toma

Razones
•    El manotazo y el estadio vacío
-Jorge Fernández Menéndez-
EXCÉLSIOR

Las imágenes del estadio semivacío durante la toma de protesta de Josefina Vázquez Mota el domingo, mientras la candidata ofrecía su discurso de aceptación de la candidatura, contrastaron con las imágenes perfectas en términos televisivos de Enrique Peña Nieto haciendo lo propio en Dolores Hidalgo, en la cuna de la Independencia.
Decíamos el lunes en este espacio que a Josefina no le quedaba más que hacer una demostración de fuerza dentro y fuera del partido.
Y el acto se convirtió en una muestra de debilidad, que pone de manifiesto el mayor de sus desafíos: el control de la estructura de campaña y partidaria que debe tener cualquier candidato presidencial que aspire a ganar su elección.
El símbolo de lo ocurrido lo dio la reunión de la comisión política panista el lunes: ese día, Gustavo Madero puso sobre la mesa su renuncia, luego de los silbidos que recibió en el Estadio Azul, sobre todo por su incomprensible designación de Fernando Larrazabal como número uno en las listas plurinominales del partido.
Horas antes, Roberto Gil, el coordinador de campaña de Josefina, le había ofrecido a su candidata también la renuncia al cargo, por los errores cometidos en ese acto de campaña, en ese estadio que estaba lleno a las 11 de la mañana y que a la hora que comenzó el evento, conscientemente retrasado para tener supuestamente aún más público, estuvo semivacío.
En realidad, problemas de ese tipo en la campaña los tienen todos los candidatos (hace algunas semanas recordábamos cómo el candidato Colosio y toda su comitiva estuvieron perdidos más de cuatro horas en la Huasteca cuando comenzaron su campaña en Huejutla en enero del 94 y de los problemas que tuvo Peña Nieto al iniciar su precampaña, en el mismo lugar, 18 años después), pero que haya problemas con la dirigencia del partido y al mismo tiempo en el equipo de campaña es un síntoma de un descontrol mayor.
Decíamos aquí hace unos días que Josefina debía dar un manotazo, mostrar su temple ante circunstancias adversas: le ocurrió lo mismo a Felipe Calderón en febrero de 2006 cuando tuvo que hacer cambios, ajustar piezas y asumir que había errores.
Ahora Josefina debe hacerlo con menos tiempo por delante y enfrentándose a un candidato como Peña que cometerá cada vez menos errores.
La candidata del PAN debe retomar el control de su partido, mover las piezas que sean necesarias, demostrar que es ella quien toma las decisiones y debe hacer de su equipo de campaña una instancia mucho más operativa que ahora.
No creo que Roberto Gil deba ser removido de ese cargo, sería un grave error, pero sí debería quedar claro que en un equipo de campaña se requieren muchos y buenos operadores de la confianza de la candidata, para que ella pueda desentenderse de muchos temas y que hagan que las propuestas se conviertan en realidad.
No creo que sea conveniente que Gustavo Madero deje la presidencia del PAN, pero los errores deben enmendarse y cabe preguntarse por otra parte quién, además del nuevo vocero Juan Marcos Gutiérrez, es el operador, la persona de Josefina en el primer círculo del PAN.
Y no sé cómo lo harán, hay muchas versiones circulando, pero Larrazabal no puede quedar como candidato plurinominal, tener semejante premio cuando es un factor de división de su partido y no fue colocado allí por la candidata.
Esa es la enorme diferencia en la percepción que se está dando: Peña va colocando a quien él considera idóneos, López, mucho más aún, incluso dándose el lujo de incluir a Bartlett o a Greg Sánchez en las listas.
En el caso del PAN y de Josefina pareciera que esas decisiones quedan sueltas, en el aire y que nadie asume su responsabilidad.
Y no es así como se gana una contienda presidencial. Josefina tiene unos días, no más, para dar su manotazo: no puede comenzar el primero de abril su campaña sin tener todos los hilos en su mano.
Los impresentables
Nuestro amigo Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, emplazó en representación de ese organismo a los partidos a retirar de sus listas de candidatos plurinominales a los personajes impresentables y acusados de corrupción que se han colado en ellas en todos los partidos.
Tiene toda la razón Gerardo, pero debe ir más allá: el CCE no dio a conocer públicamente quiénes son esos personajes y debería hacerlo, si no, los partidos simplemente ignorarán el llamado.
En todo caso, podrían presentar sus listas de impresentables a cada partido y esperar un tiempo prudencial para divulgarlas: si antes de que comiencen las campañas los partidos no han hecho cambios, deberían hacer la denuncia pública.
Pocos saben mejor que los empresarios quién es un político corrupto y son en muchas ocasiones los que los sufren y quienes tienen pruebas de esa corrupción.
Hacerlo público y denunciarlos debe ser una tarea social inaplazable.
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En privado
•    No es el final, Josefina
-Joaquín López Dóriga-

