presidente

Los candidatos presidenciales no dejan de prometer y la esperanza de la población ante esas promesas de gobierno nuevamente comienza a renovarse. En unos cuantos días un candidato o candidata estará empacando sus maletas para mudarse a Los Pinos y por contraparte, el presidente preparará las valijas para terminar el presente sexenio. Las viejas promesas se disuelven y las nuevas comienzan a hervir. Viejos objetivos incumplidos y jóvenes promesas que no sabemos si se consolidarán. Después de casi seis años de gobierno, llegó el momento de evaluar si las promesas de Felipe Calderón se cumplieron o si sólo se derrumbaron como castillos de arena que se los lleva el mar. Quizás el tiempo contribuya a que perdamos de vista los objetivos trazados hace seis años, pero en este breve análisis pretendo recordarlos y exponer algunos datos para que usted y yo conozcamos la situación económica que existía al inicio del sexenio y compararla con la presente. Considero importante y necesario un análisis sobre los aciertos y errores del gobierno saliente, ya que tendemos a polarizar los hechos y creo adecuado dimensionar correctamente el desempeño de la actual administración. Estimado lector, la pregunta que me gustaría que mantenga en mente es la siguiente: ¿Está el país y la sociedad mexicana en términos socioeconómicos mejor que hace seis años?

Volvamos un poco a los archivos. En el 2006 la propuesta de Felipe Calderón se centraba básicamente en los siguientes puntos:

1. Crear empleos bien pagados para que las familias vivan mejor.
2. Menores impuestos para los que trabajan y generan empleos.
3. Cuidar la estabilidad económica para cuidar tu patrimonio.

Sus compromisos (como ahora se les denomina) no eran nada descabellados y representaban lo que una sociedad siempre espera de un gobernante: empleo, estabilidad y prosperidad. A continuación muestro algunas cifras económicas y sociales que nos servirán para evaluar el desempeño de la política monetaria ejercida por el Banco de México y la fiscal por el Gobierno Federal de Calderón Hinojosa.

Los datos anteriores nos confirman el logro más grande del gobierno de Felipe Calderón: la estabilidad macroeconómica. Tenemos una inflación relativamente estable, déficit fiscal adecuado y contamos con importantes reservas internacionales para hacer frente a los choques externos. Es importante recordar que la estabilidad macroeconómica no es un mérito exclusivo del Gobierno Federal, ya que el Banco de México contribuye en gran medida para lograr dichos objetivos. Así que cuando los panistas se suben al tren de los logros macroeconómicos, quizás sea importante recordarles que el boleto es doble y no sencillo. A pesar de la estabilidad, existe un sentimiento general de que algo en la economía no anda bien. El Fondo Monetario Internacional, la OCDE y otras instituciones aplauden las políticas económicas del país, pero al interior la población percibe un panorama distinto. Todo encaja y a la vez no cuadra. Nos dicen que vamos bien pero los mexicanos sentimos que vamos en caída. ¿Por qué? La respuesta es muy sencilla y tal vez usted ya la conozca: no hemos crecido lo suficiente. El sexenio de Felipe Calderón terminará como el periodo presidencial con menor crecimiento económico desde hace 24 años cuando gobernó Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988). Asimismo, la CEPAL calcula que en el periodo 2007-2012 seremos el segundo país con el peor desempeño económico de Latinoamérica y sólo un peldaño por arriba de El Salvador. Nuestra tendencia de crecimiento económico ha venido a la baja durante los últimos veinte años y hemos caído en lo que el Banco Mundial llama, “la trampa de los ingresos medios”. Es decir, crecimos hasta alcanzar un nivel aceptable de ingreso per cápita y luego la economía se estancó y cada vez es más difícil crecer. Nuestra economía es como el eterno joven que nunca termina de madurar. Sin embargo, esto no sucede por el destino o porque nuestra historia lo dicte así. Debemos reconocer que no se han hecho las acciones necesarias para poder crecer e impulsar el desarrollo del país. Durante el sexenio de Calderón no hubo cambios sustanciales en materia económica, la concentración de la riqueza prevaleció, la inversión fue mínima comparada con el gasto de gobierno y nuestro mercado interno permaneció en el olvido. Poco crecimiento genera poco bienestar, y poco bienestar genera mexicanos con trabajos y oportunidades precarias.

Recuerdo que hace seis años observaba los debates presidenciales y escuchaba a Calderón enfatizar en que él iba a ser el presidente del empleo. Y en efecto, Felipe nunca mintió. Fue el presidente del empleo, pero del empleo informal. Al día de hoy existen 14 millones de personas en la economía informal y la mayoría de ellos lo hace debido a la falta de oportunidades dignas en el sector formal. De acuerdo con el Centro de Investigación en Economía y Negocios, en México hay 6.4 millones de trabajadores ganando como máximo un salario mínimo, 10.7 millones ganando entre uno y dos salarios mínimos y 4.2 millones que trabajan pero no reciben ingresos. Por si fuera poco, contar con un trabajo formal no exenta a ningún mexicano de las precarias condiciones que existen en cuanto a prestaciones y salarios. Los salarios rinden cada vez menos y los precios suben cada vez más. Otra propuesta muy interesante de Calderón Hinojosa era bajar los impuestos a trabajadores y empresarios. Necesitábamos una reforma hacendaria de gran calado y en los últimos años sólo ha habido parches para tapar el hoyo y salir del apuro. Pero la ausencia de planes no era suficiente, en plena crisis económica el ISR subió de 28% a 30% y el IVA de 15% a 16%. La anti-promesa de Calderón se había cristalizado. Se suben los impuestos con el discurso de que son para mantener finanzas públicas sanas cuando en realidad se debería de prestar atención a temas como la evasión fiscal, la poca recaudación tributaria, las ineficiencias del gasto y a los elefantes blancos del sector público. El periodo presidencial de Felipe Calderón pasará a la historia con resultados agrios y con objetivos inconclusos. Se mantuvo la estabilidad y no hubo cabida para mayor crecimiento. Volviendo a la pregunta del inicio, ¿Está el país y la sociedad mexicana en términos socioeconómicos mejor que hace seis años? Yo pienso que no. Usted, ¿qué opina?

