El asalto a la razón
Lo de Soriana, otro cuento chino
Carlos Marín
En vez de sugerir que los “compradores de votos” fueran denunciados ante la Fepade, y a sabiendas de que sus equipos repartieron despensas (youtube.com/watch?v=CsSd=HY_Kzg) en bolsas con su imagen y los colores del PRD, Andrés Manuel López Obrador alentó la corrupción social mediante un consejo vergonzante:
Lo que les ofrezcan a cambio del voto, arengó en incontables ocasiones y templetes, acéptenlo y voten libremente…
El domingo, 47 millones 864 mil 729 ciudadanos votaron con absoluta libertad, como le constó a casi un millón de funcionarios de casilla y representantes de todos los partidos que vigilaron las elecciones.
Recordarlo viene a cuento por la insidia sobre la supuesta “coacción del voto” de la priista CTM con tarjetas… de descuento Soriana (para consultas médicas y compra de algunos productos farmacéuticos), convenidas ¡en mayo de 2010! Ahora que, si desde entonces se fraguó tal “delito electoral”, quizá los “comprados”, simplemente, aplicaron textualmente la receta de López Obrador: “Que cada quien vote por lo que le dicte su conciencia…”.
La historia en breve
La opinión de GEA/ISA sobre la encuesta MILENIO-GEA/ISA
Ciro Gómez Leyva
Con el título “¿Democracia sin encuestas?” recibo este texto de GEA-ISA sobre nuestra encuesta de seguimiento diario. Reproduzco:
“Las encuestas sirven para reducir la incertidumbre en torno a los comicios y, con ello, contribuyen a facilitar el proceso electoral. Esto quedó de manifiesto durante estos comicios, para los cuales GEA e ISA realizaron el ejercicio inédito de publicar, junto con Grupo Milenio, una encuesta nacional de seguimiento diario y otra en el DF, con sus encuestas de salida.
“Estas encuestas, al igual que las de otras casas, contribuyeron con información valiosa para la ciudadanía durante el proceso. Las encuestas en el DF midieron acertadamente los resultados de la elección para jefe de gobierno. La nacional de seguimiento diario reflejó correctamente el ordenamiento de los contendientes, la evolución de las preferencias ciudadanas y la intención de voto por los candidatos del PAN, izquierdas y Nueva Alianza. Sin embargo, registró, al igual que otras, una preferencia por el candidato del PRI varios puntos arriba del resultado de la elección. Las encuestas de salida aproximaron correctamente el porcentaje de votación para tres candidatos, pero sobreestimaron las preferencias por Peña Nieto.
“Se trata de diferencias sistémicas que ameritan un cuidadoso análisis de todas las casas encuestadoras que permita, con la información disponible, determinar sus causas.
“Ese es el reto profesional que GEA-ISA asume plenamente. Hasta ahora, existe evidencia de un posible impacto de que algunos de quienes informaban que votarían por el candidato presidencial del PRI, no hayan concurrido a las urnas.
“GEA-ISA no se retira de las encuestas electorales, sino que compromete el esfuerzo que sea necesario para el mejoramiento continuo de los ejercicios demoscópicos, lo que en nuestra opinión contribuye más al desarrollo de la democracia mexicana”.
En Privado
Ciro: te lo dije…
Joaquín López-Dóriga
No me lleves ventaja, tráemela. Florestán
Por un momento, el domingo por la noche, pensé que las tendencias no me favorecían y que mi querido Ciro Gómez Leyva tenía razón: no habría el conflicto poselectoral que yo había dicho y él negado.
Pero en el correr de las horas, esas tendencias se revirtieron siendo el propio Andrés Manuel López Obrador el encargado de darme la razón: sí habrá.
Yo había dicho, citando al mismo AMLO: que no aceptaría un resultado electoral que no le diera la victoria, él me declaró que aceptaría el resultado porque iba a ganar, pero no un fraude porque no le podía quedar mal a la gente, y en su encuesta iba ganando por tres puntos.
La noche de la jornada electoral, López Obrador rechazó el resultado del conteo rápido del IFE reportado por Leonardo Valdés, que daba entre 6 y 7 puntos de ventaja a Enrique Peña Nieto. Dijo que esperaría el resultado del cómputo distrital, el miércoles.
Pero algo pasó, porque al día siguiente citó a conferencia de prensa, que resultó un evento de seguidores, y anunció que impugnaría el proceso porque fue una elección muy sucia que si se limpia quitando todos los votos comprados, la ganamos con bastante margen.
No podemos, dijo, aceptar un resultado fraudulento, nadie lo puede aceptar, dijo repitiendo lo que había adelantado como candidato: que era su triunfo o el fraude.
Y adelantó parte de su estrategia al responder preguntas de los reporteros.
—¿Usted sabe aceptar la derrota?
—Yo acepto la legalidad, la transparencia.
—¿Habrá resistencia civil?
—Vamos a esperar los resultados.
—¿Buscaría anular la elección?
—Vamos a ver qué cosa procede, haremos lo que mejor convenga.
Pues ya lo veremos; ya lo estamos viendo
RETALES
1. AÉREOS. El ex presidente Ernesto Zedillo llegó a México en el vuelo de Iberia del sábado. Un día antes hubiera coincidido en ese vuelo en la misma primera clase con Carlos Salinas. ¿Se imagina la escena en la cabina? Pero, justicia aérea, el domingo por la noche Zedillo viajó a París en primera clase, pero de Air France, con Vicente Fox y Marta, su esposa;
2. ¿NUEVO? El PRI de Coahuila, léase Rubén Moreira, impugnará la elección federal en esa entidad que no favoreció a su candidato presidencial. Los priistas acusaron al IFE de confundir a la ciudadanía con el procedimiento para votar. Lo que sea, pues, antes de aceptar un voto de rechazo y castigo al PRI; y
3. EQUIPO. Luis Videgaray encabezará el equipo de transición de Enrique Peña Nieto. En cuanto al futuro, lo veo como jefe de la Oficina de la Presidencia, al lado de Peña Nieto en Los Pinos y repitiendo en Hacienda a José Antonio Meade, que sería un gran mensaje. Al tiempo.
Nos vemos mañana, pero en privado.
