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El asalto a la razón
De “güey” que va
Carlos Marín

Tan grandecitos como evidentemente son y tan encarrilados (cabe suponer) en sus respectivas carreras universitarias, los activistas de #YoSoy132, en vez de aprovechar la oportunidad de consolidar un refrescante movimiento de jóvenes ilustrados que trascienda la coyuntura electoral, salieron con la batea de babas de escribir… una carta a Santaclós.
Entre sus primeras ocurrencias resalta el proclamarse “apartidistas”, pero abiertamente antipeñistas, contrasentido tras el cual se avientan la puntada de “invitar” a los cuatro presidenciales a debatir con ellos. Que acepte Gabriel Quadri se entiende, pues nada tiene que perder y sí quizá una que otra nueva simpatía por ganar.
¿Josefina Vázquez Mota? Solo para que intente conseguir lo que en la Ibero: atemperar los ánimos en su contra. Que Andrés Manuel López Obrador acuda es lo más lógico, pues sus banderas las hizo suyas el #YoSoy132.
Pero, ¿que aceptara Peña Nieto, después de que cuando “nacieron” le gritaron “¡cobarde!” y “¡asesino!”?
Solo que fuera muy, pero muy pendejo.

La historia en breve
“Tercer Grado”: una hora y media con Andrés Manuel
Ciro Gómez Leyva

Andrés Manuel López Obrador llegó en plan de paz a Tercer Grado y en paz se marchó. Decisión suya. Le habría resultado relativamente sencillo elevar el dramatismo del programa, ponerlo quizá en los bordes del escándalo. Por la razón, estrategia que sea, no lo quiso hacer.
Más trabajo me cuesta comprender su táctica, lo mal que pareció prepararse para un programa con una audiencia garantizada de 10 millones de televidentes. Las preguntas que hicimos fueron las lógicas y nadie le tendió una emboscada. Sin embargo, parecía no tener respuestas. Hora y media sin argumentos renovados, sin sound bites.
Si la estrategia de Enrique Peña Nieto hace 15 días fue apoderarse de cada segundo, supongo que la de López Obrador fue sobrellevar la noche con una repetición ad infinítum de clichés en torno del “cambio verdadero”. No fue a Tercer Grado a buscar una pelea de perros, sino a servirse del tiempo y el medio, a hacer un largo spot en vivo.
Yo no lo había visto en seis años. Ya no es el de entonces. De todo lo que dijo, me quedo con cinco palabras que no recuerdo si expresó al aire o en uno de los cortes: “Lo mío es un apostolado”.
Por eso no tiene destino pedirle que reconozca sus errores en el tema de las encuestas, o en cualquier otro. Es el evangelizador dogmático, dueño de las verdades absolutas, repelente a cualquier verdad contradictoria.
Lo que cambió fue el papel. Puede ser que hace seis años fuera el Mesías sobre el que escribió brillantemente Enrique Krauze. Hoy persiste la intransigencia propagadora de una doctrina rudimentaria, pero la actitud es de apóstol. Apóstol fatigado.
En lo personal, aprecié su caballerosidad en el saludo y la despedida.

En Privado
Hacia el conflicto electoral
Joaquín López-Dóriga

Eres un pendejo cuando te
crees que no lo eres. Florestán
Después de escuchar detenidamente a Andrés Manuel López Obrador a lo largo de los últimos días, empiezo a registrar un vuelco en su estrategia de campaña, que va de la construcción de un conflicto electoral al desconocimiento del resultado la noche del 1 de julio.
El candidato de las izquierdas parecía estar en su mejor momento tras el surgimiento del movimiento juvenil contra Enrique Peña Nieto, que tuvo su costo, y el desplome de Josefina Vázquez Mota.
En todas las encuestas apareció en un claro segundo lugar desplazando ya al tercero a la candidata del PAN.
Y como la cereza de su pastel, Reforma dio su encuesta en la que la ventaja del priista se había reducido a solo cuatro puntos: 38-34, lo que el tabasqueño festejó como pocas veces, reivindicando la justicia de las encuestas que, a excepción de la suya, claro, que dice que ya lo pone en primer lugar, había mandado al diablo.
Pero hete aquí que de la noche a la madrugada López Obrador viró recuperando el discurso del fraude electoral con lo que esto implica: el desconocimiento del resultado de la votación y el conflicto poselectoral.
Su lógica se basa en que a lo que llama la guerra sucia, un solo spot del PAN, seguirá el fraude electoral que, como dijo ante los intelectuales y académicos en su encuentro del miércoles, no puede aceptar, además de haber descalificado al IFE y a los consejeros y a las instituciones.
En Tercer Grado le pregunté quién decidiría entonces si hubo o no fraude, y me respondió que los ciudadanos, que es en los que cree, no en el IFE ni en sus consejeros.
Así, cuando hoy estamos a 22 días de las elecciones, López Obrador se ha puesto, y nos ha colocado, en la antesala del conflicto al amarrar legalidad a su victoria y fraude al triunfo de cualquier otro, producto del masoquismo colectivo, resultado que no reconocerá, como ya adelantó.
Ahora solo falta saber si el conflicto será la misma noche del 1 de julio o lo desencadenará antes de esa jornada electoral.
RETALES
1. PENDIENTE. López Obrador no entregó el estudio que en Tercer Grado dijo que iba a repartir en el corte comercial, rebatiendo, dijo, las gráficas de Noticieros Televisa sobre su presencia en pantalla. Quizá hoy,
2. DEBATE. El domingo en Guadalajara, el debate de los candidatos presidenciales tendrá cinco segmentos. El primero para presentaciones y el último para conclusiones. Los otros tres serán con derecho a pregunta directa. Cada uno tendrá derecho a una bolsa de ocho minutos y no habrá edecán, y
3. AFTER. En cuanto termine el debate en Canal 2, iniciará la mesa del posdebate con los coordinadores Luis Videgaray, Roberto Gil Zuarth, Ricardo Monreal y Luis Castro.
Nos vemos el martes, pero en privado


