Tras la quema de una veintena de vehículos y los enfrentamientos ocurridos la noche del viernes en el estado, las plazas públicas, comercios y centrales de camiones de los municipios de Tierra Caliente se mantienen paralizadas. La población ha preferido quedarse en sus casas por miedo a más violencia, reportan autoridades locales y habitantes.

La tarde del viernes, grupos armados se enfrentaron con elementos de la Policía Federal y tras los operativos quemaron autos y camiones para colocarlos en carreteras y así bloquearles el paso en puntos como Apatzingán, Nueva Italia, Zitácuaro, Lázaro Cárdenas y cerca de Uruapan. En las persecuciones y enfrentamientos murieron cinco presuntos delincuentes y cinco policías quedaron heridos. De éstos, cuatro murieron ayer durante el día.


Tras estos hechos, la violencia se extendió al estado de Guanajuato, donde se registraron cinco ataques a gasolineras y a autos en los municipios de Guanajuato, Yuriria, Salamanca, Moroleón y San Miguel de Allende.

La Procuraduría del estado ligó estos hechos a los ocurridos en Michoacán. “De acuerdo a las investigaciones estas acciones fueron perpetrados por miembros del crimen organizado en represalia de los sucesos en el vecino estado de Michoacán”, señaló en un comunicado.

En los últimos tres días, los estados de Michoacán, Guanajuato, San Luis Potosí y Zacatecas han reportado fuertes enfrentamientos y masacres. En este marco, las autoridades de los cuatro estados aseguraron que las carreteras están “blindadas” y que se mantienen operativos con retenes en los principales puntos.

En Fresnillo, Zacatecas, el viernes se anunció el hallazgo de una camioneta con ocho cadáveres, pero ayer se precisó que eran 12. El pasado jueves en San Luis Potosí se registraron 21 muertos, entre ellos 14 que fueron dejados en una furgoneta.

Hasta ayer, los cuerpos de las 21 personas que perdieran la vida el pasado permanecían en las instalaciones del Servicio Médico Legal, sin que nadie los haya reclamado.