Día con día
Políticos que escupen para arriba
Héctor Aguilar Camín
Los políticos son los encargados de administrar el pleito de las pasiones y los intereses de una sociedad. Su trabajo es institucionalizar esas pasiones y esos intereses, someterlos a un cauce racional, impedir que desemboquen en lo que naturalmente desembocarían sin mediación de la política: en la discordia, la violencia, el estado de guerra permanente de que hablaba Hobbes.
Los políticos necesitan ellos mismos ser domados en sus pasiones e intereses. Esto solo puede lograrse por la vigencia de reglas externas que hagan más rentable para ellos conducirse de forma constructiva que de forma corsaria.
Los políticos profesionales son una tribu aparte que necesita inventar su propio lenguaje, un estilo, un repertorio de conductas que les permitan entenderse entre ellos, ser previsibles, manejables para ellos mismos.
Toda transición democrática descompone reglas que funcionaron para normar a los políticos y abre un interregno de relativa incertidumbre para construir una nueva etiqueta del comportamiento político.
Durante muchos años, las reglas del PRI permitieron a los políticos administrar sus pasiones con apego a reglas claras. No eran reglas democráticas pero eran transparentes para los miembros de la tribu, los políticos profesionales que eran en su mayoría abrumadora priistas.
La tribu ha crecido mucho en todas direcciones, hacia todos los partidos. El poder ha cambiado de manos. Las reglas del oficio político priista, eficaz durante tanto tiempo para mantener en orden a la clase política, son un código del pasado.
Destituido el manual de conducta, los políticos de la naciente democracia mexicana construyen sobre la marcha nuevas reglas de trato. Una nueva clase política profesional improvisa sus códigos.
Visto de conjunto, el espectáculo es el de una torre de Babel, un griterío de malentendidos más que el murmullo de una nueva civilidad.
A diferencia de los enanos inmortalizados por Augusto Monterroso, poseedores de un sexto sentido que les permite reconocerse a primera vista, en la incipiente democracia mexicana los políticos no se reconocen entre sí. Tienden, por el contrario, a desconocerse.
Tratan de mejorar su imagen satanizando la de sus competidores, dan al adversario trato de enemigo, subrayan las diferencias más que las semejanzas. Hacen caricaturas y se las creen.
Medios militantes
Pablo Gómez
Los medios de comunicación son más o menos militantes por dos causas principales: existe la libertad de expresión y ninguno es neutral en la lucha política. Desde el siglo XIX en que empezó la conquista de la igualdad ante la ley y los derechos fundamentales, los periódicos siempre asumieron una posición política más o menos clara. Algunas veces, el partido era un periódico; en otras, el periódico era el instrumento principal de propaganda y organización de un partido. Siempre, las publicaciones asumieron posiciones militantes.
En México tuvimos periódicos que formaron parte de la historia del país. También es justo decir que la época más negra del periodismo mexicano corresponde a la del apogeo del priismo, es decir, a partir de 1946 y hasta 1971. En este último año, una represión sangrienta contra los estudiantes hizo aparecer un periodismo diferente cuando, al ser agredidos varios reporteros, publicaron notas y fotografías apegadas a lo que en realidad había ocurrido: acontecimiento histórico sin duda.
No obstante la libertad de expresión periodística que se ha conquistado, la militancia de los principales periódicos se hace, digamos, en forma soterrada, para no tener que decir con franqueza que se realiza de manera hipócrita. Mas abierta o encubierta, la posición básica de cada publicación no puede ser negada. Eso es parte de la lucha política.
El problema es complicado cuando esa militancia se hace a través de medios concesionados. A diferencia de una publicación cualquiera que existe en tanto tiene lectores y periodistas, los medios llamados electrónicos necesitan una concesión del poder político para el uso de un bien del dominio público. Conocemos países donde los canales de televisión y las estaciones de radio corresponden a los grandes alineamientos políticos existentes en la sociedad debido a la diversificación de concesiones. Por otro lado, la televisión y radio públicas son una arena de conflicto interminable en tanto que con frecuencia el gobierno las quiere hacer francamente militantes.
En México, las cosas son peculiares. No existe ningún país grande donde el monopolio de la televisión sea tan fuerte, extendido e intolerante. Hay políticos y críticos que nunca aparecen en la pantalla, mientras los hay que son descaradamente promovidos, en especial cuando se les quiere dar a conocer ante el gran público. Los silencios de la televisión son estrujantes como en pocos países del mundo actual, entre otras cosas porque la prensa escrita es corta en relación con los habitantes. Todo esto ocurre bajo el manto de concesiones de un bien que es propiedad de la nación, es decir, de todos.
Aquí es donde la libertad de expresión se convierte en un derecho en cuyo ejercicio existe más maña que gracia. Cualquiera puede decir, escribir y publicar lo que quiera pero casi nadie va a recibir el mensaje. Además, lo que se expresa en la televisión es editado de tal manera que el concesionario escoge del discurso ajeno la parte más conveniente según su particular punto de vista e, incluso, le agrega algún comentario. Es innegable, en conclusión, que vivimos en un sistema de comunicación social de grandes masas enteramente manipulado, el cual, además, ya es anacrónico.
Es verdad que las cosas estaban peor antes de la más reciente reforma electoral que redujo el mercado de mensajes políticos en radio y televisión. Sin embargo, ahora el comercio político se realiza con elusión de la ley, fincada en la capacidad de los gobiernos de disponer de recursos públicos en forma discrecional y en la impunidad de las empresas de televisión. No ha terminado, en consecuencia, el ciclo de reformas que pudiera llevar a la emancipación del país del yugo de los empoderados concesionarios monopolistas del 80 por ciento de la cobertura de televisión.
Trascendió
Trascendió
:Que la supuesta cuenta desde donde Luis Videgaray triangulaba recursos para impulsar la campaña de Enrique Peña Nieto es una regular de la Tesorería del gobierno del Estado de México, con movimientos normales de inversión.
La cuenta está tan en orden que ya fue auditada y hasta reportada en la Cuenta Pública; por eso, entre otras cosas, es que Scotiabank salió a negar que perteneciera al priista o que él fuera el administrador durante el periodo señalado.
