tomas

El asalto a la razón
¿Aeropuertos civiles a capricho militar?
Carlos Marín

Las acusaciones contra la mayor remesa de militares de alto rango encarcelada en un penal de máxima seguridad (y, por mayor conocimiento del caso, las imputadas al divisionario Tomás Ángeles Dauahare) apestan a patraña, pero no solo por el sospechosismo que despiertan los contradictorios, tardíos “recuerdos” con señalamientos de oídas de los acusadores (tres o cuatro multiasesinos y narcotraficantes confesos, devenidos “colaboradores” de confianza de la PGR y la DEA).
Hieden porque, de ser ciertos los cargos, en la consignación del MP federal no aparecen las decenas de nombres de funcionarios y trabajadores, sin cuya complicidad los consignados jamás pudieron “apoderarse” de los aeropuertos del DF, Toluca, Cuernavaca y Cancún.
Según el burdo cuento, los acusados “autorizaban” en esas pistas el aterrizaje de aviones repletos de droga. Pero, ¿qué con los necesarios agentes de Migración y policías federales de la Segob y la SSP? Y qué con los controladores de vuelos y trabajadores “de tierra” de la SCT, principal responsable de las operaciones en TODOS los aeropuertos civiles del país?

La historia en breve
Peña Nieto se la juega con el ‘tándem de los hermanitos’
Ciro Gómez Leyva

Interesante a cual más es la decisión que parecen haber tomado los priistas de colocar al tándem de los hermanitos Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa como coordinadores de las bancadas en la Cámara de Diputados y el Senado.
El primer movimiento de posiciones que hace el PRI peñanietista después del triunfo del 1 de julio esboza toda una lógica de gestión y, probablemente, de gobierno:
• Sobre los asuntos de imagen, se impondrá el pragmatismo. Antes de buscar a un “joven renovador”, el PRI estaría optando por el viejo diablo Gamboa: salinista, televiso, protagonista de más de un escándalo, pero indiscutido negociador legislativo. En el Senado, el partido y el próximo presidente de la República quieren experiencia y eficacia, no figurines.
• La agenda legislativa del futuro gobierno es indiscutible. Beltrones significa reformas. Lleva años diseñándolas, explicándolas, promoviéndolas. “México tiene prisa de un cambio de rumbo”, dijo apenas concluida la elección. Se refería a la aprobación, con el mayor consenso posible, de las reformas fiscal, laboral y de energía.
• El compacto eje Beltrones-Gamboa tendrá un amplio margen de maniobra. Enrique Peña Nieto no busca acólitos que le prendan incienso, sino mariscales que le ganen las batallas que perdieron Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón.
Interesante decisión también porque el PRI manda a la misión imposible a dos pesos pesados. A dos políticos a los que no les servirán de nada los pretextos. Van con todo por las reformas. Y van desde el primer día.
Por eso van con el tándem de los hermanitos. Porque si ellos no pueden con las versiones 2012 del PAN y el PRD, no podrá nadie.

Día con día
La prensa: grandeza y miseria, 2
Héctor Aguilar Camín

La queja por los libertinajes de la prensa es consustancial a su historia, forma parte de su naturaleza. Hace siglo y medio Alexis de Tocqueville resumió las paradojas de la prensa en términos que podrían aplicarse casi literalmente a la situación de la prensa en el México democrático:
En materia de prensa no hay término medio entre la servidumbre y la licencia. Para cosechar los bienes inestimables que asegura la libertad de prensa, hay que saber someterse a los inevitables males que origina […] La prensa es esa potencia extraordinaria, tan extrañamente compuesta de bienes y males que sin ella la libertad no podría vivir, y con ella apenas puede mantenerse el orden […] La libertad de prensa, como todas las demás, es tanto más temible cuanto más nueva; un pueblo ante quien jamás se han tratado los asuntos de Estado, cree al primer tribuno que se presente.
Los medios de información han sido protagonistas de la transición política de México. Quizá es tiempo de que empiecen a volverse sus cuidadores: no solo los espejos críticos del cambio, también los ingenieros de la gobernabilidad democrática de México.
Los medios tienden a premiar con su atención el desacuerdo y el conflicto. Ya se sabe: las buenas noticias no son noticias. Pero de lo que el país está urgido no es de desacuerdos y conflictos, sino de acuerdos y caminos practicables.
Se dirá que los medios no están para transformar la realidad, sino para reflejarla; su tarea no es dirigir al país, sino mantenerlo informado, no resolver los problemas, sino traerlos desnudos a la atención pública. Se dirá también que los medios no son culpables de lo que reflejan del mismo modo que el termómetro no es responsable de la fiebre.
Todo eso es cierto, sin duda. Pero en la nueva era democrática que vive México quizá sea necesario que los medios jueguen de otro modo, en defensa de su propia libertad, para consolidarla. Quizá deban levantar la mira, asumirse como los árbitros de la competencia, no solo como los cronistas que narran a gritos los golpes del juego.
Una tarea básica de la gobernabilidad democrática es alcanzar un núcleo de acuerdos que nadie desafía y nadie puede cambiar. Los medios no pueden crear solos ese núcleo duro que hace confiables a los países. Pero será imposible llegar a esos acuerdos sin una participación activa de ellos. Los medios han sido hasta ahora protagonistas del cambio, la crítica, la pluralidad. Pueden y deben volverse protagonistas del acuerdo, la convergencia, la certidumbre.

Trascendió
Trascendió

:Que Gustavo Madero sigue haciendo pasar disgustos a sus correligionarios panistas.
Ernesto Cordero y Luis Alberto Villarreal habían hecho la tarea de acumular simpatías de legisladores para coordinar las bancadas en el Senado y la Cámara de Diputados, respectivamente, pero, sin previo aviso, Madero los regañó, les dijo que no quería cargadas, y aplazó la decisión.
El desplante del presidente del partido molestó a más de un futuro legislador, por lo que varios tomaron sus cosas y se marcharon de la plenaria de Jurica.
:Que, en cambio, el que se marchó satisfecho de Jurica fue el presidente Felipe Calderón. Rompió la percepción de que estaba peleado con Madero, pudo hacer la crítica y autocrítica pendientes por los resultados del 1 de julio, cantó y fue ovacionado. Incluso por quienes perdieron todo el estilo en la fiesta.
Dejó con las ganas a quienes pensaban hacerle pasar un mal rato, pero nomás no se animaron. O no encontraron quien les hiciera segunda.
:Que el senador Ricardo Monreal, ex coordinador de la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador, promovió ayer en su Twitter: “A las 9:45 la segunda parte de la entrevista que me realizó Carlos Marín en El asalto a la razón por MILENIO Tv. Va a estar bueno”.
Planteada más como debate que como “entrevista”, la conversación en tres partes concluirá hoy. Y sí, también va a estar buena.
:Que el Gobierno del Distrito Federal no podía dejar de aprovechar el fervor olímpico, sobre todo en el aspecto futbolístico.
Por lo que, dicen, ya se preparan pantallas gigantes que serán colocadas en el Centro Histórico para que los capitalinos puedan disfrutar el sábado en la mañana la final de futbol entre las selecciones de México y de Brasil.
:Que antes de que termine la semana, la PGR puede dar de qué hablar, pues está muy cerca de resolver la investigación contra los presuntos prestanombres del ex gobernador de Tamaulipas Tomás Yarrington.
La procuradora Marisela Morales se ha cuidado de dar a conocer públicamente los avances de este caso, pues dicen que está a punto de suscitarse un nuevo escándalo por los nombres de las personas involucradas en este asunto.
¿Será?