Vivimos en el viento. Florestán
El desastre que fue la toma de protesta a Josefina Vázquez Mota como candidata presidencial del PAN no es su fin del mundo ni cambia las vísperas: mantiene su segundo lugar, a 16 puntos de distancia de Enrique Peña Nieto, y va 10 puntos arriba de Andrés Manuel López Obrador, de acuerdo con el promedio de las encuestas.
Lo que vimos en el estadio Azul fue, como lo asumió a plenitud su coordinador Roberto Gil Zuarth, un error de organización, que no cambia los escenarios previos al domingo y deja ver que eso de los masivos no es lo del PAN y, diría yo, ni de las formas modernas de hacer política.
Estadios, zócalos, plazas, son expresiones antiguas de hacer campaña, así como lo es toda la basura electoral con la que partidos y candidatos ensucian las calles y ofenden a la sociedad.
¿Alguno de los candidatos puede creer que con llenar un estadio o una plaza, que ya sabemos cómo las llenan, va a ganar un voto?
Todos los candidatos a la Presidencia han llenado por igual el Zócalo de la ciudad y sólo uno ha ganado.
Si fuera por la plaza, habrían empatado.
Lo que pasa es que plazas llenas no es sinónimo de urnas llenas, sino de organización, logística, capacidad de movilización y recursos de partidos, no de arrastre de candidato, a menos que aceptemos que todos tienen el mismo imán.
Efectivamente, lo del domingo fue un error de organización del PAN que como tal afectaría a su candidata, pero no veo un daño terminal ni una situación que no pueda atenderse o, en su caso, revertirse, cuando estamos a dos semanas del inicio de las campañas.
Quien se exhibió el domingo fue el partido, más atento a pugnas y divisiones internas, que en empujar, como uno solo, a su candidata presidencial.
Y por eso.
RETALES

1. GASTÓN. El viernes vence el plazo para el convenio de acreedores de Mexicana y no se ve cómo.
Una versión apunta a una vinculación de Med Atlántica con Gastón Azcárraga para seguir difiriendo la quiebra y evitar que lo acusen de quiebra fraudulenta, apostando a la prescripción, que es de tres años;
2. INVITACIÓN. Apenas ayer le preguntaba sobre qué precandidato no iría a la misa del Papa en Silao el domingo 25, y hoy le puedo adelantar que será Enrique Peña Nieto, quien ya dio las gracias.
Josefina Vázquez Mota sí irá y Andrés Manuel López Obrador no ha respondido, quiere un encuentro con Benedicto XVI; y
3. MISA. La invitación del Episcopado a los precandidatos es sólo para asistir a la misa multitudinaria, eso sí, en un lugar reservado, pero no tendrán encuentros privados con el Papa, y el programa ya está cerrado.
Sólo está previsto el oficial del presidente Calderón el sábado 24 en la casa del Conde Rul, en Guanajuato.
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La Historia en Breve
•    Los nuevos días felices de Peña Nieto
-Ciro Gómez Leyva-

No había visto a Enrique Peña Nieto desde una comida que tuvimos con él un grupo de periodistas el 18 de octubre.
Todo le salía bien entonces.
Llegó de buenas, hizo bromas, reclamó serenamente algunas columnas, se tomó un tequila, contestó cada pregunta, soltó carcajadas, fijó posición sobre varios temas, toreó provocaciones, revisó a sus probables adversarios y se marchó en santa paz.
Ayer se repitió la comida. Mediaron cinco meses, la ruina y caída de Humberto Moreira, el papelón en la Feria del Libro de Guadalajara, revelaciones sobre su vida privada y una reducción de la ventaja en las encuestas.
Pero él parecía el de octubre.
Sigue sin ofender ni hacer parodia de nadie.
Habló de su proyecto de grabar spots en las 32 entidades.
Explicó por qué no aceptará la invitación para estar en la misa del Papa en el cerro del Cubilete.
Calculó que, aunque el PRD acertó con la candidatura de Miguel Ángel Mancera, la votación en el DF no será ninguna catástrofe para el PRI.
Perfiló su estrategia para los debates de candidatos de mayo y junio.
Y se sumó a las bromas sobre el teleprompter en su toma de protesta, el lunes en Dolores Hidalgo.
En octubre escribí, hoy lo repito, que es probable que jamás haya profundizado en los principios ontológicos y epistemológicos, pero trae la política en la yema de los dedos.
Y la información en la primera sala del cerebro.
Y una carta de navegación en la mano.
Faltaban entonces ocho meses y medio para la elección.
Ayer restaban poco más de 100 días.
Pensé aquella vez, y lo volví a pensar ayer, que parece un hombre que está viviendo gozosamente su momento.
Que parecen los días felices de Peña Nieto.
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Política cero
•    Hay “teleprompters” que triunfan, y ese triunfó
-Jairo Calixto Albarran-

