El comentario de Josefina Vázquez Mota acerca de que si los maridos no van a votar sus mujeres no les van a dar cuchi cuchi tuvo un impacto mediático que se verá si fue más perjudicial que benéfico. Pero más allá de que se han hecho todo tipo de chistes a raíz del comentario esto indica la grave falta de profundidad en los temas que de verdad necesitamos tratar en México, el ejemplo está en que en ninguno de los debates se habló de la seguridad nacional cuando en este sexenio se cuentan más de 60 mil muertos relacionados con la lucha contra el narcotráfico emprendida por el presidente Calderón.
Nos falta mucho para consolidar nuestra democracia y la clase política solo se ha encargado de soltarnos slogans que pretenden convencernos de que las soluciones son sencillas: que si las medicinas te las paga el gobierno, que si yo te lo firmo y te lo cumplo, que el cambio verdadero está en tus manos, que si es mujer con muchos pantalones y hasta que si no votas por Josefina te van a negar el cuchi cuchi; nuestra democracia mexicana tiene avances en mercadotecnia mientras continúa muy lejos de un debate de fondo. Edgardo Buscaglia, reconocido experto en delincuencia organizada a nivel mundial que estuvo en Guadalajara el viernes 15 de junio pasado, dijo que después de haber leído cada una de las plataformas en materia de seguridad de los candidatos podía afirmar que todos estaban en otro planeta y que no concordaban sus propuestas con la realidad. A la ciudadanía nos toca exigir que el debate se dé y que no se evadan las cuestiones fundamentales que ayuden a resolver la actual situación mexicana.
Habrá un ganador o ganadora el primero de julio y los problemas no desaparecerán por arte de magia, tenemos que exigir al próximo presidente y a los congresos que tomen su responsabilidad. Seguirle dando importancia a si se habla del cuchi cuchi o a medidas simplonas y sin sustento como que el gobierno te pague las medicinas es perder el tiempo en un momento crucial para México donde no nos podemos dar el lujo de seguir desperdiciándolo.
Asimismo las medidas que requiere el país no pueden ser aprobadas o rechazadas basándonos en el aplausómetro, muy útil para efectos de los programas de concursos de televisión pero no para una democracia. Hay que entrar en la discusión pidiéndole a todos los actores involucrados que participen en la misma e incluyendo la asesoría de expertos que amplíen la visión y la solución de los problemas. Después de un análisis de este tipo estaremos en una mejor posición para tomar la decisión más adecuada.
Podrá haber críticas en varios puntos al debate que llevó a cabo el movimiento YoSoy132, sin embargo el ejercicio como tal es bastante rescatable y marca un precedente importante en la búsqueda de que se enfrenten los verdaderos problemas de nuestro país. La sociedad civil tiene que seguir apostando por este tipo de ejercicios que sustituyan al aplausómetro.
Cambiemos esta democracia cuchi cuchi por una democracia participativa. Esta es la manera de hacer que la agenda cambie y se dejen las soluciones simplonas para cambiarlas por soluciones que ataquen la raíz de los problemas.
Publicado en la Revista Gurú Político (http://www.gurupolitico.com) y reproducido con la autorización de su Director.
Licenciado en Administracion de Empresas por el ITESO (Instituto Tecnologico de Estudios Superiores de Occidente), un ciudadano que le gusta estar informado y que busca compartir su opinion. Twitter: @omlc84
























