Todos, en algún momento, hemos sufrido alguna avería en casa o experimentado un irrefrenable deseo por “darle una manita” a nuestro hogar. En ambas situaciones hemos tenido que valernos de herramientas eléctricas como un taladro para montar una repisa, una sierra eléctrica para cortar alguna madera, o incluso un destornillador de baterías para hacernos más ligera la existencia al armar un mueble prefabricado.
Sin embargo, nuestra falta de pericia y el desconocimiento de las precauciones que debemos tomar nos vulneran ante el peligro que entrañan este tipo de herramientas.
En este sentido, los estudios de calidad que realiza el Laboratorio la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), nos revelan que existe una Norma Oficial Mexicana (NOM) para casi todo; la cual indica regulaciones técnicas que contienen toda la información necesaria para que las dependencias gubernamentales evalúen la seguridad de dichos productos.
Es decir, para que órganos de gobierno, como el Laboratorio Profeco, evalúen que los productos no representen un riesgo para la población (su salud, vida, o hasta su patrimonio), los animales o el medio ambiente. Cuando compras algún producto certificado por la NOM que le corresponde, estás adquiriendo un bien seguro para ti y para los tuyos (claro, siempre y cuando obedezcas las indicaciones del instructivo y le des el uso adecuado).
En el caso de las herramientas eléctricas, todos los fabricantes e importadores deben certificar sus productos en la NOM-003-SCFI-2000. Seguridad en aparatos eléctricos, donde se establecen las especificaciones de seguridad y métodos de prueba para éstos y otros tipos de aparatos eléctricos que puedes encontrar a la venta en todo el territorio nacional. Verificar que tus herramientas cumplan esta regulación, es el primer paso para garantizar tu seguridad.
Es así que pensando en tu economía y salud, Profeco, ha recopilado algunos ejemplos puntuales extraídos de estudios de calidad anteriores en el uso de herramientas eléctricas:
• Prefiere el equipo de marcas con centros de servicio y refacciones cercanos.
• Es recomendable adquirir herramienta que puedan operar con accesorios de diferentes marcas, para que así no seas un “cliente a la fuerza”.
• Si utilizas una extensión eléctrica para operar el equipo, verifica que pueda manejar mayor energía que la potencia demandada por tu herramienta.
• Al realizar trabajos sobre una escalera, fíjala a la perfección. También coloca tus pies de forma cómoda y estable. Pedirle a alguien que la detenga mientras trabajas, es de mucha ayuda.
• Al comprar herramientas como taladros y desarmadores, verifica que su peso no sea un problema.
• Al ser herramientas que funcionan mientras las cargamos, deben garantizarte estabilidad y comodidad en su funcionamiento.
• Al terminar de utilizar la herramienta, déjala fuera del alcance de los niños.
• Limpiar el área de trabajo ayuda a evitar riesgos de seguridad por resbalones provocados por el polvo o material de desecho.
Para encontrar más sugerencias que te ayuden a elegir mejor la herramienta eléctrica adecuada a tus necesidades, te recomendamos leer los estudios de calidad publicados en la Revista del Consumidor. Y también puedes consultarlos en línea entrando al histórico de estudios de calidad del Portal del Consumidor.
























