Buscando las grietas en los planes presupuestarios republicanos, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, está desafiando a los periodistas a verificar su conclusión de que no pueden recortar impuestos y achicar el déficit sin destruir programas populares de Gobierno y exenciones impositivas.
Obama dijo el jueves que los números del plan de su rival republicano Mitt Romney para impuestos, gastos y déficit han sido delineados vagamente y que sus cuentas no tienen lógica.
El presidente dijo que Romney y legisladores republicanos quieren mantener los recortes de impuestos aprobados bajo la gestión del mandatario George W. Bush, “sumar otros 5 billones de dólares en recortes de impuestos encima de ello” y reducir el gasto en 1 billón de dólares, todo mientras reducen el déficit.
“Ahora, estoy esperando que la prensa haga un seguimiento y se asegure que, ustedes saben, no estoy exagerando”, dijo Obama en un discurso de campaña en Cleveland, Ohio, un estado clave en la carrera hacia su reelección.
Obama dice que para que Romney logre sus objetivos fiscales, tendría que reducir drásticamente el gasto en programas que ayudan a la clase media y eliminar exenciones impositivas populares como deducciones de intereses hipotecarios y exclusiones de beneficios del sistema de salud.
El mandatario advirtió que si los recortes en la escala que Romney presentó fueran aprobados, entonces “10 millones de estudiantes universitarios perderían un promedio de 1.000 dólares cada uno en ayuda financiera y 200.000 niños perderían la posibilidad de recibir una educación temprana”.
También se otorgarían menos becas para la investigación médica y científica, millones no recibirían los beneficios de la reforma de la ley del sistema de salud que los republicanos quieren revocar y habría grandes cambios en la cobertura para millones de personas en los programas Medicaid y Medicare, dijo.
“Los recortes a esta parte del presupuesto serían más profundos que cualquier otro que hayamos visto en tiempos modernos (…) Esto es lo que están presentando como su plan”, agregó Obama.
Romney y los republicanos no han presentado un plan completo de lo que quieren hacer con los impuestos, el presupuesto y el déficit.
En cambio, han hecho algunas propuestas generales, evitando detalles de las partes más duras y dejando espacio para maniobras políticas, mientras se enfocan en atacar a Obama en su campaña para sacarlo del poder en la elección del 6 de noviembre.
La campaña de Romney se molestó ante la sugerencia de que no daba detalles suficientes sobre su plan económico, enviando comunicados de prensa que incluyen gran parte de sus planeados recortes, incluyendo propuestas para revocar el programa de salud de Obama y privatizar el servicio ferroviario de pasajeros Amtrak.
Romney ha dicho en varias oportunidades que sus políticas impositivas impulsarán el crecimiento económico.

























