La historia en breve
Gracias por bloquear ‘MILENIO’ nada más poquito y un ratito
Ciro Gómez Leyva
Supongo que debemos estar agradecidos porque nada más bloquearon la puerta principal de Morelos y no la de emergencia de Ayuntamiento. Porque nada más decidieron impedir la entrada del personal, pero no la salida. Porque nada más nos obstruyeron 24 horas. Nada más, nada más. Pues si nada más lo insultaron, nada más le escupieron, nada más penetraron su comunicación confidencial. La miserable cultura del nada más.
La esencia del fanático reside en el deseo de obligar a los otros a cambiar. A eso dijeron que venían el sábado en la tarde los del Frente Oriente #YoSoy132 y la Acampada Revolución, a gritarnos que cambiáramos nuestra línea editorial que, según ellos, apoya claramente a Enrique Peña Nieto. Y como su consigna es “¡Un México sin PRI!”, no hay de otra.
Y qué si MILENIO se declara mañana peñista, o chavista, o anarquista, o sinarquista, o budista. Qué no dicen que luchan por la libertad, la pluralidad, la diversidad en los medios. Eran unos 70. Se apostaron en la puerta principal e impusieron el bloqueo. Nadie podría pasar. Colgaron una cartulina que rezaba: “MILENIO: clausurado por mentir al pueblo y apoyar el fraude y la imposición”. Para no meterse en problemas, la policía del DF consintió la ilegalidad. Policía que consiente ilegalidades en sus narices. Total, nada más estaban bloqueando un acceso.
Se marcharon ayer al cumplirse 24 horas. La maniobra del Frente Oriente pareció la de aquel régimen que pegaba estrellas amarillas en los abrigos para que la gente pura viera quiénes eran los malos, los sujetos a ser aniquilados junto a todo lo que los rodea. Gracias, en fin, por bloquearnos nada más poquito y un ratito.
El asalto a la razón
Perdió Sicilia con el ‘depredador’ Arpaio
Carlos Marín
Hasta donde ha llegado, de la Caravana por la Paz que encabeza Javier Sicilia en Estados Unidos, el atropellado pero divertido desencuentro en Arizona con el extremista y célebre sheriff del condado de Maricopa, Joe Arpaio, ha sido lo más periodístico.
En su sabatino espacio Fusilerías, Alfredo Campos Villeda fue certero:
No hay defensa posible para un depredador de indocumentados como Arpaio, pero Sicilia apunta sus baterías con los elementos incorrectos.
En una de las entrevistas que ha otorgado, cuando al sheriff se le preguntó si los indocumentados son “criminales peligrosos”, respondió sin parpadear:
“Son criminales aquellos que vienen a Estados Unidos sin papeles; han violado la ley federal, y para mí no hay diferencia con otros criminales…”
En el video de MILENIO Televisión se les ve en una sala de juntas, aún de pie, cuando mientras Sicilia no deja de mordisquear un chicle, el gringo dice: “Good afternoon”, y añade con marcado acento: “Buenous días”. Extendiendo su mano hacia Sicilia, éste deja en el aire congelada la suya (que después baja), dándose tiempo para advertir: “A pesar del dolor y el sufrimiento que le causa a mi gente, le doy el saludo de la paz”.
Sin entender, Arpaio le recordó que él habla… ¡inglés!, a lo que Sicilia, con expresión de “¡ah, qué pendejo es éste!”, pide traduzcan su llegue.
“¿Me puedo sentar?”, ironizó el anfitrión.
Sicilia le soltó:
“Conozco su historia, me asombra que no conozca la mía: llevo un año después de la muerte de mi hijo diciéndoles que esta guerra es una guerra perdida”, y lo dijo apuntando su flamígero dedo al pecho de Arpaio, sin dejar claro qué papel juega en la dichosa “guerra”.
El sheriff lo interrumpió: “¿Me vas a decir tu nombre? No sé quién eres. ¿Por qué tendría que saber quién eres?”
Ahora Sicilia es el desconcertado: sacudiendo la mano frente a la cara del policía, dedujo burlonamente: “No lee los periódicos, qué bueno…”
Joe Arpaio, ante el airado reclamo que no requería de traducción, le preguntó si se lo estaba “¿diciéndome a mí?”
“¡No!”, replicó Sicilia: “¡No, no, no, no! ¡A la política! Usted es un político y quiero decirle que es una guerra perdida”.
—Espere un minuto —interrumpió el depredador de indocumentados quien, mirando hacia una pancarta detrás de Sicilia, interrogó:
“¿Qué es eso, mi amigo, que dice: Arresten a Arpaio? ¿Y qué si yo dijera arresten a todos?”
Y dirigiéndose a su exaltado visitante:
“¿Por qué lo hace él? ¿Te gusta que ese hombre entre así a mi oficina diciendo que me arresten? ¿Quién me va a arrestar? Eso no es muy amable. ¿Estás de acuerdo con eso?”
