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Me llega un correo que lleva por título “Y SE QUEJAN DE FCH”, así, en versales. Es una cadena que alguien reenvió anteriormente y bautizó como “Ojo co n Singapur! ! Muy Interesante!! Ojalá l llegara a los candidatos a la presidencia” (sic). Comienzo a leer. Unas letras rojas enormes y versales alertan “OJO CON SINGAPUR!”. Alguna nueva epidemia proveniente del sureste asiático, pensé yo. Ni eso. Comienza a manera de carta al “Señor Presidente de Singapur”, que es Tony Tan Keng Yam y que seguramente fue el primero en recibir el correo. Prosigue invitando a Tony Tan a México para “aplicar su método con los <> corruptos y políticos o más bien ladrones de dinero público que aporta el pueblo”. Se sugiere que “en los estados de: Tamaulipas, Veracrúz (sic), Nuevo León, Coahuila, Michoacan (sic… ése sí lleva acento)” y otros tantos “seguramente su método funcionaría perfectamente”. Cada vez más interesante.

A continuación se relata una historia conocida: un militar “con mano de hierro” toma el poder (no se dice quién ni cómo). En seis meses “de cerca de 500 mil presos quedaron, solamente 50” (sic). Un poco raro que siempre sean números redondos, que terminan en cero, pienso yo. Sigo leyendo. “Todos los otros (criminales confesos) fueron fusilados”. “Todos los hombres públicos (políticos, policías, jueces, magistrados, etc.) corruptos fueron fu-si-la-dos. (Existían miles de pruebas contra ellos) [sic]”. Todos. Toditos. Válgame. ¿Cuántas personas nobilísimas y que no rompen un plato habrán quedado en un país de 5,183,700 habitantes (en números redondos)? ¿23? Luego se dice que el tirano maldito limpió elpaís, reorganizó el sistema político, judicial y penal, convocó a elecciones directas y fue candidato a la presidencia ganando el 100% de los votos.

Luego se lee algo sobre la política contra las drogas en Singapur: “en aviones y transportes, la ficha de desembarque tiene un letrero que reza <> (muerte) bien grande y en rojo, y la explicación de que es la pena por posesión de drogas”. Vuelvo a leer. “La explicación de que es”. Si usted le encuentra coherencia a la frase, regocíjese; quizás yo leí mal. Luego veo DEAD, que es un adjetivo, no un sustantivo. El sustantivo en inglés, que sí significa muerte, es death. Lo más deleitoso es que está escrita “bien grande y en rojo”, como la sarta de idioteces que leo en el correo. Luego viene la conmovedora historia de un “surfista brasilero” (sic… ¿sabrán que se dice brasileño?) que intentó entrar en el país “con una plancha de surf rellena de cocaína” y que ni su madre suplicante ni Lula ni nadie evitó que se le diera muerte.

Va la verdad por partes.

El “militar” que “tomó el poder” y se hizo “candidato a la presidencia” se llama Lee Kuan Yew, y ni es militar ni tomó el poder ni fue candidato a la presidencia. Su única aventura militar se dio bajo la conscripción británica al verse obligado a combatir al invasor japonés durante la Segunda Guerra Mundial cuando tenía menos de 20 años. Lee se graduó con honores como abogado en Cambridge mientras su país era colonia inglesa y fue el estudiante más destacado en Singapur y en Malasia. En 1955 Singapur obtuvo la autonomía y en 1959 el partido fundado por Lee, Acción Popular, ganó las elecciones generales con 54.1% y no con 100%, convirtiendo a Lee en primer ministro, no en presidente. En 1963, Lee ganó de nuevo con 46.9% y Singapur se adhirió a Malasia como parte de un proyecto federal, pero por problemas económicos y raciales fue expelido en 1965, volviéndose independiente.

En 1968, y quizás aquí entra la tergiversación, el partido volvió a ganar con 86.7%. La elección fue boicoteada por otros partidos para los que la independencia había sido “una farsa”. Por ello, y dado que el sistema electoral singapurense —y no “singapuriano” como dice el correo— es uninominal mayoritario (es decir que sólo obtienen escaños los candidatos con más votos, distinto a un sistema mixto o de representación proporcional), Acción Popular consiguió los 58 escaños del Tanjong Pagar: 100%. Sucedió lo mismo en 1972, 1976 y 1980. En 1984 ya hubo dos asientos para la oposición; en 1988 uno. En 1991 hubo 4, ya sin Lee Kuan Yew como primer ministro. Así puede continuarse hasta la elección parlamentaria del año pasado, que es prácticamente lo mismo.