Día con día
Elegimos un gobierno débil
Héctor Aguilar Camín
Puntos más puntos menos, los mexicanos elegimos, otra vez, un gobierno débil. Lo que se conoce como un “gobierno dividido”: un Presidente cuya oposición será mayoría en el Congreso.
Es lo que hemos tenido desde 1997, en los últimos tres años del gobierno de Zedillo, los seis de Fox y los seis de Calderón. Durante todo ese tiempo la sociedad se ha quejado de la falta de acuerdos entre sus políticos. En particular, de la incapacidad de sus presidentes para negociar las diferencias y hacer las reformas que el país espera.
La irritación por tal ineficacia tiende a verterse contra los políticos irresponsables y corruptos, y contra lo partidos, que no piensan sino en sus intereses, sus pleitos, el botín electoral, etcétera.
La fiebre crítica culmina desde luego en el gobierno federal y el presidente, incapaces de vencer la resistencia de sus opositores y de convocarlos a trabajar juntos en bien del país, etcétera.
Con mirar un poco esa pequeña historia, cualquiera puede reconocer al menos uno de sus enigmas. Cómo es posible que presidentes tan distintos como Zedillo, un tecnócrata, Fox, un comunicador, y Calderón, un parlamentario, se hayan tropezado con la misma piedra y arrojado el mismo resultado. ¿Será porque han sido igualmente torpes e incapaces de inducir a sus oposiciones a la colaboración?, ¿tan malos políticos que ni siendo presidentes pudieron obligar o convencer a sus competidores?
Estas son las respuestas que suelen darse en muchos ámbitos: el problema es que son unos ineptos. Algunos hemos ensayado otra respuesta, es verdad que sin convencer a muchos, diciendo que el problema no es la ineptitud del inquilino de la casa presidencial, sino que la casa está mal.
Para empezar ya no es una casa —la casa donde reside el poder—, sino un condominio donde conviven, discuten y deciden muchos otros poderes.
Desde 1997, los condóminos adversarios del antiguo dueño de la casa son mayoría en el condominio, e impiden al dueño hacer las reformas que la casa pide a gritos.
Este es el riesgo, en realidad la experiencia probada, de cómo han funcionado los gobiernos divididos en los últimos 15 años.
Es lo que elegimos los mexicanos el domingo: un presidente con minoría en el Congreso, un gobierno dividido, débil, como todos los que ha tenido hasta ahora la improductiva democracia mexicana.
Nos quejamos de esa improductividad pero volvimos a votar por ella.
Trascendió
Trascendió
:Que la convicción con la que los consejeros del IFE llegaron anoche a la sesión de Consejo General era evitar, a como diera lugar, darle un pretexto a Andrés Manuel López Obrador para que dijera que el órgano electoral no acepta “cumplir” alguna de sus exigencias.
Así que a nadie sorprenda si hoy se abren 140 y tantos mil paquetes en los cómputos distritales.
Lo bueno es que el plazo vence hasta el domingo.
:Que de última hora circuló anoche la versión de que el gobierno federal vetará hoy la Ley de Víctimas, con el argumento de que no tiene base constitucional.
Ayer mismo, el integrante del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad Emilio Álvarez estuvo en la Secretaría de Gobernación para hablar sobre el tema, pero en el Congreso se considera que el manoseo que hubo desde la mesa de la Cámara de Diputados, presidida por el PAN, y la propia Gobernación, que mantuvieron “perdida” 20 días la minuta, fue para no vetarla en medio del proceso electoral.
Pero ya acabó la elección.
:Que la Policía Federal restringió el uso de teléfonos celulares o radios personales durante sus turnos de vigilancia a sus elementos en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
La comunicación entre los policías ahora solo se puede hacer a través de los radios de comunicación oficiales. Esto, claro, después de que el 25 de junio se destapara la relación de dos elementos con traficantes de droga que, al verse descubiertos, mataron a tres compañeros.
:Que toda la mañana el presidente Felipe Calderón permaneció en el hospital acompañando a su esposa, Margarita Zavala.
El mandatario solo regresó a Los Pinos para comer con Josefina Vázquez Mota, Gustavo Madero, Cecilia Romero y Diego Fernández de Cevallos, entre otros panistas.
La encerrona duró más de cuatro horas. Todos salieron por la puerta de atrás y nadie quiso hablar de la derrota.
:Que, hablando del presidente Calderón, dará hoy una entrevista a Ciro Gómez Leyva, que se transmitirá en MILENIO Noticias de las 22:00 horas.
Política cero
Respeto a los desacuerdos de San Andrés (Manuel)
Jairo Calixto Albarrán
Que se desate un conflicto poselectoral de tintes bíblicos me parece de lo más normal, de hecho lo que nos hubiera extrañado es que ahorita la cosa estuviera calmada. Si AMLOve se nos va al rancho sin despedirse nos sentiríamos como una papa sin catsup y lo acusaríamos de aguafiestas. O sea, de qué íbamos a platicar.
Digo, que las familias, las relaciones y las amistades estén resquebrajadas por las diferencias político-ideológicas-comiciales ya no sorprende a nadie.
Lo único malo es que ni el Cofipe ni la Fepade, ni ningún partido o candidato, ha contemplado una partida presupuestal para las terapias de reconciliación.
¡Que cunda la crispación, el resentimiento y el pancho!
Así que no nos espantemos, qué no nos queda, ante el gran mural de confrontaciones y barbarie que abraza con vigor las entrañas de la patria. Reconozcamos, con algo del humor perdido, que nuestras vidas serían aburridas sin impugnaciones ni melodramas de la nueva banda TimbirIFE y el shows de la intolerancia de ultraderecha y ultraizquierda.
Lo que sí está absolutamente al borde del oso mil, es que a los trabajadores de la industria del mapachaje y el acarreo me los traten peor que a los del sindicato de Mexicana. No puede ser que estos profesionales que fueron sometidos a la ingente explotación propia de las campañas políticas (incluyendo el peligro de acabar bajo los efectos de tacos putrefactos, señalamiento de la corrección política, persecución de los electropuros), no hayan recibido el correspondiente pago por los servicios prestados.