Sicilia quiso exculpar: “Tampoco usted es muy amable con nuestra gente en las cárceles, sheriff Arpaio; los tiene como perros”.
El interpelado atajó: “Yo no dirijo la prisión…”
De nada, claro, sirvió que al final tratara de suavizar las cosas con la candidez de que “me gustaría invitarle una cerveza y un cigarro…”
Si se le da la oportunidad, que ni se le ocurra a Sicilia tratar de “dialogar” así con Obama.
Trascendió
Trascendió
:Que el ex secretario de Educación Pública Alonso Lujambio ofreció que el próximo día 29 de agosto acudirá a rendir protesta como senador de la 62 Legislatura, “así sea en silla de ruedas”.
El politólogo ha dicho entre sus próximos compañeros de bancada que se siente mejor de salud y hay optimismo de que, aunque no sea de lleno, se incorpore poco a poco a los trabajos del periodo ordinario.
:Que en medio de un conflicto entre partidos y candidatos por la elección presidencial, el Tribunal Electoral del DF ha comenzado a presumir que en la Ciudad de México sí “solucionamos los conflictos electorales”. A través de un spot, el órgano electoral local que preside Adolfo Riva Palacio hace alarde de sus logros destacando su independencia, respeto a la ley y el cumplimiento responsable de sus obligaciones.
:Que en el GDF ven la denuncia de Alejandro Rojas por el caso de la Feria Internacional de Turismo de las Américas (negocio que él emprendió) como coartada para construir su salida hacia el PRI y al mismo tiempo ocultar inconsistencias durante su gestión.
Y eso no es todo, Rojas dice a sus cercanos que fue mal pagado por Marcelo Ebrard, que lo cesó por sus declaraciones a favor de Miguel Ángel Mancera en España durante la campaña; según el ex secretario de Turismo capitalino, pretendió atajar una supuesta presentación de encuestas de Alejandra Barrales que “descarrilarían el proceso interno”.
Así o más inverosímil.
:Que Norberto Rivera Carrera se molestó y mucho por la manifestación que le organizó el obispo de Saltillo, Raúl Vera, al ex gobernador Humberto Moreira durante el bautizo de su hija Irma Vanessa, cuya ceremonia ofició el cardenal en la catedral de esa ciudad.
Resulta que el obispo Vera ha expresado que no le gusta nada que Moreira eventualmente se postule como alcalde de la capital de Coahuila, y es que resulta que el ex líder nacional del PRI va arriba en las encuestas.
:Que hasta la Asamblea Legislativa van a llegar las quejas por los “regalos de despedida” que Demetrio Sodi de la Tijera va a dejar a los habitantes de la delegación Miguel Hidalgo en la Ciudad de México.
Ya metido en el fin de la administración permitió la apertura de un salón de masajes eróticos en plena colonia Lomas de Chapultepec. El Woman’s Secrets Boutique VIP Dharma Massage, instalado hace un par de semanas en Sierra Mojada 345, tiene con los pelos de punta a los vecinos. Y con razón.
Día con día
‘Lesiones de historia patria: la elección de la derrota’
Héctor Aguilar Camín
La posteridad histórica mexicana tiende a venerar a los héroes derrotados y a mirar con recelo a los personajes triunfadores. El panteón de la Revolución mexicana prefiere celebrar a sus águilas caídas antes que a sus caudillos ganadores. Tiene puesto su orgullo en el martirio de Madero, la fidelidad agraria de Zapata, la violencia plebeya de
Villa, más que en el sentido
de nación de Carranza, el genio político de Obregón o la visión fundadora de Calles. No se exagera mucho si se dice que, al final de la línea, la historia de México no la han escrito los triunfadores.
El problema de consagrar a los derrotados en vez de a los triunfadores es que instala en la conciencia nacional un rastro de inconformidad, si no de resentimiento, con los hechos reales de nuestra historia. Como si el pueblo de México hubiera tenido siempre la mala suerte de que no ganaran en su historia los buenos sino los malos, no el heroico Cuauhtémoc sino el odiado Cortés, no las encarnaciones del pueblo, Zapata y Villa, sino los conservadores, pragmáticos y oportunistas, Obregón y Calles.
No sé si alguien haya evaluado el impacto profundo que estas consagraciones de las derrotas y este recelo frente a las victorias dejan en la cultura cívica de los niños cuando aprenden las extrañas cosas que la historia patria les enseña. Esa historia introduce desde muy temprano una actitud ambigua ante los héroes y los logros del país.
Hay que llamar tiranos a los españoles y edad oscura a la Colonia donde se forjó la nación, hay que llamar padre de la Independencia a un sacerdote que fracasó en su lucha independentista, y hay que llamar usurpador al militar que tuvo éxito en ella y que es el verdadero artífice de la Independencia de México.