El tema Florence Cassez me tiene consternado, atribulado y desorientado. Entiendo las implicaciones de que la mademoiselle haya sido protagonista de uno de los grandes éxitos de García Luna Productions y de los señalamientos sobre los desaseos en el montaje televisivo, sobre todo en materia de continuidad, vestuario, iluminación y dudosos esquemas en la narración cinemática.
Amén de la serie de pecadillos en materia de protocolos policiacos y de derechos humanos.
Es lo malo de no haber usado un teleprompter.
Si me hubieran preguntado, yo les hubiera recomendado uno bueno, no como el que usó Peña Nieto, que parecía de La rosa de Guadalupe.
Por otro lado, comprendo también a las víctimas que, hartas de sentirse desamparadas y utilizadas, salen a exigir que la francesa no sea puesta en libertad a pesar de la falta de escrupulosidad en su proceso judicial.
Entiendo incluso que la señora Wallace aproveche la oportunidad de subirse a un tema que ha sido suyo en este tiempo de veda electoral, sobre todo porque además de los tecnicismos y el dolor de los plagiados, nos recuerda que hay un pequeño detalle que los ministros de la Tremenda no pueden soslayar: que si se abre la puerta para la salida de la Cassez, por esa misma rendija se pueden deslizar con un amparo El Mochaorejas y La Barbie.
Digo, la justicia mexicana ni de panzazo pasa la prueba de ácido del presunto culpable, así que con el primitivo espíritu patibulario con el que se aplica el espíritu de las leyes, terminaría saliendo del tambo, con el apoyo hasta de un pasante de la Libre de Derecho, La Mataviejitas y El Pozolero.
Algo tan lógico y enternecedor como lo que ha ocurrido en Chihuahua, donde, curiosamente, antes que atacar la impunidad, prohíben a los Tigres del Norte.
Sí, claro, “Camelia La Texana” y “La Reina del Sur” hacen más apología de la violencia que una narcofosa…
Igual y todo esto, la narcoguerra, los 50 mil muertos, El Chapo al que siempre por poquito lo agarran, es una faraónica superproducción de García Luna Productions, donde, al final, los teleprompters cruzarán el pantano y lo dejarán peor.
¡Mon dieu!, dirá la Cassez desde Quartier Latin.…

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Clase Política
•     Relevo al más alto nivel
-Miguel Ángel Rivera-

A pesar de su rechazo a todo lo vinculado con el PRI, pronto o más tarde el presidente Felipe Calderón –al igual que Carlos Salinas– tendrá que hacer un llamado público a no hacerse bolas y precisar quién es el candidato de su partido, el PAN.
Se suponía que el vacío, el pasado domingo, en el estadio Azul se llenaría, cuando más, con la renuncia del dirigente nacional panista, Gustavo Madero, pero ayer, en medios políticos y en las ahora insalvables redes sociales, circuló la versión de que el relevo sería al más alto nivel, es decir, que Josefina Vázquez Mota sería sustituida por un personaje mucho más cercano en los afectos al presidente Calderón.
La cosecha
En el mismo terreno de las suposiciones, se hacen apuestas acerca de la forma en que se dará a conocer la recaptura de Joaquín El Chapo Guzmán Loera. La abrumadora mayoría sostiene que aparecerá muerto, con lo cual se confirmará lo anunciado por la secretaría de seguridad de EU, Janet Napolitano, de que tendría el mismo fin que Osama Bin Laden.
Lo que faltaría conocer es cuándo y en qué forma sucumbió.
El PRI presentó una denuncia contra la candidata del PAN a la Presidencia de la República, Josefina Vázquez Mota, por lo que consideró faltas electorales de la aspirante panista durante su rendición de protesta.
Ex funcionarios del ayuntamiento de Centro, Tabasco, José Manuel Cruz Castellanos y Humberto de los Santos, y el ex subsecretario del Gobierno Manuel Rodríguez González renunciaron al PRI, pero los enterados dicen que ocasionarán más problemas al PRD, pues se les considera aliados de quienes impugnan la candidatura de la ex senadora Rosalinda López Hernández, la mejor posicionada del sol azteca para alcanzar la presidencia municipal de la capital del estado, y por ser la avanzada del ex presidente municipal priista Evaristo Hernández, de quien se asegura que de un momento a otro pasará al PRD, a condición de ser candidato a alcalde.
Durante la entrega de recursos del programa Apadrina a un Niño Indígena, el gobernador del estado de México, Eruviel Ávila Villegas, aseguró que la meta es pasar de los actuales 5 mil beneficiarios en 38 municipios, a 10 mil al término de este sexenio, en los 44 municipios con presencia indígena, con el objetivo de mejorar la ingesta de alimentos y disminuir la deserción escolar entre niños de 5 a 15 años.
Representantes de la Comisión Civil de Interlocución de Ayotzinapa y del gobierno de Guerrero se reunieron para determinar las indemnizaciones a las víctimas de los acontecimientos del pasado 12 de diciembre en la carretera México-Acapulco, así como la fecha en que se les cubrirán las mismas.
La presidenta municipal de La Paz, Esthela Ponce Beltrán, asistirá del 16 al 20 del presente en Montevideo, Uruguay, a las asambleas de gobernadores del BID y de la Corporación Interamericana de Inversiones, en las cuales se propondrá a La Paz como ciudad emergente y sostenible.