:Que la última sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública en Palacio Nacional, que presidió Felipe Calderón, sirvió también para que el Presidente se despidiera de los integrantes.
A diferencia de otros consejos, esta vez fue casi nula la participación de los gobernadores, pues solo hablaron tres y el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, quien fue de los más solicitados por los asistentes para tomarse la foto al final de la reunión.
:Que la gobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega, fiel a lo que ya es una costumbre en sus apariciones públicas, llegó tarde a la sesión del consejo, pero no tanto como para no saludar al mandatario federal y disimular así su retraso; empero, su acompañante, la procuradora Marisela Morales, no corrió con la misma suerte, por lo que fue directo a acomodarse en su lugar.
Después del acto, por cierto, tras presumir que durante el sexenio ningún preso escapó de las cárceles federales, el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, estuvo en una larga comida, con sobremesa de cuatro horas, muy tranquilo y con buena compañía, en el mesón del Puerto Chico.
:Que a pesar de las críticas de Javier Sicilia al memorial de las víctimas de la violencia, en el gobierno federal aseguran que ese proyecto ya está en manos de las organizaciones sociales y se cumplió con lo ofrecido en los diálogos de Chapultepec, por lo que no habrá marcha atrás.
:Que Virtuoso, la empresa que aglutina a las mejores agencias de viajes en el mundo, otorgará un premio a la secretaria de Turismo, Gloria Guevara, durante su conferencia anual en Las Vegas el próximo 12 de agosto, porque el Consejo de Promoción Turística “es el mejor” a escala internacional.
Política cero
¡Que los amarren como puercos!
Jairo Calixto Albarrán
La pregunta del momento no es ¿cómo terminará el affaire Soriana-Monex-AMLOve-Dorian Gel-Monreal-Videgaray en su denodada lucha por la administración de las impugnación y recontraimpugnaciones? ni ¿cómo terminará algún día esta maravillosa demounstración de civilidad y espíritu democrático, homenaje a la histeria colectiva en la que se han enfrascado con fe y devoción el PRIcámbrico temprano y la izquierda progres?
Una cosa maravillosa que apenas puede ser comparada con la reaparición de El Chueco Villanueva, el ex gobernador priista que se hiciera famoso por sus chanchullos y por su frase legendaria: “El que no se hace rico en Quintana Roo, es un pendejo”. Prohombre que ahora ha reconocido en Estados Unidos su labor como lavador de dinero sucio, no se sabe si al nivel de HSBC.
La verdadera pregunta es, citando al músico profeta Marco Antonio Solís, mejor conocido en los bajos fondos del pero recuerda, nadie es perfecto y tú lo verás, es, sin duda alguna, ¿adónde vamos a parar? O como diría Mafalda, adónde vamos a seguir. Por lo menos a seguir al equipo mexicano femenil de tiro con arco que sacó la casta en Londres, mientras los políticos se querían colgar de esas medallas. Cuentan que en cuanto Calderón habló para la clásica felicitación, Bernardo de la Garza se desvivía buscando a Aída Román y a Mariana Avitia, abriéndose paso entre los reporteros.
Lo que sí ya no se supo fue qué pensó Peña Nieto cuando, después de felicitar a las atletas con el entusiasmo de rigor se dio cuenta de que hace un mes Mariana tuiteó lo siguiente: “Ay, yo no quiero que gane Peña Nieto no por faaavooorrr!”
Lo único que nos tranquiliza es que mientras una bola de apátridas se quejan por los premios que reciben los atletas en efectivo, podemos presumir que México es mucho más generoso con sus campeones.
El Comité Olímpico de Estados Unidos otorgará 25 mil dólares al que gane oro; plata 15 mil y bronce 10 mil, pero con sus debidos impuestos. Esto mientras México se otorgará 500 mil por el oro, 200 mil por plata y 150 mil por bronce. O sea que a pesar de estar más pobres, los mexicanos somos más generosos. Y no creo que sea porque aquí las posibilidades de medalla son mucho menores.
Pero hay historias tristes. En Pekín, la Conade, a través de su entonces titular Carlos Hermosillo, prometió históricos incentivos económicos, los cuales no cumplió: 5 millones de pesos por oro, 4 mdp por plata y 3 mdp por bronce.
No se puede jugar con los sentimientos de los atletas. Y si lo hacen, que los amarren como puercos.
Interludio
Obrador y los suyos tienen muy claro lo de Soriana
Román Revueltas Retes
Bravo. Ya está. Misión cumplida. El empresario —que no la empresa— ha sido señalado como un traidor, como un principal sospechoso de servir intereses de esos “ricos y poderosos”, es decir, de esa “mafia del poder” que maneja los asuntos nacionales a su antojo en un país donde los ciudadanos descerebrados no tenemos criterio alguno ni facultad para discernir diferencias entre los que pretenden manipular nuestras voluntades y los otros, los que, pretextando nuestra “salvación”, prometen soluciones milagrosas para todos y cada unos de los problemas que padecemos.
O sea, que la antigua historia de complicidades entre el poder económico y el poder político —tan socorrida en los tiempos del antiguo régimen— vuelve a ser de actualidad: pero, no se trata de las corporaciones cementeras que dieron apoyo a Obrador cuando negoció la construcción del “segundo piso”, ni de ese pobre Ahumada, empresario extorsionado por los mismísimos segundones del antedicho, sino de otras empresas, a saber, Soriana y Monex.
Matemos al mensajero, señoras y señoras, en espera de saber si tuvo el encargo de embrujar a los consumidores y comprar voluntades o de si fue simplemente correa de trasmisión para operaciones perfectamente legítimas que, además, todos y cada uno de los demás proveedores de servicios aseguran. Como decía Carlos Mota ayer: tendríamos que condenar también a Telmex y a cualesquiera otras compañías de comunicación que hubieran apenas trasmitido alguna conversación telefónica de los conspiradores.