Hay que reverenciar constituciones que no se han cumplido nunca y celebrar guerras, violencias y sangrías que deberían más bien avergonzarnos. Sobre todo, hay que dudar de los triunfos de otros, siempre sujetos a sospecha, y reservar para nuestra admiración la epopeya de los vencidos. Si la derrota es el ámbito de nuestra grandeza, el centro de nuestra pedagogía moral será asumirnos como víctimas, caer siempre con la cara al sol.
Victimismo y resentimiento son caras de la misma moneda. Nuestro nacionalismo tiene mucho de esos ingredientes.
Interludio
El tamaño sí importa
Román Revueltas Retes
¿Saben ustedes de qué va la democracia, amables lectores? Pues, es un asunto de números, o sea, de aritmética. Y si bien podemos impresionarnos grandemente de que una multitud ocupe algunas calles (no todas) de cierta ciudad para manifestar sus enojos, sus descontentos y sus insatisfacciones, lo que verdaderamente importa es que los ciudadanos de un país puedan expresar sus preferencias en las urnas y, de tal manera, ser contados con absoluta precisión.
Digamos entonces que 50 millones votaron en las últimas elecciones, que 3 millones supervisaron in situ el cumplimiento de las reglas acordadas por los propios competidores, que miles de militantes del PRD estuvieron en las mesas electorales para vigilar que no se escamotearan o se añadieran papeletas, que casi 16 millones de habitantes de México (es decir, muchísima gente) eligieron a Obrador y que otros 19 millones (sí, en efecto, 3 millones más) prefirieron, por una razón o la otra, a Peña.
Esto, lo de organizar un proceso legal controlado, inspeccionado y observado, es el único medio posible con el que contamos para saber qué quiere la gente. Todo lo demás son suposiciones, sospechas, esperanzas y anhelos.
¿Por qué, entonces, nos avisan los seguidores de Obrador, desde ya, que no van a aceptar otra resolución de las autoridades electorales que la cancelación pura y simple de todo este gran proceso y que, de no otorgárseles debida satisfacción, van a recurrir a unas movilizaciones callejeras donde, para empezar, nunca habrá manera de precisar realmente cuántos son y a cuántos otros ciudadanos de este país representan?
Manifestaciones, encima, que no van a ocurrir en todo el territorio nacional sino esencialmente en la capital de la República. ¿Cuál puede ser la razón de preferir el activismo de las masas en las plazas públicas —y de considerarlo como la única posible expresión legítima de la voluntad popular— si las elecciones ya se celebraron y si resultó que los votantes de Obrador, a pesar de lo numerosos que son, no fueron mayoritarios? ¿Los números no valen? Ah…
Juegos de Poder
El problema del precio en el conflicto entre el gobierno y MVS
Leo Zuckermann
¿Por qué las frecuencias del espectro radioeléctrico —por donde viajan las señales de la televisión abierta, la telefonía móvil y los contenidos del internet— no pueden asignarse por el mercado? ¿Por qué el gobierno es el propietario natural de dichas frecuencias? ¿Por qué la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) es la que puede concesionarlas a empresas privadas?
Las frecuencias son un problema económico en todos los países del mundo. No son como los zapatos, donde un intercambio voluntario de dos individuos, uno que los produce y vende, otro que los consume y compra, resuelve el problema de la provisión de este bien sin que tenga que intervenir el gobierno: si los dos están de acuerdo con el precio, se hace la transacción y punto. Pero, ¿quién puede vender frecuencias que se encuentran en el aire?
Sólo el gobierno, pues si no interviene éste —ordenándolas, repartiéndolas y regulándolas—, cualquier individuo podría apropiarse de ellas creando un caos de interferencia entre todos los que quieren transmitir por ahí sus datos. Esto generaría una calidad deficiente de los servicios, lo cual disminuiría su valor económico.
Más aún, ahora que las telecomunicaciones están en plena expansión, con el desarrollo de nuevas tecnologías, las frecuencias por donde viaja la banda ancha de internet son un bien escaso, muy demandado, que tienen por tanto un valor alto. Si el gobierno no interviene, la demanda del espectro radioeléctrico supera la oferta, generando un desequilibrio económico.
En este sentido, las frecuencias del espectro radioeléctrico tienen características de un bien público. Y hay dos soluciones para la provisión de este tipo de bienes: que una empresa gubernamental provea el servicio o que el gobierno concesione, coordine y regule las frecuencias entre cierto número de empresas privadas.
La primera solución es infrecuente en la provisión de banda ancha del internet. En algunas localidades de países desarrollados, los gobiernos municipales se han dado a la tarea de proveerla directamente, financiándola con impuestos locales. Hay otros modelos donde una empresa gubernamental se queda con las frecuencias y desarrolla la red que a su vez vende a diversas empresas, quienes deben ofrecer algunos servicios gratis a la población. Es el caso, por ejemplo, de Estocolmo en Suecia.
