Una empresa mexicana ha desarrollado un potente antiveneno para la picadura de la araña violinista. Se trata de un faboterápico de cuarta generación para atacar los efectos del veneno de la araña loxosceles laeta. 

La picadura de la araña violinista causa daños irreparables en el tejido cutáneo. También fomenta la aparición de úlceras y necrosis, por lo que es considerado uno de los venenos más potentes que deben atenderse de inmediato.  La mordedura de esta araña suele confundirse con un piquete de abeja u hormiga.