Pero, a ver, acusa, denuncia e inculpa, que algo quedará. Y, miren ustedes, estamos en manos de un querellante profesional, de un tipo que no se acomoda a los usos y costumbres de nuestra incipiente democracia sino que propugna insidiosamente las historias de un México que ya no existe aunque él lo quiera restaurar en su condición de agitador trasnochado.
Y así, Soriana, una corporación que compite contra las empresas multinacionales que se disputan el atractivo mercado minorista de este país, se ha convertido, de pronto, en la primerísima sospechosa de haber fabricado el triunfo del candidato priista y esto, vaya cosa, sin siquiera tomar en cuenta la participación de millones de ciudadanos en la pasada jornada electoral. Lo repito: somos descerebrados. Pero, ¿por qué debiera Soriana haber apoyado de manera tan imprudente y descarada a Peña? Pues, bien a bien no lo sabemos. A lo mejor el hombre, el candidato “impuesto”, les prometió que WalMart se va a ir de México. O, tal vez, va a asegurarles la venta exclusiva de chocolate amargo mientras los otros competidores se quedan cruzados de brazos bien resignadamente. El móvil del crimen no logro descifrarlo. Pero Obrador y los suyos, por lo que parece, lo tienen muy claro.
Peña Nieto y sus inversionistas
Epigmenio Ibarra
Ya sucedió en Brasil. Salió la tv a comprar la Presidencia y lo logró. Collor de Mello, una de las más destacadas figuras de pantalla, se sentó en la silla.
Muy caro pagaron los brasileños ese voto irracional por la galanura de un candidato. Muy caro pagaron haber dejado que la tv moviera su mano a la hora de cruzar la boleta.
El mandato de Collor, interrumpido por la justicia, fue un desastre. La corrupción y el escándalo lo marcaron. Años perdió el país en esa aventura.
A eso mismo, al parecer, nos enfrentamos hoy en México.
Sin ser parte del elenco de la tv privada, Enrique Peña Nieto lo parece. Todo en él, salvo su pasado ligado a Arturo Montiel y al grupo Atlacomulco, es mediático.
Todo en él, salvo sus conexiones con los más oscuros sectores del PRI, se debe a la pantalla. Años le ha costado a él y la tv construir su imagen. Miles de millones de pesos hemos pagado los contribuyentes, desde que ascendió a la gubernatura, para perfilarlo a la candidatura y luego catapultarlo a la Presidencia.
Con todo y lo que de nuestros impuestos hemos gastado en su imagen hay otros, los verdaderos y grandes inversionistas, a los que Peña Nieto ha de responder en el caso de que se siente en la silla.
Conciben los priistas desde siempre la Presidencia como un negocio y como tal más que electores buscan socios. Más todavía los miembros del grupo Atlacomulco, todos ellos seguidores de la máxima del profesor Hank González: “Un político pobre es un pobre político”.
Hace décadas que los miembros de ese grupo, que han amasado gigantescas fortunas turnándose la gubernatura del Estado de México, aspiran a conquistar la Presidencia.
Por ser hijo de extranjeros, Hank González, el patriarca, se quedó en la estacada. El “enriquecimiento inexplicable” de Arturo Montiel le cerró el paso a la candidatura presidencial.
Hoy su pupilo Peña Nieto, el que administró las finanzas en su sexenio y le extendió, pese a la abrumadora evidencia, un también “inexplicable” manto de impunidad, ya se siente en la silla.
El viejo sueño de uno de los grupos políticos más corruptos del país está, según ellos, a punto de cumplirse. A punta de plata y spots es que querían conseguirlo. No salieron a competir por la Presidencia; salieron a comprarla. Se sentían seguros. Se equivocaron.
No les alcanzó el poder de la tv. No fueron suficientes ni el brutal dispendio publicitario ni las encuestas amañadas y el manejo cómplice, que de las mismas, hicieron algunos medios. Alzaron la voz los jóvenes y la aplanadora mediática se vino abajo.
Habían excedido, por mucho, los límites legales de gasto de campaña, pero se sentían seguros de ganar y consideraron esa “infracción” un pecado menor. Sentían tan aplastante y seguro su triunfo que pensaron que nadie cuestionaría ese escandaloso gasto por encima de lo que la ley permite.
Fue cuando dejaron de creerle a sus encuestas que, desesperados, decidieron recurrir, otra vez, a sus inversionistas. Necesitaban asegurar el triunfo. No podían recurrir a los mecanismos tradicionales, aunque también los usaron.
Pidieron a sus socios, ahora convertidos en cómplices de una acción ilegal, miles de millones de pesos. Vendieron por anticipado el país para comprar, con esos recursos, millones de votos.
Otra vez apostaron a que la contundencia de su triunfo haría, de esta violación a lo que marca la Constitución, un incidente menor. De nuevo se equivocaron.
No hay crimen perfecto y menos todavía cuando el ladrón, en su desesperación, deja tantas huellas.
Demasiado dinero se vieron obligados a mover. Demasiada gente se vio implicada en las operaciones de lavado y transferencia de fondos. Por todos lados dejaron cabos sueltos.
Urgidos además de tanta plata la recibieron de quien la ofreció. A los inversionistas “legales” pueden haberse sumado muchos integrantes del crimen organizado.
Demasiado tarde se dieron cuenta de que ya la tv no lo es todo, ni es la de los opinadores en la pantalla, frente al micrófono o en las primeras planas de los diarios, la última palabra.
Otra cosa hubiera pasado sin las redes sociales. Estarían ya de fiesta Peña Nieto y sus inversionistas repartiéndose el botín y no, como están, respondiendo acusaciones y enfrentando un creciente descrédito internacional.
El “pecado menor” hoy comienza a crecer. La inequidad de la elección, a causa de la complicidad con la tv y algunos medios, se hace evidente.
Lo que el IFE no quiso ver hoy lo deja claro el monitoreo de la UNAM.
Por otro lado, de la compra de votos se pasa a la configuración de delitos del fuero federal.
Obligadas se ven las autoridades a investigar asociación delictuosa, evasión fiscal, lavado de dinero entre los más altos jerarcas del tricolor.