Desde luego que esto no le gusta nada a las empresas de telecomunicación, que son las que quieren seguir utilizando frecuencias para ganar dinero. Un caso interesante, en este sentido, es lo que sucedió en Nueva Orleans después de la devastación por el huracán Katrina. En su reconstrucción se habló de la posibilidad de que la ciudad se apropiara de las frecuencias y desarrollara la red para ofrecer banda ancha gratis a su población. Las empresas de telecomunicación se opusieron y lograron que el proyecto abortara para dar paso a una red privada.
En fin, que todavía son pocos los casos donde el gobierno se queda con las frecuencias y desarrolla la red para proveer directamente banda ancha. Lo cual nos lleva a la siguiente solución: concesionar el espectro. Ahí está la raíz del problema entre el gobierno y MVS. Hace muchos años, la SCT concesionó a MVS la banda de 2.5 gigahertz para transmitir un canal de televisión de paga por microondas. La banda no tenía un gran valor económico hasta que se desarrolló una nueva tecnología que permitía la provisión de banda ancha de internet móvil en ciudades muy pobladas precisamente por esas frecuencias. El valor de la banda originalmente concesionada a MVS creció exponencialmente: había, ahí, un nuevo negocio, muy rentable, que explotar.
Las concesiones de la banda 2.5 se vencían (algunas, de hecho, lo hicieron). El gobierno, sin embargo, no las renovaba a MVS, ya que quería un nuevo precio por ellas. La última postura de la SCT fue de 27 mil millones de pesos por la banda entera. La empresa la rechazó y ofreció 104 millones de pesos, es decir 0.38% de lo que estaba demandando el gobierno. Se trata de una enorme diferencia (imagine usted que va a una tienda y le piden cien pesos por un artículo y usted sólo ofrece 38 centavos). Lejísimos estaban el gobierno y MVS de ponerse de acuerdo.
Cuando hay una diferencia así de grande pueden utilizarse mecanismos de mercado para encontrar el valor del bien en cuestión. El gobierno puso sobre la mesa una propuesta en este sentido. Resulta que la banda 2.5 es tan potente y valiosa que en ningún país la han concesionado toda a una sola empresa. Se vende en pedazos. Pues bien, el gobierno, según un comunicado de la Secretaría de Hacienda, le ofreció a MVS la posibilidad de subastar un segmento de la banda para ver qué precio le ponía el mercado. Luego, con este mismo precio, le renovarían las concesiones a MVS del resto de la banda. De acuerdo a Hacienda, la propuesta también fue rechazada por la empresa.
Ante la falta de acuerdo, el gobierno finalmente decidió recuperar la banda de 2.5 gigahertz para subastarla en pedazos. Esto ha generado un conflicto entre MVS y el gobierno donde se han dicho muchas cosas graves. Pero, más allá de los dimes y diretes, hay que entender la naturaleza del problema. Esto tiene que ver con un bien público que sólo puede ser provisto por el gobierno o, en su defecto, concesionado a los privados. Si se decide por la concesión a particulares, no es nada fácil ponerle un precio. En el mundo se utilizan dos mecanismos para hacerlo: subastas o “desfiles de belleza” (así se llaman), de lo cual hablaré mañana.
Razones
El atentado
Jorge Fernández Menéndez
EXCÉLSIOR
El presidente lo divulga en el crepúsculo de su mandato porque sabe que su línea de trabajo no ha sido nunca victimizarse.
Lo platicó el presidente Calderón el sábado en la tarde. Era mayo de 2008 y el presidente Calderón viajaría en una gira de trabajo a Reynosa, Tamaulipas. La inteligencia militar le advirtió al mandatario que tenía información muy sólida de que un grupo criminal, Los Zetas, que comenzaban en esas fechas a romper definitivamente con el cártel del Golfo, luego de que en enero del 2007 su jefe, Osiel Cárdenas, había sido deportado a Estados Unidos, intentaría atentar contra el avión presidencial y contra su vida. Se evaluaron las posibilidades y se decidió realizar el viaje pero la advertencia era tan directa que incluso el presidente Calderón decidió grabar un mensaje en video para sus hijos en caso de que algo le sucediera.
Afortunadamente, los niños nunca tuvieron que ver ese video porque, según contó el presidente Calderón durante la fiesta que se organizó para celebrar su cumpleaños 50, un despliegue muy amplio del Ejército y las fuerzas de seguridad lograron abortar esa amenaza. Cuando un Presidente relata un hecho de esa trascendencia no está contando una anécdota. Lo divulga ahora, ya en el crepúsculo de su mandato, porque sabe que no cambiará las cosas, porque sabe que (a diferencia de lo que harían otros políticos que se han fabricado hasta autoatentados en su contra) su línea de trabajo no ha sido nunca victimizarse y porque es también, para qué negarlo, una advertencia sobre lo que le espera para quien será el próximo inquilino de Los Pinos.
