final

Se esperaba una final de muchos goles; se esperaba una final con Santos tirado al frente; se espera un duelo de toca y daca en la ida por la final.

Los goles se cambiaron por táctica, las emociones por suspiros y todo queda para la vuelta.

Parecía que la ventaja se la llevaba Santos con el gol de Oribe Peralta, pero al final, en un polémico penalti Humberto Suazo empató al final.

El inicio del juego se destacó por ser el concierto de un solo lado. Monterrey salió a hacerse notar de local y Santos a lo contrario, a verse como una pared, a destruir como misión principal, quizá por eso cometió cinco faltan en los primeros cinco minutos de juego.

Mas a pesar de comerse el balón, de no prestárselo a Santos, Monterrey no logró inquietar a Oswaldo más allá de un cabezazo de César Delgado, que fue bien resuelto por Oswaldo Sánchez. Después del vendaval, los Laguneros se acomodaron mejor en el terreno de juego, el espacio en largo era lo que querían pintar en el campo y así Oribe Peralta se paró frente a Jonathan Orozco, pero el portero rayado salió avante.

La acción de Orozco despertó a Monterrey que a partir de ese momento cuidó mejor sus espaldas y volvió a bombardear a Oswaldo.

Pero la polémica tenía que llegar. Santos se acercó al área gracias a un disparo de Marc Corsas bien defendido por Orozco, la siguiente acción terminó en gol de Felipe Baloy, un gol anulado por supuesto empujón del panameño.

Después del gol anulado, ambos equipos entraron en quietud. Mucha lucha en donde debe de circular el balón, el medio campo, hasta el último minuto del primer tiempo fue que Luis Pérez retó a Oswaldo Sánchez, envió el balón al ángulo y hasta ahí llegó Oswaldo.

El segundo tiempo sólo sirvió para que la estrategia de Santos se afianzara más. El contragolpe era su arma y era la que iba a explotar. Rayados, obligado por su condición de local, tocaba la puerta, sin lograr que se lograra abrir.

Santos esperaba una, Santos iba a eso, a tener una sola oportunidad y así, solo Oribe Peralta, quien pasó de noche en Monterrey hizo la luz y clareó a Jonathan. Y si Santos estaba echado atrás con el empate a cero, ahora con la ventaja, pues ya ni siquiera le interesaba llegar a media cancha.

Entonces comenzó la defensa heroica de Santos. Baloy se multiplicó, parecía que había cono panameños en la cancha, porque aparecía por todos lados. Monterrey ya dado visos de desesperación, no había por donde entrar a la cabaña de Oswaldo.

El árbitro dio de compensación cuatro minutos. Poco a poco se agotaba el tiempo, Morales estaba apunto de pitar el final cuando… Baloy lo hizo. Con fuerza desmedida el panameño fue a sacarle la pelota a Suazo y lo hizo, tocó primero el balón, pero después se llevó al chileno. Penalti muy controvertido, pero penalti al fin.

Suazo se enfiló:; Oswaldo lo retó, bailaba en la línea. El árbitro pitó, Suazo arrancó, golpeó el balón, Oswaldo lo tocó, pero no evió que entrara ala portería. Al final, el empate es merecido, aunque polémico al fin.