Política cero
¡Que se dejen ahí, chingá!
Jairo Calixto Albarrán

Es algo que cotidianamente les pido de la manera más encarecida a quienes ven mi programa en MILENIO Televisión. Que se dejen ahí. No es un asunto de moral pública ni de enajenación de las libertades ajenas, ni de higiene mental, sino de lucha contra la adicción a las distracciones.
Por supuesto, como se puede observar, casi nadie me hace caso. Les valen gorro las consecuencias de sus actos. Y por eso pasa lo que pasa. O de qué otra manera explicamos que a la muerte de Chavela Vargas se desatan los oportunistas y las plañideras que no se bajan del panegírico con rancheras incluidas. Y peor aún, aquellos que desde quién sabe qué dudosa atalaya no han parado de restarle méritos a la doña, alegando puras jaladas de hipsters castrosos. Seguro cuando se los cargue patas de cabra, Pedro Almodóvar les va a dedicar un texto como el que le templó a La Macorina en El País.
Como quiera que sea, en esto de dejarse ahí para no extraviar la brújula podemos contabilizar, por supuesto, la final de clavados desde el trampolín de tres metros en Londres, donde antes de dar un salto fundamental ante el acoso de gringos, chinos y rusos, Yahel Castillo decidió auscultarse las gónadas de una manera poco deportiva frente a las cámaras. Por eso falló el inverso con dos vueltas y media, con dos giros, de 3.7 grados de dificultad.
Digo, si se dejaran ahí no veríamos cosas como las de la comedianta Consuelo Duval, que cumplió su promesa de que si el selección mexicana de futbol metía un segundo gol, se quitaba la playera para mostrar las bubis. O sea, y tuiteó la foto y todavía hay gente que grita ¡Ayyy miiiissss oooojooooos!!!
Incluso, si hay que celebrar un triunfo de la selección, también sería muy importante dejarse salva sea la parte. Es tiempo de dejar en paz al Ángel de la Independencia que ya está muy choteado. Lo de hoy es ir en tumulto a la Estafa de Luz, para desquitar los millones que costó.
Y por cierto, para aquellos que crean que por algunas medallas y ciertos triunfos panboleros, ya se acabó el conflicto poselectoral, tienen que dejarse ahí. Los políticos solo posponen sus grillas para irse a chupar a las cantinas para ver el futbol como los panistas en su reunión plenaria en Querétaro.
Solo espero que después de esto, Calderón, en la búsqueda de sus pymes y diretes, no le pida que se deje ahí al ministro Cossío de la Tremenda Corte que afirmó que es anticonstitucional, y contra natura, que el Ejército esté en las calles.

Duda Razonable
¿Sabe decir ‘sí’ la generación del ‘no’?
Carlos Puig

El nuevo PRI que seguramente nos gobernará los próximos seis años ha tomado una decisión: sus rostros, sus operadores, sus piezas en la complicada negociación legislativa serán dos viejos lobos de mar. Decirle experimentado a Emilio Gamboa, que encabezará a los senadores del tricolor, queda corto. Gamboa ya había dirigido el Instituto Mexicano del Seguro Social antes de que naciera mi hijo que hoy está en la universidad.
Dos años más joven que Gamboa, Manlio Fabio Beltrones, ex gobernador de Sonora, ex subsecretario de Gobernación, ex presidente del Senado y de la Cámara de Diputados, regresa ahora, a los sesenta años de edad,
a San Lázaro a liderar la bancada más numerosa. La del PRI.
Nos son los priistas los únicos que han apostado a la “experiencia”. Candidato favorito de muchos para coordinar a los panistas es José González Morfín. Sí, el mismo que ya coordinó a los panistas en la Cámara alta y que tuvo como contraparte a Beltrones.
En el Senado, nadie se extrañaría si otro novato, Alejandro Encinas, queda como coordinador de los perredistas. Ya estuvo al frente de los suyos en la Cámara de Diputados. Encinas ha sido diputado a mediados de los ochenta, a principios de los noventa y en la última legislatura; además por supuesto de jefe de Gobierno del Distrito Federal y candidato a gobernador del Estado de México.
¿Cuánto ha cambiado Pablo Escudero, del Verde, entre la Cámara de Diputados y la de Senadores? ¿O Dolores Padierna? Para un país que no tiene reelección es impresionante el número de personajes que circulan de una cámara a otra. Nada de esto estaría mal de por sí. Ni es intrínsecamente malo que los personajes citados como ejemplo en los párrafos anteriores repitan.
La pregunta es si las mismas personas pueden actuar de manera muy diferente.
No anda el país para seguir perdiendo el tiempo. La situación europea y los pronósticos de un año complicadísimo para la economía estadunidense, la crisis de inseguridad y muerte que no cesa, necesitarían de acciones decididas desde el Legislativo y el Ejecutivo.
¿Podrá cambiar de hábitos la generación de fracaso? ¿Qué ha sucedido para creer que serán diferentes?
Y sobre todo, ¿qué no hay otros?
No comparto esta idea de que vendrá ahora la restauración; yo nunca he dejado de ver a los mismos.

