Una vez más, los trabajadores sindicalizados del sector educativo, desmienten las declaraciones de Alberto Frutis Solís, titular de la Secretaría de Educación en el Estado (SEE), respecto a que ya no existen adeudos con éstos, porque ya están liquidados hasta junio.

Un estimado de 48 millones de pesos son los que aún debe tanto el estado como la Federación a 3 mil 150 trabajadores docentes y no docentes en la entidad. Para hablar en torno a este asunto, Juan Manuel Macedo Negrete, representante de la delegación D-III-6 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) convocó a una rueda de prensa, en donde informó que hacían falta que se cubrieran compensaciones y estímulos por años de servicio.

“Si bien es cierto hay unas áreas que ya les pagaron hasta mayo a otras no les han pagado, particularmente donde se tenían cerradas, que es laborales, materiales y algunas de Educación Básica”.

El próximo día 14 de agosto habrán de reiniciarse labores en la SEE, por lo cual, Macedo Negrete lanzó un exhorto a Frutis Solís para que antes de tal fecha puedan buscarse de manera conjunta la salida a los retrasos mencionados, de lo contrario “la Secretaría no se abrirá, porque es un acuerdo con la gente que se siente agredida con esta falta de pagos”.

Así entonces, se buscaría obtener la entrega de los recursos adeudados, consistentes en 3 millones de pesos por concepto de compensaciones por jornadas extraordinarias a 350 personas; 15 millones de pesos por estímulos por años de servicio, sobre todo a trabajadores estatales, en una cantidad de hasta 800 personas, y 30 millones de pesos para alrededor de 2 mil personas, por conceptos varios, como plazas duplicadas y plazas no activas.

En otro tema, el representante sindical hizo mención de la estructura del Servicio Profesional Docente, anunciada por el secretario de educación, lo cual está dentro de sus atribuciones, sin embargo, Macedo Negrete consideró que al entregar dichos puestos a un grupo denominado Reforma Educativa que fue parte de la D-III-6, lo cual “ya genera controversias”.

Incluso, consideró que se trataba de una provocación, ya que en un espacio que debería ser autónomo y no tener inclinaciones de tipo político, se habían colocado a personas con antecedentes que podían ser cuestionados.