Acentos
AMLO y MAV
Jesús Gómez Fregoso

Ahora se habla de AMLO, EPN y de otros, pero hace sesenta años no se usaba nombrar a los candidatos o a los presidentes con sus iniciales. Creo que la costumbre se inició con ALM (Adolfo López Mateos), porque no recuerdo que se hablara de Ruiz Cortines como ARC ni de Miguel Alemán Valdés como MAV. Simplemente quiero recordar algo de la campaña electoral de Alemán.
La primera elección que recuerdo es la de Ávila Camacho, en 1940, pero poco puedo decir porque vivía yo en el rancho en que nací, en cambio, en 1946, año de la elección de Alemán, cursaba yo el primero de secundaria en México, o, para ser más exacto, en Tacubaya, a unas tres cuadras del Bosque de Chapultepec, en la calle de Gelati número 29, en un caserón, de película de misterio, que había sido de la familia De Teresa y que, según le decían a uno desde que iba a inscribirse en el colegio, había servido como escondite de la Banda del Automóvil Gris, allá por 1915.
Me refiero al Instituto Bachilleratos, que luego se convertiría en el famoso Instituto Patria. El colegio era el sucesor del ilustre Colegio de San Ildefonso de los tiempos virreinales, y de donde el Virrey Marqués de Croix expulsó a los jesuitas por orden de Carlos III y que en el decreto de expulsión se decía aquello de “recuerden los súbditos de el Gran Monarca que ocupa el trono de España que nacieron para callar y obedecer y no para opinar”. Después de la expulsión, los jesuitas, a fines del gobierno de Porfirio Díaz, fundaron el Instituto Científico y Literario, conocido como el Colegio de Mascarones y que luego, en agosto de 1914, Don Venustiano se lo carranceó. Años después, la UNAM fundó allí la Facultad de Filosofía y Letras.
Regresando al Bachilleratos de la calle de Gelati, en 1946, debo añadir que estaba a muy pocas cuadras de la casa de campaña de Ezequiel Padilla, contrincante de Miguel Alemán. Obviamente en el colegio odiábamos a Alemán, primer candidato postulado por el PRI y, aunque tampoco simpatizábamos con Padilla, íbamos con frecuencia a su casa de campaña, en la Avenida Jalisco, muy cercana a la casa de la Embajada Rusa, que nos resultaba atractiva y misteriosa y lejana a la vez.
La casa de Ezequiel Padilla estaba rodeada de amplios jardines en los que había como muros formados por costales de arena, como los que años antes habíamos visto en las fotos de la Guerra Civil Española. Nos gustaba ir a curiosear porque los pistoleros de Padilla nos dejaban acercarnos a los muros de costales de arena sobre los que había ametralladoras, iguales o parecidas a las que tanto vimos en esos años de las películas de guerra.
Además de Miguel Alemán y Ezequiel Padilla, creo recordar a un general Castro y otro militar cuyo nombre se me escapa ahora que comienzo a tener amistad con Herr Alzheimer. No existía aún la televisión y los candidatos recorrían el país en mítines donde cada quien recurría a su corte de oradores y jilgueros lambiscones.
Había terminado la gran campaña alfabetizadora de Ávila Camacho y ya sabían leer muchos más mexicanos, pero los lectores de periódicos y revistas eran relativamente pocos, un panorama que mis alumnos actuales tienen mucho trabajo en imaginar en estos tiempos de celulares y redes sociales. Nuestros maestros de secundaria eran sumamente cautos y cuidadosos en manifestarnos sus preferencias electorales; aunque teníamos excelentes clases de civismo, que aún recuerdo.
Creo que fue la primera vez que el recién fundado PAN postulaba candidatos para diputados y senadores, pero no a la presidencia. El rector del colegio era el padre Enrique Torroella, muy sencillo y amable, aunque miembro de la más refinada sociedad capitalina; su hermano, el licenciado Torroella, era candidato a senador por el PAN, pero no recuerdo la menor invitación en el colegio en su favor.
Yo vivía en un internado favorecido por el colegio y recuerdo muy bien que el primer domingo de julio de 1946 no nos dejaron salir, ni siquiera al Bosque de Chapultepec, muy cercano al internado, porque, según nos dijo el director, temían que hubiera balaceras y muertos como seis años antes cuando “triunfó” Ávila Camacho.

Trascendió
Trascendió

Que quien se muestra confiado y tranquilo para el debate del domingo, en Jalisco, es el candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, gracias a que se ha preparado con el mismo equipo que lo acompañó en mayo, su war-room.
Su otra arma para el debate serán las redes sociales, con cuyo trabajo está tan satisfecho el candidato priista, que hoy tendrá una reunión con los activistas y sus responsables, Aurelio Nuño, Lorena Lagunes y Sergio José.
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Que una vez pasado el debate del próximo domingo, la candidata presidencial del PAN, Josefina Vázquez Mota, intensificará sus giras previas a los cierres regionales.
Para empezar, visitará la próxima semana el centro del país y viajará a San Luis Potosí, Aguascalientes y Zacatecas; también reservó el martes 19 para poder acudir al #Debate132, convocado por los jóvenes del movimiento estudiantil.
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Que en la Ciudad de México, el activismo del jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, tiene ya con los nervios de punta a la oposición, porque un día entrega un paso a desnivel y otro anuncia un concierto masivo gratuito en el Zócalo, como el de Justin Bieber el próximo lunes.
Y es que Ebrard tiene un argumento ideal para desmarcarse de las críticas —las obras no pueden dejar de inaugurarse si ya están listas—, pero el cuestionamiento es: ¿de veras siempre se requiere su presencia?
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Que a propósito de Ebrard, este jueves el jefe de Gobierno celebró el cumpleaños de su esposa, Rosalinda Bueso, y para ello le organizó una comida en el restaurante San Ángel Inn, al sur de la capital.
Al festejo llegó la mitad de su gabinete y aunque cuentan que estaba invitado el candidato de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, éste no asistió y se excusó porque tenía un mitin que no pudo cancelar en Acapulco.
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Que la representación del PRD ante el IFE tiene prácticamente lista la queja para reclamar el retiro inmediato del spot panista que manipula un discurso de López Obrador para hacerlo aparecer como partidario de la vía armada.
La mala noticia es que los perredistas deberán esperar hasta la mañana del domingo para presentar el recurso, una vez que el controvertido promocional esté “al aire”.