Astillero
•    Bartlett, el cambio
•    Riesgos de reconciliar
•    Aliados al acecho
•    Comando Norte informa
-Julio Hernández López-

Ejemplo de la amorosidad condescendiente, la postulación de Manuel Bartlett para senador condensa las contradicciones, retos y expectativas de la izquierda electoral.
Largamente estigmatizado por el papel que jugó en favor de Carlos Salinas de Gortari en los comicios de 1988 (cierto es que el presidente en funciones era el siempre flotante Miguel de la Madrid, pero desde mucho antes de la hora de las urnas ya había dejado el mando político del país prácticamente en manos de quien había sido su secretario de Programación y Presupuesto y luego candidato presidencial), el entonces todopoderoso secretario de Gobernación se convirtió muchos años después, siendo senador por el PRI –de 2000 a 2006–, en un puntilloso defensor de lo que en términos generales se conoce como el nacionalismo revolucionario (en especial en la vertiente de los energéticos), en contra del neoliberalismo al que sirvió primero durante todo el sexenio de De la Madrid, estando a cargo de Bucareli con mano dura y en medio de diversas historias turbias, y luego como secretario de Educación Pública, desde el día en que tomó posesión Salinas como presidente de la República hasta que fue postulado como candidato a gobernador de Puebla, obviamente con la benevolencia del jefe político máximo, pues en aquellas épocas tales postulaciones dependían de la personalísima decisión de quien viviera en Los Pinos.
Al menos para quienes colmaron plazas públicas y sostuvieron una intensa lucha en denuncia de un fraude electoral, en el que asignaban a Bartlett una responsabilidad de primer nivel, ha de resultar incongruente tener como compañero de viaje en busca de cambios políticos profundos al mismo personaje antaño tan vituperado.
Sin embargo, la reconversión del poblano (su padre, Manuel Bartlett Bautista, fue gobernador de Tabasco) ha sido impulsada y defendida por el propio Andrés Manuel López Obrador, en consonancia con su romanticismo político de novedad y arguyendo la necesidad de entrar a una etapa de amplia reconciliación.
Por otro lado, Cuauhtémoc Cárdenas, quien podría suponerse que sería el primer interesado en cerrar el paso a su presunto verdugo, apenas reaccionó quejándose en general de la mala calidad de los procesos perredistas de selección de candidatos y, ante la insistencia para que fijara postura respecto a Bartlett (con quien ya ha compartido escenarios en defensa del petróleo), simplemente lo exhortó a que dé a conocer el papel que jugó en aquella elección histórica (a propósito, es importante señalar que las continuas acusaciones contra quien ocupaba la Secretaría de Gobernación en 1988, desde donde se controlaba realmente el proceso electoral, conforme a los usos políticos en vigencia, no se circunscribieron al episodio específico de la presunta caída del sistema de conteo electoral, que le asignó una etiquetación de la que no se ha podido despegar, sino al manejo global de ese proceso y a las tareas sistemáticas de adulteración que habrían tenido como sintético punto el momento en que la maquinaria oficial cayó y calló, para luego restablecerse con cifras oficiales que favorecieron a Salinas).
Más allá de las circunstancias específicas de quien ahora es candidato senatorial por el Movimiento Progresista sin renunciar al PRI, y del daño o el beneficio que su figura adjunte al tabasqueño, que por segunda y última vez busca la Presidencia de la República, el tema principal para la izquierda podría ser el de los riesgos de deformación y debilitamiento a partir de la estrategia electoral que impuso López Obrador bajo la denominación de República Amorosa, que no es sino una coartada para filtrar la tesis de una reconciliación pensada más en términos de rentabilidad electoral inmediata (pensando que los viejos lobos de mar que le cerraron el paso en 2006 se creerán la nueva doctrina romántica y bajo ese influjo cambiarán su animadversión contra él) que de reconstrucción seria, estable y profunda de la terrible situación en que el panismo ha sumido al país durante dos sexenios.
La reconciliación es posible, y deseable, pero desde posiciones de poder ganado, no como estrategia de campaña electoral que sirva para abrigar candidaturas perniciosas, abrir el paso a oportunismos sabidos y traiciones más que previsibles y consolidar facciones que hoy le ofrecen falso apoyo, esperando que pierda en esta segunda opor- tunidad y al fin se retire a su afamada finca chiapaneca de descanso, ganadoras desde ahora de posiciones firmes que definirán el futuro de esa izquierda electoral si la apuesta presidencial andresina no triunfa. Sólo por dar un par de ejemplos: Ebrard y Camacho ya trabajan en el frente amplio al estilo uruguayo que han anunciado que buscarán arrancar si AMLO no gana, compitiendo con Morena, y los Chuchos y sus aliados, como en 2006, son ya los principales ganadores del reparto de posiciones viables rumbo a las cámaras.
Nunca buscada la organización social verdadera, concentrado todo en los afanes electorales, sin vocación de autocrítica, dejadas muchas decisiones al vaivén de las visiones del liderazgo personal, el movimiento social nacido en 2006 podría quedar rebasado por los posicionamientos de poder que van consiguiendo sus adversarios mercantilistas.
Astillas
Desde algún lugar del Senado estadunidense, el general en jefe del Comando Norte, Charles H. Jacoby, ha considerado inaceptable el número de muertos habido en México el año pasado a causa de la guerra contra el narcotráfico, y ha dicho que la detención de capos no ha tenido un efecto apreciable positivo… Mientras tanto, el felipismo prepara escenarios, jugando a hacerla de emoción (ya casi, en Los Cabos), para la aprehensión por motivos electorales de El Chapo Guzmán…
Y, mientras Saltillo y Nuevo Laredo viven nuevos combates que dejan sangre pero, sobre todo, agravan el sentimiento colectivo de inseguridad extrema, ¡hasta mañana, en esta columna que escucha al nuncio apostólico precisar que los candidatos presidenciales nomás están invitados a misa, no a dialogar con Benedicto 16!
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Opinión
•    22 de 37
-Pepe Grillo-