Juegos de Poder
¿Dónde quedó la guerra?
Leo Zuckermann
EXCÉLSIOR

El lunes, frente a los próximos legisladores panistas, el presidente Calderón afirmó que su partido perdió las elecciones porque no supo comunicar bien los logros de su gobierno. Algo tiene de razón. Sin embargo, no mencionó nada del principal tema de su administración.
Regreso de vacaciones y me encuentro con que la supuesta guerra en contra del crimen organizado ha desaparecido del discurso político y, por increíble que parezca, de los medios de comunicación. Perecería que la guerra ha terminado. El problema es que sigue ahí, o por lo menos la maldita violencia que ha caracterizado este sexenio.
El lunes, frente a los próximos legisladores panistas, el presidente Calderón afirmó que su partido perdió las elecciones porque no supo comunicar bien los logros de su gobierno. Algo tiene de razón. Sin embargo, no mencionó nada del principal tema de su administración: la guerra en contra de la delincuencia organizada. Este asunto, quiérase o no, pesó mucho en la decisión de los electores de votar en contra de la continuidad panista según lo han demostrado varias encuestas de salida. No sorprende, entonces, que Calderón evite hablar del tema: no le conviene tocar esa herida. Pero los demás sí podemos decir lo evidente: que el PAN perdió las elecciones en buena medida por una fallida estrategia de guerra en contra del crimen organizado, por más que los panistas ahora guarden silencio sobre el asunto.
Ojalá pudiéramos afirmar que dicha guerra es cosa del pasado. Desgraciadamente no lo es. De hecho, la próxima administración tendrá que enfrentar un problema de violencia heredado del presente gobierno. Los números, en este sentido, no mienten.
De acuerdo a un reporte de la consultora Lantia que preside Eduardo Guerrero, experto en seguridad, durante el segundo semestre de 2011 hubo seis mil 408 ejecuciones en todo el país. Para el primer semestre de este año se registraron siete mil 22. La violencia creció 10% entre un semestre y otro.
El mismo reporte señala que “Sinaloa es la entidad con el mayor incremento en el número de ejecuciones de un semestre a otro, el incremento fue de 244 ejecuciones (44%). En segundo lugar está Durango, con un incremento de 153 ejecuciones (71%). En tercer lugar está Coahuila, con un incremento de 127 ejecuciones (52%). En Chihuahua se observa un aumento equivalente a 116 ejecuciones (11%)”.
La investigación de Guerrero muestra que “601 municipios registraron por lo menos una ejecución en el primer semestre de 2012, 19% más que en el segundo semestre de 2011”. Y ofrece una explicación de lo ocurrido: “El principal detonador de violencia durante el primer semestre de 2012 ha sido la reactivación del conflicto entre el Cártel de Sinaloa y Los Zetas […] La violencia en Guerrero responde a conflictos por el control de territorios entre La Barredora y El Comando del Diablo (organizaciones locales aliadas al Cártel de Sinaloa), y remanentes del Cártel Independiente de Acapulco”.
Acaba de salir el reporte mensual de Lantia sobre la violencia en el mes de julio de este año. Registra un total de mil 91 ejecuciones durante el mes, 3% más que en junio. El informe destaca que “los medios de comunicación han sido objeto de intimidaciones de parte del crimen organizado para que no reporten información contraria a sus intereses. Destacan en julio los atentados contra El Norte y la distribuidora DIPSA en Monterrey, y El Mañana en Nuevo Laredo”.
La guerra, sin embargo, ha desaparecido del discurso político y, al parecer, también de los medios. Ya no se habla de ella como se hacía en el pasado. Por lo que toca a los políticos, lo consideran como una especie de tema “radioactivo”.
El silencio es generalizado: del gobierno de Calderón, del candidato ganador de las elecciones, Peña Nieto, y hasta de la izquierda obsesionada con la agenda de López Obrador y el presunto fraude electoral. Nadie quiere tocar este asunto que sigue enlutando a cientos de familias mexicanas cada mes.
Ayer decía en este espacio que, al regresar de vacaciones, veo a un país discutiendo puras nimiedades y no los grandes temas que tiene que solucionar.
Uno de ellos es qué hacer para bajar los índices de violencia que, como demuestran los números de Guerrero, no sólo siguen siendo altos sino que van al alza.

Razones
El Mesías está desnudo

Jorge Fernández Menéndez

EXCÉLSIOR

En ocasiones resulta difícil comprender la facilidad con la que el PRD se empeña en perder votos y potenciales aliados. Como hizo hace seis años, pasada la elección presidencial, Andrés Manuel López Obrador se ha lanzado a una cruzada para demostrar un presunto fraude del cual, otra vez, no encuentra pruebas que lo sustenten. Pero si hace seis años la diferencia electoral pequeña entre el propio López y Felipe Calderón podía alimentar esas sospechas, en esta ocasión los más de tres millones de votos y casi siete puntos de diferencia hacen imposible sostener esa tesis. Más aún cuando, como no se puede demostrar un fraude, se termina invocando una compra masiva de votos, tampoco demostrable, para solicitar nada más y nada menos que la anulación de la elección.
Es verdad que el PRD y López Obrador están en su derecho a recurrir a los órganos jurisdiccionales para pedir esa anulación o lo que se les ocurra. Pero no están en su derecho de agredir, de denunciar a empresas o personas por hechos que no pueden comprobar, de azuzar desde bloqueos hasta actos violentos contra los mismos. Si las palabras de López Obrador ante los ataques de que son objetos esas personas o empresas, aquellas de “serenense”, lo único que logran es exasperar; su silencio ante esas agresiones lo transforma en cómplice de las mismas.
El Consejo Mexicano de Hombres de Negocios y el Consejo Coordinador Empresarial, entre muchos otros, le han exigido a esos políticos que acaben con las provocaciones y acusaciones sin fundamento, también que acepten los resultados electorales. Y la respuesta del presidente del PRD resulta absurda, sobre todo viniendo de un hombre como Jesús Zambrano. El perredista dice que los gobiernos de su partido han sido los mejores amigos de los empresarios, les pide que se unan a su pedido de anulación de la elección y luego les aconseja “tranquilizarse”. Es como si alguien decidiera acusarlo a usted injustificadamente de ladrón, luego bloqueara su casa, mientras alguien en la noche arroja una bomba molotov contra la fachada, y luego los acusadores le pidieran que se uniera a su causa y además se serenara y tranquilizara.
El PRD no es eso que nos muestran algunos de sus dirigentes y candidatos. La estrategia de López Obrador no tiene sentido en términos jurídicos, pero sí políticos, no en beneficio de su partido, sino en el propio: López Obrador está muy lejos de pensar retirarse a su rancho La Chingada, allá en Palenque, como había anunciado, quiere (y ya lo está promoviendo su publicidad) volver en 2018 y para eso necesita tener como rehén de su estrategia al propio PRD y a sus partidos satélite. Y en parte lo logra, cuando un hombre sensato como Zambrano termina siguiendo su línea y sus ocurrencias. Ni Marcelo Ebrard ni Miguel Mancera ni Graco Ramírez, por hablar de algunos de los hombres que se espera sean una opción diferente para el perredismo en el futuro, han dicho una palabra para contradecir al tabasqueño. Tampoco, Juan Ramón de la Fuente o Manuel Camacho. Y no lo hacen porque la extorsión política de López, por lo menos hasta ahora, le ha funcionado: cualquiera que disienta públicamente del “líder” será calificado de traidor.
Pero esa ruptura es inevitable y no puede el PRD seguir haciendo como si no existiera, para después tratar de reparar los daños. En 2006 se dedicaron a tratar de boicotear durante seis años al gobierno y sus legisladores, y funcionarios eran seguidos por los acólitos de López para ver hasta si le daban la mano o no a Felipe Calderón. En esta ocasión se han quedado con posiciones estratégicas de poder, pero López invoca una vez más el boicot y el desconocimiento de las autoridades, porque es la única forma de que no puedan crecer quienes no son sus incondicionales. Y lo logra, porque hasta ahora nadie en su entorno se atreve a decirle al rey, al cacique, al mesías, que está desnudo.
Es verdad que esa ruptura generará costos, pero más les está costando mantener una unidad ficticia. Porque el perredismo no podrá convertirse en una izquierda moderna, no puede disparar todo su potencial político y electoral, mientras siga atado a atavismos e intolerancias de un pasado que está mucho más cerca del muy añejo PRI, que de una izquierda moderna. Todas las izquierdas exitosas dieron ese paso para ganar: desde el PSOE cuando impulsó a Felipe González en contra de los viejos líderes socialistas de la resistencia al franquismo, hasta Tony Blair y el nuevo laborismo, pasando por Lula en Brasil o el partido socialista en Chile unido a la democracia cristina para enfrentar al pinochetismo. Los que han insistido en la radicalización han terminado acabando con la democracia, aniquilando a sus adversarios internos y convertidos en dictadores: Hugo Chávez, Daniel Ortega, los Castro.
El PRD no puede seguir dilapidando capital, historia y posibilidades.