No solo la Presidencia se les puede escapar de las manos, también el registro del partido y para algunos, incluso, la libertad.
Puede que el tribunal cierre los ojos. Nosotros, los ciudadanos, no. Tampoco cerrarán los ojos los medios extranjeros.
Puede que Felipe Calderón y los suyos, como ya lo hizo Josefina, quieran eludir su deber y no investiguen los crímenes cometidos. Nada contendrá el descrédito; la avalancha de pruebas.
Le fallará Peña Nieto tanto al espejo —es decir a la pantalla— como a sus inversionistas. Nosotros no le fallaremos a México.
Ventana
33 + 33
José Cárdenas
EXCÉLSIOR
Aun mes y tres días de que fue la elección presidencial y a un mes y tres días faltantes para la calificación del Tribunal, la izquierda se erosiona.
Escándalos como el de las tiendas Soriana han dado un giro inesperado. Las agresiones protagonizadas por algunos perredistas, como Gerardo Sánchez, secuestrador de los clientes de la tienda de Chicoloapan, Estado de México, generan la condena de empresarios —con todo y desplegado en los diarios— y ciudadanos de a pie.
Los “fieles” a López Obrador acusan el desgaste del conflicto. La tensión permanente forzada por el candidato del Movimiento Progresista comienza a jugar en su contra. Mientras las huestes más radicales mantienen la protesta, el aparato formal del perredismo se muestra atado… en busca de un resquicio para marginarse de la dureza de su combativo líder “moral”. Revelan que cada día de conflicto es tiempo perdido.
Algunos, como Graco Ramírez, gobernador electo de Morelos, no han dudado en pintar su raya. Otros, por ejemplo, Arturo Núñez, electo para Tabasco, quieren pero no pueden confrontarse con Andrés Manuel.
Sin embargo, algunos “duros” comienzan a doblarse.
Dolores Padierna, senadora electa, ya piensa en lo que sigue. La secretaria general del PRD argumenta que su partido será “una opción constructiva, responsable y creativa”. Reconoce a López Obrador como el gran líder de la izquierda. También sabe que el PRD no puede tropezar dos veces con la misma piedra.
–¿Aislarse, como hace seis años, sería hacerse el harakiri?
Las diferencias han llegado al primer círculo del candidato perdedor (según los números).
Analistas aseguran que Andrés Manuel no está contento con su equipo… que Jaime Cárdenas y Ricardo Monreal ya fueron encarados por su jefe, quien les reclamó la falta de pruebas contundentes en el expediente presentado ante el Tribunal Electoral para fundamentar las irregularidades cometidas por el PRI.
–¿Por eso el bombardeo de pruebas ante los medios, al margen del proceso institucional?
–¿Por eso la acusación contra Luis Videgaray por haber triangulado recursos públicos a favor de Peña Nieto?
Como pintan las cosas, todo hace pensar que los apoyos a Andrés Manuel comienzan a escasear… a racionarse… y que al movimiento de resistencia le podrían quedar 33 días de vida.
No se necesita ser adivino para vislumbrar que, una vez calificada la elección, cada quien protegerá su parcela… y a su tribu.
…y al reclamo sólo lo moverá la inercia. –¿Como a los trenes que no pueden parar en seco?
MONJE LOCO: Se le conoció como la noche de los cristales rotos. Ocurrió en la Alemania nazi en 1938. Fue el preludio de la barbarie contra el pueblo judío. Una obra calculada del ministro de propaganda, Joseph Goebbels. En la página del memorial estadunidense sobre el Holocausto hay unas líneas cuya aplicación no quisiéramos ver en México: “Se prohibió que los negocios propiedad de judíos reabrieran a menos que fueran administrados por no judíos. A los judíos se les impusieron toques de queda, que limitaban las horas del día en que podían salir de sus casas”. Aquí, los ataques disfrazados de compras de pánico o cobros de pánico de las tarjetas mal habidas, las clausuras y los atentados incendiarios a las tiendas Soriana, con el pretexto de ser instrumentos del priismo, obligan a recordar aquella pesadilla.
Razones
Peña, de cara al futuro
Jorge Fernández Menéndez
EXCÉLSIOR
“Amo la simplicidad de las cosas bellas y buenas” decía mi padre, Emilio, al que perdí, perdimos, hace, en estos días, cuatro años. Le fascinaba la política y la vivió y ejerció tanto como pudo, pero no quiso quedarse en ella, quizás porque la política, la cotidiana, basada en la búsqueda exclusiva del poder, tiene poco de simple, de bello o de bueno.
Lo cierto es que la política partidaria gira en torno al poder y, de la misma forma que se puede hacer casi cualquier cosa para conseguirlo, mantenerlo o arrebatarlo, también terminamos dejando en manos de los políticos el destino de las sociedades y las naciones. Paradójicamente, en ocasiones pareciera que hay espacios en que nadie quiere asumir esa responsabilidad. Algo de eso está sucediendo en estas semanas.
Llevamos más de un mes desde las elecciones del 1 de julio y las instituciones electorales todavía están evaluando el proceso (y tiene el Tribunal Electoral aún más de un mes para terminar de hacerlo); los partidos que participaron en la contienda siguen, por lo menos en el caso del Movimiento Progresista, aduciendo un fraude que no pueden probar y que obviamente tampoco explica los casi siete puntos de diferencia que los separan del ganador. En el PAN, el inmovilismo parece ser la norma mientras nadie, o prácticamente nadie, quiere asumir la derrota y su responsabilidad. Llevamos un mes de parálisis y emponzoñamiento del ambiente político. Y alguien debe romper esa dinámica. Y creo que tiene que ser el ganador de la elección, Enrique Peña Nieto, quien debe hacerlo.
Es verdad que hay que esperar la calificación de los comicios, pero Peña Nieto no debe repetir lo que vivió hace seis años Felipe Calderón: siete puntos de ventaja no es medio punto, más de tres millones de votos de diferencia no son 300 mil. Ha pasado un mes de la elección y las tres semanas siguientes a los comicios se los dejaron a López Obrador haciendo todo tipo de denuncias y sin intentar contrarrestarlo. En eso la situación ha cambiado en los últimos días, pero la gente tiene que salir del debate poselectoral, sobre todo cuando ese debate no existe como tal porque no tiene sustento. Y se necesita generar otro tipo de expectativas de cara al futuro. Y eso sólo puede hacerlo la administración entrante.
