente. “No está, ni estuvo, ni estará nunca en mi campaña electoral”, aseguró.
En la noche del jueves, cuando Paul McCartney cantaba en el Zócalo, nos acordamos de una de nuestras canciones favoritas de los Beatles: “La noche de un día difícil”.
La Junta Local del IFE en el Estado de México llamó la atención sobre el hecho de que la cobertura en medios electrónicos con cobertura en territorio de la entidad favorece ampliamente las actividades de los candidatos del tricolor. Pide más equilibrio.
Un ejemplo: Ana Lilia Herrera, candidata al Senado por la Coalición Compromiso por México, duplica, en número de notas difundidas en los medios con cobertura local, a Alejandro Encinas, abanderado de las izquierdas, y Óscar Sánchez, del PAN.
En el equipo de Herrera no niegan el desequilibrio en la información, pero tienen una coloquial explicación: Encinas y Sánchez “están tirados en la hamaca.” Al perredista lo acusan de estar más preocupado por la suerte de López Obrador que de la propia. “Se le ve más en actos del candidato presidencial que en los suyos
Según el monitoreo de medios realizado por la coalición PRI-Verde. Encinas sólo ha estado en cinco de los 125 municipios mexiquenses, mientras que Sánchez ha tenido ocho actos en la entidad.
Moraleja de la semana (cortesía de Arnold Toynbee, historiador inglés): El mayor castigo para quienes no se interesan por la política es que serán gobernados por personas que sí se interesan.
Astillero
• Quiquelandia GDO
• Video y notas sonrosadas
• Muecas diazordacistas
• NL, masacres de rutina
Julio Hernández López
El mundo sería otro si se le permitiera a Enrique Peña Nieto imponer su visión mediática de las cosas. Casi un mundo de chocolate (con fresa). Véanse, para tener un contundente ejemplo, las maravillas de edición digital ( http://bit.ly/IWkAeC ) que el equipo del candidato presidencial priísta colgó en Youtube apenas unas horas después de que la realidad había sido implacable con él en la Universidad Iberoamericana.
Nada por aquí, nada por allá: basta un buen manejo de los instrumentos tecnológicos para desaparecer los insultos, las pancartas (casi todas, aunque exactamente en el minuto tres puede verse una intrusa cartulina que dice Te odio), los gritos (el más destacado, el de ¡asesino!), la persecución y, sobre todo, el nerviosismo, la incapacidad, el acorralamiento y los secos gestos descriptivos del ánimo del mexiquense entrampado por la historia (el recuerdo de la represión todavía impune que ordenó en San Salvador Atenco).
Y no solamente por un buen número de estudiantes de una importante universidad privada.
Gestos cambiantes (registrados en http://bit.ly/Jr2TRN por Cecilia Villaverde) que mostraban al presuntamente todopoderoso Peña Nieto en condición de asombro, precaución, enojo, auscultación angustiada y precariedad ejecutiva, convertido en rehén provisional junto a una de las áreas de sanitarios de la Ibero, planeando como escabullirse, dotado en momentos de expresiones tan endurecidas que parecían revivir los perfiles políticos del diazordacismo con cuyos aires de fanfarronería histórica fallida, cuando aquel presidente asumió la responsabilidad del 68, coincidió quien ahora es candidato presidencial al detenerse, ya cuando había terminado su de por sí accidentada intervención formal en el auditorio de la Iberoamericana, para regodearse ofensivamente en la adjudicación a sí mismo de la carga de la represión brutal contra pobladores y activistas de San Salvador Atenco.
Pero nada del verdadero Viernes Negro quedó en el registro histórico a modo que se ha fabricado Peña Nieto en el video mencionado en el primer párrafo de esta entrega (en el que solamente se aceptó un comentario, obviamente a favor, pero en el cual ayer, casi a las ocho de la noche, con 59 mil 456 visitas, tenía un marcador de 8 mil 923 no me gusta y solamente 405 de sí me gusta). Igual sucedió en algunas coberturas periodísticas, con Televisa dedicando muy poco tiempo a una reseña superficial en su noticiero estelar nocturno, con Joaquín López Dóriga como conductor, y con la cadena de periódicos de la Organización Editorial Mexicana, propiedad de Mario Vázquez Raña, que colocó al aspirante priísta como heroico vencedor de una conjura estudiantil en su contra a partir de la nota de Carlos Lara que bajo el título de “Intentan boicotear en la Ibero a Peña Nieto” emitió así su relatoría subjetiva:
“En la Universidad Iberoamericana, estudiantes sin conocer la situación de San Salvador Atenco, ni los feminicidios en el estado de México y con una actitud violenta en contra del candidato de la coalición Compromiso por México, Enrique Peña Nieto, intentaron boicotear su participación en un foro organizado por esta casa de estudios”.
El revoloteo del fantasma del diazordacismo fue más allá de la manipulación y el silenciamiento informativos, pues quedó de manifiesto en las insinuaciones persecutorias del presidente nacional del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, y de otros declarantes peñanietistas que creyeron brillante apoyarse en las hipótesis de las conjuras y las maquinaciones, sacando del cajón de la obsolescencia términos como desestabilización, provocadores, manipulados, convencidos de que los jóvenes por sí mismos no podrían haber desatado una protesta de tal magnitud.