Frentes Políticos
Frentes Políticos

EXCÉLSIOR

I.La estrategia velada. En plena lucha interna por el futuro del partido, el presidente Felipe Calderón ofreció a sus correligionarios la fórmula para recuperar la Presidencia de la República en 2018: dinero, estructura y mejores candidatos. Nomás. Tras la pedrada que le cae directamente a Josefina Vázquez Mota, el senador electo Javier Lozano relató que la noche del lunes, durante la cena que tuvieron los nuevos legisladores con el mandatario, escucharon el ofrecimiento de retirar el concepto de “refundar” al PAN, por el de rediseñar el partido. Lo que sí pide es que la asamblea panista se realice “en caliente”. Para qué esperar.
II.Mejor en frío. Senadores y diputados federales electos del PAN dividieron sus opiniones frente a la invitación del presidente Felipe Calderón de emprender los cambios del partido “en caliente”. Ernesto Ruffo, José Isabel Trejo y Jorge Luis Preciado expresaron su desacuerdo; Ernesto Codero, quien debió ser el candidato albiazul para los comicios de 2012; José González Morfín y Javier Lozano respaldaron la posición presidencial. Claro, ellos mostraron más temple político. En tanto, el presidente nacional del PAN, Gustavo Madero, concluyó la consulta indicativa con los nuevos senadores y diputados federales para conocer el perfil de quienes deben ser los próximos coordinadores parlamentarios. El dedazo, dijo el enterrador del PAN, será cosa suya. O sea, dedazos de color azul.
III.Sin importar si es cercano o no al presidente Felipe Calderón, más allá de eso, Ernesto Cordero es, sin duda, el mejor hombre del PAN para coordinar a los senadores del partido en la LXII Legislatura. Ya cuenta con el apoyo de 32 de sus correligionarios que lo acompañarán en el trabajo camaral. Hay que destacar que, además de ser el primer panista en llegar a la Secretaría de Hacienda, dejó unas finanzas públicas sanas que han ayudado a que la ola de la crisis económica mundial no haya afectado de manera dramática al país.
IV.Tras los desplegados en los que diversas cámaras empresariales reprueban los ataques a Soriana, el líder Nacional del PRD, Jesús Zambrano, pidió a los empresarios “que estén tranquilos, no vamos hacer nada que genere inestabilidad ni política ni social en el país”. Pero de inmediato los etiquetó: quienes piden conducirse en el marco de la legalidad son incongruentes, dijo, pues a la vez critican a quienes actúan apegados a ella. “Les voy a regalar a (los) banqueros un ejemplar de la Constitución, otro del Cofipe y otro del Sistema de Medios de Impugnación, para que sepan cuáles son los derechos fundamentales de los mexicanos”, dijo. No es muy difícil adivinar qué camino elegirán.
V.Empecinados. No obstante las críticas a la manera en la que se integraron las investigaciones en el caso de los cuatro generales a quienes se les dictó auto de formal prisión, debido a supuestos nexos con el narcotráfico, Marisela Morales, procuradora general, afirmó que la PGR ha actúa con base en la Constitución y el combate a los delitos y rechazó que esta investigación tenga un trasfondo político. Desde la Universidad Iberoamericana, donde firmó un convenio de colaboración para capacitar a los servidores públicos de la PGR, Morales sostuvo que la Secretaría de la Defensa Nacional y el Ejército mexicano han colaborado con la institución que dirige para investigar a los seis generales.
VI.Recuperando las buenas costumbres. La Iglesia se sumerge también en la lucha contra el crimen organizado. A eso los ha orillado el narcotráfico. El obispo de la diócesis de Culiacán, Jonás Guerrero, afirma que la Iglesia católica inició una restructuración de sus funciones evangélicas para tratar de reconvertir a los criminales y narcotraficantes al buen camino. Monseñor Guerrero afirma que capacitará a sus sacerdotes en materia de seguridad pública para iniciar una nueva evangelización. Sinaloa es cuna de capos tan peligrosos como Joaquín El Chapo Guzmán Loera o los hermanos Beltrán Leyva. Si Malova no puede, pues encomendémonos a todos los santos. No hay de otra.

