El sindicato minero consideró inverosímil la versión del grupo Altos Hornos de México respecto al derrumbe en una mina de carbón en Coahuila ocurrido el pasado viernes y que provocó la muerte de seis trabajadores.

En un comunicado, el Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana expresó que lo ocurrido en la mina debe ser considerado como un
homicidio industrial y no un accidente.


De acuerdo con la empresa, 100 toneladas de carbón se precipitaron sobre los trabajadores después de que ellos perforaron una pared y encontraron una bolsa de gas metano, que empujó el derrumbe del material, sin que mediara una explosión de gas.

Pero según el sindicato, algunos de los trabajadores sobrevivientes de la mina siete del municipio El Progreso revelaron que el incidente fue ocasionado por una explosión, en la que murieron inmediatamente sus seis compañeros.

La dirigencia sindical recordó que Minera de Monclova declaró que la mina siete está dotada de “modernos recursos” para el auxilio de los trabajadores, y que por eso pudieron ser evacuados 285 de ellos, que estaban laborando.

“Es inocultable la imprevisión, la insensibilidad y la irresponsabilidad de la empresa que no establece adecuadas medidas de seguridad para la protección de sus trabajadores”.

Inicia inspección

La secretaria del Trabajo, Rosalinda Vélez, expresó las condolencias del gobierno federal a los deudos de los mineros.

Durante una entrevista al salir de los velatorios donde se realiza el sepelio de los trabajadores, la funcionaria detalló que la información que tiene es que hubo un desprendimiento instantáneo generado por un bolsón de gas.

La funcionaria puntualizó que la Secretaría de Economía también trabaja para que en su caso haga la valoración correspondiente sobre si procede una suspensión definitiva a la concesión de la mina.

Vélez dijo que acudió al lugar para ofrecer condolencias y brindar toda la ayuda, la asesoría y la atención que requieran por parte de la dependencia que encabeza, a través de la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo.

Adelantó que desde ayer comenzó la inspección física extraordinaria de la mina, donde estará el procurador de Coahuila para determinar si hubo alguna violación a la normatividad en materia de seguridad.

Pésame del gobernador

Desde las 8:00 horas, el gobernador de Coahuila, Rubén Moreira, y el secretario de Gobierno, Miguel Ángel Riquelme, visitaron a los deudos de dos de los seis mineros que fallecieron el pasado viernes.

La comitiva se dirigió primero al municipio de San Juan de Sabinas, donde fue velado uno de los cuerpos, y posteriormente al ayuntamiento de Progreso, en la comunidad de Minas de Barroterán, donde se entrevistó con las familias. Ahí les ratificó una serie de prestaciones, como becas a los hijos de los trabajadores.

En entrevista con MILENIO, Moreira reiteró la necesidad urgente de desgasificar toda la región carbonífera, actividad que dijo sí será posible, pese a los esfuerzos que se han realizado en siete años para aprovechar el gas metano.

Despiden a víctimas

Los seis mineros fallecidos fueron velados en sus comunidades; el sepelio se llevó a cabo en sus respectivos domicilios. Mientras, el trabajador que sobrevivió se recupera en un hospital local.