El diario británico ‘The Guardian’ revela un cable filtrado por WikiLeaks en el que el gobierno de Estados Unidos muestra su consternación por la relación tan cercana entre Enrique Peña Nieto y Televisa. Por ejemplo, un documento de 2009, firmado por oficiales de Estados Unidos, señala que “es ampliamente aceptado (…) que el monopolio televisivo de Televisa apoya al gobernador [Peña Nieto] y le da un extraordinario tiempo al aire y otro tipo de coberturas”.
El rotativo ha decidido excavar más profundo -como en su momento hiciera con el caso de Rupert Murdoch- para mantener su argumento con el artículo WikiLeaks reveals US concerns over Televisa-Peña Nieto links in 2009.
En otro cable, cuya fecha data de 2006, se señala el respeto (casi temor) que profesan los políticos a las cadenas televisivas en el país. En la coyuntura, la ley Televisa estaba en pleno debate, recién aprobada por la Cámara de Diputados. “Con la campaña en plena ebullición, nadie parece querer enfadar a Televisa o Azteca por miedo a perder tiempos privilegiados de publicidad a buen precio”. El documento también señala que es dudoso que algún legislador quisiera arriesgar su futuro político en ese contexto. Al final, dicha ley fue rechazada por la Suprema Corte.
Los cables también mencionan que, a pesar de la ley electoral aprobada en 2007 -la cual enfadó a las cadenas por hacerlas perder carretadas de dinero por publicidad partidista-, los políticos hallaban formas para esquivar las restricciones. Así mismo, los oficiales de EEUindican que los periodistas (o sus jefes) aún mantienen la “tradición electoral de vender prensa favorable o cobertura mediática a candidatos y partidos”.
Ante la imposibilidad de autenticar los documentos que posee The Guardian, el diario ha optado por mostrar cómo la realidad responde a las afirmaciones que hacen para hacer una corroboración indirecta. A propósito, el artículo “La senda del rockstar”, publicado en ‘Nexos’, muestra fragmentos que coinciden con lo que sostiene el informativo ingles:
En enero Peña Nieto acudió a su primera junta de estrategia con un equipo de trabajo con Quintero y un equipo de trabajo en el que destacaban Liébano Sáenz y Ana María Olabuenaga. (…) Ni Quintero, ni Sáenz ni Olabuenaga conocían a Peña Nieto. Lo conocieron en esa junta, que consistió en una larga entrevista. Cuando terminó la junta las debilidades del nuevo cliente eran claras: apenas lo conocían en el estado, era visto despectivamente como uno de los golden boys del gobernador y había poco tiempo para darlo a conocer: tres meses de campaña. También quedaron claras sus fortalezas, la mayor de las cuales se le impuso a Olabuenaga a poco de verlo, escucharlo, observar sus gestos. Había que hacer, dijo, una campaña de rockstar. Vender no al partido, que era invendible, ni las propuestas del candidato, que nadie recordaría, sino al personaje Peña Nieto”.
Reconocimiento mundial
‘The Guardian’ es reconocido a nivel mundial. La Comisión Británica de la Prensa le ha otorgado dos veces (1995 y 2006) el galardón de “Diario del Año”.
En el 2006 recibió también el título de “Periódico Mejor Diseñado del Mundo”, otorgado por la organización internacional “Society for News Design”.
El sitio web del periódico ha recibido numerosos galardones y reconocimientos, tales como el “Premios Webby”; “Eppy”; “Mejor Diario en Línea” (seis veces consecutivas) y un galardón en 2007 por ser el “diario mas transparente”, otorgado por la U de Maryland en EU.