Política cero
Kalimán, “The Guardian” y el América
Jairo Calixto Albarrán

Osea, con qué poco alpiste les da tos. Solo porque el mismo periódico inglés que entre otras cosas reveló los enjuagues de Rupert Murdoch, su amarillentoso The News Of the World y los gobiernos de Tony Blair y David Cameron ha publicado un compló entre Televisa-Fox-PRI-Peñanieto para dominar al mundo como Pinky y Cerebro, las masas sospechosistas ya quieren armar una revolución con manos.
Digo, supongamos que todo eso es veldá, que se confirma más allá de toda duda razonable que la empresa confeccionó un rudo engranaje televisivo para cumplirle el caprichito a Fox y que ahora está de acuerdo con el Dorian Gel para ponerlo más guapo que William Levy.
Aun así, con todo ese rompecabezas armado, no entendería por qué tanta tirria contra Televisa. Digo, si no pueden hacer campeón al América, ¿cómo esperan que construyan un gran imperio totalitario en el folclórico territorio nacional?
Digo, si las redes sociales y los movimientos del #YoSoy132 orillaron a la televisora de San Ángel a meter freno a sus políticas editoriales, no puedo imaginar cómo convertirían en zombis a los mexicanos todos para que permee en sus almas la lógica filosofía de Por ella soy Eva y Pequeños gigantes.
Y ya me imagino, en respuesta no faltarán los que digan que todo esto es una gran estratagema de The Guardian, en conciliábulo con el comunismo internacional, Hugo Chávez y AMLOVE para construir un gran muro de Berlín alrededor de la patria mexica y forjar una nueva experiencia soviética allí donde el águila paró y su estampa dibujó. Alegarán que en un plan construido desde los estudios del programa Top Gear en Londres, los hijos de la Pérfida Albión no se quieren conformar con quedarse con El Chicharito (el Manchester United no lo quiso prestar para la selección olímpica, ahí estaba la primera señal de los macabros planes), sino que pretenden levantar un nuevo orden mundial desprestigiando a diestra y siniestra a grandes protagonistas del México contemporáneo.
¡Ah, qué maravilla, hemos superado el 2006 y todavía no es el 1 de julio! Podrá haber mucho caos y mucho desorden, pero mejor que haya una orgía paradigmática y que lo que se suponía electoralmente como una fatalidad, se está convulsionado. Lo único que hay que hacer es lo que El Peje le pidió a Adela Micha en Tercer Grado: serenidad. O serenidad y paciencia, como decía Kalimán.
Los más sospechosistas afirman que es más fácil dominar al mundo que hacer campeón al América. Lo dudo.

Diferencias políticas
Pablo Gómez

Las diferencias entre los candidatos no son sutilezas. Si no existiera la candidatura de la izquierda, si en una vista hacia atrás nos fuéramos a los años 60 y gran parte de los 70 (para no hablar de antes), habría dos candidatos: PRI y PAN con sutiles discrepancias en cuanto al rumbo general del país. Pero estamos en una situación en la que el modelo socioeconómico, ampliamente compartido por el PAN y el PRI, hace agua por todos lados y condena al país a seguir en el estancamiento, mientras la plataforma de la izquierda es la única que critica ese rumbo. Ahí se ubican las principales diferencias en la actual contienda.
Por eso mismo los estrategas priistas y panistas quieren llevar el debate hacia cuestiones de poca trascendencia. Frases de López Obrador aparecen hoy en la propaganda de sus adversarios para tratar de presentarlo como un conductor del caos político. Otra vez lo mismo, pero tal vez sin el éxito de antes.
El camino neoliberal, las inmensas concesiones a los grupos oligárquicos monopólicos, la entrega de bienes nacionales, la pésima estructura del gasto público, los privilegios fiscales a los más ricos de los ricos del país, el brutal rezago educativo, nos muestran un panorama insostenible. En sus propios términos, el programa de los neoliberales ha fracasado con la excepción de los buenos negocios que han hecho algunos. El país se encuentra, por tanto, en una encrucijada.
La llamada propaganda sucia es la falta de propaganda, es el intento de ganar votos a costa del contrario ante la falta de propuestas que de verdad lleguen a los electores. Ya la conocemos. Pero es también la manera de reducir las diferencias políticas a cuestiones de matiz cuando en realidad abarcan los grandes temas nacionales. Por tanto, se trata de empobrecer el debate, de acabar con la propuesta diferente. Así, por ejemplo, Peña parece competir para ser presidente municipal mediante ofrecimientos demasiado concretos y de nulo impacto nacional, al tiempo que propone reformas que ya han sido inscritas en la Constitución. En otras palabras, el candidato priista no postula nada nuevo sino solo el mantenimiento y profundización del rumbo que ha sido un fracaso histórico, pues lleva ya casi tres décadas.
En cuanto a la candidata panista, lo que más destaca son las ocurrencias reactivas. No define ninguna plataforma como no sea tratar de responder a cuestionamientos puntuales con algún deslinde defensivo y atacar a Peña y recientemente a López Obrador.
El tripartidismo mexicano tiene un toque de magia, como ocurre también en otros países. La mayoría conservadora no puede conciliar la coincidencia programática con la confrontación de partido. Así, tenemos dos candidatos de la misma tendencia general, es decir, matices al margen, que no pueden unirse formalmente. La salida la ha dado Fox con su llamamiento a votar por Peña Nieto ante la amenaza (otra vez) del “peligro para México”. Pero a diferencia de lo que ocurrió hace seis años, no le toca ahora a una parte del PRI acarrear votos a favor del PAN, sino a una parte de éste llevarlos hacia el PRI.
En los últimos días la acción política de priistas y panistas se ha concentrado en tratar de descalificar a López Obrador. Pero quizá lo que no se ha medido es el posible impacto adverso de tal estrategia. Si el repudio a Peña Nieto sigue aumentando y la candidatura de Vázquez Mota se advierte inviable ante los fracasos del gobierno de Calderón, lo que podría hacer la propaganda conservadora es confirmar al candidato perredista como el portador del programa diferente y nuevo, lo cual es precisamente lo que él busca.

