En 2008 Carlos Padilla, entonces jefe de misión para Juegos Olímpicos, llegó al gimnasio de entrenamiento de taekwondo para informar a María Espinoza que la abanderada en esos juegos sería la clavadista Paola Espinosa. La taekwondoín lo miró y dijo: “Esperaré cuatro años.”
Ayer la promesa se cumplió cuando Espinoza fue confirmada para recibir el lábaro patrio de manos del presidente Felipe Calderón, en fecha por definir la última semana de junio, y como portadora en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos en Londres, el 27 de julio.
“El sueño de cualquier deportista es estar en unos Juegos Olímpicos, pero llevar la bandera es el sueño más grande”, afirmó Espinoza, flanqueda por Bernardo de la Garza, director de Conade; Jaime Cadaval, jefe de misión; y Carlos Padilla, delegado del COM para los Juegos Olímpicos.
Hace cuatro años, Espinoza era campeona mundial y panamericana; ahora ha sumado los títulos de los Centroamericano y Olímpicos. Es la única mujer en la historia del deporte mexicano que tiene todas esas victorias.
En el camino de unos Juegos Olímpicos a otros, también le ha cambiado la vida. Se separó del equipo que comanda José Luis Onofre y ahora entrena sola en el gimnasio de Conade bajo las órdenes de Pedro Gato, con quien intenta volver a ser la taekwondoín que ganaba donde se paraba; y no la eliminada en las primeras rondas de los últimos dos mundiales.
“Londres es un reto mayor que Beijing, ha sido muy difícil estar en estos Juegos Olímpicos, ha sido uno de los grandes retos en mi vida”, admitió Espinoza, mujer de ideas concretas y pocas palabras.
Por esas circunstancias que han dificultado el camino a Londres es que decidió aceptar los reconocimientos y homenajes que le han planteado. A mediados de junio portará la antorcha olímpica en Newcastle, y luego será abanderada.
“Es un regalo al trabajo y esfuerzo de muchos años, cuando les digo que sí, estoy reconociendo que también me lo merezco”, afirmó. “Van a ser dos meses muy pesados, lo de la bandera y la antorcha son de mucha felicidad y motivación; pero también mucha responsabilidad porque hay que hacer espacio en los entrenamientos”, reconoció Espinoza.
El argumento en contra de María del Rosario, y de todos los representantes de taekwondo en el pasado, era que competían la última semana de las justas y no se encontraban en la ciudad sede de las competencias para la ceremonia de inauguración.
Por ello, se diseñará una logística especial con María Espinoza. El plan del entrenador Pedro Gato es tener un campamento en Barcelona desde mediados de julio. Ella volará a Londres para la inauguración y luego volverá a Barcelona. Llegará a Londres el 2 de agosto y saldrá de la Villa Olímpica, espera, tras ganar otra medalla.

