O sea, el PRI, por el que fueron convocados, no puede fingir demencia con esa remuneración. El acarreado merece respeto.
Deberían de aprender a Calderón, quien resaltó las virtudes de doña Chepina, por la velocidad con la que reconoció su derrota. Así, se reunieron para ver cómo reconstruyen al PAN. ¿No sería mejor venderlo en partes, como en las refaccionarias, o abrirlo a la inversión extranjera?
A los primeros cinco que llamen, va Fox envuelto para regalo. ¡Llame ya!
Respetemos los desacuerdos de San Andrés (Manuel), diversión garantizada para chicos y grandes. ¡143 mil casillas de alegría y buen humor, o la devolución de su sufragio!
Interludio
Defendamos nuestra democracia
Román Revueltas Retes
No me gusta hablar de cosas familiares pero yo soy una víctima directísima del PRI. El antiguo régimen nacionalista revolucionario metió a mi padre a la cárcel. Esta situación, ocurrida cuando tenía yo 16 años, hizo que mi madre decidiera enviarme fuera de México.
Tenía el temor, que luego resultó completamente infundado (finalmente, las durezas de la llamada “dictadura perfecta” no se comparan en lo absoluto a las atrocidades perpetradas por los gorilas argentinos y chilenos),de que hubiera represalias contra los parientes directos de los activistas del 68.
Y así, mi vida cambió por completo de la noche a la mañana. En prisión —y por las mismas razones— estuvo también mi queridísimo amigo Luis González de Alba, el columnista que prefiero de todos cuantos escribimos en MILENIO Diario. Somos, luego entonces, dos personas que saben de lo que hablan cuando se refieren a unas épocas que los actuales votantes mexicanos, en su gran mayoría, no han vivido.
Pero, mira, esos mismos beneficiarios de las libertades que disfrutamos hoy te sueltan sin mayores reparos que el gobierno de Calderón es “fascista” y te hablan de “fraude” e “imposición” sin advertir siquiera que el virtual presidente electo de la República no milita en el mismo partidopolítico que el presidente en funciones.
¿Quién ganó, este 2 de julio? ¡Ganó la oposición, señoras y señores! Es decir, ganaron los adversarios del partido en el poder. Y el primer panista de la nación, al poco tiempo de enterarse de los resultados del conteo rápido, apareció en las pantallas de la televisión y reconoció el triunfo de sus adversarios.
Le deseó además buena fortuna a su sucesor y ofreció colaborar para facilitar una transición civilizada y beneficiosa para la nación. Hasta ahí, una palmaria exhibición de los usos y costumbres de nuestra democracia.
Nada de esto ocurría en aquellos tiempos. Y quienes hemos padecido, justamente, la opresión de un régimen autoritario, nos damos cuenta de ello, lo reconocemos y lo decimos abiertamente: México, hoy, es más democrático y más moderno. Pues eso.
Juegos de Poder
Peña: otro Presidente débil más
Leo Zuckermann
EXCÉLSIOR
Si el PRI consigue pactos con la izquierda o con el PAN, tendría mayoría para aprobar cualquier reforma a la ley e incluso a la Constitución.
Los grupos de interés beneficiarios del statu quo, los que se han fortalecido a causa de la falta de reformas estructurales, han de estar descorchando el champagne para brindar. Otra vez habrá un Presidente débil en México: sin los votos en el Congreso para enfrentarlos. Va a ser muy difícil que Peña, sin fuerza en el Legislativo, pueda sacar adelante reformas que afecten los intereses de sindicatos corruptos, empresarios monopolistas, gobernadores deshonestos y todo tipo de vividores de rentas del Estado. Y es que el electorado mexicano, una vez más, votó por un gobierno dividido, como fue el caso de Zedillo durante la segunda parte de su sexenio, y de Fox y Calderón durante todo su periodo.
De acuerdo con las proyecciones, el PRI con su aliado el Verde tendrán 232 diputados federales equivalentes a 46% de la Cámara baja. Ni siquiera con los diez diputados que tendrá Nueva Alianza, el partido de la maestra Gordillo, alcanzan 51% para reformar las leyes. En este sentido, tendrán que hacer una alianza, ya sea con los partidos de izquierda (PRD-PT-MC) que, entre todos, contarán con 140 diputados equivalentes a 28%, o con el PAN, que obtendrá unos 118 legisladores (24%). Si el PRI consigue pactos con la izquierda o con el PAN, tendría mayoría para aprobar cualquier reforma a la ley e incluso a la Constitución.
En cuanto al Senado, se prevé que el PRI tenga 57 senadores (45%). Como en el caso anterior, requerirá de los votos de los legisladores del PAN en la Cámara alta (41 equivalentes a 32%) o de los partidos de izquierda (29 o 23%) para poder modificar las leyes o la Constitución (Nueva Alianza al parecer tendrá un solo senador).
Las encuestas indicaban, todavía la semana pasada, que el PRI junto con el Verde podría tener mayoría en ambas cámaras del Congreso. Esto le hubiera dado fuerza al próximo Presidente para pasar, por sí sólo, reformas en leyes secundarias como la Ley Federal del Trabajo. Pero resulta que el electorado no quiso darle una mayoría legislativa a un presidente priista y lo condenó a un gobierno dividido durante todo su sexenio ya que, como el Senado no se renueva en la elección intermedia de 2015, en esta Cámara nunca tendrá mayoría el PRI-Verde.
Esto cambia de manera radical las perspectivas de Peña. Ahora tendrá que conseguir los votos de la oposición en el Congreso. Podría negociar con el PAN algunos acuerdos en reformas donde tienen coincidencias (laboral y energética, por ejemplo) y otras con los partidos de izquierda (en materia de seguridad social). El problema es que los partidos opositores no tendrán incentivos para apoyar a un nuevo Presidente que prometió eficacia gubernamental. Al revés: política y electoralmente les conviene que Peña no saque nada para que los votantes se desilusionen pronto de él.
¿Suena familiar? Desde luego que sí. Es lo que ha ocurrido con los presidentes panistas: tanto el PRI como la izquierda les negaron reformas. No querían que se colgaran ninguna medalla. Pretendían debilitarlos para que ellos pudieran regresar al poder. Fue claramente la estrategia del PRI en los últimos años. Pero ahora, en el Congreso, el poder del cambio lo tendrán el PAN y la izquierda, si ésta no se margina del proceso de negociación política. No dude usted: van a venderle muy caro su amor al nuevo Presidente.