Ventana
La suma de todos los miedos

José Cárdenas

EXCÉLSIOR

Vaya alharaca con tanto “desplegado” empresarial en las páginas de los principales diarios… parecen esquelas anunciando una muerte.
Los hombres de negocios más importantes del país, banqueros, industriales, comerciantes y aseguradores, suman condenas al Movimiento Progresista y a su candidato Andrés Manuel López Obrador, por las irracionales agresiones contra Organización Soriana.
–¿Hasta cuándo?, pregunta, por ejemplo, el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios (CMHN). “Ya son dos las elecciones en las que los representantes de las izquierdas alegan fraude porque el resultado fue contrario a sus intereses” —responde—.
Los empresarios no hacen sino refrescar un poco la memoria de los mexicanos para recordarnos la verdadera ocupación del líder de las izquierdas: promotor ejecutivo de la industria de la protesta.
Los desplegados de prensa expresan la suma de todos los miedos de la “iniciativa privada”… condenan “toda violencia que lesione la paz social, afecte la operación de los negocios (…) y ponga en riesgo la integridad de trabajadores y consumidores”… demandan la intervención oportuna de las autoridades para aplicar la ley a quien resulte responsable.
Seguramente los empresarios “protestantes” no ignoran el tamaño de los afanes del ex jefe del GDF, acostumbrado a lanzar apremios en busca de controversias constitucionales con casi cualquier pretexto… hasta por el cambio del Horario de Verano.
En pleno aguacero, hoy se reúnen dos dizque amigos, cada cual con su “banda”, para comerse “el pollito” de Soriana: el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Gerardo Gutiérrez Candiani, y el líder nacional del PRD, Jesús Zambrano. Aunque ambos vayan en plan de cuates, no faltarán otros quienes echen mano a sus fierros.
–Serenos, repetirá Zambrano… somos sus mejores aliados… dejen de condenarnos. Recomendará serenidad y paciencia. Pedirá a los empresarios acompañar al PRD en su afán de invalidar la elección presidencial plagada de irregularidades. Hablará de la soga en casa del ahorcado.
–Sí, Chucho… ¿y qué más?
Para la IP los dichos son hechos. Sus protestas conllevan una sentencia que sabe a amenaza: “Los empresarios unidos jamás serán vencidos”. Dan a entender que la ruta de El Peje, mala por conocida, no tiene futuro.
Y Andrés Manuel lo sabe.
–¿Por eso le urge una reconciliación amorosa con la IP para poder combatir al innombrable EPN —desde el primero hasta el último día de su presidencia— sin que se cimbren las catedrales del sector privado?
MONJE LOCO: El PAN está caliente. 26 líderes estatales llegaron a Querétaro sin avisar… se sentaron a la mesa y quemaron el mantel. Los “rebeldes” sentencian: no habrá refundación… los principios son inamovibles… las cosas no están mal… la desorganización fue causa del desastre. Los “rebeldes” proponen 12 meses para alzar el tiradero. No tienen prisa. El presidente Calderón circula en sentido contrario… demanda apresurar la renovación y, de pasada tunde a Josefina: “Ofrecer el cambio y decirse diferente fue un error”. Al Presidente le queda otro movimiento: enseñar el músculo en la reunión del Consejo Nacional. Mientras, Gustavo Madero juega con el reloj… trae par de ases: él y sólo él designará a los coordinadores legislativos. Ernesto Cordero y José González Morfín se comen las uñas de puros nervios. Tic… tac… tic… tac.

Manotazo a la maestra

Raymundo Riva Palacio
ZOCALO SALTILLO

La designación de Manlio Fabio Beltrones como coordinador de la fracción del PRI en la Cámara de Diputados, fue vista en la República de las Opiniones como una profecía autorrealizable. La realidad sin embargo es distinta, y estuvo en riesgo durante las últimas semanas de no concretarse por la presión de la maestra Elba Esther Gordillo, cabeza informal de Nueva Alianza y aliada táctica de Enrique Peña Nieto, que lo había vetado. De no consumarse, ponía en peligro la mayoría natural que buscaba el PRI en el Congreso.

La coordinación parlamentaria no estaba acordada entre Peña Nieto y Beltrones, como se especulaba en la prensa. Aun así, tras la elección presidencial, al no lograr el PRI la mayoría absoluta en las cámaras, la posibilidad de que se confirmara su llegada a la coordinación parecía un mero trámite. Pero, la maestra, enfrentada con Beltrones desde 2003 y 2004, cuando Gordillo era la coordinadora del PRI en el Congreso y ayudó el ex presidente Vicente Fox a sacar sus iniciativas económicas, se opuso. El choque fue tan fuerte que cuando se filtraron a la prensa fotografías de ella en el interior de su casa, sugirió que Beltrones la espiaba. Gordillo fue removida del cargo –por intrigas de otro diputado, el mexiquense Emilio Chuayfett–, pero el conflicto se mantuvo. Aunque se volvieron a encontrar en un marco de civilidad política, la praxis era distinta.

Los resultados de la elección no le alcanzaban al PRI para alcanzar la mayoría, ni siquiera con sus aliados electorales del Partido Verde. Con los 10 escaños de Nueva Alianza llegaban a 251 diputados, que sería la mitad más uno, suficientes para las votaciones simples de reformas no constitucionales. Si los quería el PRI, Beltrones no podría ser coordinador. En el entorno de Peña Nieto lo comenzaron a “enfriar”, y Beltrones hizo saber que si no llegaba, pediría licencia y dejaría un sustituto. Eso no bastaba. En el equipo de Peña Nieto querían la mayoría a costa de lo que fuera. Beltrones replicó.

De acuerdo con personas que conocen a fondo la negociación, le dijo a Peña Nieto que no se trataba de alcanzar la mayoría sino de reconocer que era la principal minoría. El lenguaje era importante, como probó el error de la ex líder del PRI, Beatriz Paredes, y el coordinador en San Lázaro, Francisco Rojas, en 2009, al declararse mayoría sin tener 251 diputados suyos, que provocó la alianza entre el PAN y el PRD que paralizó a la Cámara. El error era un problema cultural que los priístas no han terminado de procesar.

En 1988, la victoria de Carlos Salinas en la Presidencia se complicó porque no alcanzó el 51% del voto, que fue tratado de alcanzar en negociaciones políticas por su entonces operador primo, Manuel Camacho con la izquierda. En 1997, cuando el PRI perdió por primera vez la mayoría en el Congreso, el ex presidente Ernesto Zedillo instruyó al secretario de Gobernación, Chuay-fett a impedir la instalación de la Cámara, un sabotaje operado por los hoy lopezobradoristas Ricardo Monreal y Arturo Núñez. Ese frustrado golpe de Estado técnico fue echado en cara por el diputado del PRD, Porfirio Muñoz Ledo, quien al responder el III Informe de Zedillo, retomó la frase con la que se hacía jurar a los monarcas de Aragón antes de convertirse en reyes: “Nosotros, que cada uno somos tanto como voz, y todos juntos somos más que vos”.

Las conversaciones de Beltrones con Peña Nieto versaron sobre ese cambio de actitud cultural, reconocer lo obvio, que no son mayoría, y que era mejor negociar con los grandes partidos –PRD y PAN– que con pequeños como Nueva Alianza, porque con los primeros se podrían tener coincidencias y aprobar reformas de una manera menos costosa, que comprar con privilegios 10 votos serían muy onerosos y, finalmente, como en 1988, tampoco les garantizaría un tránsito parlamentario fácil.

La designación de Beltrones, cuya negociación terminó hace tres semanas, corrobora que los argumentos convencieron a Peña Nieto, quien ya se lo dijo a la maestra Gordillo, en su primera derrota estratégica de darle un peso a sus votos de una manera superlativa, como tantas veces lo hizo en el pasado. Falta aún, la contrarréplica de la maestra.