Debemos comenzar a debatir proyectos, iniciativas, propuestas, incluso los nombres de quienes podrían acompañar a Peña Nieto en su gestión; debemos debatir la estructura del gobierno. Es verdad que la transición entre la elección y el inicio del nuevo régimen es absurdamente larga (ninguna democracia moderna emplea cinco meses en una transición entre administraciones, mucho menos, un par de meses para calificar la elección) y que muchas cosas que se pueden planear para el nuevo gobierno pueden ser obstaculizadas, incluso destrozadas públicamente, antes de que ese nuevo gobierno pueda siquiera defenderlas o mucho menos ponerlas en práctica, pero la parálisis tampoco es una solución porque en política (y en la vida) implica vacíos y deterioros.
En ese sentido, los nombres son importantes. Por lo pronto, Peña Nieto tiene oportunidad de enviar señales sobre los caminos que podrá recorrer su administración con la designación de los coordinadores parlamentarios. Cuatro nombres son los que suenan: Emilio Gamboa Patrón y Cristina Díaz para el Senado, y Manlio Fabio Beltrones y Jesús Murillo Karam para la Cámara de Diputados. Son, y significan, cosas diferentes: la actual secretaria general del PRI no es una mujer muy conocida, pero cumplió eficientemente con su papel, incluso a pesar de que llegó a esa posición junto con un Humberto Moreira que muy rápido se desbarrancó políticamente. Es de las pocas mujeres que podrían ocupar una posición importante en el equipo de Peña. Emilio Gamboa es uno de los políticos más experimentados y con mayor grado de interlocución de todo el sistema: presente en los primeros planos desde muy joven, desde inicios de los años 80, Gamboa es de esos pocos políticos que pueden establecer relación, porque la tiene, con casi todos. Y eso en la Cámara de Senadores es muy básico.
Murillo Karam y Beltrones son dos políticos de muchísimo peso y fuerza dentro y fuera de su partido. Murillo es muy cercano a Peña Nieto y podría tener una posición prominente no sólo en el Congreso sino también en el gabinete. Su peso en temas políticos, pero también de seguridad y jurídicos, es determinante en el equipo del mexiquense. Manlio viene de tener un extraordinario periodo como líder del Senado. No es un hombre de Peña, pero su interlocución es muy amplia en el Congreso y su papel puede aumentar en la misma medida en que se requieran acuerdos político-legislativos, sobre todo en temas de reforma del Estado.
Comenzar a tomar decisiones en ese sentido le permitirá a Peña colocar el debate en otro ámbito y comenzar, también, a medir sus propias fuerzas.
Frentes Políticos
Frentes Políticos
EXCÉLSIOR
I.Cinismo. Andrés Manuel López Obrador, el candidato de las izquierdas, pretende deslindarse de las agresiones a las tiendas Soriana, al afirmar que “los dueños mienten”, ya que “nosotros no incitamos a la violencia”. Eso sí, el domingo, en Puebla, presidirá la segunda asamblea informativa en plazas públicas del país. Nomás a ver qué se le ocurre ahora. El PRD interpuso una denuncia por difamación y daño moral contra Soriana y quienes acusan a líderes de la izquierda y a López Obrador de las agresiones a esa tienda de autoservicio. Lo claro es que AMLO vive en la ilegalidad: difama, llama al boicot y alborota a sus seguidores. Y todavía se dice sorprendido.
II.Ya basta. Parece un tema menor, pues ni la sociedad ni las autoridades le han dado el peso real a los ataques a las tiendas Soriana. Esto, en otros países, sería impensable. Humberto Fayad Wolff, vocero de la cadena, dijo que del 1 de julio a la fecha ha habido 180 manifestaciones del Movimiento Progresista, que incluyen entrar a las tiendas, dañar las instalaciones, amenazar al personal, a los clientes, e incluso impedirles entrar o salir. “Todo México ha visto cómo los señores López Obrador, Ricardo Monreal y Zambrano han estado incitando a sus afiliados a que hagan estas manifestaciones”, añadió Wolff. La condena es enérgica por donde se le vea.
III.El presidente Felipe Calderón invitó a desayunar a los gobernadores, antes de la última sesión que preside del Consejo Nacional de Seguridad Pública. Se refirió a la Ley General de Víctimas (aún no publicada y en controversia constitucional en la SCJN), al garantizar que su gobierno permanecerá siempre pendiente de proteger la integridad de los afectados por la ola de violencia en el país. Es necesario, dijo, fortalecer a las instituciones, cuya vulnerabilidad ya estaba muy golpeada por el crimen organizado antes de iniciar su sexenio. A unos meses de abandonar el cargo, deja la mesa servida.
IV.Alejandro Martí y María Elena Morera advirtieron que no se puede sucumbir ante la tentación sexenal de querer cambiar todo lo que hizo este gobierno en seguridad. A pesar de las constantes críticas y de los balances contrarios a los del gobierno, que hablan de un fracaso en la lucha contra el crimen, ambos coincidieron en que no se debe empezar de cero, porque hay cosas que se han hecho bien y deben continuarse. Los activistas, durante su participación en el Consejo Nacional de Seguridad Pública, definieron que, para tener un nuevo sistema de justicia, se requieren ciudadanos responsables y la decidida voluntad de las autoridades. Para México, la hora de los acuerdos llegó.
V.La herencia del PRD. El gobernador Fausto Vallejo Figueroa reconoció que la deuda pública estatal sí se incrementó mil millones de pesos desde el inicio de su gestión, según lo denunciaron panistas. Pero aclaró que fue por el hallazgo de deudas anteriores al 15 de febrero o al robustecimiento de algunos contratos de deuda que, aunque se paguen intereses, crece el principal. Rechazó que su plan de austeridad haya fracasado. El problema tiene apellido: Godoy. El del ex gobernador llamado Leonel.