Si el gobierno se autoevalúa no reprueba.
Una jugada ingeniosa, sin duda.

Califica su lucha contra el crimen organizado a partir del número de detenidos de la lista de los más buscados.

Ya van 22 de 37 por lo que aprueba, aquí sí, de panzazo.

Pero hay otros evaluadores.

Por ejemplo el general Jacoby, Jefe del Comando Norte del Pentágono, “No ha tenido efecto positivo apreciable la estrategia de decapitación de los cárteles seguida por el gobierno mexicano”, dijo ayer ante el Comité de Fuerzas Armadas del Senado estadunidense.

Ni hablar. Habrá que pensar en otras formas de evaluación.

Esos vecinos no ayudan, pero como balconean.
¿Pasarela en el Cubilete?

Los candidatos presidenciales habitan en el limbo.

Están a la mitad del camino entre ser o no ser.

Dentro de 109 días uno será y los demás se irán a su casa, tal vez al olvido.

¿Tuvo caso llevarlos, en paquete, a ver a Joe Biden?

No lo tuvo. De hecho fue una jornada bochornosa.

¿Tiene utilidad llevarlos a la misa que el papa Benedicto XVI celebrará en el Cerro del Cubilete?

Es inútil e insensato.

No hay que mezclar las cosas de Dios con las del hombre.
La historia patria está plagada de ejemplos.
Escudero presidencial

La propuesta presidencial al Senado generó escozor.

Que Gerardo Laveaga pueda ser comisionado del IFAI prendió los focos de alerta.

Las organizaciones ciudadanas más afines al tema de la transparencia sostienen: no cumple con el perfil, carece de experiencia.

Un escudero del presidente en un organismo diseñado para ciudadanos.

Laveaga, director del Instituto Nacional de Ciencias Penales, no acredita autonomía.

El Senado de la República tiene el compromiso de consolidar al Instituto Federal de Acceso a la Información, baluarte de la democracia.

Su debilitamiento sería regresivo, autoritario.

¿Cómo reparar el severo daño de la posible liberación de Florence Cassez?

¿Cómo detener la sangría de votos a causa del montaje televisivo?

La respuesta para ambas preguntas es: capturando a El Chapo Guzmán

Si se detiene, o liquida, al capo sinaloense la opinión pública se olvidaría de la francesa.

Daría pie a una campaña mediática que lleve votos a la alicaída campaña de Vázquez Mota.
Incluso, podría producirse un cortometraje recreando la captura. Son especialidad de la casa.

Si El Chapo cae después del primero de julio sería tarde para evitar lo inevitable.

Le serviría a Calderón, pero ya no a Vázquez Mota.
¿Acto anticipado de campaña?

Será interesante conocer la reacción del IFE.

La queja del PRI parece sólida.

El evento dominical del PAN fue un indebido acto anticipado de campaña.

Se violaron acuerdos, como la restricción de realizar eventos en recintos abiertos.

Desde la óptica del PRI procede una sanción.

Hay pruebas de sobra en los periódicos del día siguiente.

La pelota está en la cancha de los consejeros del Instituto Federal Electoral.

Su resolución servirá para saber a qué especie pertenece ese bicho raro llamado “periodo de intercampañas”. Ojalá no se tarden.
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Interinato político
•    Cassez: mentiras de la Corte
-Ricardo Alemán-
EXCÉLSIOR

