lopez

No cabe duda la sandez de un soberbió solo puede ser superado por si mismo. Digo esto porque ya el colega Joaquín López Dóriga, con su hoy ya clásico “Why the Rito” lanzado durante una entrevista en vivo al actor inglés Anthony Hopkins el llamado “teacher” solamente logró auto exhibir su dificultad para hablar ingles ante la falla técnica del traductor, lo que le valió ser el “trendic topic” del “twitter” desbancando a lo que se creía imposible la “carrilla” que después se convirtiera en “bulling” los multiconocidos chistes sobre la bella Ninel Conde.

Todo este previo comentario obedece a que Joaquín durante su noticiero en radio de ayer al dar la noticia sobre la muerte inesperada del escritor Carlos Fuentes, una pérdida en verdad irreparable quiso mostrar su conocimiento literario sobre la obra la vasta obra que deja como legado este mexicano universal a quien este miércoles le estarán rindiendo un merecido homenaje de cuerpo presente en el Palacio de las Bellas Artes antes de ser inhumado.


El anécdota es que superó su “oso” del año al mencionar algunas de las obras de Carlos Fuentes le atribuyó a Fuentes la autoría de “Pedro Páramo” obra del jalisciense Juan Rulfo, con lo cual batió su propio “récord al aire” de tonterias expresadas y ni siquiera lo corrigió posteriormente.

Quizá el momento que fue tan inesperado, el anunciar el lamentable deceso de un personaje universal haya provocado el mismo efecto que le provocó tener la oportunidad de entrevistar a Antony Hopkins a quien tenemos entendido es uno de sus “ídolos” del cine, porque se ha declarado fan de sus películas y quien no, pues el londinense es una garantía de actuación, pero en esta ocasión dar tal noticia en verdad que impacto y nos agarró de sorpresa a todos.

Junto con Carlos Monsiváis, Carlos Fuentes representó a los literatos más críticos, pensantes e influyentes de parte este siglo y el siglo pasado, si que los vamos a extrañar pues no se remitieron a escribir libros sino sus crónicas en periódicos se convirtieron en célebres y hasta escandalosas por tocar “sin pelos en la lengua” los temas políticos tan obvios y tan certeros.

Carlos Fuentes quien se graduó de abogado y decidiera en ese momento ser escritor durante sus inicios tuvo como su primer asistente a quien dirigiría por azares de la vida este País, al licenciado Miguel de la Madrid Hurtado quien debió “agarrar infinidad de golpes” estando al lado de Carlos Fuentes.

Nos deja un gran legado y un hueco muy grande al ser un personaje universal. Su última obra que está por salir a la venta y que venía promocionando días antes de su muerte es “Personas”. A los literatos la mejor forma de recordarlos es leyendo sus obras y la polémica “Aura” que no tiene desperdicio alguno para quien no ha leído a Carlos Fuentes resultará ser un grato encuentro con lo bien escrito del lenguaje que decía “Carlos Quinto” el rey sabio,: “el español es para hablar con Dios”. Descanse en paz Carlos Fuentes. Por hoy es todo. Hasta la próxima. Dios Mediante.