Durante estos dos últimos sexenios, los priistas siempre dijeron que los panistas eran unos ineptos porque no sabían negociar con el Congreso. Ahora le toca a los priistas demostrar que ellos son mejores para conseguir votos de la oposición en el Poder Legislativo. No va a ser nada fácil.
En conclusión, el próximo sexenio vamos a tener más de lo mismo, pero con actores que cambiaron de papel. Ahora el PRI buscará los votos del PAN y la izquierda, y éstos harán lo posible por escondérselos. La consecuencia será el retraso de reformas que beneficiarían al país, pero que perjudicarían a pequeños grupos que medran con el statu quo: seguro han de estar brindando a la salud de otro Presidente débil por seis años más.
Ventana
¿Por qué ganó Peña Nieto?
José Cárdenas
EXCÉLSIOR
Porque el PRI genera una mayor expectativa de eficacia como partido gobernante… y porque los votantes castigaron al panismo.
Todas las razones pesan… pero hay unas más pesadas que otras.
Según Lauro I. Mercado Gasca, director general de la encuestadora Mercaei, el candidato del PRI ganó porque contó con el respaldo de un partido muy sólido —y no se refiere precisamente al Verde—; porque tuvo más simpatía que sus adversarios, no obstante que el pasado del PRI no se perciba del todo honesto; porque resultó más carismático que Andrés Manuel; porque el PRI genera una mayor expectativa de eficacia como partido gobernante… y porque los votantes castigaron al panismo.
La encuesta de Mercaei fue realizada en mil 200 viviendas de 26 estados.
El estudio aclara también que el PAN le aportó votos a Josefina más por simpatía y fidelidad doctrinaria; nunca logró consolidar su imagen. Pese a que la ciudadanía no tuvo una mala opinión de la candidata celeste, tampoco le encontró atributos suficientes para otorgarle más votos. Dice, además, que la campaña política de la panista no logró seducir al electorado independiente. En cambio, las campañas de Peña Nieto y López Obrador, sobre todo la del perredista, tuvieron mayor penetración con los ciudadanos sin filiación partidaria.
Según la encuesta de Mercaei, terminada la mañana de este martes, Andrés Manuel también es carismático, pero resultó más polémico… no logró borrar la imagen de político conflictivo e intolerante y, por lo mismo, resultó más rechazado que el candidato priista.
Otro factor determinante en el resultado electoral fue el voto de castigo en contra del gobierno panista. Los electores lopezobradoristas fueron los más motivados… en cambio, Peña Nieto no capitalizó tal encono.
En suma, la encuesta nacional de Mercaei concluye que para encumbrar la candidatura de Peña Nieto confluyeron dos grandes factores: un candidato con imagen de presidente, a la vez cercano a la gente, un partido político fuerte y una buena campaña en el contexto de un deseo mayoritario de cambio.
Lauro I. Mercado Gasca es el autor de aquella “famosa” encuesta divulgada por el presidente Calderón ante los banqueros que, como usted recuerda, fue un escándalo por haber afirmado que Josefina Vázquez Mota estaba a sólo cuatro puntos de Enrique Peña Nieto, al inicio de las campañas.
Ahora, este mismo encuestador se anota un gran éxito. Su predicción estadística del resultado de la elección resultó la más precisa de todas.
Antes de difundirse el “conteo rápido” del IFE, Mercaei nos dijo a mediados de junio: Peña Nieto 38.5; López Obrador, 31.0; Josefina, 27.2 y, Quadri, 3.3. El conteo del IFE, basado en una robusta muestra de las actas electorales, le dio 38.5 al ganador, 31.8 al segundo lugar, 25.1 a Josefina y 2.5 a Quadri. Los “numeritos” hablan con precisión casi milimétrica.
El resto de la encuestocracia atinó el orden, pero no las cifras.
MONJE LOCO: Otra vez la burra al trigo. Andrés Manuel le falta al respeto a dos millones de ciudadanos que contaron voto por voto el día de la elección… aunque aparezca mesurado, quiero ver quién se la compra. Invoca de nuevo a los fantasmas del pasado. Exige el recuento de 113 mil casillas. Alega un proceso plagado de irregularidades. Busca y busca argumentos para impugnar. Alborota el gallinero… el PRI se defiende del “berrinche”. Luego por qué dicen que a López Obrador ya lo “perdimos”… o aún peor: afirman que la izquierda se equivocó de candidato….
Frentes Políticos
Frentes Políticos
EXCÉLSIOR
I. Andrés Manuel López Obrador, el candidato del Movimiento Progresista a la Presidencia, olvida, una vez más, que con su petición del recuento de voto por voto y casilla por casilla desconoce, en los hechos, la labor hecha por su ejército de 450 mil guardianes que cuidarían la voluntad del pueblo bueno. Nuevamente da por hecho que los (sus) representantes de casilla, ¿se dejaron comprar por la mafia?, o es que de plano, esta vez, ¿se dejaron burlar, estafar, por fantasmas? AMLO y los partidos de izquierda tendrán que aclarar si esto es verdad y si, en el Distrito Federal, Morelos y Tabasco, ¿también hubo gigantesco fraude?
II. Más fortalecidos que nunca. Después de recibir las felicitaciones del mundo entero, por el triunfo presidencial, y luego de que López Obrador anunció que impugnará la elección por presuntas irregularidades, Luis Videgaray, coordinador de campaña de Enrique Peña Nieto, aseguró que están listos para defender legalmente su triunfo. La elección fue limpia, dijo. “Me parece absolutamente inaceptable, una inmadurez, que sólo se acepten los resultados cuando se gana y, cuando no, se hagan auténticos berrinches, que lo único que hacen es costarle al país”. Así o más claro.