El relato adquiere otra trascendencia porque durante esos meses de 2008, como se recordará, se encontraron, en distintos lugares del país, incluyendo un hotel de la colonia Roma en el DF, lanza cohetes tierra aire. Apenas unos meses más tarde, el 4 de noviembre de 2008, cayó el avión que transportaba desde San Luis Potosí (otra tierra de Los Zetas) al secretario de Gobernación y mejor amigo del presidente Calderón, Juan Camilo Mouriño, con varios de sus principales colaboradores, sobre todo con José Luis Santiago Vasconcelos, que había sido el jefe de la SIEDO durante varios años y que había sufrido, él también, por lo menos dos atentados frustrados de Los Zetas en su contra.
Cuando ese día de noviembre (el mismo en que en Estados Unidos era elegido presidente Barack Obama) cayó en plena Ciudad de México el avión de Juan Camilo, las primeras palabras del presidente Calderón, en el propio hangar presidencial, dieron a entender que su secretario de Gobernación había sufrido un atentado. Horas y días más tarde, el presidente Calderón, luego de la investigación correspondiente, reconoció que se había tratado de un accidente, una afirmación que, pese a las pruebas presentadas ante la opinión pública en muchas ocasiones, siempre ha generado dudas entre los analistas y la gente.
Tres años más tarde, el 11 de noviembre de 2011, otro secretario de Gobernación, también junto con buena parte de su equipo, José Francisco Blake Mora (cercanísimo amigo personal del presidente Calderón), falleció al desplomarse el helicóptero que lo trasladaría a una reunión en Morelos. En el caso de Blake Mora, la explicación sobre cómo ocurrieron las cosas, la forma en que se dio el accidente, fue más convincente, pero tampoco despejó por completo las dudas.
Hubo más accidentes e incidentes a lo largo de este sexenio que involucraron a funcionarios de varios niveles. Hubo intentos de atentados en muchas ocasiones, algunos divulgados, otros no; hemos sabido de masacres desalmadas perpetradas por grupos criminales; de coches bomba colocados en la vía pública; se cumple un nuevo aniversario del incendio del Casino Royale con decenas de personas dentro; sabemos que miles de agentes de seguridad, policías, soldados y marinos han muerto en estos años luchando contra esos grupos criminales.
Quizá no se ha podido por fallas en la política o en la comunicación (o en ambas); quizás ha privado la mezquindad en algunos actores y medios de comunicación; quizá se trata de algo más sencillo: no quisimos ver lo que sucedía. Pero quizá también el relato presidencial, ahora que está en las semanas finales de su mandato, sirva para que esos mismos actores políticos y sociales que han actuado con egoísmo, sin sentido de urgencia, en algunos casos con complicidad tácita o sin poner de manifiesto algo parecido a la voluntad política para combatir a la delincuencia organizada, comprendan, valoren, la magnitud del desafío planteado a las personas y a las instituciones. Y que como corolario de todo este proceso, con el inicio de una nueva etapa política, tengamos ese esfuerzo nacional, de todos, que no hemos visto en estos años en la lucha contra el crimen y la inseguridad.
Frentes Políticos
Frentes Políticos
EXCÉLSIOR
I.Chihuahua recibirá hoy la primera reunión plenaria de los senadores electos del PRI. Los 52, coordinados por Emilio Gamboa Patrón, deberán agendar su labor legislativa en los ámbitos económico, político y social. En su auxilio acudirán especialistas en diversos temas, como Agustín Carstens, gobernador del Banco de México; Bernardo Sepúlveda Amor, juez de la Corte Internacional de Justicia, y Luis Videgaray Caso, coordinador general de políticas públicas del equipo de trabajo del candidato ganador, Enrique Peña Nieto, entre otros. De los legisladores depende el futuro de las políticas públicas que hoy tienen a 52 millones de mexicanos en la pobreza.
II.Presidir el Senado. Los nuevos coordinadores parlamentarios en el Senado, Emilio Gamboa (PRI), Ernesto Cordero (PAN) y Luis Miguel Barbosa (PRD) acordaron que será el domingo 26 cuando sostengan su primer encuentro para definir quién presidirá la Cámara alta. Y aunque la posibilidad está abierta a los tres partidos, la nueva bancada del PAN pretende presidir la Mesa Directiva, además de que busca encabezar por lo menos 20 de las 59 comisiones ordinarias de trabajo que actualmente existen. A ver si los dejan.
III.Gracias a sus trayectorias políticas, el líder petrolero Carlos Romero Deschamps y el ex gobernador de Tamaulipas, Manuel Cavazos Lerma, volverán a la escena legislativa. Formarán parte de los primeros integrantes de la Mesa Directiva del Senado, sólo por unos minutos, pues al ser de los legisladores más longevos, conformarán la mesa de decanos que se instala cada seis años para poner en marcha las tareas. Organizan nada menos que la elección del nuevo presidente de la Cámara alta, posición que va a ser disputada por el PRI y el PAN, aunque todavía no está descartado que el PRD pueda hacerlo.
