De acuerdo al comportamiento de los sondeos –en los que tantas dudas tengo, debo aclarar-, poco aire le han hecho a Enrique Peña Nieto los exabruptos beligerantes de Josefina Vázquez Mota, en uso de la parafernalia presidencial y los operadores políticos de importación –cuyos sueldos siguen siendo secretos de estado-, y las pretendidas intervenciones pacifistas de Andrés Manuel López Obrador quien con ello pretende, claro, exhibir la fallida estrategia de la dama quien, por cierto, ha debido rectificar o darle otro sentido a sus declaraciones más de una vez, sobre todo cuando midió los alcances de su llamada a “salir a las calles” en contra de Peña; no sería la primera vez que el PAN actuara así (recuérdese cuando cerró los pasos aduanales en Ciudad Juárez)… pero cuando operaba como oposición y no gobierno. El contexto es otro, señores usurpadores de la Presidencia.
El caso es que transcurrido el segundo mes de campaña, Peña Nieto sigue al frente sin que los puntos de ventaja sufran mayor alteración; tal se percibe igualmente luego de las manifestaciones oscuras en las que sólo creen sus patrocinadores. ¿Los jóvenes? Es difícil creer que este sector, al completo, prefiera seguir como hasta ahora, bajo el flagelo de la violencia y la torpeza operativa de un gobierno en ausencia, apostando por el continuismo, la antítesis del cambio. Esto, para empezar: y respecto a que no quieren que gane Peña la fórmula democrática es votar contra él, cuyo partido no tiene ya los controles electorales, y no creando barricadas callejeras porque los voceros oficiales los alientan a ello a la vista de las encuestas y de sus propias tomas de campo. Porque si Peña gana en las urnas, tal debe asumirse como parte de la vida democrática; en el fascismo podrían darse otras alternativas, no en la vía escogida por los mexicanos, imperfecta si se quiere pero sin que encontremos alguna mejor.
Ahora resulta que doña Josefina –a quien respeto por su perfil de dama decente y valerosa-, fustiga a los cacicazgos aldeanos. ¿Cómo, por ejemplo, el de los Fox en Guanajuato, por ella visitado en busca de su santa bendición?¿O los de algunos connotados miembros de la derecha, sobre todo en el norte del país, que presumen por sus interrelaciones con el poder federal en materia de concesiones y ofertas oficiales?¿O se referirá a los cacicazgos políticos como el erigido por Juan Manuel Oliva Ramírez, gobernador guanajuatense, quien impuso a su candidato, mandó a volar al doctor José Ángel Córdova Villalobos, ahora reincorporado al gabinete como secretario de Educación –uno de los cargos turbulentos antes de las campañas presidenciales y no después cuando los intereses de la poderosa maestra Elba Esther Gordillo ya se han renovado-? Debiera, cuando menos, especificarlo.
¿Y Andrés Manuel? Sería ingenuo que la madurez tardía le alcance para trocar su tono provocador, belicoso también, en un dulce canto de sirenas en busca de que los jóvenes, soliviantados por el PAN, elijan la vía política y no la callejera para luchar por el desarrollo del país. Los muchachos deben estar muy confundidos, de acuerdo a las dirigencias partidistas, aunque suele desdeñarse su capacidad de análisis y su repudio a las hipocresías que están por recibir como legado, mientras dura el fuego del espíritu y la pureza de las intenciones. Contra estas condiciones no pueden prevalecer los infundios y los intentos de chantaje; por desgracia, en algunos casos, la experiencia de los “expertos en marketing” contratados en Cataluña –la independentista-, imponen con su verbo las pautas y engañan a quienes carecen de informaciones cotejadas y, por ende, veraces. Cualquiera cree en lo peor cuando se trata de lugares comunes muy bien aprovechados.
Mientras tanto, Peña parece estar tranquilo –no lo está, desde luego, porque teme la desesperación de sus contrincantes acabe para habilitar ámbitos violentos como en el año de la barbarie –1994-, porque no ha sido él, como opositor, quien ha exhibido al gobierno sino éste mismo, en voz de su supuesta abanderada, se ha puesto en predicamento convocando marchas absurdas que suenan a presuntas barricadas contra la democracia. Jóvenes: no se trata de una invasión desde el extranjero –en todo caso tal beneficiaría al PAN- sino de una contienda electoral en la que, supuestamente, la voluntad de la mayoría debe prevalecer aunque nos caiga profundamente mal el vencedor. ¿O creen ustedes que Vicente Fox le era simpático a “todos los mexicanos” con su aire de cowboy?¿Y Calderón con sus camisas arremangadas, brincando sobre los templetes mientras su ayudante, una mujer, le sostenía, de rodillas, una botella con agua?¿O no es verdad, señora Alejandra Sota? Es bueno tener memoria.
Es evidente la desesperación del PAN y la pobreza de recursos dialécticos por parte del llamado “cuarto de guerra” del priísta Peña Nieto. Recuerdo que, hace poco más de un año, pregunté a Roberto Padilla, jefe del gabinete técnico del entonces gobernador mexiquense, si éste ya contaba con asesoría de nivel para comenzar a labrar su sendero hacia la Primeras Magistratura, tan ansiada –de manera por demás descarada- por él. Y me respondió, con la boca seca y un gesto de incredulidad y sorpresa:
–La verdad… no lo tiene. Él camina solo y así quiere seguir.