III. Que se lo expliquen con manzanas. Los incidentes no desacreditan la elección. Lorenzo Córdova, consejero del IFE, aseguró que los incidentes en el proceso electoral no pueden calificarse de irregularidades, como acusó López Obrador cuando habló de tres mil incidentes y en realidad fueron tres mil 500, pero esos son reportados por el Instituto Federal y no deben interpretarse como irregularidades, porque los incidentes son, por ejemplo, que se suspenda la votación por lluvia o se retire un funcionario de casilla. Un incidente no es una anomalía, no quiere decir irregularidad, “y un incidente no genera una elección mal hecha”. ¿Es tan difícil entenderlo?
IV. La foto de la felicidad. Cualquiera que la vea apostaría que el domingo pasado el partido en el poder había obtenido un triunfo gigantesco, contundente, demoledor, frente a sus adversarios. La gráfica, simplemente, no tiene desperdicio porque, a las puertas de Los Pinos, Felipe Calderón, Josefina Vázquez Mota y Gustavo Madero lucieron encantados. Todos sonríen. Lo mismo Alejandro Poiré que Emilio González Márquez, Marco Antonio Adame y Guillermo Padrés. Igual don Luis H. Álvarez que César Nava y Germán Martínez. Inocultables fueron las sonrisas de Juan Manuel Oliva y Ernesto Cordero, pero de entre todos los participantes en la fiesta, destacó, en cambio, la seriedad de Roberto Gil Zuarth y, sobre todo, la mirada profunda, seria, adolorida, de Diego Fernández de Cevallos, quien quizá nunca entienda de qué se reían todos los demás.
V.Para no perder notoriedad en el momento histórico de la alternancia, Josefina Vázquez Mota se apunta un encargo. En su primera reaparición pública, después de la derrota del domingo, informó que encabezará un movimiento con los más de 12 millones de ciudadanos que votaron por ella. “Vamos a hacer posible que las reformas sí se construyan para que México avance y tenga una mirada a futuro sin autoritarismo y sin rendición frente al crimen organizado”, dijo, y se refirió a la impugnación que hará AMLO de las elecciones. “El desconocimiento de la voluntad de los ciudadanos en las urnas es no ser un demócrata”, sentenció.
VI. Tamaulipas, donde dicen que gobierna Egidio Torre Cantú, no duerme tranquila. Otro coche estalló al filo de la medianoche del martes, frente a la vivienda de Rafael Lomelí Martínez, secretario de Seguridad Pública de esa entidad, en el fraccionamiento Residencial Campestre, y murieron dos elementos de custodia y cuatro más resultaron heridos, tres de ellos de gravedad. ¿Y ahora qué dirá Alejandro Poiré, el secretario de Gobernación, quien apenas hace una semana, después de un atentado similar, garantizó que se acabaría con la ola criminal en el estado? ¿Hasta cuándo?
Razones
¿Qué hacemos con López?
Jorge Fernández Menéndez
EXCÉLSIOR
Decíamos en 2006 y lo reiteramos hace algunas semanas, que López Obrador no es un mentiroso, es un fabulador, un hablador, siguiendo la definición de Harry Frankfurt en los libros On Bullshit y Sobre la verdad. Es un hombre que manipula y crea su propia realidad y sobre ella opera. Como es su realidad, no admite discusiones ni divergencias sobre ella. Nadie se debería sorprender, por ende, que López Obrador haya desconocido la elección del domingo, haya dicho que hubo fraude, que los medios manipularon al electorado y que quienes no votaron en su favor, casi 19 millones que votaron por Peña, 12 millones y medio que lo hicieron por Josefina y el poco más del millón 200 mil que lo hizo por Quadri, “votaron por respaldar la corrupción”. ¿Alguien esperaba otra cosa?, ¿alguien había creído en la República amorosa?
En realidad López Obrador no ha aceptado jamás una derrota, en ningún ámbito. No lo hizo cuando fue un joven dirigente del PRI, al que abandonó porque no le dieron la candidatura de Macuspana, pero tampoco reconoció su derrota en las elecciones en Tabasco, en las dos ocasiones en que compitió, en 1988 y en 1994. No aceptó los resultados cuando sus candidatos perdieron procesos internos del PRD (¿no recuerdan el caso Juanito en Iztapalapa?) y obviamente no reconoció tampoco su derrota en la presidencial de 2006. Hace unos meses Marcelo Ebrard terminó resignando la candidatura presidencial que se podría haber llevado, porque sabía que López Obrador no aceptaría que hubiera otro candidato más competitivo y rompería, como ya lo había adelantado, la coalición de izquierda, si él no era el elegido. ¿Nadie se ha preguntado cuál es la lógica que priva en un hombre que jamás en su ya larga carrera política ha reconocido una derrota?
El tema es fundamental para el futuro de la izquierda, porque ya en 2006 se dilapidó un enorme capital político. Si López Obrador hubiera reconocido los resultados ese año y hubiera aceptado la oferta de cogobernar legislativamente con el régimen de Felipe Calderón, no sólo hubiera acrecentado su esfera de poder, sino que difícilmente el PRI hubiera podido resurgir del abismo en el que lo dejó la candidatura de Roberto Madrazo. Que la opción de una izquierda moderada y con mayor actitud y capacidad de diálogo era posible lo demostró, en el DF, Marcelo Ebrard, y lo acaba de reafirmar con una victoria abrumadora, que duplica en porcentaje de votos los obtenidos por López Obrador, la de Miguel Ángel Mancera. No sólo en porcentaje: Mancera obtuvo medio millón de votos más que López Obrador en el DF.
Pero no es sólo Mancera. El PRD venció al optar por candidatos moderados, en Morelos, con Graco Ramírez, un hombre que siempre ha privilegiado el diálogo, y en Tabasco, con Arturo Núñez, un político que creció y se consolidó en su larga carrera, por ser, sobre todo, un gran concertador entre diferentes posiciones políticas. Y si la intransigencia no hubiera privado en la izquierda, al llevar a dos candidatos enfrentados a la gubernatura, Enrique Alfaro hubiera podido ser un candidato aún más competitivo en Jalisco.
