Estamos a 12 días de que se lleven a acabo las Elecciones en nuestro País, y en nuestro Estado, en las cuales decidiremos quien será nuestro Presidente de la Republica (esto, sin distinción de género), así como a los próximos Senadores y Diputados Federales; de manera Local, elegiremos a quienes serán nuestros Alcaldes y Diputados Locales.
Quien al principio se percato de que esto comenzaba, pudo pensar sería un camino muy corto, que las reformas electorales en Materia de “acortar” el tiempo de campaña, seriamente hicieron un daño a quienes por así decirlo, batallan para decidir por quien votar. Ciertamente, ya va poco mas de dos meses, en el caso Federal y mes y medio en el caso Local, en que hemos tenido (pienso) amplio margen para conocer a los diferentes Candidatos.
Y así como existen fracciones parlamentarias, Partidos Políticos, Ideologías, etc; también existen fracciones de la población, las cuales yo las divido en así:
Mi enfoque es relacionado a las Elecciones para Presidente (a) de la República.
a) Los que siempre han tenido claro por quien van a votar.
b) Los que comenzaron simpatizando con un Candidato, pero por algún debate y/o programa en el cual salieron a relucir ciertas características de su Candidato, decidieron simplemente declinar por otro, pero ya saben por quien van a votar, y;
c) Los que no saben por quien van a votar.
Los que siempre han sabido por quien van a votar, son aquellos quienes en su mayoría están afiliados a un Partido Político, militan o son simpatizantes, ellos forman parte de un grupo de personas que tienen la misma ideología.
Los que comenzaron simpatizando con un Candidato y luego ya no. Pienso, que simplemente se dejaron llevar por lo que ha salido a la luz en diferentes programas y debates al respecto del Candidato al cual apoyaban y que al final no fue y no es lo que ellos “creían” que era, así como lo dije, mejor declinaron y optaron por escuchar a otro Candidato.
Los que aún y con la premura del tiempo, no saben y no tienen idea de por quien votar, me atrevo a asegurar que es porque no les ha llegado claro el mensaje que cada uno de los Candidatos ha emitido y el mensaje que como Mexicanos clamamos todos los días. Ciertamente pueden influir en esto muchos factores, como el que su Domicilio esté en un lugar por demás alejado y que no haya llegado hasta ahí la voz y propaganda del Candidato; porque los medios de comunicación sean escasos, o, porque de plano ha habido poco interés de su parte en prestar atención.
Alguna vez, un taxista me comentaba, y con un orgullo así como desenfrenado que él no iba a Votar en estas Elecciones… y digo “iba” porque tanto duro mí camino con él que me fue vasto para hacerle ver y entender que esta o estaba en un grande error.
Le comenté que su voto es como aquello que no se recicla y que al no emitirlo perdemos todos. Pues al tirarlo, mas que un papel esta oportunidad se desperdicia y con ella el Dinero que se utiliza para su existencia, manufactura y gastos procedentes del Instituto Federal Electoral. Según datos de este instituto, durante las pasadas elecciones de 2009 el gasto electoral fue de 20 mil 887 millones de pesos, lo que equivale al 10 por ciento del gasto en educación pública o al 85 por ciento del gasto en el Programa de Desarrollo Humano “Oportunidades” de ese año.
Este monto incluye:
a. 3 mil 632 millones de pesos por concepto de prerrogativas federales a partidos políticos;
b. 8 mil 350 millones de gastos de operación del Instituto Federal Electoral (IFE);
c. 2 mil 551 millones por financiamiento público de las entidades federativas a los partidos políticos;
d. 4 mil 322 millones en gastos de operación de los institutos electorales de las entidades federativas;
e. 1 mil 933 millones destinados a la Sala Superior y salas regionales del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), y;
f. 98 millones de la Fiscalía Especializada para Delitos Electorales (FEPADE).
Esto representó un gasto promedio por elector de 268 pesos por ciudadano inscrito en el Padrón Electoral del IFE. Para 2011, el IFE ha solicitado ya 10 mil 499 millones, de los cuales 7 mil 163 millones corresponden al gasto de operación del Instituto y 3 mil 335 millones a prerrogativas para los partidos políticos.
Después de decirle esto, él pensó las cosas y recapacitó un poco. Sin dejar a un lado sus numerosos motivos por los cuales se sentía enojado y decepcionado por la Democracia del País y su sistema. Le recordé que una cosa es la Democracia, y quienes juegan con ella.
Una cosa es el Partido Político, y quienes son parte de. La democracia solo es el medio de llegar, es el camino. Nosotros somos quienes vamos por ese camino y decidimos si parar, seguirle o cambiar de rumbo, pero siempre somos nosotros. Existen terceros que pretenden y a veces suelen desviarnos del objetivo, pero todo es parte del mismo sistema que como miembros de un País, de una sociedad, necesitamos para el oportuno desarrollo de la misma. Desde tiempos prehispánicos necesitamos de la guía de un Líder, de un Gobierno y quien estuviese al frente de el supiera manejarlo y administrarlo. Es una realidad que no ha faltado conocimiento para tomar una buena decisión sobre este tema y que todos salgamos beneficiados. Los tiempos, definitivamente no son como antes.
Tenemos en nuestras manos la oportunidad de pensar, de elegir, de aspirar, de observar, de escuchar, proponer. Como les mencionaba en escritos anteriores, nosotros somos Jueces en esta carrera que ya lleva delantera y esta apunto de terminar.
No seas parte de los indecisos. Tu vida, siempre esta rodeada de la toma de decisiones, si bien es cierto, no somos perfectos; solo sabemos lo que queremos y eso debe de ser lo que nos mueva. Puedes expresarte de cualesquier manera que te convenza. Haz uso de tu derecho y ¡VOTA! De preferencia hazlo antes de las 03:00pm de la tarde así evitaras largas filas, y la posible flojera que te de, al ya comenzar a escuchar las tan famosas encuestas de salida.
Ve y llévate a toda tu familia, es tu obligación cívica, social y hasta moral. En esto se invierte no solo el factor económico. Invierte tu decisión, hazte cargo de ella. El grupo de indecisos no es más que la manifestación de una rebelión que no llega a un lugar.
¡Hazte responsable! Haz una cadena de esto, algo así como cadena de favores, lo haré yo… ¿Lo harás tú?
Publicado en la Revista Gurú Político (http://www.gurupolitico.com) y reproducido con la autorización de su Director.
