IV.La PGR, a cargo de Marisela Morales Ibáñez, detectó que el cártel de Los Zetas ha secuestrado a menores de entre 8 y 12 años, mexicanos y de Centroamérica, que pretendían llegar a Estados Unidos para reunirse con sus padres, y a la fecha se desconoce su paradero. Se trata de 37 niños y jóvenes que desde 2009 están desaparecidos luego de que sus padres pagaron a polleros para llevarlos a EU. Los Zetas esclavizan a los infantes. Los utilizan en explotación sexual y para halconeo. Estos delincuentes, además, pidieron rescate por los niños, de entre 30 y 300 mil pesos y, luego de cobrarlo, jamás los liberaron.
V.A buena hora. Luis Cárdenas Palomino, jefe de la División de Seguridad Regional de la SSP federal, dio a conocer que con el fin de fortalecer el esquema de seguridad en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, la Policía Federal llevó a cabo un proceso de revisión integral de su personal y acordó relevar a los 348 policías asignados en las áreas de filtro, bandas, plataforma, salas de última espera y vialidad. Además precisó que los nuevos elementos cumplieron con un doble control de confianza. Está claro entonces que los anteriores no lo hicieron. Por cierto, los dos policías traidores y asesinos de tres de sus compañeros siguen prófugos.
VI.Desplazados. Antes de que Los Mochis, Sinaloa, pase al listado de los pueblos fantasma, y para apoyar a los habitantes que han abandonado su comunidad debido a la violencia, Alfredo Díaz del Monte, delegado federal de la Sedesol, informó que apoyarán a cinco mil desplazados en el programa de empleo temporal. Se beneficiará a los municipios de Mazatlán, Sinaloa de Leyva, Badiraguato y Mocorito. Se los lleva la tristeza en tierra de Mario López Valdez, Malova, quien perdió la batalla contra el crimen y ahora, para tranquilizar a los sinaloenses, promete hacer buenas migas con el gobierno que a partir del 1 de diciembre encabezará Enrique Peña Nieto.
Ventana
“Pensé que no llegaría a los 50”
José Cárdenas
EXCÉLSIOR
Mayúscula sorpresa se llevaron los invitados al cumpleaños del Presidente de la República.
Felipe Calderón reveló una anécdota por demás preocupante.
“Un día, antes de emprender una gira, me buscó el Jefe del Estado Mayor Presidencial, general Jesús Javier Castillo, para decirme que se había recogido información de que querían atentar contra el avión presidencial. Me dijo que no era la primera vez que había amenazas contra el Presidente, pero que esta vez eran creíbles y por eso me las comunicaba”.
Aun así, Calderón decidió no cancelar su viaje —al parecer, con destino a la ciudad de Reynosa, Tamaulipas, en mayo de 2008—.
Recordó haber pedido que un equipo de los camarógrafos que documentan todas las actividades presidenciales abordara la aeronave oficial para grabar un video dirigido a sus hijos, a fin de que lo vieran en caso de morir asesinado.
“No sé dónde habrá quedado ese video, pero les dije que pensaran que yo ya había vivido una vida plena, llena de realizaciones, y que si algo malo me pasaba se valía extrañarme pero no con tristeza sino con alegría y buenos recuerdos”.
La revelación añade a la confidencia una carga emotiva suficiente para lograr los fines deseados: presentar a Calderón como un hombre dispuesto a morir por la patria en el cumplimiento responsable del deber.
Cada cual su verdad. Pero me brinca un dato.
–¿Cómo es que no se sabe dónde quedó ese video?
–¿Tan fácilmente se puede perder un documento de tal importancia?
A menos que… las confidencias del Presidente de la República tengan la finalidad política de exaltar su valor personal para equilibrar la impopularidad derivada por las 50 mil muertes resultantes de la lucha contra el crimen.
La idea de presentar a Felipe Calderón como un hombre dispuesto a enfrentar a la delincuencia aun a costa de su seguridad personal, ha corrido parejo con la presentación de un hombre fuerte, audaz y valiente cuyo temple personal ha resistido los temores y el miedo. Esa templanza ante los riesgos personales y familiares ha justificado todo. O todo queda justificado en el nombre de una valentía individual comparada con la cómoda complicidad de otros mandatarios.
Pero más allá de la intención propagandística, al final del gobierno, queda un dato perturbador: el intento de sabotaje de un vuelo presidencial.
Y este no es un dato menor cuando en el mismo sexenio dos secretarios de Gobernación murieron en accidentes de aviación, técnicamente explicados, pero insatisfactoriamente aceptados.
Si lo revelado por el presidente Calderón es cierto, muchos preguntarán con justificada suspicacia si las muertes de Juan Camilo Mouriño y Francisco Blake sólo ocurrieron tal y como se nos dijo.