¿Por qué López Obrador no acepta las derrotas aunque dilapiden el capital político de su partido? Por varias razones, pero la principal es que se cree un hombre especial, imbuido de una misión, un hombre con una visión religiosa de la política que le permite decir, sin sonrojarse, que quienes no votaron por él lo hicieron por avalar la corrupción (como si la misma no estuviera, además, infiltrada en todos los partidos incluida en forma destacada su propia campaña política) o por masoquismo. Y al mismo tiempo que cuestiona a los electores, a los medios, a las instituciones, tolera, acepta y cobija a políticos impresentables, incompatibles con una línea progresista y en ocasiones corruptos, desde René Bejarano hasta Manuel Bartlett.
Pero hay un punto adicional: López Obrador radicaliza su posición y desconoce las elecciones porque es la única manera de mantenerse vigente. Al radicalizarse obliga a su partido a seguirlo porque sus incondicionales, como lo hacen cotidianamente con quien no esté de acuerdo con él, acusan de traición y persiguen, como auténticos camisas negras del fascismo, a sus adversarios, sobre todo si son de su misma corriente política. Que el domingo hayan estado junto a López Obrador personajes como Cuauhtémoc Cárdenas (que el viernes declaró que no veía signo alguno de que se estuviera gestando un fraude electoral), como Juan Ramón de la Fuente, como Ebrard o Manuel Camacho, y que el lunes no hayan aparecido en la controvertidísima conferencia de prensa convertida en mitin y tribunal inquisidor contra los medios, es algo más que una señal. Los rostros de Jesús Zambrano, Luis Walton y, en menor medida, de Alberto Anaya, en ese mismo encuentro, también dicen mucho de las divergencias que existen en el perredismo.
El PRD y sus aliados esta vez tendrán, espero, que tomar una decisión.
Arsenal
El compromiso del Peje
Francisco Garfias
EXCÉLSIOR
El Peje dio la nota. Otra vez el voto por voto, casilla por casilla. Suena a cantaleta, pero está en su derecho de impugnar. Nos guste o no, lo contempla la ley. Mejor así que en la calle y con acciones fuera del marco legal. Los representantes del tabasqueño ya hicieron la demanda formal ante el IFE. Hoy habrá una sesión extraordinaria en el Instituto para resolver el tema del recuento de casillas.
López Obrador denuncia la famosa compra de votos. Las tarjetas de Soriana, Monex, la coacción, la parcialidad de los medios. Su coordinador de campaña, Ricardo Monreal, dice que se encontraron “inconsistencias” en 113 mil de las 143 mil casillas. Nada más y nada menos. Vienen los cómputos distritales. Luego la calificación. La gran incógnita es si va a mantener la protesta dentro de los cauces legales en caso de que el Tribunal falle en su contra. Eso es lo que preocupa.
Ayer se lo preguntamos en la multitudinaria rueda de prensa. Esta vez sí hubo claridad: se comprometió a permanecer dentro de los cauces legales. “Así, conforme lo estoy planteando. Vamos a seguir actuando de manera responsable y en el marco de lo que establece la ley”, respondió.
Fue más lejos: “Hago un llamado a los dirigentes de los partidos políticos, a las autoridades electorales, para que todos actuemos en el marco de la legalidad, y que no se sigan cometiendo violaciones, como las que se dieron el día de la elección.”
La responsabilidad, efectivamente, es de todos. No sólo del Peje. Si se prueban las irregularidades, hay que proceder. Si no, a reconocer la derrota. La estabilidad del país está en juego.
Andrés Manuel tenía ayer casa llena. Reporteros, camarógrafos, fotógrafos, se amontonaban en el patio de las oficinas en la calle de San Luis Potosí. “Aquí tenemos más posibilidades de controlar la entrada, para que sean nada más ustedes, periodistas”.
El tabasqueño no quería repetir el numerito de la víspera en el hotel Hilton Alameda, cuando algunos de sus seguidores que se colaron a la rueda de prensa agredieron a los reporteros que cubrían el evento. Para ingresar a las oficinas del Peje hubo que hacer una fila que daba vuelta a la esquina. Pero también pasar en medio de un grupo de pejefans que no paraban de corear el honor que es estar con Obrador. “Nunca habíamos sido tantos (periodistas)”, comentó Frédéric Saliba, corresponsal de Le Monde en México.
A López Obrador lo acompañaban, además de Monreal, los líderes de los partidos de la Coalición Movimiento Progresista. Jesús Zambrano, PRD; Alberto Anaya, PT; Luis Walton, Movimiento Ciudadano.
Una vez terminada la conferencia, alcanzamos a Zambrano antes de que abordara su camioneta. Queríamos ahondar en el tema del posible conflicto poselectoral. Lo escuchamos decir: “No tengan temor. Ya lo dijo López Obrador. Nos vamos a conducir dentro del marco de la ley, ejerciendo nuestro derecho, cuidando el derecho de quienes fueron a votar”.
-¿No hay temor de que los pueda rebasar la gente que está inconforme? —cuestionamos—.
-Lo que estamos haciendo es actuar dentro de las fases y de lo que el marco del derecho electoral permite. Lo vamos a seguir haciendo. Le pedimos serenidad a la gente para que encaucemos, por las vías legales, esta exigencia, esta inconformidad, este reclamo y este sentimiento de violación al voto que existe en millones de gentes, en algunos de manera sorda, en otros de manera muy activa. Hay que evitar que se desborden los ánimos —respondió el jefe perredista—.
Nos encontramos a Gustavo Lomelí en el IFE. Hace seis años era el vocero de ese Instituto. Nos contó una anécdota interesante, ocurrida en 2006: José Woldenberg, Jacqueline Peschard y Mauricio Merino, en su calidad de ex consejeros del IFE, recomendaron a Luis Carlos Ugalde, entonces consejero presidente de ese órgano electoral, rechazar el acuerdo que lo obligaba a no dar resultados oficiales si la diferencia entre el primero y el segundo era de menos del uno por ciento. “Es una trampa de los partidos”, le advirtieron.
Pero Ugalde le hizo más caso al alegato de los que promovían el acuerdo, con un argumento muy gringo: to close to call. Este “error de comunicación”, como lo llamó el consejero Lorenzo Córdova, le costó el cargo a Luis Carlos, y la credibilidad al IFE. Ni el PREP ni el conteo rápido pueden definir un triunfador. Para eso está el Tribunal.