VI.Una buena nueva en la impartición de justicia. Cualquiera que cometa un delito federal será recluido en un penal de máxima seguridad, según lo aprobó el Consejo Nacional de Seguridad Pública, a propuesta de Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública federal, quien dijo que, por fin, se logró que un tercio de los estados del país ya no tengan presos federales sentenciados debido a que éstos han sido trasladados a prisiones de alta seguridad. Acertada decisión, pues así no se pone en riesgo a las cárceles, que se vuelven frágiles ante el acoso de los cómplices de los internos.
De Naturaleza Política
Vientos y tempestades…
Enrique Aranda
EXCÉLSIOR
A juzgar por los resultados, la estrategia poselectoral del dos veces derrotado candidato presidencial de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, ha resultado más que un éxito rotundo… aun cuando ello, finalmente, no derive en los resultados político-electorales deseados por el tabasqueño y quienes con él apuestan a la desestabilización.
Y esto, porque si bien es cada vez más obvio que las reiteradas imputaciones del abanderado del Movimiento Progresista y los suyos contra las tiendas Soriana, en cuanto que agente activo en la compra de votos a favor del Revolucionario Institucional y su candidato derivaron ya, de manera directa o indirecta, en una sucesión de ataques —¡hasta 180!, según voceros de la firma— por parte de supuestos seguidores de aquél, el efecto de éstos parece comenzar a revertirse en su contra.
Si no, ¿por qué la contrastante lentitud que para deslindarse de los ataques al inicio de los mismos, con la urgencia mostrada ayer para dejar claro que nada tenía que ver con aquéllos… después de que Soriana primero, y la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), que preside Vicente Yáñez, más tarde, apuntaran directamente contra él como responsable (indirecto, si se quiere) de las agresiones contra instalaciones, personal y clientela?
Pareciera, al menos en un primer momento, que el alto costo que la izquierda comienza a pagar por la estrategia implementada luego de su derrota en los comicios del 1 de julio, con miras a sustentar su reclamo de invalidez/nulidad de la elección, genera ya una consecuencia tan perversa como indeseada.
Un efecto, vale decir, que podría dar al traste no sólo con los sueños del ex priista de alcanzar la Primera Magistratura sino, incluso, del indiscutible y para muchos inesperado, sorpresivo avance conseguido por la izquierda mexicana que, hoy, se ubica como la segunda fuerza política nacional, a escasos seis puntos porcentuales atrás del priismo…
Quien siembra vientos, entonces, dice el refrán, cosecha tempestades. ¿O no?
Asteriscos
* En su calidad de representante de América Latina y el Caribe en el Comité Ejecutivo del Consejo Internacional para las Iniciativas Ambientales Locales (ICLEI), el presidente de la ANAC, el edil poblano Eduardo Rivera Pérez, evidenció su convicción de que, “si un alcalde, un gobernador, un diputado, un secretario de Estado o un gobierno federal no accionan una política pública sustentable, no estarán ejerciendo una política moderna”. Para meditarse…
* A juzgar por los hechos, el titular de Educación Pública, José Ángel Córdova, asumió ya, casi como causa personal, aquello de cambiar los hábitos alimentarios de la población, particularmente de niños y adolescentes. Ayer, con la embajadora francesa Elisabeth Beton-Delègue, inauguró la muestra interactiva ¡Buen Provecho: Somos lo que Comemos!, en el Museo Tecnológico de la CFE.
Archivos del Poder
Flechas, clavados y vergüenzas
Martín Moreno
EXCÉLSIOR
En la punta de la flecha de Aída Román viaja el orgullo deportivo del país. En el fallo del juez 19 penal del DF, Jorge González Tenorio, radica la sinvergüenza al condenar a 24 años de prisión a Alfredo Maya, dueño del New’s Divine, mientras los asesinos indirectos de 12 personas en el antro, continúan libres.
*****
En el clavado con mayor grado de dificultad (4.1), los clavadistas Iván García y Germán Sánchez se subliman y les alcanza para la medalla de plata. Desde el gobierno de Ernesto Zedillo, y con el nuevo siglo, ni el PAN —partido en el gobierno— ni el PRI —oposición bloqueadora— ni el PRD —partido en pugna— han logrado aprobar las reformas que México necesita. Descalificados.
*****
Paola Espinosa y Alejandra Orozco, con apenas 15 años de edad, reflejan el altísimo nivel de competencia de la mujer mexicana. Otra mujer: Lorena González, inocente en prisión, las mira desde el Reclusorio Femenil esperando que se corrija la injusticia contra ella. Igual que Maya, Lorena es presa política del GDF.
ARQUERAS Y ANTRERO. Aída Román ganó un oro virtual en Londres 2012. La coreana no la venció en puntos, aunque sí en milímetros. Cuestión de reglamento interno. Nos quedamos con sus flechas esperanzadoras, con su plata y con el bronce de Mariana Avitia.
Pero el otro lado de la medalla de la vida: Alfredo Maya, dueño del New’s Divine, es sentenciado a 24 años de cárcel. Cierto: en el DF se aplica esa condena a quien da de beber alcohol a menores —acusaciones con el sello de la PGJDF: fabricadas—, pero no se castiga al jefe policiaco —Guillermo Zayas—, quien dio la orden para encerrar en el antro a los jóvenes que se aplastaron. Nueve fallecieron. Tres más eran policías.
¿Dónde está Zayas? En la calle. ¿Y los policías que bloquearon las salidas del ND? Libres. ¿Y el entonces jefe delegacional Chíguil y los funcionarios de la GAM? En su casa. Y Marcelo Ebrard lo sabe y lo solapa.
Si Maya la debe, la paga. Pero no es el único con responsabilidad. Los asesinos indirectos están sueltos. Los empleados delegacionales también. Maya enfrentó un proceso legal amañado, manipulado: se le dictaron… ¡hasta cinco autos de formal prisión!, debido a lo endeble de las pruebas, hasta que el MP tuvo una a modo (Maya: el preso político del DF. Archivos del poder. Excélsior. 24/VI/ 2010).
