Se pueden encontrar tintes de guerra sucia o de manipulación en las marchas de estudiantes que se han manifestado en contra de Enrique Peña Nieto, poniéndole como bandera principal a estas movilizaciones “yo soy el 132” haciendo alusión al video que presentaran alumnos de la Ibero tras el intento de los priístas de querer editar y manipular lo ocurrido en la visita del candidato a la universidad, incluso afirmando que no eran alumnos de la institución sino porros o acarreados.
Ahora existen quienes afirman que las movilizaciones callejeras no se reflejan en las urnas, a modo de menospreciar lo que está ocurriendo con los estudiantes a nivel nacional, como algunas encuestas parecen no mostrar ninguna caída del candidato del tricolor se duda de la capacidad de los jóvenes para hacerse presentes como un verdadero factor presión y hasta la posibilidad de cambiar el rumbo de la elección lo cual es un desacierto grave, mirar lo que están provocando con ojos de minucia es precisamente lo que nos ha llevado como nación a este escenario donde los políticos creen que es fácil engañar y someter, pero hoy los priistas se enfrentan a una nueva sociedad, esa que se transformó para dejar de ser aquella que gobernaron por más de 70 años.
Por el contrario, creo que los jóvenes en las calles es algo que debería de poner a temblar a los equipos de campañas de los presidenciables, demográficamente sabemos que por el número de nuevos votantes se podrían determinar la elección, y esto que nunca habíamos visto está sentando un precedente histórico donde parece que la realidad para los políticos y con ello la realidad nacional, está cambiando. Los estudiantes se están volviendo protagonistas de la política en México y eso, como mexicanos, debemos agradecérselos, tras años de tanta quietud e indiferencia, hoy existe una nueva generación dispuesta a hacer y no nada más a decir.
Pareciera que esos mítines que organizan los partidos para sus candidatos son los únicos que los hacen lucir como queridos y aceptados, en otros lados, así como en las universidades, existe un México que los rechaza y ahora los protagonistas de esto son los jóvenes. Esos a quienes nadie ha puesto atención, aquellos que hoy comienzan a enfrentar la vida y parece que les toca difícil, y de las autoridades para ellos no hay nada. La conjunción de su realidad complicada acompañada del cinismo de querer manipular información para que llegue al poder un grupo de gobierno que sirva a los intereses de algunos con sus mentiras y engaños, los tiene enardecidos, hablando pacíficamente, parece que el silencio ya no está en su modus vivendi, habrá que ver como enfrentamos como sociedad estos gritos de decepción, que muestran claramente cómo México ha sido lastimado por tantas décadas.
Lo que si es de alarmar, es que en los candidatos opositores parece que no hay quien tome la cabeza de este movimiento antipriista y anti peñista. ¿A quien entonces darán esos votos que el candidato del tricolor pierde? ¿Quién es el que cooptará estos esfuerzos? Los estudiantes están presentes y tienen una causa sólida ¿Habrá alguien que de la talla para dar la cara por ellos?
Lo cierto es que el PRI tiene que enfrentarse a miles de estudiantes, ese sector que descuidaron en su intento por no distraerse de la mercadotecnia, la imagen y el posicionamiento en medios. Haberlo ignorado, es un costo que están pagando ahora y habrá que ver al final de qué tamaño es la factura.
Enrique Peña Nieto esta evidenciado, eso ni dudarse ¿se reflejará en las urnas? Ya se verá.
Publicado en la Revista Gurú Político (http://www.gurupolitico.com) y reproducido con la autorización de su Director.

























