La Secretaría de Salud en Michoacán (SSM), a través de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (DIREPRIS), realiza la vigilancia y control sanitario de los alimentos de manera permanente para evitar el consumo de alimentos contaminados o en mal estado, que es uno de los problemas más frecuentes que acarrean enfermedades de riesgo en la población.
La DIREPRIS a través del Departamento de Operación Sanitaria, realiza muestreos constantes en los establecimientos que expenden todo tipo de alimentos; durante el primer semestre de este año se han realizado a 2 mil 947 alimentos.
Raymundo Puebla, titular de la DIREPRIS explicó que el objetivo es promover la mejora continua de las condiciones sanitarias de procesos, productos, métodos, instalaciones y servicios o actividades relacionados con la salud que contribuyan a la protección de la misma, reduciendo la exposición a los riesgos sanitarios a través de la vigilancia sanitaria que se realiza del procedimiento de verificación para identificar los factores de riesgo a la salud.
Dijo que es fundamental la difusión a la aplicación de las buenas prácticas de higiene y sanidad en los establecimientos procesadores y expendedores de alimentos, de manera que se logre incrementar el cumplimiento de las mismas, además de promover entre la población hábitos sanitarios que permitan reducir el número de casos de Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA).
Estas actividades se realizan de manera permanente para vigilar, controlar y prevenir los riesgos sanitarios evaluados con bases científicas y apego a la normatividad vigente para proteger a la población, fomentando una educación en salud para elevar su calidad de vida.
Los riesgos a los que está expuesta la población debido al consumo de alimentos, pueden deberse a varios factores como:
• Productos de mala calidad sanitaria por contaminación microbiológica y toxicológica agregada en la cadena de valor (desde la cosecha, captura y crianza hasta el expendio final del producto).
• Deficiencia de nutrimentos, lo que puede ocasionar enfermedades por carencia de micronutrientes.
• Hábitos alimenticios inadecuados (por ejemplo, consumo de alimentos de origen animal crudos o inadecuadamente cocidos).
• Productos que cuenten con información insuficiente sobre la presencia de sustancias con potencial alérgico, los cuales pueden provocar una reacción anafiláctica en personas susceptibles
Para reducir los citados riesgos y con ello la presentación de ETA, se ha implementado el Programa Institucional de Alimentos, a través del cual se establecen estrategias y acciones encaminadas a promover y verificar la calidad sanitaria de estos productos.
