Maya sentenciado. Los culpables libres. Otra del falso izquierdista.
CLAVADOS Y FRACASADOS. García y Sánchez decidieron jugársela para triunfar: fueron por el clavado más difícil, y ganaron la plata. Con decisión, inteligencia y apoyo en equipo. Todo lo contrario a lo que han mostrado políticos y partidos en su fracaso con las reformas: indecisión, torpeza y mezquindad.
Dos muchachos de apenas 18 y 20 años de edad le dieron una lección de ética y valor a nuestra pequeña clase política: unirse para ganar. Ni el PAN ni el PRI ni el PRD pudieron sacar las reformas desde los años de Zedillo.
“Ni hablar del peluquín…”, lamentó, chabacano, la plata de Aída, vía Twitter, el futuro senador Javier Lozano. Se confunde el ex priista: Román peleó a muerte por el triunfo. Así no duele tanto. “Ni hablar”, sí, pero por los gobiernos del PAN y su mediocridad. “Ni hablar”, por un PRI que obstruyó las reformas. “Ni hablar”, por un PRD inútil en esta tarea. “Ni hablar”, como muestra de pesar por los políticos que sufrimos.
PAOLA, ALE Y LORENA. Postal de la victoria: hace tres años, la niña Alejandra Orozco (hoy tiene 15) se tomó una foto junto a su ídolo, Paola Espinosa. Hoy comparte con ella la medalla de plata en clavados. Mujeres excepcionales.
Su historia contrasta brutalmente con la canallada en contra de Lorena González Hernández, inocente en la cárcel, acusada sin pruebas sólidas de haber participado en el secuestro de Fernando Martí —bajo testimonios endebles e insostenibles del escolta miope Christian Salmones— y de otro más — y el de José Manuel Domínguez Palacio—, con declaraciones absurdas y descabelladas.
Ejemplos: Domínguez no se identificó al denunciar su “secuestro”; dijo “no recordar” en dónde vivía; aseguró que pagó 100 mil pesos de rescate que tenía en su casa, enviando a un amigo por el dinero. ¿Pues no dijo que no se acordaba en dónde estaba su domicilio? Por esas declaraciones inconsistentes, Lorena González sigue en prisión, en una de las mayores injusticias de las que se tenga registro en la justicia mexicana.
Los Petriciolet están detenidos y confesos de haber plagiado y matado a Fernando Martí. A Lorena ni la conocían.
El juez 32 penal del DF, Jesús Ubando, lleva el caso de Lorena. Veremos si es congruente y digno, o forma parte de esta canallada. Estaremos muy pendientes.
ARCHIVO CONFIDENCIAL
TEDF. Si cerca de 90% de las impugnaciones de partidos políticos son desechadas por el Tribunal Electoral capitalino, se debe a que fueron presentadas con inconsistencias legales. Principalmente, fuera de los plazos establecidos. De 328 impugnaciones, 295 han sido resueltas.
Nudo Gardiano
Esas son puras mentiras
Yuriria Sierra
EXCÉLSIOR
Uno de los documentos presentados parte del supuesto estado de cuenta de Videgaray, ¡está fechado en noviembre de este año!
La cadena de tiendas de autoservicio Soriana ha documentado cerca de 180 agresiones y protestas en algunas de sus sucursales en todo el país. Lo dijo así Humberto Fayad, director comercial de la cadena y quien ha salido a los medios para aclarar la serie de acusaciones que AMLO y su equipo han hecho con respecto al tema de la compra de votos, mismo asunto que espera el candidato de las izquierdas que baste para invalidar la elección presidencial que perdió. Soriana ha tenido que entrarle al lío político, pues sin querer han debido enfrentarse al escarnio público, y digo sin querer, porque El Peje y su gente no han exhibido pruebas contundentes de sus acusaciones.
Y tan no lo han hecho que ahora vemos a AMLO enamorando a sus fanáticos a base de mentiras. Ayer, en la enésima conferencia de prensa que dio junto a Ricardo Monreal, mostró documentos para culpar a Luis Videgaray, coordinador de la campaña de Enrique Peña Nieto, de haber sido una vía de triangulación de fondos.
¡Ah!, pero uno de los documentos presentados como parte del supuesto estado de cuenta de Videgaray, ¡está fechado en noviembre de este año! O sea, ¿cómo? ¿Ya también tienen el superpoder de viajar al futuro? Pues digamos que sus famosas pruebas presentan semejantes inconsistencias y aún así se atreven a exhibirlas y pretenden que con ellas se invalide la elección. Hasta la suspicacia entra y pensamos que los documentos presentados no son sino marca ACME, salidos de la Plaza de Santo Domingo, pues.
Tan al aventón han armado su archivo para lograr la invalidación que ni cuidado tienen de lo que presentan, pero aun así van con todas sus “razones” para defender a la democracia, aunque sea con puras mentiras. ¿O debemos entender, entonces, que el banco se equivocó para dañar su lucha? ¡Claro! Si siempre hay un nuevo “compló” en su contra.
La mentira en su forma más ruin y burda. El engaño en su forma más natural y simple. El eterno juego de decir una mentira y repetirla tantas veces hasta que se crea verdad y, lo peor, sustentar con ella un movimiento político cuya única finalidad es engordar esa biografía que se lee tan incendiaria, literal y metafóricamente, de Andrés Manuel López Obrador.
Mentiras, no son sino mentiras los argumentos con los que AMLO y su equipo justifican el conflicto poselectoral que han armado por segunda ocasión. ¿Con cuántas más de esas contundentes señales de mentira estarán armando el expediente que entregaron al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación? ¿Con tales mentiras esperan que salga a la luz lo que, ellos dicen, es verdad? Y es que absurdo es pensar en el juego de mentir para acusar al otro de mentiroso, pero ese es el nivel de los alegatos de Andrés Manuel, así han sido siempre, desde que se manifestaba en los alrededores de los pozos petroleros en Tabasco…
Astillero
•Cantaletas
•¿Lavanderías Videgaray?
