Históricamente, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo ha sido forjadora de hombres y mujeres que en su tiempo y en su espacio han sido protagonistas de los cambios que México ha requerido. La Máxima Casa de Estudios de Michoacán ocupa, en consecuencia, un lugar de privilegio en la vida del país y ha sido referente obligado para comprender la lucha y evolución de la sociedad mexicana.

Científicos, humanistas, médicos, abogados, historiadores, biólogos y enfermeras, entre muchos otros profesionistas, todos ellos de reconocida valía e incuestionable capacidad, han tenido como aula de formación la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, cuyas siglas y escudo portan con orgullo y anteponen en sus actividades diarias.


A raíz de protestas enarboladas por grupos de estudiantes, las puertas de la Casa de Hidalgo fueron cerradas impidiendo que más de 50 mil alumnos de escuelas, facultades e institutos de investigación, tengan acceso a la formación académica y profesional que ha de ser la herramienta que les acompañará para los próximos años en su desarrollo humano y social.

El Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional en la LXXII Legislatura estatal, considera que la prudencia, capacidad de diálogo y humanismo mostrados por el gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo Figueroa, permitieron, sin abandonar el marco estricto del derecho, promover la libertad de los 10 jóvenes que fueron sujetos a proceso penal, bajo la premisa de que es preferible tener a los muchachos en las aulas y no en la cárcel.

La diversidad de ideas en el escenario natural de la universalidad que genera la UMSNH es sana y propicia para encontrar, todos juntos, las mejores soluciones a los problemas que enfrentamos los michoacanos.

Empero, a nadie conviene una institución de educación superior cerrada, dividida y menos confrontada. Michoacán requiere de jóvenes dedicados a su propia formación, que pueda servir más tarde al buen desempeño público y profesional al que los convoca el mañana.

Es deseable que retorne la calma a la UMSNH, que la propia institución retome sus actividades sustantivas, que sus puertas se reabran y sus alumnos, profesores y empleados administrativos promuevan una vuelta a la normalidad, para continuar con la labor que tanto enorgullece a los nicolaitas y demanda la sociedad michoacana: la educación superior de calidad y la investigación científica.