Sedena reconoce que las tareas del Ejército han evolucionado en los últimos años, sobre todo por la situación geográfica de México, que liga a nuestro país con el principal mercado de consumo de drogas y con los países productores de Sudamérica, lo que hace que nuestro país se vea involucrado en el fenómeno del narcotráfico , en un primer tiempo como región de tránsito de droga, posteriormente productor y actualmente como consumidor, generando una serie de responsabilidades para el gobierno, que requieren atención integral para contrarrestar este flagelo.

Cita que en el periodo 1920-1950, el personal militar desempeñaba las misiones constitucionales de defender la integridad territorial, mantener el orden interno y actividades de protección a la población, existiendo datos que hacen referencia a la participación esporádica de tropas del Ejército Mexicano en la destrucción de plantíos de enervantes en la década de los 50’s, operando en los estados de Sonora y Sinaloa.


Para 1966, la Procuraduría General de la República ( PGR ) y la Sedena, integran un frente común a nivel nacional para combatir este ilícito a través de una campaña denominada “Plan Canador”, aprovechando el despliegue de las unidades militares en esa época; estas actividades se encontraban enfocadas a la erradicación de cultivos ilícitos en todo el territorio nacional.

En 1977, de acuerdo con los archivos de la dependencia, inicio operaciones la “Fuerza de Tarea Cóndor”, en los estados de Chihuahua, Sinaloa y Durango; para 1987 esta operación cambio su denominación a “Fuerza de Tarea Marte”; en 1996 el combate al narcotráfico quedó a cargo de cada una de las Regiones Militares, denominándose “Fuerza de Tarea Azteca”, enmarcándose en diciembre del año 2000 en el Plan General Contra el Narcotráfico “Milenio” y a partir del 1 de diciembre de 2006, en la “Directiva para el combate integral al narcotráfico 2007-2012”.

Actualmente, la erradicación es la respuesta efectiva que da el gobierno del Estado mexicano a la vertiente interna de producción de amapola y mariguana en México, mediante el despliegue de un promedio de 9 mil 956 efectivos militares .

La Jefatura del Estado Mayor de la Defensa Nacional afirma que en la actualidad se pretende definir una metodología propia que permita calcular anualmente la superficie del territorio mexicano empleada para la siembra de cultivos ilícitos; información que es susceptible de ser explotada para determinar con mayor precisión las estrategias a seguir por el estado mexicano en materia de erradicación de plantíos de amapola y mariguana en nuestro país.

La Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos en su Artículo 1 establece que ambas son instituciones armadas permanentes que tienen las misiones generales de defender la integridad, la independencia y la soberanía de la nación; garantizar la seguridad interiory auxiliar a la población civil en casos de necesidades públicas.