Por el control del Consejo y la Asamblea Nacional , la verdadera disputa que existe entre el presidente Felipe Calderón y el dirigente panista, Gustavo Madero , es “una carrera contra el tiempo”, con el fin de reformar los estatutos del partido para enfrentar las próximas elecciones .

Calderón Hinojosa y su grupo cercano buscan que el proceso de reflexión se desarrolle en el menor tiempo posible y que la Asamblea Nacional Extraordinaria se adelante y sea convocada para noviembre, es decir, antes de que acabe su mandato como presidente de México.

Sin embargo, el actual dirigente del partido, Madero Muñoz, busca que haya un proceso de reflexión más largo, con consultas estatales y una ruta definida que supere este año y así, la Asamblea Nacional se realice como estaba planeada originalmente, en mayo próximo, ya sin Calderón Hinojosa como primer mandatario.

Según una reconstrucción que se hace consultando a distintas fuentes de ambas corrientes, tanto Calderón como Madero iniciaron una serie de encuentros con consejeros nacionales de todo el país, con el objetivo de sumar el mayor número de integrantes del Consejo Nacional de cara a su sesión del próximo 11 de agosto.

De acuerdo con las fuentes consultadas, el grupo que sume el mayor número de consejeros nacionales de los más de 380 que existen, podría inclinar la balanza para definir el rumbo que tomaría Acción Nacional en su proceso de “reflexión, refundación o reconstrucción”, como le han llamado distintos líderes del partido .

El próximo 11 de agosto, el máximo órgano del partido sesionará a puerta cerrada y ahí definirán dos elementos primordiales: la ruta a seguir en el proceso de reflexión y la fecha de la próxima Asamblea Nacional que está convocada para mayo de 2013.

El primer mandatario y su grupo —el calderonismo— busca una “refundación desde los cimientos” del PAN , que abarcaría una modificación en los estatutos del partido y que Acción Nacional tenga una nueva forma de elegir a sus candidatos (postular a los mejores y a los que la ciudadanía espera) y una nueva manera de administrar el financiamiento público y privado que permita destinar mayores recursos a los procesos electorales .

También analizan un nuevo modelo de organización (sincronía entre dirigencias y ciclos electorales); sanciones que permitan excluir con rapidez y eficacia a quienes con su conducta trastocan la identidad del PAN, un mayor acercamiento con los jóvenes y endurecer sus estatutos para evitar deslealtades y pleitos internos por elección de candidatos.

Hasta este fin de semana, el Ejecutivo federal se ha reunido con la cúpula del blanquiazul de 10 entidades, ya sea en sus estados o los ha recibido en Los Pinos . En estos encuentros, Calderón Hinojosa tiene dos objetivos: una catarsis por la derrota y delinear su proceso para “refundar” al PAN antes de que termine este año.

En esta ruta, Calderón empuja la propuesta de que sólo se realice una Asamblea Nacional en noviembre próximo —antes de que acabe su mandato como Presidente de México — y en esa reunión haya una reforma de estatutos y quede integrado el nuevo Consejo Nacional para los próximos tres años, así como entrar ya con nueva reglamentación a las elecciones locales que habrá en 14 estados.

El Consejo Nacional es el máximo órgano de deliberación del partido y está integrado por más de 380 panistas, entre ellos, ex presidentes de la República, gobernadores, ex dirigentes del PAN, líderes históricos, senadores, diputados federales y mandos estatales.

En tanto, la Asamblea Nacional es la autoridad suprema de Acción Nacional, la cual está integrada por más de 10 mil delegados numerarios de todo el país con derecho de voz y voto. La Asamblea Nacional Ordinaria se reúne por lo menos cada tres años y sus facultades son de carácter interno, entre ellas: nombrar a los miembros del Consejo Nacional, al Comité Ejecutivo Nacional y la modificación de los estatutos.