Itinerario Político
Los violentos
Ricardo Alemán
EL UNIVERSAL

El uso sistemático de la mentira y el engaño empiezan a ser moneda corriente entre la clase política mexicana, sobre todo entre los políticos y medios de comunicación, de la mal llamada izquierda partidista.

Sin pudor, mienten líderes y dirigentes –como Andrés Manuel López Obrador, Jesús Zambrano y Ricardo Monreal–, que parecen dispuestos a lo que sea con tal de cobrar venganza contra aquellos que los derrotaron en las urnas. Y no ven que, en realidad, lanzan su vendetta contra los ciudadanos, en su papel de electores.

De igual manera, y sin ética alguna, mienten medios afines al lopezobradorismo, en tanto que una porción de periodistas e intelectuales adictos a esa tendencia política, juegan la versión electoral de “la gallina ciega”. Es decir, con los ojos y los oídos cerrados, buscan un fraude que saben que no existió.

En realidad no es ninguna tragedia que algunos reputados políticos de las izquierdas –y sus cajas mediáticas de resonancia–, conviertan en moneda de uso corriente la mentira y el engaño. ¿Por qué? Porque podrán engañar a muchos mucho tiempo, pero no a todos todo el tiempo. Y tarde o temprano los aplastará la montaña de mentiras.

Pero no, lo verdaderamente grave es que esos mismos políticos –sus partidos, sus intelectuales y medios orgánicos–, también pretenden dar carta de naturalización a la violencia y la agresión lanzada no sólo contra las personas y sus bienes, sino contra la vida de aquellos que se atreven a disentir o criticar al lopezobradorismo y su claque.

Y es tal la “normalidad violenta” que intentan imponer, que las amenazas de muerte son el pan de cada día –a través de redes sociales y ofensivos anónimo–, para todos aquellos que se atreven a criticar los delirios y mentiras de AMLO. Y si bien en la izquierda todos, o casi todos, conocen el origen de las agresiones, también es cierto que todos o casi todos hacen como que “la virgen les habla” y en el colmo del cinismo, juran y perjuran que ellos nada tienen que ver con los violentos que –amparados en el anonimato de las redes sociales– insultan, ofenden y suben a la red su diaria dosis de amenazas de muerte.

López Obrador, Monreal, Zambrano y muchos otros –además de los medios a su servicio– saben de dónde salen las amenazas, conocen la identidad de sus aliados políticos que las estimulan. Pero no sólo prefieren el silencio, sino que recurren a la complicidad de la negación.

Y frente a la creciente violencia lanzada por el lopezobradorismo contra sus críticos –contra periodistas que, según la delirante interpretación de Ricardo Monreal, son adversarios de AMLO y su movimiento–, no hay autoridad que valga. No hay Poder Ejecutivo, Legislativo o Judicial.

Y el asunto es aún peor cuando, por ejemplo, todos los días se comprueba que a las comisiones de Derechos Humanos –domesticadas por el poder–, les vale madre que la violencia estimulada por un político, su claque y sus partidos, sea creciente contra periodistas, ciudadanos, empresas e instituciones.

¿Quién ha dicho –y hecho algo–, para impedir y castigar las recurrentes amenazas de muerte contra periodistas; para impedir y castigar a los responsables de las amenazas de muerte lanzadas –por ejemplo– contra los editores de la revista “Play Boy”. ¿Dónde están –por ejemplo– las autoridades federales, estatales y municipales para castigar a los violentos que cotidianamente –hasta sumar más de 200 casos– han causado daños, violentado y hasta han lanzado bombas molotov contra Soriana?

En efecto, es probable que ni Obrador, ni Monreal y menos Zambrano sean responsables de ordenar la violencia. Pero es cierto –y está a la vista de todos– que durante años y en la campaña presidencial sembraron odio, división y confrontación.

Más aún, está probado que en los últimos 35 días, AMLO, Monreal y Zambrano repartieron entre su clientela miles de garrotes de odio, intolerancia y confrontación, al extremo de que –para muchos de sus fieles–, no sólo “es normal” la violencia desatada contra periodistas, medios y empresas, sino que –en el extremo del fascista–, los agredidos se merecen las agresiones. ¿Por qué? Por pensar diferente, cuestionar a AMLO y no tragarse sus mentiras.

¿Quién, señores Calderón, Peña Nieto, Ebrard, Mancera…, será el guapo que castigue a los violentos que apuestan a desestabilizar?

EN EL CAMINO

En el PRI se cumplió la palabra de Peña Nieto y la bancada tricolor en el Congreso estará en manos de Beltrones y Gamboa, cartas que garantizan reformas. Y en el PAN “los hombres de Calderón” sellarán el pacto con el PRI. ¿Y la izquierda? En el suicidio. Al tiempo.

Campos Elíseos
De Chavela para…

Katia D’Artigues
EL UNIVERSAL

Ayer martes finalizaron los homenajes de cuerpo presente a la gran Chavela Vargas, quien murió el pasado domingo en Cuernavaca, Morelos. Dos eventos conmovedores y muy diferentes: el lunes por la tarde-noche en el festivo Garibaldi acompañados por muchos tequilas, y ayer, en la sobriedad del Palacio de Bellas Artes.

Hoy, esta columna que quiere recordarla usa algunos de los títulos de las canciones de su repertorio para hablar de los temas de la política de hoy.

Y en el último trago, digo, tramo, nos vamos. Eso parecen decirle a Gustavo Madero, quien da la impresión de estar a punto de cantar “No volveré”. Por más que todos insisten diplomáticamente en que no hay pleito entre los grupos panistas, queda claro que Felipe Calderón quiere que la “refundación” del PAN, como él la ha llamado, sea en “caliente”. Es decir, para ayer. O más bien, para el 11 de agosto, primero y luego para noviembre a más tardar.

¿Quiere Calderón hacerlo aún con la fuerza de ser Presidente? Claro. Pero seguro de conocer al PAN y lo que mueve al partido que lideró, dice que si no se hace, como sea después de diciembre, tendrá más tiempo para “hacer grilla”.

Por cierto, trascendió que Calderón dijo que hay que empezar a juntar 3 mil millones de pesos para la campaña de 2015. Mmm, ¿no rebasa eso todos los topes de campaña?
Poco a poco, Felipe Calderón comienza a parecerse más al hombre que fue antes de ser presidente e iniciar la lucha contra la delincuencia. Lo digo por el video que trascendió de la reunión, ya en la nochecita.

