En 37 municipios la gobernabilidad peligra
De los 113 municipios que tiene Michoacán, 30% enfrenta una severa crisis económica que no le permite solventar ni gasto corriente, ni nómina y en un futuro inmediato no podrán ver un avance social.
Jaime Mares, vocal Ejecutivo del Centro Estatal de Desarrollo Municipal (Cedemun), reconoce que “el estado, junto con los municipios, atraviesa la crisis financiera más severa de su historia”.
Ésta se ve agravada por el recorte a las aportaciones federales, que este año se estima en más de 447 millones de pesos que provienen del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS) y que golpeó a 80%.
Aunado a ello, el crimen organizado se ha hecho presente en las alcaldías como una carga económica más, por lo que ahora en algunas de ellas absorbe una parte del presupuesto y cobra puntualmente —aunque no se sabe cuánto— mes con mes, haya o no haya dinero, so pena de atacar a los empleados, a los ciudadanos o al propio edil, según reconocen varios alcaldes, quienes pidieron la reserva de sus nombres para no sufrir consecuencias.
Sin embargo, este asunto —mantenido hasta ahora como comentario en los pasillos de los municipios— quedó al descubierto el 23 de julio cuando, acosado por el crimen organizado, el alcalde de Susupuato, Ignacio Estrada Colín, suspendió las labores del ayuntamiento y en una carta dirigida al presidente Felipe Calderón y al gobernador Fausto Vallejo Figueroa exigió garantías de seguridad para trabajar.
Para Cedemun, dirigido por Jaime Mares, y para el especialista en temas municipales Mario Enzastiga la crisis de las alcaldías, si bien es cíclica, se presenta con mayor fuerza debido por las deudas públicas, con proveedores, los adeudos de obra convenida de 2011 y un laúd de demandas laborales que se les vino encima tras los cambios de gobierno.
Los laudos condenatorios derivados de cientos de demandas laborales de exempleados municipales suman más de 200 millones de pesos en casi todos los ayuntamientos; el adeudo por obra convenida es de más de 250 millones de pesos; en tanto que el adeudo acumulado no entregado por la federación al estado de programas tripartitas es de más de 800 millones de pesos.
Aunado a ello, el recorte del FAIS de más de 447 millones de pesos impactó severamente en alcaldías como Buena Vista, que sufrió un recorte de más de 60%, o como Erongarícuaro, que cerró por 15 días la alcaldía dejando de prestar casi todos los servicios, al igual que Churintizio, uno de los municipios más pobres, que a partir de ayer funcionan a su mínima capacidad, con empleados de confianza que no cobrarán sueldos hasta nuevo aviso.
Lázaro Cárdenas, Zitácuaro, Uruapan, Tacámbaro y Tarímbaro sufrieron severos recortes que van desde los 5 hasta los 33 millones de pesos.
Para los coordinadores de los grupos de los alcaldes emanados del PRD y PAN, los recursos “se están partidizando”, y se quejan de que el gobernador “castiga a los municipios que no son de su partido”.
Asediados por el crimen
En julio, el alcalde de Susupuato, Ignacio Estrada, de extracción priísta, convocó a la población en la plaza y expuso que el ayuntamiento “no cuenta ni con patrullas, ni armas, ni municiones y mucho menos equipos de comunicación para poder hacer frente a esta crisis”.
En una misiva señaló que “la delincuencia al ver nuestra precaria situación, ha ingresado a nuestra localidad infinidad de veces al grado de que sacaron a una persona de su domicilio y la ejecutaron en plena vía pública. Sabemos que es su nuestra obligación como gobierno resguardados, pero no podemos así”.
Esta misma estampa se repite en municipios como Apatzingán, Huetamo, Vista Hermosa, Churintzio, Aquila, San Lucas, y otros que viven asechados por el crimen.
