El pasado domingo 11 de marzo, titulamos así el Itinerario Político: “Cassez, el otro montaje”, en alusión a que —igual que la AFI— la Corte habría recurrido a un montaje en el tema Cassez.
Dijimos, entre muchas otras cosas, que la Suprema Corte recurrió al “manoseo mediático” del caso, cuando el ministro ponente —del amparo de Florence Cassez— Arturo Zaldívar “diseñó y ejecutó el nuevo montaje”, con la aparente intención “de tomar partido” e inducir un juicio político contra los gobiernos de Fox y Calderón.
Por eso, concluimos que “el ministro ponente y la Corte toda están jugando el juego del juicio mediático”.
En apego a su derecho de réplica, la dirección de Comunicación Social de la Corte aclaró.
Punto “primero”.
Que “la Suprema Corte no ha promovido ningún ‘manoseo mediático’ del caso Cassez”; que el proyecto de resolución se hizo público por “la transparencia con la que los jueces constitucionales se conducen frente a temas de relevancia” y “porque fue el Pleno de la Suprema Corte el que decidió subir a su página dicho proyecto”.
En el primer punto de la réplica de la Corte, Comunicación Social miente, de cabo a rabo. ¿Por qué? Porque cuando reporteamos para preparar la columna del domingo 11 de marzo, confirmamos lo siguiente.
1. Que el comunicado difundido el 7 de marzo —en el que se adelantan los puntos sustanciales del proyecto de resolución del ministro Zaldívar y que fue escondido de la página de la Corte— no fue conocido por la mayoría —cuando menos cuatro— de los cinco ministros de la Primera Sala.
Más aún, no sólo no conocieron el comunicado, sino que tampoco les fue entregado —en copia— el proyecto del ministro Arturo Zaldívar antes de que se difundiera el comunicado.
Lo cierto es que se enteraron por los medios.
2. Que el Pleno de la Corte tampoco autorizó que el proyecto se subiera a la página de la Corte, porque el Pleno no se reunió hasta el jueves 8 —24 horas después de que se difundió el comunicado que detonó todo el escándalo—, sin contar con el hecho de que Comunicación Social no depende del Pleno, sino de la presidencia de la Corte.
3. Que el comunicado salió de la oficina del ministro Zaldívar para ser entregado a la prensa, a través de Comunicación Social.
¿Y cómo sabemos eso?
Porque el ministro Zaldívar no confía en los redactores de Comunicación Social.
Todo ello, con el agravante de que la difusión se hizo sin el conocimiento y menos el consentimiento del resto de los ministros de la Primera Sala.
¿Y cómo se le llama a eso?
¿No es el diseño y la ejecución de un nuevo montaje?
En el punto “quinto” de su réplica, la Corte dice que “es una regla de esa Sala —la Primera Sala, que casualmente su presidente es el ministro Zaldívar— entregar a los ministros los proyectos que habrán de analizarse, con 15 días de anticipación, a fin de dar espacio al análisis”.
Como ya dijimos, le preguntamos a tres de los cinco ministros y confirmaron que no recibieron copia del proyecto sino hasta después de que se difundió por los medios, vía la oficina de Comunicación Social.
¿Quién miente?
¿A quién quieren engañar?
Por otro lado, la réplica de la Corte concluye con una perla.
Dice que “en contrario a lo que se afirma en la columna —Itinerario Político del domingo 11 de marzo—, los proyectos de resolución son una interpretación fundada en leyes y la Constitución, no es un compendio de mensajes subliminales”.
Más allá de la deficiente redacción, la conclusión es fundamental.
Es decir, la Corte reconoce que el proyecto del ministro Zaldívar no es más que “una interpretación” fundada en leyes.
¿Y qué significa que el ministro utilice el área de Comunicación Social para difundir su “interpretación” del caso, sin el conocimiento y menos el consentimiento del resto de los ministros de la Primera Sala?
¿No es eso un montaje?
El ministro Zaldívar quiere notoriedad y activismo político.
Y para ello engañó a sus pares y a la opinión pública.
Pero hay más.
En los puntos “segundo”, “tercero” y “cuarto” de su réplica, la Corte critica al autor del Itinerario Político por valerse de “interpretaciones”, cuando afirma que Zaldívar “parece haber tomado partido en la elección presidencial”, y que por eso “diseñó y ejecutó el nuevo montaje”.
Valdría la pena que la Corte organice un cursillo de periodismo para que ministros y ujieres entiendan que el género periodístico de opinión se sustenta, fundamentalmente, en “interpretaciones” personales —y por tanto parciales— de los profesionales del periodismo, sobre un suceso, acto de autoridad, hecho o noticia.
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Leo Zuckermann
•    El amateurismo de Josefina y su equipo
EXCÉLSIOR

