Cada que adhiere su piel a la camiseta nacional, Oribe Peralta se siente revitalizado. Todas las barreras son demolidas por un amor teñido de verde, blanco y rojo.
Jonathan dos Santos reabrió la herida que Carlos Vela provocó hace unas semanas. Al igual que el quintanarroense, el volante del Barcelona decidió no participar en los Juegos Olímpicos.
El Cepillo intenta no caer en polémicas, porque “es decisión de cada uno. No puedo opinar sobre eso”, aunque sentencia que nunca pediría no ser convocado al Tricolor.
“Yo no, yo no… Jamás”, afirma, con el ceño fruncido.
Ambos chicos lo solicitaron porque desean realizar toda la pretemporada con sus respectivos clubes, sin importar que el delantero aún no tiene claro en dónde jugará durante el ciclo 2012-2013.
Argumento válido para el cuerpo técnico nacional, aunque Peralta asegura que él actuaría de otra manera si estuviera en una situación bastante similar.
-¿Le dirías que no a la Selección, si jugaras en Europa?
“No, la Selección es… Que te escojan entre millones de jugadores que hay, es un orgullo. Es un orgullo representar a México, así es que nunca me negaría”.
Sobre todo si es para disputar la máxima justa deportiva en el planeta. Emocionado, el lagunero confiesa que estar en Londres 2012 “es una oportunidad única, que estaba esperando, así es que hay que tratar de aprovecharla”.
No era la opción principal para reforzar el ataque, detalle que prefiere pasar por alto.
Junto con Aldo de Nigris se volvió posibilidad tras la negativa del Manchester United para ceder a Javier Hernández, ya que los conjuntos no están obligados a desprenderse de sus jugadores mayores de 23 años para Londres 2012.
Para la Federación Internacional de Futbol Asociado (FIFA) no existe vuelta de hoja con quienes dan la edad requerida para disputar los Olímpicos, aunque en el Tricolor se fue flexible con Vela y el menor de los Dos Santos.
Sin El Chicharito, Peralta tendrá la oportunidad de brillar, tal como lo hizo durante los Panamericanos Guadalajara 2011, certamen en el que marcó seis anotaciones.
El panorama será casi igual en tierras británicas, aunque no se siente opacado por Hernández, con quien le agrada luchar por un lugar en el combinado nacional.
“Siempre que hay buena competencia, existen resultados positivos”, apunta. “No está El Chícharo, pero creo que sería de muy buena ayuda… Tanto él como los otros que pudieran ir”.
Vela y Jonathan tenían esa opción, eran parte de una lista en la que muchos desean estar, mas optaron por cumplir sus sueños en el viejo continente y desaprovechar la oportunidad de jugar los Olímpicos.
Oribe no piensa igual. Para este depredador del área, uno de los líderes en el Tricolor Sub-23, la inmensidad del océano Atlántico resulta poco, si se trata de defender esa playera verde que tanto ama, con la que se siente más poderoso dentro de una cancha.

