•Acumulación de indicios
•Villanueva: narcopolítica
Julio Hernández López
Luis Videgaray Caso es algo así como el cerebro y el sistema motriz de Enrique Peña Nieto. Su creciente celebridad como pilmama intelectual de primerísimo nivel es proporcional a las deficiencias del personaje al que sirve, de tal manera que las quinielas respecto a la integración de un presunto gabinete priísta dudan entre considerarlo como un natural candidato a la secretaría de hacienda (lo cual sería la restauración de la línea y el mando de Pedro Aspe, quien estuvo en esa oficina a lo largo del primer salinismo) o apostar a que el tutelaje que ejerce sería tan imprescindible en la inmediatez del Presunto Presidente Peña que éste acabaría nombrándolo coordinador del gabinete o jefe de la oficina presidencial, aparentemente al estilo de José Córdoba Montoya respecto a Carlos Salinas de Gortari, aunque en esta hipótesis mexiquense actualizada el papel del oficinista sería notablemente superior al conocido de 1988 a 1994.
Tales elucubraciones que dan por sentado el arribo del segundo salinismo, esta vez copeteado, se topan cotidianamente con lo que el propio Videgaray calificó ayer, en defensa propia, como cantaleta. Una y otra vez, en letanía manifestante, se habla de los artificios mercantiles con que el priísmo construyó un excedente de votos que le permitiera declararse en posesión de la Presidencia de la República. En las calles, en manifestaciones pacíficas pero enérgicas, los estribillos y las pancartas dan constante cuenta de la convicción social de que hubo fraude, que fue preparado y ejecutado minuciosamente a través de una fase remasterizada de la adulteración electoral: la masiva compra del voto y el uso de tarjetas para el pago de la estructura electoral (Monex) y de la fidelidad votante (Soriana).
Ayer, en conferencia de prensa ofrecida por Andrés Manuel López Obrador y Ricardo Monreal, el mencionado Videgaray fue señalado como copartícipe de maniobras de triangulación de fondos que, por principio de cuentas, sugieren fundadamente estar en presencia de maniobras típicas del lavado de dinero y que, además, de manera natural, dada la relevancia del citado personaje, que fue coordinador de campaña de EPN, y de su experiencia en asuntos de dinero, apuntan hacia formas de financiamiento irregular, delictivo, de las andanzas peñistas en tareas de proselitismo y de la magna operación nacional de compra de votos y pago de mapaches.
La acumulación de pruebas e indicios de fraude electoral es tomada con parsimonia por la cúpula de tres colores. Ayer se dieron datos firmes de una cuenta de Scotiabank que fue alimentada por otra, de Bancomer BBVA, correspondiente al gobierno del estado de México pero manejada por el entonces coordinador priísta Videgaray, con movimientos de miles de millones de pesos de febrero a junio, en plena campaña electoral. Y así asoman y se entremezclan datos correspondientes a Monex, Mifel, HSBC, Soriana y las tesorerías del estado de México y otras entidades aliadas, pero Pedro Joaquín Coldwell, Jesús Murillo Karam y Luis Videgaray Caso se mantienen en sus propias cantaletas: la elección presidencial fue límpida y equitativa, no hay pruebas de lavado de dinero ni de otros actos de delincuencia organizada, y los malos perdedores no hallan qué inventar. En ese desgranar de frases hechas apareció ayer Videgaray, acusando con palabras a quienes le acusan con documentos, de buscar a toda costa subirle de volumen a sus cantaletas.
En otra locación (geográficamente distante pero políticamente cercana al PRI), el ex gobernador de Quintana Roo, Mario Villanueva, ha aceptado su culpabilidad en asuntos de lavado de dinero. Caído en desgracia durante el zedillismo, detenido en México y luego extraditado a Estados Unidos, el polémico ex mandatario, apodado El chueco, aceptó en Nueva York la culpabilidad en la construcción de pecuniarios lavatorios. Aun cuando ese reconocimiento tiene visos de formar parte de un arreglo para que la sentencia contra el enfermo ex gobernador priísta sea notablemente disminuida, jurídicamente, queda asentado el uso del poder político en México, durante los tiempos hegemónicos del PRI, para beneficio del narcotráfico y de sus necesidades de movimiento de dinero.
Villanueva es un representante en desgracia de la élite de la narcopolítica mexicana, y sus credenciales políticas indelebles son las del priísmo. En Quintana Roo, donde subsisten los peores vicios de ese dinosaurismo clásico (con gobernadores dedicados a la fiesta y la frivolidad, como el actual, Roberto Borge, o su antecesor, Félix González Canto, gustosos gerentes del dejar pasar), hay una corriente social a favor de quien ahora ha confesado ser lavador de dinero, a tal grado que su hijo, Carlos Mario Villanueva Tenorio, es el presidente del municipio de la capital, denominado Othón P. Blanco y en el que está la ciudad de Chetumal.
Las cantaletas, como se puede ver, tienen más sustento del que se les quiere reconocer. No puede haber legitimidad en una autoridad que hubiese sido formalmente electa si no se desahogan previamente todos los juicios e incidentes relacionados con la manera como un aspirante a ejercer el poder se hizo de las primeras constancias de mayoría, sobre todo si las acusaciones son suficientemente fundadas, como ha sucedido con los casos denunciados y sustanciados por el lopezobradorismo, y, aún peor, si no se valora en estado de máxima alerta que los hechos consignados no corresponden solamente a fases anteriormente predominantes en las artes del fraude electoral (numéricas, contables, sucedidas en las horas específicas de vigencia de las mesas receptoras de votos o de su posterior almacenamiento y posible adulteración) sino a las redes de la delincuencia organizada, del lavado de dinero, de la triangulación de fondos, del saqueo descarado de fondos públicos.
Y, mientras México hace a Estados Unidos la cuarta compra de maíz más importante de la historia de este país (en la década de los ochentas, la URSS hizo otra enorme adquisición, antes de disolverse), ¡feliz fin de semana!
