Va otro dato para reflexionar. Hubo un millón 191 mil 57 votos nulos. Representa 2.42% de la votación. Si fueran partido, los que anularon el sufragio hubiesen obtenido el registro. Superaron a Gabriel Quadri, candidato del Partido Nueva Alianza, que logró un millón 129 mil votos, 2.30% de los sufragios.
De Naturaleza Política
Dos brazos, un compló…
Enrique Aranda
EXCÉLSIOR
¡Parecen de acuerdo; hasta podría pensarse que están coordinados..!
Esa y otras expresiones similares suscitó, entre muchos, la feliz coincidencia evidenciada, este lunes, entre la ruidosa denuncia de irregularidades en los pasados comicios que hicieran cientos, miles de jóvenes —y no tan jóvenes— activistas del nunca apartidista movimiento #YoSoy132 y el anuncio de que impugnará el referido proceso por parte del también otrora amoroso candidato presidencial de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador.
Sólo unos cuantos minutos separaron uno de otro hecho que, en el fondo, parecen abonar a la creación de condiciones para el estallido de un conflicto poselectoral que, no por anunciado, deja de preocupar a muchos: autoridades, líderes empresariales, jerarcas eclesiásticos y dirigentes partidistas, no pocos de la izquierda moderada, por cierto.
Parecería, y ello habremos de confirmarlo en los próximos días, o semanas, según evolucionen las cosas, que el “brazo político” y más radical del lopezobradorismo representado por el tabasqueño y sus más cercanos —Camacho, Monreal y otros— comenzó a acercar posiciones ya con el “brazo ciudadano” representado por los jóvenes movilizados —por una parte, al menos— con miras a hacerlos coincidir en un reclamo común: la denuncia de un supuesto fraude masivo en la elección, la advertencia de que “Peña no llegará a la Presidencia” como corean miles de marchistas y, finalmente, en el reclamo de anulación de los comicios…
Parece inviable, es cierto, pero ahí está… en marcha y alertando a todos. Tanto, que de confiar en fuentes oficiales, el asunto preocupa, y ocupa ya, tanto a Marcelo Ebrard —a quien tocaría controlar cualquier intento de desestabilización en el DF y, de haber problemas, vería en riesgo aspiraciones futuras— como a Miguel Ángel Mancera y a Cuauhtémoc Cárdenas, con quien ayer, el ex procurador, sostuvo prolongado diálogo —¿sobre el tema?— en exclusivo desayunadero de Polanco.
Las luces amarillas, están encendidas…
Asteriscos
* “Encerrona” de liderazgos panistas ayer con Felipe Calderón, para hacer un primer “recuento de daños” de cara a lo ocurrido el pasado domingo y, más importante, iniciar la evaluación de alternativas de acción con miras a preservar y, unidos, recuperar la fortaleza perdida de Acción Nacional. Ahí, entre otros, Madero el regente, Cecilia la secretaria general, los gobernadores —¿también los aliancistas?— y los ex jefes partidistas con excepción, claro, de uno…
* En el salón Monterrey del Club de Industriales, ayer, comida de amigos del ex presidente Carlos Salinas de Gortari con el mandamás en el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, Claudio X. González Laporte e invitados, que a más de uno hizo recordar que, este viernes, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) tiene convocada sesión extraordinaria….
Veámonos el viernes, con otro asunto De naturaleza política.
Astillero
• Presidencia Soriana
• Dinosaurio-mapache
• Usted disculpe
• Victorias sin gloria
Julio Hernández López
Muy poco duró el barniz de limpieza y legalidad sobre el rostro del dinosaurio-mapache. No terminaban los voceros del PRI de ensayar poses de solemnidad para sostener que su candidato presidencial era la encarnación de la democracia impoluta cuando ya se multiplicaban las grotescas pruebas de la descomunal compra de votos que se realizó para favorecer a Enrique Peña Nieto.
Infame modernización del fraude electoral: tarjetas de prepago en lugar del voto libre, cajas registradoras en lugar de conteo de sufragios, carritos de supermercado en lugar de urnas, las tiendas Soriana como fuente de legitimidad en rectángulos de plástico: una candidatura de telenovela que acaba en escándalos de supermercados bajo compras de pánico y en representantes de casilla que se manifiestan en protesta pública porque los compradores partidistas no cumplen el contrato mercantil a la palabra y a la foto del celular.
Metralla mediática concertada para responder a la difusión de las escenas inapelables: dudar de los resultados alegremente anunciados la noche del domingo pasado por el eje IFE-Los Pinos-Peña Nieto sería faltarle al respeto al trabajo de un millón de ciudadanos que de manera ejemplar ejercieron funciones electorales, dicen los jilgueros reactivados.
En realidad, han sido esos delincuentes partidistas los que le han faltado al respeto a ese millón cívico que en su mayoría cumplió con honradez el encargo de conducir el proceso comicial en casillas: los ciudadanos vigilaban detalles procesales, se afanaban en estampar firmas y en verificar identidades, cuidaban la recta aplicación de las reglas sobre lo inmediato y contaban boletas para asentar resultados, sin saber que el fraude 2012 fue extracasillas, comenzando con las encuestas mentirosas que fueron sembradas con toda intención para fabricar la percepción de imbatibilidad del generoso Peña Nieto, siguiendo con la complicidad de los comentaristas e intelectuales que se apoyaban furiosamente en los datos científicos de esas encuestas sobre pedido y terminando con la operación ruleta y otras formas de mapachería cometidas fuera del radio de observación de los ciudadanos encargados de las casillas.
Fraude sin castigo, crimen social en la impunidad: dedicado profesionalmente a propagar el inevitable advenimiento arrollador de Enrique Peña Nieto, según la Biblia demoscópica diariamente actualizada por los arcángeles de GEA-ISA, el directivo de Milenio Ciro Gómez Leyva simplemente asume al final del proceso convenido que hubo errores, ofrece disculpas y anuncia que termina en ese diario el experimento de encuestas de opinión que día a día fue imponiendo en la percepción colectiva que Peña Nieto era un puntero sin riesgo alguno de perder, todo un fenómeno de popularidad y carisma, electoralmente inalcanzable.
