Amalia García Medina, diputada federal electa por el Partido de la Revolución Democrática, destacó la necesidad de que los tres partidos de izquierda que se constituyeron como una gran alianza progresista durante las pasadas elecciones federales se mantengan unidos de cara al arranque de la LXII Legislatura del Congreso de la Unión, a fin de hacer valer su peso como segunda fuerza electoral a partir del 1 de septiembre.
Lo anterior, a fin de que la histórica votación alcanzada durante los pasados comicios del 1 de julio permita conformar los contrapesos necesarios al interior de los órganos de dirección de San Lázaro, como la junta de coordinación política, así como en las comisiones ordinarias, las comisiones especiales y las de investigación y así la oposición llegue con la fortaleza necesaria que posibilite orientar la agenda legislativa que enarbolan tanto el Partido de la Revolución Democrática, el Partido del Trabajo y el Movimiento Ciudadano.
Durante su participación en el seminario denominado “Hacia la Construcción de una Agenda Legislativa de Izquierda”, en el participaron la mayor parte de los diputados perredistas electos, la exgobernadora de Zacatecas sugirió iniciar de manera expedita los contactos necesarios con los legisladores aliados al PRD para consolidar un gran bloque que se contraponga a las directrices de los partidos de la derecha, principalmente del PRI y del PAN, institutos político con los que, dijo, no existen coincidencias.
“Salvó temas aislados, como por ejemplo la necesidad de pugnar por una profunda reforma electoral o los concernientes sobre el manejo de los medios en épica electoral, no veo la posibilidad de lograr alianzas con la derecha”.
Ello, señaló, no debe confundirse con la cancelación del diálogo en el plano legislativo.
“Debe haber diálogo, debe haber interlocución, y en función de la agenda parlamentaria que tenemos seguramente habrá posibilidad de ver en qué puntos hay coincidencias entre todos los partidos con presencia en la Cámara, para buscar coincidencias en las iniciativas que se presenten”, subrayó.
Durante el mismo encuentro, García Medina también destacó que uno de los primeros debates que deberá enfrentar el Partido de la Revolución Democrática durante el próximo periodo de sesiones en la Cámara Baja sin duda será el referente a la reforma energética, tema sobre el que la izquierda deberá llegar preparado con una gran argumentación y no solamente llegar a decir que no queremos que se privatice Pemex.
“Decir por qué no y señalar qué debe hacerse con la paraestatal”, construir las alternativas para acabar con el presupuesto petrolizado que a la fecha priva en la economía mexicana, encaminar los esfuerzos para lograr la autonomía presupuestal de Petróleos Mexicanos y acabar con el trato preferencial hacia otras empresas que tienen enormes ganancias mientras a Pemex se le sangra de manera cotidiana por el modelo impositivo que se la ha impuesto.
Finalmente, la también ex dirigente nacional del PRD aseguró que es imperante acabar con el uso indiscriminado de gasolinas que realiza México por el simple hecho de ser un país productor de petróleo, por lo que el siguiente paso necesariamente debe pasar por encaminarnos a la exploración de energías alternativas que nos permitan contar con transportes ecológicos que hagan más amigable la convivencia entre los habitantes de las grandes ciudades de nuestro país.
