El indiscreto (mal por él, bien por nosotros) diputado electo Alfonso Robledo, publicó en su cuenta de Twitter apenas un pedacito de video de Felipe Calderón cantando, con David Filio, de Mexicanto, uno de sus amigos más cercanos no relacionado con la política. Entonó nada menos que “Historia de las sillas”, que no es sobre la historia de las sillas presidenciales, qué va. Dice:

— En el borde del camino hay una silla/la rapiña merodea (mmm, mensaje para panistas) aquel lugar/la casaca del amigo está tendida/el amigo no se sienta a descansar/sus zapatos desgastados son espejos/que le queman la garganta con el sol /y a través de su cansancio pasa un riego/que le seca con la sombra el sudor.

En las reuniones del PAN era más común, antes de que fuera presidente, verlo así.

De hecho, en el último Consejo Nacional antes de ser electo candidato cantó esa famosa de Miguel Mateos: Cuando seas grande. Esa que en el coro dice: —Nenenenene, qué vas a ser/cuando seas grande/estrella de rocanrol/ presidente de la nación/Ouo.

No fue estrella de rocanrol; quizá después. Aunque queda claro que él no le tira a eso. ¿Figura de la nueva trova mexicana? Quizá…

Un mundo raro es el del “Nuevo PRI” de Enrique Peña Nieto. Ya quedó claro que por unanimidad, candidatos únicos, los coordinadores de las próximas bancadas del PRI serán nada menos que Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa. ¿Qué tienen de “nuevos” Beltrones y Gamboa?
Los que están a dos segundos de cantarse Piensa en mí son la cantante Anahí y el gobernador electo de Chiapas, Manuel Velasco. ¿O a poco no le queda que Manuel cante “Ya ves que venero tu imagen divina/Tu párvula boca que siendo tan niña/me enseñó a pecar”?
Yo sólo copio el re-tuit de la cantante al comentario original del gobernador enamorado a la foto de los dos abrazaditos —y claro, mirando a la cámara:

— @Anahi RT @VelascoM_: TE AMO BONITA!!! @Anahi pic.twitter.com/IUNnJyc7 // y yo teamooooo!!!! (y aquí la tecnología nos falló; pero Anahí finalizó enviándole a Manuel 3 corazoncitos)
Instalados en Toda una vida están AMLO y parte del Movimiento Progresista. “Toda una vida estaría contigo/no me importa en qué forma, ni dónde ni cómo pero junto a ti”.

Y digo parte, porque ya quedó claro que habrá un ala moderada que acompañará la lucha por declarar la elección inválida hasta la decisión del Tribunal Electoral y ni un minuto más. Eso sí, habrá otros que seguirán ahí, toda una vida…

argumentando que hubo imposición y siendo cero autocríticos con la parte de mejorar la democracia que les toca.

La enorme distancia podría ser la canción que a estas alturas podríamos dedicarles a Josefina Vázquez Mota y al presidente Felipe Calderón. Él al menos ya declaró que uno de los errores de la pasada campaña electoral panista fue prometer una diferencia con la actual administración y declararse “diferente”.
A todo esto, ¿dónde anda Josefina? ¿Reaparecerá el 11 de agosto a defender la parte del PAN que le toca tras unas largas vacaciones? Después de todo, ya aceptó el cargo de secretaria de Acción Electoral del PAN, ¿no? O por lo menos es lo que dicen en la dirigencia de Gustavo Madero…

Todo, menos Ojalá que te vaya bonito, es lo que dicen que suena en los mensajes que reciben ahora Manuel Espino, Rosario Robles, Lía Limón, Ruth Zavaleta, René Arce y demás compañeros que abandonaron al PAN y al PRD. Y Fox, claro, quien a la fecha muchos le cantarían “¿Qué te ha dado esa mujer?”.

Antes de que el Tribunal Electoral califique la elección y antes, también de que los niños regresen a la escuela, me tomaré unos días de vacaciones necesarias. Esta columna regresará a sus habituales tecleos el martes 21 de agosto. Pero antes, en la edición online de esta columna le dejo una lista de “gastos pendejos” del gobierno federal, y la reunión de generales en la Sedena, con miras a la sucesión en esa dependencia, y las curules que valen 3 mil dólares.

Jaque Mate
Fuero militar

Sergio Sarmiento
ZOCALO SALTILLO

La Suprema Corte de Justicia de la Nación está resolviendo una serie de casos que pueden poner fin a la impunidad de una serie de crímenes cometidos de manera sistemática en nuestro país. Son 30 los casos que, de resolverse en el sentido que ya se ha venido adelantando, acotarían de manera radical el fuero militar.

El tema es muy importante. El Gobierno federal ha obligado a las Fuerzas Armadas a asumir un papel protagónico en la lucha contra el narco. Hoy está quedando claro que esto no significa que los militares no estén sometidos a las leyes ordinarias.

La Constitución mexicana en el artículo 13 señala que “Nadie puede ser juzgado por leyes privativas ni por tribunales especiales. Ninguna persona o corporación puede tener fuero… Subsiste el fuero de guerra para los delitos y faltas contra la disciplina militar; pero los tribunales militares en ningún caso y por ningún motivo podrán extender su jurisdicción sobre personas que no pertenezcan al Ejército. Cuando en un delito o falta del orden militar estuviese complicado un paisano, conocerá del caso la autoridad civil que corresponda”.

La letra de la Constitución, sin embargo, no ha sido aplicada en nuestro país. Lo común ha sido que los juicios en contra de militares que cometen abusos contra civiles se ventilen en tribunales castrenses. Los mandos afirman que estos casos no quedan en la impunidad, pero la información disponible o no lo comprueba o señala que, por el contrario, los militares se protegen entre sí.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos falló en 2009 sobre el caso de Rosendo Radilla, un civil detenido ilegalmente por militares en los años 70 y desaparecido mientras se encontraba en sus manos. Ese tribunal ordenó al Estado mexicano hacer los cambios necesarios en la ley para que los militares acusados de crímenes contra civiles fueran enjuiciados por tribunales ordinarios. El Congreso de la Unión ha hecho cambios legislativos y la Corte ha establecido ya la validez del fallo del tribunal interamericano en nuestro país. Ahora los ministros deberán establecer los criterios bajo los cuales se juzgará a los militares.

El primer caso que está viendo la Suprema Corte es el de Jethro Ramsés Sánchez, un hombre presuntamente torturado y asesinado en instalaciones del 21er Batallón de Infantería. El coronel José Guadalupe Arias Agredano al parecer ordenó que el cuerpo fuera tirado para encubrir el crimen. Un tribunal militar acusó a este coronel no de complicidad en el homicidio, sino de “violencia contra las personas”. Un amparo detuvo el traslado del caso a un tribunal ordinario y ha llegado ahora a la Suprema Corte. Hay otros 29 casos aguardando los criterios de los ministros.