Juegos de Poder
Devaluación, candidatos y crisis del euro

Leo Zuckermann

EXCÉLSIOR

AMLO tendría que decirnos qué va a hacer a partir del 2 de julio para defender a la economía mexicana.
Firmado por Adam Thomson, el prestigiado diario británico The Financial Times publicó la semana pasada un artículo que decía: “El jueves, el peso mexicano cayó a un mínimo de tres años después de que una encuesta influyente mostrara al candidato de la izquierda para la elección presidencial de julio ganándole terreno al principal candidato centrista”. Se refería a la encuesta del periódico Reforma que ponía a López Obrador a cuatro puntos de distancia de Peña Nieto. Aunque Thomson también reconocía que la devaluación del peso “fue impulsada por los decepcionantes datos económicos de Estados Unidos”, el corresponsal dedicó su artículo a hablar de la elección presidencial mexicana.
Después de leer esta nota, le hablé a Raúl Feliz, economista del CIDE y uno de los analistas financieros más serios y mejor informados del país, para preguntarle si la devaluación del peso se debía al miedo de los inversionistas ante el surgimiento de López Obrador en las encuestas. Raúl fue contundente: “De ninguna manera”. Para Feliz, el peso se estaba devaluando por la crisis del euro y una de sus posibles consecuencias: la desaceleración en el crecimiento económico de Estados Unidos y, por tanto, de México. En otras palabras, no era la política electoral la que le estaba pegando a nuestra moneda sino la incertidumbre económica internacional.
El miércoles, en un interesante y serio artículo de Rogelio Ramírez de la O en El Universal, el que sería el secretario de Hacienda, en caso de que López Obrador ganara la Presidencia, argumenta que “el peso se ha debilitado por la crisis económica de España”. Explica a profundidad la crisis del euro que se ha extendido de Grecia a la Península Ibérica y el problema que tienen los europeos para mantener su unidad monetaria. Afirma que “el principal canal de transmisión de la crisis española a México es el sistema financiero y en concreto el tipo de cambio del peso. Esto porque los bancos españoles necesitan capital en Madrid y otros inversionistas necesitan cubrir riesgos. Los dos bancos españoles representan casi 40% de nuestros depósitos. Han hecho y seguirán haciendo repatriación de utilidades y por eso la presión sobre el peso seguirá siendo extraordinaria durante el tiempo que dure esta crisis”.
Desgraciadamente el artículo de Ramírez de la O es sólo de diagnóstico y no prescriptivo. Hubiera sido muy interesante saber qué haría el gobierno de López Obrador, en caso de ganar el próximo primero de julio, para paliar los efectos negativos de la crisis europea en México, lo cual me lleva al punto central de este artículo. Quedan pocos días en las campañas presidenciales y los mexicanos no sabemos qué harían los candidatos en caso de ganar la Presidencia para enfrentar un problema económico que ya tenemos encima. Mucho se habla de sus propuestas para mejorar la educación, salud o vivienda pero nada de un asunto tan urgente como es la reacción de México frente a la crisis del euro y sus posibles consecuencias.
López Obrador ya reveló que, de ganar, nombraría a Ramírez de la O como su secretario de Hacienda. Ahora tendrían que decirnos qué van a hacer a partir del 2 de julio para defender a la economía mexicana frente a la tormenta internacional que ya tenemos encima. En el caso de Peña Nieto y Vázquez Mota, mandarían un mensaje de mucha seriedad y responsabilidad si en estos días anunciaran quién sería su secretario de Hacienda, en caso de ganar, y qué políticas pondrían en marcha a partir del 2 de julio de manera coordinada con la administración saliente del presidente Calderón. Esto le inyectaría una buena dosis de certidumbre a la economía nacional en un momento delicado de gran turbulencia internacional debido a la crisis del euro.

Ventana
Por qué Peña Nieto no va…

José Cárdenas
EXCÉLSIOR

En memoria del profesor Juan José Bravo Monroy
No es una ley escrita, pero en cualquier ejército existe una primera regla: “No ayudes a tu enemigo”.
Sun Tzu lo dice con claridad en El arte de la guerra: “Se deben aprovechar las debilidades del adversario”… pero el estratega militar y filósofo de la antigua China nunca habla de entregarle al oponente los medios para su fortaleza.
El 11 de mayo apareció en México un grupo político con el camuflaje de la democracia repentina, pero con una sola intención manifiesta y confesada: frenar el avance de Enrique Peña Nieto a Los Pinos.
…y en menos de un mes la nueva filosofía política del antipeñismo se ha filtrado como el salitre.
Muy bien que así sea.
Todo el mundo tiene derecho de apoyar o combatir a quien mejor  le parezca… por los medios que le plazca.
Pero…
Los #YoSoy132 no pueden convocar a un tercer debate imparcial y equitativo toda vez que se han declarado adversarios políticos del PRI y su candidato.
Esta fue la razón de peso para rechazar la invitación.
“Era muy difícil aceptar la convocatoria de alguien que organiza e invita a un debate y además se pronuncia explícitamente y sólo contra alguno de los candidatos” —nos dijo Luis Videgaray, coordinador de la campaña de Peña Nieto—.
Sin embargo, habrá quien les haga caso… y también quien les dé cuerda.
Pero Peña Nieto no tiene obligación de ayudar a sus detractores en perjuicio propio… ni darle alas a los alacranes.
–¿#YoSoy132 lo quiere combatir?
–Que lo combata… pero que no lo invite a un paredón de fusilamiento.
Si Peña Nieto se enfrenta a un colectivo que se inició a partir de una de sus imprudencias, donde se manejó mal un escenario sensible… en donde se sabía que lo iban a acosar, y a pesar de eso acudió, el candidato tricolor cometió un error.
Si Peña Nieto hubiera acudido a este otro debate “región 4” hubiera cometido otra imprudencia tan grave como la primera.
Peña Nieto sólo acude a los debates del IFE, en apego a la ley, para comparecer ante los ciudadanos que van a decidir su participación a través del voto. Pero una cosa son los votantes y otra cosa son los militantes… y otra cosa son los adversarios… y otra cosa son los enemigos.
Que va a tener un costo no ir al debate convocado por #YoSoy132, sí, va a tener un costo. No dar la cara en una elección sale caro. Podrá alegarse que Peña Nieto no tuvo el valor de presentarse ante los jóvenes… que los desprecia.
Pero el costo de meterse entre las patas de los caballos hubiera sido el doble… y, el beneficio, nulo.
MONJE LOCO: A estas alturas de la campaña es mejor recibir una pedrada que tropezarse dos veces con la misma piedra…

