Al cerrar en la ciudad de México su campaña rumbo a la elección del 1 de julio, la candidata presidencial del PAN, Josefina Vázquez Mota , advirtió: “Ya nada ni nadie nos detiene” en la búsqueda por la Presidencia .
En la Monumental Plaza de Toros México la panista aseguró ante más de 40 mil simpatizantes que casi llenaron el coso: “Ni la lluvia ni el sol ni el PRI ni el PRD , ya nada ni nadie nos detiene, ya nada nos detiene para lograr esta victoria”.
Ayer obtuvo el voto del presidente Felipe Calderón , cuando después de su cierre se reunieron y conversaron por más de 20 minutos.
Así, a ocho días de la jornada electoral , el encuentro se dio en un restaurante de Polanco durante una comida que le organizaron gobernadores panistas a Josefina Vázquez Mota para celebrar su cierre.
Para el equipo de la panista con este cierre de campaña queda atrás el acto de hace cuatro meses, cuando a Vázquez Mota se le vació el Estadio Azul mientras emitía su discurso en el marco de su toma de protesta como abanderada presidencial de AN.
Dijo que está a unos días de las votaciones y de “escribir una nueva historia”, porque se dijo la mejor opción y el mejor partido para gobernar.
“¡Este 1 de julio digámosle a México: ‘Presente’, digámosle a México aquí estoy! Y el día 2 de julio, cuando todos nos levantemos, leamos las ocho columnas del periódico y van a decir: ‘Josefina Presidenta, ganó Acción Nacional’”, vaticinó.
Apoyo blanquiazul
La arroparon los gobernadores de Sonora, Guillermo Padrés; de Baja California, Marcos Covarrubias; de Jalisco, Emilio González; de Guanajuato, Juan Manuel Oliva, y de Morelos, Marco A. Adame.
Asistieron integrantes del gabinete presidencial, como los secretarios de Energía, Jordy Herrera; de Medio Ambiente, Juan Rafael Elvira Quesada; de Desarrollo Social, Heriberto Félix; de Reforma Agraria, Abelardo Escobar, y la canciller, Patricia Espinosa.
También estuvieron presentes sus ex adversarios de la contienda interna, Ernesto Cordero y Santiago Creel , así como el líder moral del panismo, Luis H. Álvarez y a través de videomensajes, también mostraron su apoyo Diego Fernández de Cevallos y la primera dama, Margarita Zavala.
Basó sus esperanzas de ganar la elección en dirigir su mensaje a “una mayoría silenciosa” que aún no ha expresado el sentido de su voto. Recordó los casos de algunos políticos que hoy son gobernadores y que días antes de la elección las encuestas no los ubicaban en los primeros lugares, como Guillermo Padrés, de Sonora, o Rafael Moreno Valle, de Puebla.
La también ex titular de Educación salió al ruedo acompañada de su esposo, Sergio Ocampo, y de sus tres hijas, María José, Celia y Monserrat, y ahí pidió a la militancia un “voto útil” por los mismos mexicanos y así seguir con la estabilidad que le ha dado la administración de Calderón al país.
A parte de ella, dijo que hay otra opción: “La restauración del PRI con un candidato que es un joven viejo, que le tiene miedo a los jóvenes, que en la Ibero terminó escondido en el baño y que no fue al debate de los jóvenes”, y que representa “la corrupción, el autoritarismo y la rendición frente al crimen organizado”.
De López Obrador , la panista aseguró que se metió al PRI después de la matanza de Tlatelolco y de 1971, que fue presidente del PRI de Tabasco, y “no sólo eso, compuso el himno del PRI de Tabasco y no le salen las cuentas, no le van a salir las cuentas, porque el único camino para que le salgan es endeudando a sus familias, endeudando a México y eso no lo vamos a permitir”.
























