En el Bajío se respiran aires nuevos.
Ese olor de azufre que impregnó León durante 10 años se ha ido y ahora predomina los vientos de grandeza, esos que construyó un equipo que ganó cinco títulos en Primera División y que promete volver al máximo circuito con ánimos renovados.
El 12 de mayo de 2012 será inolvidable para la afición, directiva, jugadores y cuerpo técnico del León: fue el día en el que, tras 10 años de ausencia, lograron el tan ansiado ascenso al máximo circuito del futbol mexicano.
Así, pues, está de regreso uno de los equipos más representativos del futbol mexicano, con una historia que integra cinco títulos de Liga y cuatro copas de Campeón de Campeones.
El cuarto intento por regresar a la Primera División era casi una pesadilla para los seguidores de los Esmeraldas; en las tres ocasiones anteriores habían fallado y los aficionados ya estaban cansados del “ya merito”. Empero, los pronósticos ahora sí se hicieron efectivos y, tras golear al Correcaminos por 6-2 en el global, lograron ocupar la vacante que dejó Tecos de la UAG.
Pero no todo son triunfalismos. La historia del León señala dos descensos: el primero en la temporada 86-87, y el segundo en el Torneo Verano 2002; fue tras este último en el cual vivió 10 años en la división de ascenso purgando los pecados que lo llevaron a perder la categoría.

