MONJE LOCO: Por segunda vez se revelan atentados frustrados contra jefes del Ejecutivo. El primero fue cuando Liébano Sáenz contó cómo el EPR estuvo a punto de emboscar a Ernesto Zedillo en uno de sus recorridos ciclistas cerca de San Lorenzo Acopilco, en el Desierto de los Leones… operación abortada por el Estado Mayor Presidencial. Tampoco es la primera vez que el presidente Calderón reconoce haber sido blanco de amenazas. También lo hizo durante una entrevista con la agencia Reuters en 2007.
Espejos de la censura
Raymundo Riva Palacio
ZOCALO SALTILLO
La semana pasada hubo dos incidentes que al reflejarse se ven sus coincidencias y diferencias. En México un empresario de televisión acusó al Gobierno de chantaje al exigirle, a cambio de refrendarle una concesión, una disculpa de su conductora estelar de radio por hablar sobre el supuesto alcoholismo del presidente Felipe Calderón. En Rusia, tres jóvenes de una banda punk fueron sentenciadas por irrumpir en una catedral y cantar en contra de Vladimir Putin. En México, la conductora sigue con su espacio y el Gobierno dijo que le quitó la concesión a Vargas porque no quiso pagar su precio, pero que si lo desea, puede licitar por una más barata; en Rusia, las jóvenes fueron sentenciadas a dos años en la cárcel.
Los casos sirven para medir los niveles de represión de un gobierno y la forma como cada sociedad procesa la censura o mal entiende la dinámica de tensión entre medios y gobiernos en sociedades abiertas. En el caso de Rusia, la banda Pussy Riot se apoderó del altar en la principal catedral ortodoxa del país para entonar una canción profana donde pedían a la Virgen María que los rusos se deshicieran del presidente Putin. Las jóvenes fueron arrestadas en febrero, y su caso se convirtió en una causa que galvanizó a las más grandes celebridades de la música, a defensores de los derechos humanos, a Estados Unidos y a la Unión Europea en contra de ataque a la libertad de expresión.
Al dictarse la sentencia el viernes, una de las jóvenes, Nadezhda Tolokonnikova, gritó: “¡Estamos felices porque trajimos la revolución más cerca!”. Las jóvenes sabían lo que hacían cuando se metieron a la catedral de Cristo el Salvador a interpretar su canción de protesta. Pussy Riot no parece haber nacido para otra cosa que como instrumento de oposición a Putin. Nunca han comercializado ninguna canción ni muestran intenciones de hacerlo más adelante. Parece más un grupo político que musical, donde en lugar de retórica hay canciones. Pero los orígenes y las motivaciones de Pussy Riot no justifican la acción en contra de la libertad de expresión de una disidencia que ha crecido desde diciembre pasado, cuando tras las cuestionadas elecciones parlamentarias, Putin regresó al poder.
En el caso del choque entre el empresario Joaquín Vargas y el Gobierno federal, la ficha de cambio que ambos señalan en el juego de la concesión de la banda de 2.5 GHz, es la conductora Carmen Aristegui. El 7 de febrero pasado, Vargas anunció su despido por “transgredir el código de ética” y haber difundido rumores como noticia. Días después la reinstaló. Vargas afirma hoy que lo presionaron para darle la concesión si la mantenía fuera de su empresa, y a quien señaló de ser el mensajero, Javier Lozano, ex secretario de Trabajo, respondió que fue Vargas quien ofreció su cabeza para lograr su objetivo empresarial.
Si se ve fríamente el episodio, no hay un tema de fondo sobre libertad de expresión, sino que se utiliza esta como pretexto de fines empresariales. Esto no significa que este gobierno, como el de Vicente Fox y los priístas y los perredistas en otros niveles, no tengan una vena autoritaria que busca censurar periodistas. Lo han intentado, pero cuando menos desde hace cuatro administraciones, el éxito de sus gestiones va de la mano con la colaboración del dueño del medio. En este caso, el resultado está a la vista.
Carmen Aristegui sigue realizando su trabajo cotidiano –uno de los más útiles para los ciudadanos, por cierto- y ejerce su libertad de expresión. Aquél episodio de febrero no modificó su línea editorial, ni los políticos o el gobierno le hicieron el vacío. Tampoco hubo un boicot publicitario en contra de MVS. ¿En dónde radica en este diferendo la libertad de expresión? No aparece, salvo en la retórica y en los dichos y contradichos. No caigamos en la provocación. No vale la pena abrigar intereses ajenos al ámbito de la libertad de expresión con esfuerzos pírricos, cuando las amenazas que existen en contra la libertad de prensa son reales y crecen, pero se encuentran en otro lado. Éste es un tema de libertad de empresa, no de prensa. No nos equivoquemos una vez más.