Frentes Políticos
Frentes Políticos
EXCÉLSIOR

I. Enrique Peña Nieto lo dijo clarito, sin darle vueltas al tema. El candidato priista no irá al “debate” organizado por el movimiento #YoSoy132. Respeta a quienes no están con su proyecto, pero al igual que con otras invitaciones respondió que sólo acudirá a los establecidos formalmente por la autoridad electoral. Sus contrincantes, en cambio, confirmaron su participación. Josefina Vázquez Mota, Gabriel Quadri y Andrés Manuel López Obrador ni se la pensaron y dijeron que sí. No está mal. Falta poco y la ola se les va. Hay que treparse.
II. El ensayo. Sí, el de ayer fue el primero de los entrenamientos en serio que Josefina Vázquez Mota, la aspirante presidencial panista, realizó para estar en forma este domingo, cuando se celebre el segundo debate. Tan en serio se lo tomaron en su cuartel que Juan Ignacio Zavala, su nuevo vocero, ensayó con ella asumiendo el rol de López Obrador, candidato de las izquierdas. Roberto Gil Zuarth, coordinador general de la campaña, jugó el papel de Enrique Peña Nieto, mientras que el senador Guillermo  Anaya hizo de Gabriel Quadri. La práctica se centró fundamentalmente en la reacción a eventuales ataques. Júrenlo. Salieron cansados. Sudaron la camiseta. Hoy y mañana tendrán nuevas sesiones.
III. ¿Una probadita para el domingo? Antes y a través de un twitcam, la abanderada panista Josefina Vázquez Mota advirtió que Andrés Manuel López Obrador representa a los gobiernos del pasado que desencadenaron la pérdida de ahorros y devaluaciones. Dijo que, aunque ella no pretende polarizar, debe saberse quién es cada uno de los aspirantes a la Presidencia. “Ese gobierno ya lo hemos vivido, hemos vivido esos gobernantes que imponen precios, que quieren controlar el mercado, que son populistas y terminan generando crisis económicas, pérdida de ahorros y devaluaciones, que las familias pierdan su casa, sus cuentas, su patrimonio, es un PRI que ya hemos conocido”, señaló.
IV.Nada, que en el PRI no se tragan la transparencia mostrada por el candidato de las izquierdas, López Obrador, quien hace unos días hizo un breve balance de sus gastos de campaña. Y, como no le creen, interpuso una queja ante el IFE contra los tres partidos que lo postulan, el PRD, el PT y Movimiento Ciudadano, a los que responsabilizó de tener una contabilidad paralela de gastos de campaña, “similar a la de Amigos de Fox”. Raúl Cervantes, secretario jurídico del PRI, aseguró que Morena tiene su fondo secreto de campaña y que éste no pasa por la contabilidad del IFE.
V.Fin de las marchas. Isabel Miranda de Wallace, la candidata independiente del PAN al GDF, dijo que, de obtener el triunfo, no permitirá el cierre de vialidades y establecerá horarios y lugares específicos (es decir, las banquetas) para manifestarse. “En mi gobierno no permitiré las marchas, no permitiré que estén obstruyendo vialidades porque tanto derecho tienen ellos de manifestarse como los demás de circular”. Será como en EU, presagió, con horarios, por la banqueta y de determinado tiempo. No lo sabe, pero se echó encima a infinidad de grupos a quienes les fascina eso de tomar las calles.
VI.Las mantas lo persiguen. Desde el inicio del gobierno de Mario López Valdez han aparecido de forma constante, en todo Sinaloa, narcomantas en las que miembros de grupos delictivos lo señalan de apoyar a un grupo del crimen organizado. Él reiteradamente lo niega, pero se le acaban los argumentos. “Si nosotros estuviéramos de brazos cruzados o coludidos, no tendríamos ninguna manta en contra”. Dijo que él no conoce a El Chapo Guzmán. Créalo. A los sinaloenses lo que les urge es que se ponga a trabajar y termine con la impunidad.

