El socialista Pedro Sánchez, presidente del gobierno de España desde el pasado fin de semana tras una histórica moción de censura contra el derechista Mariano Rajoy, iniciará su administración con una intensa agenda internacional en la que, además de cumplir los compromisos establecidos por su predecesor, se volcará en tejer alianzas con los dirigentes de la Unión Europea (UE) y con Marruecos, que tradicionalmente es una de las prioridades en política exterior.

En tanto, el nuevo mandatario deberá anunciar su gabinete y diseñar la estrategia en el Congreso de los Diputados para aprobar sus iniciativas, máxime cuando sólo cuenta con 84 diputados de los 350 que lo integran.

Sánchez, quien previsiblemente ya durmió en el Palacio de La Moncloa el domingo, después de una mudanza exprés de Rajoy y su familia, cumplirá con la agenda prevista y se reunirá este lunes con el presidente de Ucrania, Petró Poroshenko. Era un compromiso previo de Rajoy, que ahora él asume como nuevo dirigente del país en la primera visita a España de un mandatario ucranio.

Después, y también en cumplimiento con la agenda que tenía Rajoy, viajará en las próximas semanas a la reunión de jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea (UE), en Bruselas, donde se estrenará como presidente español ante los socios comunitarios. Ese viaje será, además, su primer traslado internacional, para posteriormente iniciar una gira internacional que todavía está por definir las fechas y los lugares, pero que prevé visitar Francia, Alemania, Italia, Portugal y Marruecos.

En julio asistirá a la cumbre de jefes de Estado y de gobierno de la Alianza Atlántica, donde coincidirá por primera vez con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Además podría viajar a Estados Unidos como presidente si participa en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas de septiembre próximo.