Querida Denise:
El inicio de la publicación de tu biografía en Wikipedia dice lo siguiente:
“Es especialista en ciencias políticas, es profesora en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) donde ha impartido cursos de política comparada y política mexicana contemporánea desde 1991…”
Me detengo en este párrafo porque quisiera hacer algunas observaciones a tus artículos publicados tanto en el periódico Reforma, como en la revista Proceso, los cuales difieren de tu responsabilidad como catedrática.
Soy una simple ciudadana que ha tenido la oportunidad de conocerte y asistir a varias de tus conferencias. Soy una persona respetuosa de la gente pensante y alabo y celebro que existan personas como tú que tienen el oficio de estudiar e investigar para poder impartir una cátedra. Sobre todo en un tema tan importante para los jóvenes que serán los formadores del futuro de nuestro país.
El ITAM no se caracteriza por ser una escuela de la que en México denominaríamos “patito”, significado que le damos a algún producto o institución que no tiene referente. Es una de las escuelas más prestigiadas de nuestro país, no solo a nivel interno, sino también a nivel internacional. Es por eso que me dirijo a ti con la preocupación de lo que sale de tu pluma. Si bien reconozco que tienes aciertos y has luchado porque se acaba el corporativismo, porque haya más apertura en las telecomunicaciones, también has abanderado causas importantes para el desarrollo de nuestro país. Pero eso no es suficiente y no dejo de ver con preocupación cómo has convertido tu plataforma en una constante aversión en contra de un partido político.
Mi sorpresa se agudiza cuando sé que eres catedrática del ITAM en ciencia políticas y me preocuparía que uno de mis hijos fuera tu alumno, ya que no eres objetiva. Mi punto de vista es que si un profesor imparte una cátedra tan importante como es ciencias políticas, debería de ser imparcial y objetiva y no tendenciosa y subversiva.
En tus últimos artículo publicados en diferentes medios destrozas al partido que estuvo en el poder durante 71 años y que según tú es lo más rapaz que ha existido en nuestra historia. Te ensañas contra el “corporativismo”, que por cierto, el PAN no sólo no abatió sino que se alió con él para ganar las elecciones del 2006. Te lanzas contra la corrupción, que por cierto se puso de manifiesto entre los panistas cuando los Fox entraron a los Pinos en el 2000. También dejas fuera la corrupción en el PRD y los abusos de López Obrador ante sus arrebatos de enojo.
No se si este tipo de desbalance sea lo que presentas en tus cátedras, lo que sí me queda claro es que tus alumnos deben de tener la costumbre de leerte y siendo tú, una autoridad, eres de gran influencia para ellos.
Si este es el México que les presentas, creo que no les estás dando las herramientas adecuadas para que nuestro país sea un mejor país. Creo que les estás dando las herramientas para levantarse con odio todas las mañanas si llega al poder el partido que tanto criticas y que no aceptas que hizo cosas buenas en esos 71 años en el poder. Creo, honestamente que tú no has sido capaz de inculcarles imparcialidad para que crezcan con el beneficio de la duda y ellos se formen su propia opinión, así como tú te has formado la tuya. Además, creo que con tus comentarios rapaces les estas fomentando que se aferren al pasado sin pensar que puede haber cambios y un futuro para ellos ya que todo volvería al pasado.
Has dejado fuera de tus artículos a grandes personajes de la historia del México contemporáneo que ahora son extraordinarios representantes en organismos internacionales y le han dado prestigio a nuestro país, Y esos personajes son emanados de las épocas priístas. En el PRI, no solo existen los Marios Marin y los Yarrington, existe una cepa de buenos funcionarios que pasaron por la administración pública y crearon las Instituciones que hoy tenemos.
Y concluyo con algo que me gusta recordarle a la gente con la altura intelectual que tú tienes.
Nosotros pertenecemos a esa generación que para bien o para mal, tuvimos oportunidades con el PRI en el poder y nuestros padres fueron lo que fueron, por las mismas oportunidades.
Por el bien de nuestra juventud, me gustaría que dejaras de ser activista y que fueras más objetiva.
Cordialmente,
Guadalupe Albert
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