GEA-Isa fue usada para similares fines seis años atrás, con la consigna de instalar la especie de que el muy rezagado Calderón alcanzaba y remontaba de pronto al consistente delantero de entonces, López Obrador.
El director de la empresa de encuestas, Guillermo Valdés, fue premiado con la dirección del Cisen y uno de los principales accionistas, Jesús Reyes Heroles González Garza, fue llevado a la dirección de Pemex. Aun así, esa firma fue utilizada como presunta fuente objetiva, imparcial y confiable para sostener que Peña Nieto ganaría con 18 puntos de diferencia. Los resultados oficiales, sujetos a fundada impugnación, fueron casi tres veces menores que lo machaconamente augurado. Pero todo se arregla con filosofía de barandilla policiaca: usted disculpe.
Si de hombres apuestos se tratara, Quentin Tarantino podría filmar en México una segunda versión de la película que con Brad Pitt como actor principal se tituló Bastardos sin gloria. Ahora se llamaría Victorias sin gloria, con algún galán local en el papel ejecutivo. No hay ni puede haber gloria en la forma en que se construyó el simulacro de victoria electoral priísta del pasado domingo: tráfico de pobreza, trata de votos, narcovigilantes en varios puntos del país, lavado de imagen, falsificación de voluntades, miles de millones de pesos invertidos para quedarse con el gran negocio llamado país.
Frente a esas crecientes evidencias del gran fraude electoral, el PRI responde con endurecimiento, chantaje e intimidación. El lenguaje de los voceros oficiales del peñanietismo, como el acechante Miguel Ángel Osorio Chong, parece preludio de manotazos desde el poder que avistan pero aún no ejercen. Las cuerdas vocales del jurásico tardío se tensan a la hora de denunciar perfidias y herejías de quienes demandan conforme a derecho que se recuenten los votos en todas las casillas para precisar resultados. Ni siquiera porque esas vías jurídicas alargadas podrían servir ahora para un planeado desahogo de la inconformidad social, como seis años atrás lo fue el plantón terapéutico del Zócalo y Reforma.
A contrapelo de su historia hasta antes de embarrarse de poder, el PAN ha enmudecido ante las evidencias de fraude electoral. Calderón sigue embelesado con el triunfo de sus planes de impunidad grupal a cambio de ceder el paso a un copete complacido. Vázquez Mota se anuncia ahora como presunta promotora de un movimiento ciudadano que dará continuidad a las esperanzas de quienes votaron por ella (habrá de verse si esos aires de recomposición tienen que ver con algún cargo pactado con Peña Nieto). Y Los Pinos recibe a la crema y nata de la derrota inducida y negociada, para reconocer el esfuerzo de Josefina y trazar puntos de entendimiento con el ex gobernador del estado de México (presente en la reunión, el jefe Diego podría dar curso exprés de cómo “legitimar de facto” a gobiernos impugnados, como el del primer salinismo). Aliados, PAN y PRI consideran totalmente a la mano la aprobación de las reformas estructurales, con Pemex como principal bocadillo en venta. Ya nomás falta afinar los detalles del reparto del botín esperado.
Y, mientras la liga se sigue estirando, ¡hasta mañana!
Clase Política
• Encarecimiento del huevo
Miguel Ángel Rivera
El presidente Felipe Calderón, la candidata presidencial del PAN, Josefina Vázquez Mota, y destacados cuadros del partido azul y blanco tuvieron una reunión en Los Pinos para revisar antecedentes y consecuencias de la debacle durante los comicios del domingo anterior.
Es lógico esperar este tipo de encuentros de análisis en todos los partidos. Sólo es de desear que los personajes del PAN hayan tenido tiempo para revisar problemas cotidianos, pero de gran dimensión e impacto social, como el aumento en el precio del huevo.
La Secretaría de Economía (SE) informó que del 13 al 27 de junio el precio del huevo blanco se incrementó más de 60 por ciento, al pasar de 12.50 a 20 pesos el kilo al mayoreo en la Central de Abasto del Distrito Federal.
La cosecha
Una día muy pesado para las autoridades electorales será el de hoy, pues empieza el recuento oficial de votos. La tarea, de suyo pesada, se incrementará como resultado de la petición del candidato del Movimiento Progresista, Andrés Manuel López Obrador, y de los partidos que lo respaldan, de que el recuento sea voto por voto…
Los abogados del Grupo Salinas y Televisión Azteca mantienen intensa actividad. Ahora revisan la posible responsabilidad –y las acciones a seguir– del presidente de la Bolsa Mexicana de Valores y ex secretario de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez, en la caída de las acciones de Elektra en ese mercado. Los expertos del Grupo Salinas estiman en particular los efectos del cambio de dudosa legalidad en la metodología para el cálculo del IPC anunciado por la Bolsa Mexicana de Valores el pasado 11 de abril. El mencionado IPC es el principal índice que tiene la BMV al representar un conjunto de 35 emisoras que cotizan en la bolsa. Al día siguiente de entrar en vigor la nueva metodología, el 12 de abril, el valor bursátil de la acción de Elektra bajó drásticamente de 1,258.08 pesos por acción a 1,035.92 pesos, lo que representó una caída en un día de más de 17.65 de su valor y en los días siguientes se mantuvo la tendencia a la baja. En principio, para su defensa, los abogados de Elektra consiguieron que un juez ordenara la suspensión de la metodología y, además, decidieron iniciar una contienda legal en contra de Luis Téllez y de la Bolsa Mexicana de Valores…
Luego de ser un enclave del PAN, Jalisco se convirtió en uno de los estados que mayor cantidad de votos aportaron al candidato del PRI-PVEM, Enrique Peña Nieto, con un total de un millón 295 mil 431, mientras que los sufragios para el candidato a gobernador, Aristóteles Sandoval, sumaron un millón 281 mil 192. Los candidatos al Senado Arturo Zamora y Jesús Casillas en Jalisco sumaron un millón 328 mil 570…
El gobernador de Oaxaca, Gabino Cué Monteagudo, quien fue postulado por una coalición anti PRI, aseguró que su administración mantendrá una relación institucional, respetuosa y de cooperación republicana con quien las autoridades competentes determinen será presidente de la República…
