Yo entiendo que el coronel Arias Agredano tema por su integridad física en caso de ser recluido en una cárcel donde pueda haber personajes del crimen organizado. Es el mismo miedo que afecta a los policías detenidos por algún delito, pero que no gozan de un fuero especial. El Estado tiene obligación de proteger a los reos de agresiones, pero no dándoles un fuero
inconstitucional.
Los militares, es cierto, no pidieron convertirse en policías. Simplemente han obedecido las órdenes de su comandante en jefe. Cuando el Presidente de la República los volvió policías, sin embargo, quedaron en una posición en la que no tienen más opción que someterse a los tribunales ordinarios.

SABOR DEL TRIUNFO

¿Quién dice que el deporte de alto rendimiento no incide en el ánimo nacional? Después de tres medallas de plata y dos de bronce en estos Juegos Olímpicos, la selección de futbol -sin el Chicharito, sin Carlos Vela y, la mitad del juego, sin Giovani- pasa a una anhelada final. Pocas inyecciones de adrenalina tan importantes ha tenido México en mucho tiempo.

Astillero
•    Beltrones y Gamboa
•    Compartir poderes
•    Peña, insuficiente
•    AMLO reitera
Julio Hernández López

Poco ayuda en lo personal a Enrique Peña Nieto allanarse a los poderes políticos (televisoras, Salinas de Gortari, empresarios y nomenclatura priísta, entre otros) que están en ruta de instalar como coordinadores de las bancadas priístas en San Lázaro y en el Senado a dos pesados personajes que le superan en experiencia, habilidad, relaciones, marrullería y algo más. Como proyecto que le trasciende (presidencia fachada), gana operadores para enfrentar el largo trecho rumbo a la toma de posesión y para conseguir una gobernabilidad basada en cuotas, pero políticamente se muestra insuficiente, entrampado, condicionado.
Reducido de golpe a una condición casi igualitaria (como si de pronto se hubiese declarado una república priísta con división de poderes, al menos entre Ejecutivo y Legislativo) y confesamente falto de cuadros propios para llenar tan delicados casilleros que el faraonismo de tres colores ocupó en otros sexenios incluso con personajes menores (pero ejemplarmente alineados con el presidente en turno), el aéreamente apesadumbrado Peña Nieto ve llegar al reparto de cuotas a Manlio Fabio Beltrones Rivera, el sonorense que sin estridencias le regateó la postulación presidencial, y a Emilio Gamboa Patrón, el habilidoso yucateco ahora reciclado, poseedores ambos de un capital político fundado en los claroscuros del sistema y en el entendimiento con los factores más densos de éste.
Una pareja de esas características (BelGa) desmonta las pretensiones de autoritarismo individual (aunque las transfiere a otras instancias, igual de nefastas) que Peña Nieto había prefigurado a partir de la presunta popularidad arrolladora que él suponía se traduciría en una votación con apabullante distancia respecto al segundo lugar.
Es como si, de pronto, una máquina revolucionaria e institucional diera marcha atrás en el tiempo y redistribuyera las porciones de poder que Peña Nieto y los suyos creían predeterminadas solamente para ellos, los miembros del Club Atlacomulco Feliz.
Quique presidirá (si el tiempo y la autoridad así lo deciden próximamente), pero no gobernará a plenitud. Allí estarán, juntos pero no revueltos, apoyando pero también apoyándose, MFB y EGP, compadres históricos que suelen jugar en bandas distintas que luego acercan para quedar siempre en buenas condiciones operativas, depositarios de las claves para operar el entramado del Congreso de la Unión que Felipe Calderón no pudo echar a andar con sus proyectos de reformas estructurales y que Peña Nieto tampoco podrá activar si no es mediante el acuerdo político con sus adversarios pertenecientes a otros partidos y con sus fortalecidas contrapartes internas: un poco como si la ironía de la política quitara al mexiquense una parte de la presidencia expandida que soñó con ejercer y se la entregara al sonorense que el 30 de este mes cumplirá 60 años pero no por ello jubila sus aspiraciones presidenciales aunque tan lejos parezca el 2018.
La aceptación de Manlio y Emilio como jefes legislativos (si finalmente se cumplen las fortísimas versiones en ese sentido) significa también una devaluación del equipo cercano de Peña Nieto, en especial de quien hasta ahora era considerado un todopoderoso personaje, Luis Videgaray, tecnócrata de la escuela de Pedro Aspe a quien las circunstancias encumbraron provisionalmente como estratega político.
Jesús Murillo Karam tampoco fue usado por su jefe en turno, Peña Nieto, para intentar el bloqueo de la cantada búsqueda del control camaral por parte de Beltrones.
Es de suponerse que fue reservado para labores en el gabinete enriquista, al igual que Miguel Ángel Osorio Chong, el otro ex gobernador hidalguense al que algunos miembros de la élite encopetada responsabilizan de haber tomado decisiones que desembocaron en los escándalos Monex, Soriana y conexos.
Estas cesiones y concesiones del atribulado EPN tienen como referente que en términos numéricos la diferencia en los comicios presidenciales parecería abismal (más de tres millones de votos), pero no lo es en términos estrictamente políticos: el candidato priísta invirtió una descomunal cantidad de recursos y obligó a sus patrocinadores (sobre todo a Televisa) a realizar un esfuerzo desgastante y revelador que, a fin de cuentas, significó una victoria electoral en primera instancia (con el IFE, Calderón y Vázquez Mota expresamente coaligados para favorecer al priísta).
Que casi nadie festeja y que muchos impugnan, en una especie de alquimismo de élites que a pesar del enorme gasto y el terrible cinismo desembocó en una especie de 0.56 por ciento copeteado, en otro resultado legalmente impuesto (ayer, por el IFE; en días próximos, por el tribunal electoral) pero políticamente teñido de ilegitimidad.
Astillas
El PRI, Peña Nieto y el tribunal electoral tienen la oportunidad de oro de jugar en lo que resta de la presente semana su final añorada: la declaratoria de presidente electo mientras la atención nacional está concentrada en Wembley, con mexicanos y brasileños en busca del máximo honor futbolero olímpico…
Ayer, Andrés Manuel López Obrador ofreció una conferencia de prensa para reseñar las pruebas de fraude electoral que ha ido recabando, y añadió documentos, plásticos y testimonios al expediente que los magistrados enriquistas tienen resuelto a favor de su candidato desde antes de que se comenzara a integrar.
A la hora de cerrar esta columna, mientras AMLO respondía preguntas de reporteros, todo parecía ser reiterativo, como si no hubiera suficientes evidencias de que el camino de la impugnación legal está ya determinado…
Y, mientras Felipe Calderón, el candidato a presidente a trasmano del PAN, demostraba que cantar es otra de las cosas que no sabe hacer bien, ¡hasta mañana, en esta columna que escucha al ministro de la Corte, José Ramón Cossío, señalar la condición anticonstitucional del uso de militares en las calles, para el cumplimiento de tareas de seguridad pública!