Una nueva muerte escaló hoy el conflicto en torno a un proyecto minero en la región norandina de Cajamarca, que suma ya cinco víctimas, confirmaron autoridades de salud de ese territorio peruano.
Las fuentes precisaron que esta madrugada murió Jorge Sánchez, uno de los heridos en los incidentes registrados en la provincia cajamarquina de Celendín el martes, cuando murieron tres manifestantes, a los que ayer se sumó otro en la de Hualgayoc.
Entretanto, siguen sin obtener respuesta múltiples llamados al diálogo para salir del conflicto, que incluyen propuestas de mediación en los casos de la Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo, a las que se sumó el exjefe del ejército, Otto Guibovich.
En Cajamarca se informó además que en la madrugada fue puesto en libertad el sacerdote Marco Arana, líder político ambientalista apresado violentamente ayer por la policía en plena plaza de armas de la ciudad de Cajamarca, capital regional.
Según las autoridades, Arana fue apresado bajo la acusación de violar el estado de emergencia decretado tras las muertes de Celendín, aunque la televisión mostró que estaba sentado junto a un anciano en una banca de la plaza cuando una docena de policías se lo llevó a golpes.
La secretaria general de la Coordinadora de Derechos Humanos, Rocía Silva, precisó que el ministerio público dispuso la libertad de Arana, aunque este deberá comparecer en una investigación, y también fueron liberados ocho estudiantes apresados por violar el estado de emergencia.
El estado de excepción rige desde ayer en las provincias de Cajamarca, Celendín y Hualgayoc, y prohíbe las reuniones y autoriza a la policía a realizar allanamientos y arrestos a discreación, según el presidente de la Corte Suprema, César San Martín.
De otro lado, el jefe de la policía, general Raúl Salazar, confirmó que un grupo de policías fue mantenido bajo asedio en la localidad cajamarquina de Llaucán, donde según diversas fuentes la población obligó a abandonar el lugar a un helicóptero que traía uniformados de refuerzo.
De otro lado, el diario El Comercio informa que el presidente regional (gobernador) de Cajamarca, Gregorio Santos, uno de los dirigentes de una huelga general que hou cumple 36 días, visitó Celendín y notificó previamente a la policía que no iba a participar en ninguna manifestación.
La versión indica que Santos asistió al velorio de los tres caídos el martes y llamó a la calma a la población, a tiempo de señalar que las muertes no serán en vano.
La protesta rechaza el proyecto minero Conga, por considerar las organizaciones sociales que depredará los recursos hídricos, lo que el gobierno asegura se evitará con nuevas exigencias aceptadas por la empresa -de capital mayoritario norteamericano- para garantizar el suministro de agua.
























