Nabor Cárdenas Mejorada, más conocido como ‘Papá Nabor’, fue un sacerdote católico que oficiaba en Puruarán, Mich. Fue expulsado de su Iglesia, por haber fundado en los terrenos del conocido cerro El Mirador, cercano al Ingenio Azucarero de Puruarán, en el Municipio de Turicato, una comunidad de religiosos fanáticos que ahora se le conoce con el nombre de La Ermita (o la Nueva Jerusalén). La razón para tal fundación, fue la supuesta aparición de la Virgen del Rosario a una mujer de nombre Gabina Sánchez, quien adujo que la propia aparecida le ordenó poner del conocimiento del Cura Nabor las apariciones de la que había sido testigo.
Nabor Cárdenas aceptó laos dichos de la mujer como un hecho y fundo La Nueva Jerusalén, estableciendo disposiciones de conducta muy rígidas para los habitantes de ese nuevo poblado, que incluía el uso obligatorio de faldas largas y velos para las mujeres, así como el no usar de ningún maquillaje. Asistir diariamente a misa, era la consigna para mujeres y hombres y estos últimos tenían prohibición de traer el pelo largo. “El carácter religioso de La Ermita, poco a poco fue transformándose en un emporio de poder político y económico, generándole serios problemas a los diferentes gobiernos del Estado. A la edad de 97 años papá Nabor dejó de existir. Murió el 18 de Febrero de 2008. La población de esa comunidad oscila actualmente en unos 8000 habitantes.
A la muerte de Gabina Sánchez, luego conocida como “Mamá Salome”, no podía más que sucederle otra supuesta vidente, llamada “Rosa Gómez”, más conocida como Catalina quien -ella misma lo dice- “tuvo una revelación divina misma que le ordenó destruir las aulas de esa comunidad” y para no dejar las cosas para después, a golpes de picos y marros, de hombres, mujeres y niños, terminaron con el centro educativo construido de cal y canto; además, incendiaron las dos aulas de madera que existían en el predio de la escuela y acabaron con la biblioteca, mesabancos, sillas, computadoras, etc. ¡Todo lo destruyeron! pues decían, “es material del diablo” y, mientras se hacía la destrucción, la comunidad religiosa rezaba…, rezaba.
En la República Mexicana se ha discutido con mucha frecuencia acerca de la educación laica o del laicismo que, constitucionalmente debe imperar en la enseñanza en lo general en el país, pero por intereses poderosos económica y religiosamente, que se oponen por sistema a esta legislación, han buscado en forma constante, que la constitución Política se modifique en su artículo tercero, referido a la educación que imparte el Estado. Argumentan que en razón de la libertad de que gozamos, debe permitirse que en todas las escuelas, llámense publicas o privadas, debe de prevalecer la libertad de la enseñanza de la religión católica, fundamentalmente. La discusión, ha llegado y sobrepasado al Poder Legislativo del Estado Mexicano, de tal manera que quienes así lo exigen, no están muy alejados de la conducta de los moradores de la nueva Jerusalén.
Por el atraso educativo de esta gente se entiende su comportamiento primitivo y delicuencial, pero que se opone a toda instrucción educativa; no es igual a la conducta de quienes exigen que haya libertad de enseñanza, como si estuviera ésto prohibido en México y con esa conducta, lo único que demuestran es su radicalismo católico religioso.
Con tan lamentable acción por ignorancia, es importante, discernir sobre lo que realmente es el laicismo y lo que la palabra Laico significa, y a quien o a quienes se les denominaba con esta palabra en las antiguas civilizaciones.
Empezaríamos, para mayor comprensión de las cosas, tener una definición muy clara y precisa de lo que significa ser laico y, así mismo, puntualmente lo que en esencia significa el Laicismo.
El diccionario de Marie Moliner, que es mi diccionario de cabecera, señala que esta palabra se deriva del Latín laicus y de la raíz griega lego, que significa decir o elegir. Por otra parte, Laico es también adjetivo y nombre; es sinónimo de seglar y se aplica a las personas que no pertenecen al clero. En la antigüedad se aplicaba a las personas ignorantes, profanas, que no podían entender determinada materia. Así mismo se aplicaba específicamente a las personas, en los conventos de monjes, a aquellos profesos que no tenían opción de llegar a obtener las ordenes sagradas. Con esta palabra, en los conventos de monjas, se referían exclusivamente a las monjas profesas que servían en las faenas caseras. Laicismo es pues la calidad de laico; es la ausencia de influencia religiosa o eclesiástica en alguna institución, pero particularmente en el Estado.
Por lo anterior, el laicismo puede considerarse como una Doctrina favorable a la ausencia de cualquier influencia religiosa y donde la palabra laico se aplica a cualquier persona que carece de religión o que prescinde de la instrucción religiosa.
Otro diccionario, El Grijalbo, señala: “Laico.- Que no es eclesiástico, lego. Adj. Independiente, que no pertenece a ninguna confesión o religión”. Del Laicismo da la siguiente definición: “Cualquiera de las doctrinas o políticas que postulan la absoluta independencia del poder civil respecto al religioso”.
El Larousse Ilustrado da como definición de Laicismo, la Doctrina que defiende la independencia de la sociedad y del Estado de toda influencias eclesiástica.
Independiente de las definiciones gramaticales de los diccionarios de la lengua española señalados, grupos retrógrados, principalmente pertenecientes a la religión católica o a otras sectas similares, deforman el significado de estas dos palabras y las mezclan con aspectos de tipo político o con un ateísmo grotesco, tratando de confundir a la opinión pública, tal como sucede en la Nueva Jerusalén.

























