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El gobierno de Estados Unidos y la empresa multinacional PepsiCo expresaron su preocupación por los recientes ataques en Guanajuato y Michoacán contra las instalaciones y automotores de la filial Sabritas.

Por la noche en Morelia un vehículo fue interceptado e incendiado. El chofer resultó herido. Por ese hecho, PepsiCo expresó su “consternación” e informó que continuará colaborando con las investigaciones de las autoridades mexicanas.

El subsecretario de Estado para Asuntos Públicos de EU, Mike Hammer, dijo que buscarán ampliar la cooperación en temas de seguridad con el gobierno de México y ofreció asesoría a la multinacional.

En México, el subsecretario de Gobierno de la Secretaría de Gobernación, Obdulio Ávila, anunció que habrá una respuesta firme contra los autores de los ataques a Sabritas.

Como era lógico, las reacciones de Estados Unidos y PepsiCo no se hicieron esperar, ante la bochornosa implicación de que el Gobierno Federal está haciendo uso de camionetas de Sabritas para realizar labores de inteligencia en su lucha contra el crimen organizado.

Y aunque las reacciones públicas emitidas por el gobierno de EEUU se hayan dado en un tono por demás diplomático, tras bambalinas los estadounidenses seguramente han puesto al Presidente Calderón “como lazo de cochino” o “a parir chayotes”.

Por su parte, la reacción del gobierno federal ha sido francamente tibia. Tanto, que fue un subsecretario de Segob quien salió a darnos el discurso de siempre: que se va a investigar, que se va a castigar, que no es cierto lo del espionaje, bla, bla, bla… Y Poiré, Apá?

Mientras tanto, a Bruno Ferrari, sólo le faltó sugerirle a la botanera que cambie su tradicional eslogan a “A que no puedes quemar sólo una”… ¿#AhNoVerdad?