Razones
Andrés Manuel, fraude y honestidad
Jorge Fernández Menéndez
EXCÉLSIOR

¿Qué posibilidades existen de que haya un fraude electoral el próximo primero de julio? En realidad, prácticamente ninguna. Los controles impuestos por las autoridades electorales, de todo tipo, la presencia de los partidos y sus representantes, la de los observadores y los medios, impiden que haya un fraude electoral. Tampoco lo hubo en 2006: la diferencia de medio punto porcentual entre Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador fue eso, una diferencia de medio punto que se dio en medio de los mismos controles y observadores que existen hoy. No hubo el conteo voto por voto, pero se abrieron todos y cada uno de los paquetes electorales que la coalición que respalda a López Obrador solicitó al TEPJF que se abrieran y el resultado no se modificó. Un resultado que coincidió con el PREP y con el conteo rápido y con las encuestas, incluso la de López Obrador en la noche de las elecciones cuando, como lo reveló en su libro Carlos Tello (lo que disparó la ira de AMLO), fue informado de que había perdido por un punto.
Cuando Andrés Manuel insiste ahora en el fraude de 2006 está mintiendo y está socavando su machacona insistencia en su honestidad (dime de qué presumes y te diré de qué careces, decían las abuelitas). Al no respaldar, sea cual fuere, el resultado y las instituciones electorales y al pedir “a los intelectuales” que “lo ayuden a que no haya fraude”, en realidad está diciendo que, si no gana, no respetará los resultados.
Las encuestas demuestran que las elecciones están hoy mucho más lejos de las posibilidades de López Obrador que hace seis años. Salvo la controvertida de Reforma, todas las encuestas coinciden en que la distancia entre Enrique Peña Nieto y López Obrador gira en torno a los diez y los 14 puntos, como la de Excélsior, publicada ayer, y que AMLO está empatado o con uno o dos puntos de ventaja respecto de Josefina Vázquez Mota.
El candidato de la coalición de izquierda podrá decir lo que quiera, pero sus declaraciones de ayer, de que “lo atacan porque ya va ganando”, tienen la misma verosimilitud que sus declaraciones de hace seis años, acerca de que él tenía una encuesta que le daba diez puntos de ventaja.
Con Andrés Manuel es muy difícil confrontar ideas, opinar diferente, por la sencilla razón de que no acepta que alguien lo contradiga, pero incluso no es capaz de reconocer los hechos como tales. Todo lo reduce a una guerra sucia, a su honestidad, a que él es diferente a los demás políticos. El miércoles en Tercer Grado me volvió a asombrar que dijera (y que ninguno de los amigos que estaban en el pánel lo cuestionara) que él “no era un hombre de poder, que el poder no le interesaba”. Una declaración extraordinaria para un hombre que a los 17 años se afilió, en plena represión echeverrista contra los estudiantes, al PRI; que fue funcionario priista en Tabasco y presidente del partido en esa misma entidad (además de componer el Himno del PRI tabasqueño); que renunció al PRI porque no fue presidente municipal de Macuspana, para irse al naciente PRD; que fue dos veces candidato a gobernador; que fue presidente nacional del PRD; jefe de Gobierno del DF; candidato presidencial en 2006; que luego se proclamó presidente legítimo y ahora vuelve a ser candidato presidencial. Para alguien que no aspira al poder ni lo busca, no está nada mal, sobre todo considerando que Andrés Manuel no ha tenido en su vida adulta un solo trabajo en el sector privado, académico o como profesional independiente. Sólo ha trabajado de político.
Lo que sí sabemos, y lo que no asombra, es que cada vez que es cuestionado o criticado, López Obrador recurre a la intolerancia o a ignorar a sus interlocutores. Puede hablar de la honestidad de su gobierno al comprar unos vagones de tren, pero oculta, como secreto de Estado, el costo de sus segundos pisos; puede reconocer que la cena de la charola sí se realizó, pero decir que él no sabía de ella y ni siquiera descalifica a quienes estuvieron allí. Que el señor Adolfo Hellmund estuvo allí y que pidió seis millones de dólares para la campaña de su jefe, ¿se imagina usted los negocios que podría hacer este señor como secretario de Energía? ¿No tendría que haber hecho López Obrador por lo menos lo que hizo Miguel Mancera: una denuncia de hechos ante la Procuraduría para deslindarse de un delito electoral?). Puede decir que combatió a la corrupción, pero ahí siguen René Bejarano, uno de sus principales operadores electorales y su esposa, Dolores Padierna, secretaria general del PRD; puede decir que no conoce al ex gobernador Narciso Agúndez a pesar de que hay innumerables fotos de ambos juntos y Baja California Sur era su lugar de reposo durante semanas en el sexenio de Agúndez.
A López Obrador, por estos y otros temas, lo van a atacar el domingo en el debate, pero no se trata de guerra sucia: se trata de confrontar a un candidato sobre lo que dice con lo que hace.