Penoso lo ocurrido el domingo en el Estadio Azul cuando los panistas abandonaron el recinto mientras que Josefina Vázquez Mota pronunciaba su primer discurso como candidata presidencial oficial del PAN.
El resultado fue devastador: la imagen de Josefina hablándole a un estadio vacío.
El mensaje, peor: una candidata arrancando y perdiendo apoyo; una política quedándose sola.
Los organizadores del acto dijeron que se trató de un error “de logística”.
Pero no sólo fue esto.
El discurso de la candidata también fue un desastre: una serie de lugares comunes donde no había ni una sola frase rescatable para los medios de comunicación (los llamados sound-bytes).
En suma: una pésima imagen y ni una sola línea discursiva interesante que reportar.
Por donde se vea, un revés comunicativo.
Todo lo cual denota lo más preocupante para la campaña de Vázquez Mota: el amateurismo con el que están operando ella y su equipo de campaña.
Es evidente que ahí falta profesionalismo para diseñar e implementar una estrategia electoral dirigida a bajar a Peña Nieto en las encuestas y hacer que la panista se considere como una candidata con posibilidades de ganar.
Los profesionales de la mercadotecnia electoral saben que, en la actualidad, todos, absolutamente todos los actos de campaña tienen que estar pensados para una buena cobertura televisiva.
Para esos preciados 20-30 segundos que los noticieros reportan un acto partidista.
Para lograr que el medio inserte los mejores sound-bytes en voz del candidato.
Hace cuatro años cubrí las elecciones presidenciales en Estados Unidos.
Recuerdo un acto del candidato republicano John McCain en el Centro Rockefeller de Manhattan a las siete de la mañana en un día laboral.
Todo estaba diseñado para la televisión. El escenario era perfecto: la majestuosa estatua de Prometeo.
Sólo había unas ochenta personas presentes.
La mitad la pusieron atrás del candidato para “arroparlo” en las imágenes.
Junto a él, un par de soldados condecorados.
Los voluntarios repartieron a los asistentes letreros dizque hechos a mano que decían que los “hispanos”, las “mujeres”, los “veteranos” o los “irlandeses” apoyaban al republicano.
El candidato entró con la música de la película de Rocky.
Al fondo se desplegó una enorme bandera de barras y estrellas.
En el templete se encontraba una pléyade de políticos de la región incluido el ex alcalde Rudy Giuliani, quien alabó, brevemente, a McCain.
Luego habló la esposa del candidato, quien dijo sentirse orgullosa de su marido “héroe de guerra”.
Era evidente el mensaje de patriotismo que estaban tratando de trasmitir.
Finalmente habló McCain.
Enseñó una pulsera que le dio una mujer de su hijo fallecido en Irak rogándole que su muerte no fuera en vano.
Prometió que los soldados regresarían a casa “con honor y victoria”.
Recordó su apoyo a la guerra y dijo que, por ello, los expertos vaticinaron que sería el final de su carrera política:
“Yo les contesté que prefería perder una elección a perder una guerra”.
Esas fueron las frases que retomaron los noticieros.
En menos de media hora el acto se había acabado.
Regresé a mi hotel, prendí la televisión y vi la cobertura del acto al que había asistido: todo un éxito mediático donde participaron no más de 80 personas.
En una campaña presidencial, la estrategia de aire es más importante que la de tierra.
Los candidatos tienen que lograr que los medios trasmitan buenas imágenes y sound-bytes.
Eso es lo que deberían estar diseñando los estrategas de Josefina. Amén de, a partir del 30 de marzo que comienzan formalmente las campañas, trasmitir spots de radio y televisión eficaces.
Afortunadamente para ellos, todavía tienen tiempo para reponerse de los errores del domingo.
Pero ya no pueden cometer más porque, si de por sí está difícil que alcancen a Peña Nieto, mucho menos lo lograrán si actúan como amateurs.
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Día con Día
•    Andrés Manuel en el teatro Metropólitan
-Héctor Aguilar Camín-

Rodeado de seguidores del Movimiento Ciudadano, antes Convergencia, uno de los tres partidos de los que será candidato, Andrés Manuel López Obrador juró protesta como tal en el teatro Metropólitan del DF, con cupo, dicen las crónicas, para 4 mil asistentes.
Sobre su discurso, breve y bien trovado, caben algunos comentarios.
No es mala idea unir en el mismo campo a los adversarios, PAN y PRI, y erigirse él en el campo adversario, el del verdadero cambio.
Si alguna lógica puede acercarlo al segundo lugar de la contienda y tener posibilidades en la final, es que se instale entre los votantes una dualidad de ese tipo: priismo/anti-priismo, repetición/cambio.
“Se tendrá que decidir si queremos más de lo mismo, lo que encarnan y representan los otros tres candidatos, o si se toma el camino del cambio verdadero”, dijo López Obrador.
Su propuesta no carece de fuerza. Por orden de importancia en su discurso, esa propuesta incluye:
1. Acabar con la corrupción del gobierno, 2. Cambiar la política económica “que beneficia a un pequeño grupo”, 3. Poner fin a la violencia generada “fundamentalmente por la falta de empleos y de oportunidades para los jóvenes”, 4. Defender el patrimonio nacional (Pemex), 5. Proteger el medio ambiente, garantizar el derecho a la salud y a la alimentación, y una vivienda digna para todos.
No hay indicios de cómo lograr estas cosas, ni puede exigirse de un discurso.
Pero se diría, por los énfasis, que de poner fin a la corrupción se sigue todo lo demás.
Hay en cambio indicios muy claros de cómo piensa ganar la elección: no a través de los medios, sino en las plazas y por contagio de la movilización de sus seguidores.
Esto no es cierto ni es sensato.
Pensar que ganará en las plazas y no en los medios es abusar de la desmemoria.
Salirse de los medios en 2006 fue el principio de su descenso en las preferencias de voto y del ascenso de Calderón.
Algo parecido puede decirse de la estrategia de que cada simpatizante se vuelva un medio de comunicación para convencer o atraer a los indecisos, y desatar, en una leal cadena de persuasores y persuadidos, la avalancha de votos que necesita para entrar de lleno en la competencia.
“¿Qué es más importante, un anuncio publicitario o la voluntad de todo un pueblo?”, pregunta López Obrador.
Cuando la voluntad del pueblo da sólo un 20 por ciento de la intención de voto a favor de un candidato, quizá lo que ese candidato necesita, además de una cadena contagiosa de seguidores, es no uno sino muchos anuncios capaces de cambiar la voluntad del pueblo.
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Nudo gordiano
•    Uno de prejuicios mediáticos
-Carlos Marín-