–¿De verdad?, insistí.
–Que yo sepa no hay un grupo de políticos que le asesoren de verdad; algunos se le pegan y pasan; y pocos son quienes se quedan cerca.
Pues, tal vez, en esto radique la gran debilidad del personaje que está más cerca de la Presidencia; y si es tal su sitio ello se debe, en buena medida, a que el grupo de Ostos&Solá, en el PAN, y los venezolanos que ayudan a López Obrador, no entienden la forma de pensar de los mexicanos: “si le pegan tanto a Peña es porque ellos –los ofensores- quieren conservar sus negocios”. Y aunque la verdad sea otra –por ejemplo, el retorno de las mafias para recuperar lo perdido, inversiones también-, la voz popular rara vez admite réplica porque tal sería como una insolencia inadmisible para cualquier bravucón que se precie de saberlo todo. En este punto estamos detenidos y los “expertos” ni siquiera olfatean sus causas… porque desconocen la idiosincrasia nacional. Esto no es España, mucho menos Cataluña. ¿Cuándo les caerá el veinte a quienes se autonombran “hacedores de presidentes” en su página WEB?
Torpemente, se insiste en que el retorno del PRI será catastrófico; de serlo así, tengo una pregunta para formularles a los Fox y a Calderón, sin el menor ánimo de defender la hegemonía priísta condenada por la historia: ¿cómo es, entonces, que siguieron sus proyectos, los del PRI, en materia financiera, educativa, energética e incluso política tomando parav sí, en varias regiones –Jalisco, Guanajuato-, la infraestructura que sostenía al partido otrora invencible? Por esta interrogante deberíamos comenzar a deshojar las margaritas antes de que nos tomen por sorpresa las elecciones…dentro de un mes y dos días.
¿Ya se dieron cuenta de lo cerca que estamos? Lo digo porque en el consenso cercano, siempre confiable, son más las dudas que las respuestas y de un mismo acontecimiento –por ejemplo las frases poco estudiadas de Josefina- pueden hacer tres o cuatro lecturas en un grupo de cinco. Y ya está aquí, a la vuelta de la esquina, el primero de julio.
Debate
Desde luego, los consejeros de Enrique Peña Nieto, sumados a última hora por aquello de los imprevistos –la agenda del candidato cambia constantemente por motivos de “seguridad” y ante el temor manifiesto a un atentado-, insisten en que mientras menos hable y se compromete dará pocas armas a sus rivales; y lo contrario sucede si pronuncia frases o citas que fácilmente son desmontables. Con la ventaja a su favor, lo mejor es sencillamente dejar que los demás se exhiban. O, cuando menos, eso piensan en el “cuartel de guerra” que, desde luego, no es inexpugnable como demostró la aprehensión del general Tomás Ángeles Dauahare, días después de ser citado a una reunión estratégica por el aspirante del PRI.
Los traidores pululan por doquier; los chantajistas enfermos, también; y algo peor: los zopilotes listos a comerse la carroña si la encuentran para quedarse solos en el escenario a sabiendas de que serán erradicados en el futuro si se quedan con los picos y las garras cerradas. No es la primera vez que tal sucede: recuérdese la manera cómo dejaron prácticamente solo a Roberto Madrazo hace seis años, destruyéndolo políticamente y sin opciones siquiera de levantarse. En el caso de Peña ya no hay tiempo para ello, salvo una posibilidad que ni siquiera queremos escribir.
El hecho es que Peña Nieto –con o sin el favor de Calderón, que este tema está hirviendo cada día más-, mantiene ventajas, desoye desafíos, minimiza manifestaciones y no cae en el garlito de la provocación… hasta ahora. Por supuesto, sus adversarios insistirán –ya viene el segundo debate que se estima tan desangelado como el primero por su baja audiencia-, y él debe escudarse en la serenidad. Recuérdese: en México cuenta mucho que hable “como presidente” quien aspira a llegar a la silla con el águila. Esto es, tan ecuánime que sea factible llamar a sus adversarios a la cordura sin perder el ánimo competitivo. Así lo está haciendo para no repetir los errores de suficiencia de Andrés Manuel en 2006. En cierto modo, la tremenda lección contra el perredismo le está sirviendo de insustituible y valioso antecedente al priísmo de hoy. Nadie sabe para quien trabaja.
La Anécdota
Hace poco más de seis años, cuando comenzaron a igualarse los momios, le recomendaron a López Obrador:
–Es mejor que te vayas a Tabasco, que es un edén. Cuelga tu hamaca y deja asar los días, sin declaraciones ni excesos de contactos populares. Solo. Para meditar y actuar en su momento.
Los saldos habrían sido, sin duda, bastante más favorables que los berreos sobre “chachalacas” y mafias.