Arsenal
El “no” de Peña al 132
Francisco Garfias
EXCÉLSIOR

René Drucker se olvidó momentáneamente de su pequeña dosis de ciencia y entró de lleno en la grilla. Se acababa de enterar del rechazo de Peña Nieto al debate convocado por el movimiento #YoSoy132.
El conocido científico no concibe que alguien que quiere ser Presidente de la República le saque al debate con los chavos, aun si éste se perfila en un ambiente hostil para el priista. Alega que es en estas situaciones donde se conocen los tamaños de un candidato. Ir con los jóvenes del movimiento es una oportunidad de convencer, de abrirse, de demostrar de qué está hecho.
Drucker está propuesto como secretario de Ciencia en el gabinete de López Obrador, en caso de triunfo del candidato de las izquierdas. Su posición quizá no sea imparcial, pero mueve a la reflexión.
El candidato del PRI ha dado sobradas pruebas de que no le gusta asumir riesgos. Evita lugares y situaciones incómodas.
El científico escuchó en la radio la noticia en voz de Luis Videgaray. No conocía todavía la declaración del candidato del PRI en la que explicó que su decisión de no asistir a ese debate —que ya aceptaron Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador— obedece a que la convocatoria “no genera condiciones de imparcialidad, porque es un movimiento antiPeña”. Nunca más cierto eso de “administrar la ventaja”, aun si ya no es tan amplia.
No parece que la entrevista en Tercer Grado le vaya a ayudar mucho a AMLO. No le fue mal, pero le pudo ir mucho mejor. En sus respuestas reaparecieron los lugares comunes, las generalidades, el espíritu mesiánico. “Soy el líder que México necesita”, llegó a decir.
Citó a Monsiváis para señalar que desde la época de Francisco
I. Madero, hace más de un siglo, él es el político más denostado.
A López Obrador lo maltrataron y maltrató. Algunos de sus interlocutores recurrieron a la burla, a la carcajada hiriente.
Él los puso a todos como porristas de Peña Nieto. “La casa juega”, soltó. Brincó Denis Maerker. Brincó Brozo.
El Peje fue particularmente rudo con Carlos Loret de Mola. El titular de Primero Noticias lo hizo enojar. Le tocó las fibras cuando dijo que René Bejarano opera actualmente para él. De calumniador y difamador no lo bajó. “¡Si tienes pruebas, preséntalas!”, retó.
Pruebas sobran de que Bejarano y su esposa, Dolores Padierna, trabajan en la promoción de voto de López Obrador.
Los periodistas intentaron sacarle al tabasqueño el compromiso de que respetará los resultados que dé a conocer el IFE la noche del primero de julio. No hubo modo.
¿Quien será el árbitro de la contienda? “El pueblo”.
Me suena, me suena.
Hay quien piensa que a López Obrador le fue muy bien en el programa. Es normal. Juegan con él. “Fue 100 a cero”, exageró el buen Porfirio Muñoz Ledo. Según el diputado del PT, quedó demostrado que López Obrador se metió “en una cueva de lobos”.
“Su apoyo es vox pópuli. Su coincidencia con el movimiento #YoSoy132 es el rechazo a la imposición de Peña  por la televisión”, nos dijo el polémico, pero reconocido político.
En opinión de Porfirio, lo más importante que ocurrió en Tercer Grado es la propuesta del Peje de ir hacia un pacto nacional que ayude al país a estabilizarse. “Está roto el pacto social, está roto el pacto político, está roto el pacto económico”, nos dijo.
Hasta la mesa de Porfirio, quien comía en el restaurante Pajares, llegamos Rubén Beltrán, coordinador de Relaciones Exteriores en la campaña de Josefina, otrora subsecretario de Relaciones Exteriores para América Latina y el Caribe, y este reportero. Ellos se saludaron cordialmente. Se conocen bien, se estiman. Sus diferencias políticas no obstaculizan la relación. Hablaron de lo que se viene en la cancillería. Sacaron su bola de cristal. Hicieron escenarios. Si gana Peña “el bueno es Juan José Bremer”, vaticinó Muñoz Ledo. Beltrán dijo que entre los priistas se manejan también los nombres de Beatriz Paredes, Jorge Montaño, Emilio Lozoya y hasta Pedro Aspe. El del Peje sería Jorge Eduardo Navarrete. ¿Y el de Josefina? ¿Beltrán?
El ánimo regresó a la casa de campaña de la candidata del PAN. Los días malos quedaron atrás. En la Universidad Iberoamericana le fue bien. Salió por la puerta principal y entre gritos de “¡presidenta! ¡presidenta!” Otra buena. En la encuesta de Ulises Beltrán, publicada en Excélsior, aparece empatada con Andrés Manuel López Obrador, con 28 por ciento de las preferencias electorales. Peña los aventaja con 14 puntos.
“Son los mismos números que traemos nosotros”, nos dijo Juan Ignacio Zavala, nuevo vocero de la campaña de la panista. Sus palabras nos confirmaron que fue como un tanque de oxígeno para el equipo de Josefina.
Los josefinos están concentradísimos en preparar el debate. Ayer estuvieron encerrados un buen rato. Le tienen mucha fe a ese ejercicio. Sparrings no le faltan a la candidata.
Zavala, además de sus nuevas funciones como vocero de la campaña, la hace de López Obrador en los ensayos. Roberto Gil y Miguel Székely se alternan el papel de Peña Nieto. Guillermo Anaya protagoniza a Gabriel Quadri.

Astillero
•    Plan electoral maestro
•    Uso de estructura educativa
•    Modelo Coatepec-PRI
•    Cuotas oficiales a cumplir
Julio Hernández López

