El ministro de Emergencias de Rusia acusó a funcionarios locales de no haber hecho lo suficiente para prevenir 171 muertes en las inundaciones del fin de semana, que plantearon nuevas dudas sobre la capacidad del país para enfrentar desastres naturales bajo el gobierno del presidente Vladimir Putin.

Putin declaró el lunes un día de duelo nacional y los familiares se preparaban para sepultar sus muertos en Krymsk, el pueblo montañoso en el sureste más golpeado por las inundaciones que tomaron a muchas de las víctimas por sorpresa mientras dormían el viernes a la noche.


Camiones refrigerados preservaban los cuerpos descoloridos de algunas de las víctimas detrás de un hospital en Krymsk, donde se encontraban los sobrevivientes para identificar a parientes y vecinos.

Los carteros del muy dañado pueblo de 57,000 habitantes iban de casa en casa, entregando sumas de 10,000 rublos (300 dólares), con la promesa de más compensaciones en el futuro. Muchas personas rescataban lo que podían de sus casas anegadas.

“No queda nada. Quedamos como en la calle”, dijo Ovsen Torosyan, de 30 años. “Yo compré todos los muebles y los bienes eléctricos bajo crédito y aun tengo que seguir pagando por ellos pero ya no están”.

Putin, quién fue criticado por responder con demasiada lentitud a desastres naturales a principios de su primer mandato como presidente, voló rápidamente a Krymsk el sábado para demostrar que estaba en control y ordenó una investigación ante la enorme cantidad de muertes.

Algunos residentes dijeron que la muralla de agua que irrumpió a través de Krymsk fue tan alta que las compuertas del embalse cercano deben haber sido abiertas.

El ministro de Emergencias Vladimir Puchkov descartó estas sugerencias pero dijo que se cometieron errores al no garantizar advertencias para los residentes con suficiente rapidez. Se ordenó iniciar una investigación criminal.

Según una evaluación preliminar, las advertencias se hicieron pero desgraciadamente no todo el trabajo fue llevado a cabo apropiadamente. Los errores fueron cometidos por líderes locales y varios servicios”, dijo el ministro en comentarios televisados.

“No toda la población fue advertida a tiempo”, dijo Puchkov.