Gustav Klimt y El Beso son el tema de hoy en Google gracias al doodle de la portada del popular buscador. El famoso pintor simbolista nació hace 150 años en Viena y Google ha querido sumarse con su doodle, a la multitud de homenajes que se le rinden hoy a Klimt en todos los sitios del mundo.
Así, el cuadro del El Beso, una de las obras más conocidas de Gustav Klimt cuelga de las paredes virtuales de Google entremezclándose a la perfección en sus letras. Klimt plasmó su personal y sensual estilo en cada una de sus obras y cualquiera puede apreciarlas en su museo virtual. Gustav Klimt cumpliría hoy 150 años, y con este doodle, Google quiere rendirle su particular tributo.
No es la primera vez que Google se acuerda con sus doodles del colectivo artístico. Antes de tener en cuenta a Gustav Klimt, Google ya lo hizo en otras ocasiones dedicando estéticos doodles -logos modificados- a otros pintores, entre los que figuran el cubista español Juan Gris o el artista callejero y grafitero Keith Haring. A estos doodles se le suman los últimos logos con los que Google quiso amenizar el día a sus usuarios, entre los que se encuentran el doodle dedicado a Gideon Sundback, inventor de la cremallera; el creado en honor del médico Ramón y Cajal; el doodle que homenajeó al egiptólogo y arqueólogo Howard Carter, descubridor de la tumba de Tutankamon; el tributo interactivo a Robert Moog y su gran invento, el sintetizador; el doodle con el que Google recordó a Peter Carl Fabergé y sus Huevos de Pascua y, el más reciente, el doodle creado en homenaje a Alan Turing, el gran matemático padre de la informática moderna, que simulaba una máquina Turing y ofrecía a los usuarios de Google una serie de enigmas que debían ir superando en el propio doodle para ser recompensados con las letras del buscador. En cuanto al doodle en el que hoy se pierden las letras de Google, el homenaje a Gustav Klimt se une a los doodles más sencillos, pero más estéticos de todos los creados por el buscador. Un lienzo, copia del original Beso que catapultó a la fama a Klimt y en el que el pintor austriaco quiso representarse junto a su gran amor Emilie Flöge ocupa la totalidad del espacio que normalmente ocupa el logo de Google. Como fondo de la romántica escena ilustrada en el doodle, se pueden apreciar las populares letras en los mismos tonos calientes y tostados que predominan en toda la obra de Gustav Klimt.

