Un detallado manual de operaciones electorales del PRI, correspondiente a un distrito de Veracruz, revela el uso de estructuras educativas gubernamentales, con la sombra de Elba Esther Gordillo y el Panal encima, para promover la obtención de cuotas de votos mediante un sistema piramidal denominado Sumemos 10.
La Estrategia de Movilización Electoral (texto y gráficas disponibles en www.astillero.tv) corresponde a Coatepec, que es uno de los 21 distritos electorales federales de la entidad y tiene como coordinador general al profesor y abogado Nemesio Domínguez Domínguez, activista del PRI que es considerado el guía moral de ese partido en Santiago Tuxtla (bit.ly/JR2QNP) y funge como subsecretario de desarrollo educativo de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV).
Domínguez Domínguez lleva como corresponsables de la operación electoral priísta en el distrito de Coatepec a otros altos funcionarios educativos: en el municipio de Perote, cuna de José Yunes (candidato a senador: www.pepeyunes.com) a Xóchitl Adela Osorio Martínez, quien es subsecretaria de educación básica, con la encomienda de conseguir 12 mil 400 votos, y en el municipio de Altotonga a Denisse Uscanga Méndez, subsecretaria de educación media superior y superior, con la meta de 14 mil 500 votos en favor del PRI. Mediante el sistema de transparencia del gobierno de Veracruz se puede verificar que, al menos hasta la actualización correspondiente al mes en curso, Domínguez, Osorio y Uscanga ocupaban los cargos mencionados en la secretaría a cargo de Adolfo Mota (bit.ly/MgRu8Y), designado por el gobernador Javier Duarte de Ochoa.
En los 15 municipios restantes del distrito de Coatepec también hay comisionados para conseguir cantidades específicas de votos que, según la descripción hecha en el manual de Sumemos 10, ocupan cargos administrativos de mando relacionados con lo educativo y gran parte de los nombrados se identifican como profesores. Enseguida, la relación de funcionarios, por municipio, que al mismo tiempo son mencionados como operadores del voto priista:
Coatepec: Mario Macip Olvera, coordinador del programa Acciones Compensatorias; Xico, Carlos Rodríguez Velasco, coordinador de delegaciones; Ayahualulco, Conrado Arenas Contreras, subdirector de secundarias estatales; Teocelo, Sergio López Contreras, coordinador para la reforma educativa; Las Vigas, Julio Hernández Ramírez, director de escuelas normales; Cosautlán de Carvajal, Acela Medina Servín, coordinadora de profesiones; Tlalnehuayocan, Urbano Bautista Martínez, director general de educación superior; Ixhuacán de los Reyes, Omar Maldonado Figueroa, director general de educación física estatal; Villa Aldama, Alicia González Romero, coordinadora ejecutiva del consejo estatal de participación social; Tlacolulan, Osvaldo Pérez Pérez, director de telebachilleratos; Coacoatzintla, Profr. Roberto Bustos García, subdirector de secundarias generales; Acajete, Judith Gasperín Cessa, subdirectora de investigación y análisis de la información; Rafael Lucio, Delfina Cuevas Aguilar, directora de educación especial; Tatatila, Juan Montero Utrera, subdirector de secundarias técnicas, y Las Minas, Guadalupe Martínez Martínez, jefa de departamento de coordinación de profesiones (el directorio oficial de la Secretaría de Educación de Veracruz, actualizado a febrero de este año, en bit.ly/JQLfVw).
Aun cuando Sumemos 10 se refiere solamente a un distrito electoral federal, su forma de operar ilustra la extendida versión de que gobernadores priístas están utilizando recursos públicos para una magna operación recaudatoria de votos mediante funcionarios de distintos niveles administrativos y profesores leales al gordillismo y el Panal, a los que se encomienda la obtención de cuotas fijas de sufragios en favor de Enrique Peña Nieto. Más allá de debates, movilizaciones, mítines o actos escenográficos, muchos mandatarios estatales y el ejército electoral elbista están concentrados en operaciones hormiga de consecución de las metas electorales que les han sido fijadas desde cuarteles partidistas nacionales.
En el distrito de Coatepec está delineado el modelo a seguir (no sólo en cuanto a la responsabilización ejecutiva de funcionarios públicos): Se hace un análisis comparativo de las últimas 3 elecciones federales en el distrito y sus respectivos municipios, se porcentualizan los incrementos o decrementos del padrón electoral o los votos obtenidos por partido político, con esta información se hace una proyección de la votación meta que asegure la victoria del PRI en 2012.
Luego, “en función de la prospección de votos meta, la cartografía electoral y la cantidad de casillas, se define la estructura Sumemos 10 del distrito: Se opera por medio de un coordinador distrital (CD), quien a su vez designa a un Coordinador en cada uno de los municipios que integran el distrito (CM), quien nombra a un coordinador por sección electoral (CS), encargado de definir a un determinado número de subcoordinadores seccionales (SCS) que se define en función de las colonias o localidades que la integren, cada uno de estos busca a 10 operadores (OP) que se comprometen, cada uno, a llevar a votar a favor del PRI a 10 personas (VT) el día de la elección”.
De esa manera, el PRI aspira a conseguir 83 mil 100 votos, cuando en 2009 la cosecha tricolor fue de 70 mil 357 y en 2006 de 57 mil 639. El proyecto busca obtener 31.62 por ciento de los votos de los ciudadanos empadronados (no de los que vayan a votar, sino del padrón general). En las 243 gráficas disponibles en www.astillero.tv puede verse el desglose de la operación electoral: municipios, secciones, colonias y localidades, casillas, segmentación de la lista nominal, datos numéricos y partidistas correspondientes a comicios anteriores, abstencionismo, análisis estadísticos, prospectivas: Todo un ejemplo nacional.
Y, mientras los espectadores reciben la descarga de la película de Colosio, que hoy se estrena (y sobre la cual este tecleador debe una breve reseña), ¡feliz fin de semana!

Clase Política
•    Defender la transparencia
Miguel Ángel Rivera

La transparencia y la rendición de cuentas son principios rectores de todo Estado democrático, afirmó la presidenta del Instituto Federal de Acceso a la Información, Jacqueline Peschard.
Al participar en la inauguración de la XIII Asamblea Nacional Ordinaria de la Conferencia Mexicana para el Acceso a la Información Pública, la titular del IFAI pidió garantizar la autonomía no sólo de éste, sino de todas las instituciones que en nuestro país cuidan de la debida aplicación de los recursos públicos.
La cosecha
Por instrucciones del gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, su administración cubrió en el juzgado quinto de distrito en materia administrativa en el DF la indemnización por la expropiación, de 1987, de predios ubicados en Punta Diamante, en el municipio de Acapulco, con lo que cumplió la sentencia del Poder Judicial de la Federación, cuyos autos fueron enviados a la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Como una muestra de humor del candidato del Movimiento Progresista, Andrés Manuel López Obrador, calificó el dirigente de la CNOP, Emilio Gamboa Patrón, durante una reunión con la estructura del PRI en Hidalgo, la declaración del tabasqueño en el programa Tercer grado de Televisa en el sentido de que está al frente de las encuestas.
La candidata a senadora del Movimiento Progresista por el DF, Alejandra Barrales, continuó en la colonia La Hera, en Iztapalapa, su plan de campaña de pasar la noche en casas particulares para conocer directamente los problemas que enfrentan.
En Boca del Río, con motivo del Día de la Libertad de Expresión, el gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, anunció la creación de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas. Ante cientos de comunicadores de todo el estado, el mandatario firmó para tal fin la iniciativa de ley para reformar la Constitución local en su artículo 67.
El mandatario de Oaxaca, Gabino Cué Monteagudo, afirmó que el desarrollo educativo y académico fueron los temas centrales que permitieran definir una ruta de gestión conjunta para fortalecer la educación pública en beneficio de la infancia y atender, al mismo tiempo, las demandas de los trabajadores de la educación.
Ante la emergencia de recursos para Michoacán, el gobernador Fausto Vallejo se reunió con los titulares de Turismo, Gloria Guevara, y de la Semarnat, Juan Elvira Quezada, de quienes obtuvo la promesa de mayores recursos para preservar la región a donde arriba anualmente la mariposa monarca, de gran atractivo turístico.
Durante un encuentro con líderes religiosos, el candidato de la coalición Compromiso por Morelos a gobernador de ese estado, Amado Orihuela, ofreció respeto total e irrestricto a la libertad religiosa, política y de pensamiento, derechos fundamentales para la construcción de una sociedad democrática.
El domigo aparecerá la edición 10 mil de La Jornada, motivo de satisfacción y regocijo.