Para reflexionar…

Seis años llegan a su fin y otros seis años comienzan a construirse. Seis años de promesas inconclusas y 72 meses de planes frustrados. Un sexenio de mucha estabilidad pero de poco crecimiento. Un periodo presidencial lleno de halagos internacionales pero de pocos triunfos locales. Grandes reservas que blindan a nuestra economía pero pocos ingresos para comer cada día. Inflación controlada pero salarios estancados. Economía liberal sin mercados liberales. Reconocidas políticas sociales y personas perpetuadas a vivir en la pobreza. Programas de empleo temporal y jóvenes engrosando temporalmente las filas del narco. Oportunidades para todos y migrantes buscando oportunidades en otras fronteras. Paz en casa y sangre en las calles. Muerte para las familias y un dato más para la estadística. Pueblo fantasma y criminales impunes. Gobierno sin estrategia y país sin rumbo. Promesas fallidas y anti promesas cumplidas. Panorama esperanzador y realidad gris. Democracia en construcción y partidos con practicas anti democráticas. Candidatos con nuevas verdades y presidente con verdad inoperable. Propuestas que no cuestan y verdad que no tiene consecuencia.

Publicado en la Revista Gurú Político (http://www.gurupolitico.com)  y reproducido con la autorización de su Director

Fuentes:

1 Producto Interno Bruto de México a precios de 2003. Fuente: INEGI. Sistema de Cuentas Nacionales de México
2 Índice Nacional de Precios al Consumidor. Fuente: INEGI. Índices de precios
3 TIIE a 28 días, Tasa de interés en términos anuales. Tasa al inicio del 2007 y a finales del 2011. Fuente: Banco de México. Tasas y precios de referencia
4 Tasa de rendimiento de Cetes a 28 días. Tasa al inicio del 2007 y a finales del 2011. Fuente: Banco de México. Valores gubernamentales
5 Cifras en millones de dólares. Reservas al inicio del 2007 y a finales del 2011 Fuente: INEGI y Banco de México
6 Fuente: Secretaria de Economía. Dirección General de Inversión Extranjera
7 Deuda Total Neta del Sector Público Consolidado con el Banco de México, Saldos al final del periodo. Fuente: Banco de México. Finanzas públicas
8 Tipo de cambio Pesos por dólar E.U.A. Fuente: Banco de México
9 Trabajadores permanentes y eventuales asegurados en el Instituto Mexicano del Seguro Social. Fuente: Instituto Mexicano del Seguro Social
10 Tasa calculada con respecto al total de la población económicamente activa. Fuente: INEGI. Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo
11 La población subocupada se refiere a aquella que manifestó tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas que las que su ocupación actual le permite. Tasa calculada con respecto al total de la población
ocupada. Fuente: INEGI. Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo
12 Series calculadas por métodos econométricos a partir de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. Fuente: INEGI.
13 Ingreso laboral per cápita a pesos constantes del 1er trimestre del 2005 y deflactado con el índice de precios de la canasta alimentaria. Fuente: Elaboración propia con datos del CONEVAL con información de ENOE y Banco de México.
14 El Indicador de la tendencia laboral de la pobreza (ITLP) es una serie que muestra trimestralmente la tendencia de la proporción de personas que no puede adquirir la canasta alimentaria con el ingreso de su trabajo. Fuente: CONEVAL con datos de INEGI
15 El Coeficiente de Gini es una medida de la desigualdad en los ingresos de la población. El coeficiente es un número entre 0 y 1, en donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y donde el valor 1 se corresponde con la perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno). El coeficiente se calcula con el ingreso neto total per cápita empleado en la medición de pobreza por ingresos usando la ENIGH. Fuente: CONEVAL
16 Pobreza alimentaria: insuficiencia del ingreso para adquirir la canasta básica alimentaria, aun si se hiciera uso de todo el ingreso disponible en el hogar exclusivamente para la adquisición de estos bienes. Fuente: estimaciones del CONEVAL con base en las ENIGH de 1992 a 2010.
17 Pobreza de patrimonio: insuficiencia del ingreso disponible para adquirir la canasta alimentaria y efectuar los gastos necesarios en salud, educación, vestido, vivienda y transporte, aun si se hiciera uso de todo el ingreso disponible en el hogar exclusivamente para la adquisición de estos bienes y servicios. Fuente: estimaciones del CONEVAL con base en las ENIGH de 1992 a 2010.
18 El índice de paz global es un indicador que mide el nivel de paz de un país o región, donde el 1 es el más pacífico y el último lugar es el país menos pacífico. Fuente: Institute for Economics and Peace

Estudiante de Economía y Finanzas del ITESM CEM, ex Presidente de la Sociedad de Alumnos en Economía (SALEC), escritor de La Revolución del Pensamiento y de la revista universitaria Espacio Latinoamericano. Twitter: @LuisAngel_Perez Correo Electrónico: [email protected] Web: www.revoluciondelpensamiento.com