El verdadero rostro político del peñanietismo ha quedado así plenamente develado, en una combinación del diazordacismo y el echeverrismo clásicos con el talante personal de quien se siente orgulloso de haber ordenado una operación represiva contra Atenco que significó muertes, lesiones, secuestros, violaciones y múltiples agravios a los derechos humanos sin que hubiera castigo más que en algún nivel ínfimo y para fines meramente expiatorios. Que nadie se llame a engaño: Atenco es el estigma que caracterizaría el próximo sexenio si Peña Nieto llegara a triunfar y la Iberoamericana habrá sido el sitio donde se marcó el verdadero punto de batalla de las elecciones presidenciales de 2012.
(Al otro día, por cierto, en Saltillo, líderes de organizaciones priístas golpearon a activistas y les arrebataron una manta de protesta contra los Moreira: uno, Humberto, que fue pieza clave para instalar la primera fase del peñanietismo rumbo a la candidatura presidencial y sus alianzas básicas, sobre todo con Elba Esther Gordillo; otro, Rubén, heredero de la gubernatura que ocupaba su hermano Humberto y actual guardaespaldas político y financiero, sobre todo en razón de la enorme deuda estatal contraída durante la administración del primer Moreira.
Al respecto, como si le fuera un asunto distante, como si esos préstamos desbordados no hubiesen servido para financiar precampañas y campañas, Peña Nieto se manifestó con energía en demanda de que se indaguen esos endeudamientos y se castigue a quien resulte responsable, ¡sí, señor!).
Mientras tanto, en Nuevo León se produjo una nueva masacre, sin que ello conmueva a la administración funeraria a cargo de la versión local de Peña Nieto, el atildado pero ineficaz gobernador Rodrigo Medina. Cuando menos 49 cuerpos desmembrados en Cadereyta, a los que con insolencia criminal las propias autoridades condenaron sin investigación alguna a la condición de miembros de bandas de delincuentes confrontadas entre sí, como si este hecho, en caso de ser cierto, eximiera a los presuntos gobernantes de cumplir con las obligaciones procesales y justicieras derivadas de esos hechos de sangre.
Y, mientras los josefinistas tratan de encontrar formas de convergencia con los seguidores de AMLO para enfrentar a Peña Nieto, ¡hasta mañana!
Clase Política
• Veto de bolsillo
Miguel Ángel Rivera
De nueva cuenta, el presidente Felipe Calderón es acusado de recurrir al veto de bolsillo, esta vez para no entregar los 15 mil millones de pesos aprobados por el Congreso de la Unión para ayudar a los estados afectados por la sequía.
La denuncia la formuló el presidente de la Confederación Nacional Campesina (CNC), Gerardo Sánchez García, al advertir que habrá movilizaciones en todo el país en caso de continuar la demora.
Tras condenar el más reciente gasolinazo, el también diputado indicó que las presas, principalmente del centro y norte de la República, están prácticamente vacías y que la ausencia de lluvias es casi absoluta.
La cosecha
Durante la administración de Felipe Calderón, el incremento al costo de la gasolina ha sido de 51 por ciento, en cambio en el mismo lapso, el salario mínimo aumentó 24 por ciento. Esto lo ha querido justificar el gobierno federal señalando que existe un subsidio a las gasolinas, lo cual es evidentemente falso, aseguró el diputado del PT Mario di Costanzo…
La publicación del reglamento de la Ley de Asociaciones Público Privadas no admite mayor dilación, pues es claramente indispensable para promover la inversión productiva y generar los empleos formales que siguen faltando, sostuvo el senador Beltrones en un encuentro con integrantes de la Liga de Economistas Revolucionarios. Igualmente urgente resulta la emisión del reglamento de la Ley de Migración, el cual acusa un retraso considerable, añadió…
Los candidatos de izquierda y derecha están cada vez más desesperados y por ello su único tema es Enrique Peña Nieto, sostuvo el dirigente de la CNOP, Emilio Gamboa Patrón, en encuentros con candidatos a diputados y senadores de Baja California y Sonora…
El proceso democrático en México va a continuar y no parará, aseguró la secretaria general del PRI, Cristina Díaz Salazar. En tanto, la dirigente de las mujeres priístas (ONMPRI), Diva Hadamira Gastélum, afirmó que México ya quiere un cambio, pues los últimos 12 años han sido de retrocesos…
El presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), Mony de Swaan, anticipó que al ocurrir el llamado apagón analógico se deberá llegar a un acuerdo nacional para invertir en subsidios destinados a adquirir equipos que capten las señales digitales de televisión…
El presidente del PRI en el estado de México, Raúl Domínguez Rex, negó que hubiera engaño con la tarjeta La Efectiva, pues el gobierno estatal encabezado por Eruviel Ávila, abrió un periodo de espera como lo solicitó el Congreso del estado, a propuesta de PAN y PRD…
En unidad y con la consigna de no caer en provocaciones ni en la guerra sucia de sus contendientes, arrancarán hoy sus campañas los candidatos a jefes delegacionales y diputados locales de la coalición PRI-PVEM Compromiso por México, aseguró el delegado del CEN en el DF, Gustavo Cárdenas Monroy…
