Insólito: el proyecto del ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea para liberar a Florence Cassez fue materia de boletín oficial (con membrete y toda la cosa) de la Suprema Corte de Justicia… antes de que los otros cuatro integrantes de la Primera Sala lo conocieran y de que el texto íntegro pueda hoy leerlo quien sea en la página http://www.scjn.gob.mx/ .
El ponente argumenta que, por fallas en el procedimiento, la señora debe recobrar su libertad, y funda sus razones en que, con “una escenificación planeada y orquestada”, se le prejuzgó “mediáticamente” y “fue expuesta” públicamente, por lo visto sin reparar en que su opinión también ha quedado expuesta a la luz pública, volviéndola tema suculento en medios informativos, charlas de sobremesa y preocupación de activistas y defensores de los derechos humanos.
Artículo 131, fracción IX de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación:
Serán causas de responsabilidad para los servidores públicos del Poder Judicial de la Federación: emitir opinión pública que implique prejuzgar sobre un asunto de su conocimiento…
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Nudo gordiano
•    Ya merito
-Yuriria Sierra-
EXCÉLSIOR

Ayer declaraba Alejandro Poiré sobre el esfuerzo que hace el gobierno federal para lograr la detención de Joaquín El Chapo Guzmán.
Los trabajos que se han realizado desde hace 12 años, cuando se fugó el líder del cártel del Pacífico, han permitido la identificación de varios de los más buscados y perseguidos criminales, gracias a los cuales se ha logrado la inhabilitación de 22 de 37 individuos de distintas organizaciones del crimen, pero con respecto a El Chapo no se ha tenido éxito.
Aunque ayer Poiré confirmó lo que la SIEDO había dado a conocer, que “casi, casi” lo atrapan en Los Cabos, justamente un día después de que la secretaria de Estado de EU, Hillary Clinton, estuvo en aquella ciudad como parte de la reunión de cancilleres que se realizó hace tres semanas.
Casi, el clásico “ya merito”.
Incluso ayer se difundió un video donde supuestamente se observa a El Chapo mientras interroga a un individuo.
El material fue subido a YouTube y en él se ve a un hombre con una complexión muy parecida a la del ya célebre narcotraficante, usando una gorra y al interior de lo que sería un rancho, donde amedrenta a una persona que está amarrada a un árbol y que responde a los cuestionamientos que le son realizados por quien, en teoría, es El Chapo Guzmán.
Pero en el supuesto de que se logre finalmente la captura de quien es considerado por la revista Forbes uno de los hombres más ricos y poderosos del mundo, nos gustaría preguntar: ¿qué sigue?, ¿qué se tiene planeado como segundo paso en caso de lograr la captura anunciada de uno de los capos más buscados en el planeta?
Si bien se reconoce que el gobierno federal mexicano ha ido tras las cabezas que lideran las más grandes células criminales, lo cierto es que pareciera que son justamente esas cabezas lo que se observa como lo más importante de esta estrategia contra el narcotráfico.
Como si fueran trofeos. Sin duda, al actual gobierno políticamente le significaría mucho la captura de El Chapo, pues es “casi, casi”, la joya de la corona.
Lo cierto es que ver el regreso de Joaquín Guzmán a un penal de alta seguridad no implicaría el final de la violencia que desde hace casi una década han generado los enfrentamientos entre grupos rivales, y ahora también los que éstos tienen con el gobierno.
Lo que decimos es que la caza de una o varias cabezas del crimen organizado no debe convertirse en lo único que se espere o signifique como golpes en verdad fuertes para abatir al narcotráfico, también el resto de los pilares que sostienen a estos criminales, como el económico, la corrupción e infiltración de las policías, el vulnerable sistema de impartición de justicia, la generación inevitable de “nuevos modelos” de éxito social derivados de la “narco-cultura” y el aumento visible de las adicciones en nuestro país, principalmente.
Pero, bueno, ya “casi, casi”.
Y si bien para atender todos los frentes mencionados ya no hay tiempo, al menos la recaptura sí tendría que concretarse. Con el “casi” no será ni siquiera “casi, casi”, suficiente…