Es muy lamentable, mucho muy lamentable, que quienes endeudaron a Michoacán hasta límites insospechados y sin verdadero provecho productivo para el Estado, ahora se rasguen las vestiduras por la contratación de un empréstito menor con HSBC, que dada la situación de quebranto financiero en que fue recibida la entidad, era necesario para hacer frente a las emergencias de gasto y liquidez del nuevo gobierno.
Es impensable que después del tsunami financiero que padeció Michoacán con la pasada administración, y del que no podrá reponerse en muchos años, el nuevo gobierno pudiera financiar sus necesidades de gasto con las arcas vacías y con un déficit financiero que es el más alto dejado por una administración saliente a una entrante, señaló el coordinador del Grupo Parlamentario del PRI, Salvador Galván Infante.
Ningún gobierno puede operar con insolvencia financiera y falta de liquidez, como pretenden hacer creer -mañosa y cínicamente- los diputados del PRD.
La deuda menor contratada 20 días después de iniciada la presente administración, fue necesaria para que el vacío financiero no afectara a quienes desempeñan funciones públicas en beneficio de los ciudadanos, pero además, para darle funcionalidad al nuevo gobierno ante la penosa falta de recursos heredada de la pasada administración.
Nosotros, agregó el legislador del Partido Revolucionario Institucional, no quisiéramos que parezca que la actual administración se escuda en fantasías para no cumplirle a los michoacanos, o que está inventando pretextos para justificar la no realización inmediata de obra pública. Lo cierto es que el quebranto financiero, los enormes pasivos y la deuda pública sin control, dejaron al Estado en la inviabilidad económico-financiera, y no podía hacerse otra cosa que recurrir a un empréstito menor para solventar las necesidades más apremiantes del nuevo gobierno.
Como consta en el Corte Trimestral que ha enviado al Congreso el Ejecutivo del Estado, a través de la Secretaría de Finanzas y Administración, la contratación y el manejo de esta deuda son legales y su información transparente, al margen de lo que crean y de las conclusiones apresuradas que han echado a andar en la opinión pública algunos diputados del PRD.
Los que sí tienen razones más que poderosas, para solicitar la benevolencia y conmiseración de los michoacanos, son los beneficiarios de la pasada administración, que además de haber dispuesto de los mayores presupuestos anuales de la historia, de haber acumulado pasivos y una deuda más elevada que la de Moreira en Coahuila, ni siquiera dejaron fondos en caja ni obra pública que reconocerles y aplaudirles en todo el territorio del Estado.
Por tanto, sería muy conveniente que los michoacanos no pierdan de vista a quienes hipotecaron su presente y su futuro, mismos que ahora se presentan como personajes sin mácula o víctimas de una persecución gubernamental, cuando lo único que se intenta hacer es aclarar y transparentar las cifras negativas dejadas por la pasada administración, concluyó Galván Infante.
