Y sí. Hubo un presidente que ganó el 100% de los votos, pero de esto no tienen idea quienes escriben el correo. Va la explicación. En 1991 se reformó el sistema como parte de una apertura gradual, pasando de ser un sistema parlamentario a uno semipresidencial (es decir que hay un presidente electo al mismo tiempo que un primer ministro y gabinete sujetos al parlamento). Ese hombre se llama Sellapan Ramanathar, que ganó como candidato único a la presidencia en 1999 y 2005, es decir con el 100%, pero que no fue ningún déspota. En 2011 fue sucedido por Tony Tan Keng Yam, mencionado anteriormente y quien ganó, para beneplácito de la gente que envía ese tipo de correos, con el 35.2% de la votación. El problema es que esas personas piensan que Tony Tan es el mismo sujeto que Lee Kuan Yew. No es así.

¿Y por qué quien escribe sabe que es Lee Kuan Yew el “tirano” en cuestión? Fácil. Fue Lee quien atacó la corrupción con métodos bastante severos. Dio al Buró de Investigación de Prácticas Corruptas un poder enorme para arrestar e investigar a cientos de funcionarios públicos y privados. La corrupción en Singapur, como puerto por donde obviamente pasa absolutamente de todo de manera ilícita, es enorme desde su fundación como puesto comercial para la British East India Company en 1819. Sin embargo, en 2010 fue el país número 3 de 178 registrados en el Índice de Percepciones de Corrupción de Transparencia Internacional, en parte gracias a la acción de Lee Kuan Yew, quien jamás desapareció a cientos de miles de presos ni los mandó a “trabajos forzados”.

Otra prueba de que es Lee a quien se acusa de ser el mayor déspota del orbe es la política contra las drogas de Singapur, creada bajo su gobierno en 1973 mediante la Ley de Mal Uso de Drogas, que ha resultado muy efectiva y mantiene como adicta únicamente al 0.005% de la población. Consiste en campañas masivas de educación y salud públicas, el tratamiento y rehabilitación de los adictos y, lo más controversial, leyes muy duras en contra de los traficantes, cuyo caso extremo es la pena de muerte. En el caso del adicto, aquél que decida por su voluntad atenderse es privado de cargos criminales, mientras el que reincide va a prisión. Sí, es jalado de los pelos ejecutar gente por traficar droga, sobre todo a pesar de ser en cantidades pequeñas pero más grandes que lo permitido. Pero esto también pasa en Estados Unidos, país modelo para quienes escriben este tipo de correos, sólo que no veo que circule un correo en contra de la electrocución de Juan Garza en 2001 o de otros muchos traficantes en aquel país, en el que desde 1994 el tráfico de droga es un delito federal que puede llegar a castigarse con la pena capital.

Singapur es un sistema político democrático y semipresidencial en el que, no obstante, se toman medidas que pueden parecer extrañas a nuestros ojos. Sin duda es una cultura muy distinta; sin duda, con rasgos autoritarios si uno ve a los regímenes de la zona y la historia común, lo cual no se traduce automáticamente en maldad y despotismo, sino que acarrea ventajas y desventajas frente a otras formas de hacer política. Pero no hay tiranos asesinos, ni fusilamientos a granel, ni “trabajos forzados”. El correo termina diciendo “Por dónde empezamos Sres. De Derechos Humanos?”. Por no mentir e informarse, y por no creerse todo lo que se lee por ahí.

Publicado en la Revista Gurú Político (http://www.gurupolitico.com)  y reproducido con la autorización de su Director.

Es estudiante de Relaciones Internacionales en El Colegio de México. Asimismo, es coordinador editorial de la revista Ágora de los estudiantes del Centro de Estudios Internacionales de dicha institución. Se interesa sobre todo en política internacional, la cultura y las artes, especialmente la música, y la relación de éstas con la política. Cultiva también los temas antropológicos, sociológicos y la psicología política. Twitter: @rainermat. Blog personal: rainermat.wordpress.com