Jaque Mate
Por el vino
Sergio Sarmiento
ZOCALO SALTILLO
Las fiestas de la vendimia y la producción vitivinícola han ayudado de manera muy importante a recuperar el prestigio nacional e internacional de Baja California afectado por la violencia criminal. Ayer se llevó a cabo el concurso de paellas, una competencia que, junto con una degustación de vinos de la región, se realiza en Viña de Liceaga en el valle de Guadalupe. Con este concurso se cierran formalmente los festejos de la vendimia de Ensenada.
La producción del vino en México es un ejemplo notable de los beneficios de la apertura comercial para el país y sus habitantes. Cuando empezaron a abrirse las fronteras a los vinos extranjeros en la década de 1980 muchos productores, políticos y economistas populistas afirmaron que se acabaría la industria vitivinícola nacional, la cual producía vinos de mala calidad que se vendían a precios muy altos. Algo de razón tuvieron, ya que la apertura hizo que un público mexicano poco conocedor se preciara de comprar azucarados vinos alemanes por 25 pesos en los supermercados.
Con el tiempo, sin embargo, empezaron a surgir producciones de mejor calidad en lugares como el valle de Guadalupe y Parras, Coahuila. Construir una reputación no fue fácil debido al lastre de tantos años de pésimos vinos. De manera gradual algunos consumidores se fueron percatando de que los nuevos vinos mexicanos no sólo eran de mejor calidad que los anteriores sino que en ocasiones superaban a los de otros países del mundo. En las competencias internacionales, donde los vinos se catan a ciegas, los vinos mexicanos empezaron a obtener buenos resultados y a cosechar medallas cada año. Los vinos mexicanos, de hecho, son ya exportados con éxito a países como Francia, Italia y los Estados Unidos que son productores importantes y de calidad.
Los políticos mexicanos, desafortunadamente, aborrecen cualquier triunfo nacional o buscan sacar tajada sin importar el precio para la sociedad. En otros países del mundo la producción de vinos recibe apoyos fiscales importantes. En México se le cobra un impuesto especial de 25 por ciento que, tras sumarle el 16 por ciento de IVA, ofrece una carga fiscal total de 45 por ciento. Por eso un vino mexicano es más caro en México que en los Estados Unidos.
En Francia, Italia y Portugal, según cifras de 2010 del Wine Institute, se consumen más de 40 litros de vino por persona al año. En España el volumen es de 26 litros, en Argentina de 23, en los Estados Unidos de casi 10. Incluso en Costa Rica se consumen 1.26 litros al año. En México no llegamos siquiera al medio litro por persona: Estamos, de hecho, en 0.49 centilitros.
El vino ha acompañado a la humanidad desde los inicios de la civilización. Fue una de las primeras bebidas elaboradas por el hombre. El Antiguo Testamento de la Biblia y las crónicas homéricas de la Grecia preclásica nos hablan del uso del vino por sociedades humanas en tiempos remotos. El propio Jesús de Nazaret tenía una visión tan positiva de él que convirtió agua en vino en las bodas de Caná. En la actualidad los estudios médicos señalan, además, que el consumo moderado de vino ayuda a disminuir el riesgo de enfermedades cardiacas.
La industria del vino ha logrado más que cualquier esfuerzo oficial por rescatar a Baja California de la mala imagen generada por el crimen. Los políticos mexicanos, sin embargo, son perversos. Gravan el vino en exceso en aras de una moral que no comparten, ya que ellos consumen las más caras botellas importadas en los restaurantes más costosos.
EN EXPANSIÓN
El gobierno nos dice que está ganando la guerra contra el narco porque ha detenido o matado a más capos que nunca. El Sistema de Monitoreo de Cultivos Ilícitos en el Territorio Mexicano de la ONU, la PGR y la Secretaría de Marina sugiere, en cambio, que el área de cultivo se está expandiendo.
Itinerario Político
Matar al Presidente
Ricardo Alemán
EL UNIVERSAL
Hoy sabemos que una o más bandas criminales intentaron matar a Felipe Calderón. La revelación estuvo a cargo del propio Presidente, quien en la celebración de su cumpleaños 50 dijo a amigos y aliados que no se amedrentó, que realizó el viaje en el que atentarían contra su vida y que siguió –como no lo había hecho presidente alguno– con la lucha contra el crimen.
Pero la revelación no puede y no debe ser vista como mera anécdota de sobremesa, contada por un presidente que se despide y festeja no sólo su cumpleaños 50, sino haber sobrevivido a ésas y otras amenazas que lanzaron en su contra las bandas criminales.
No, en realidad la información se debe entender como un aporte clave del “hombre más informado del país”, sobre el tamaño del flagelo, la peligrosidad del mismo y, en especial, sobre la intención del crimen organizado y el narcotráfico no sólo de matar al Presidente, sino al Estado todo.
Y ésa es la primera gran lección de la revelación presidencial. Es decir, que si las bandas criminales son capaces de planear y casi consumar un atentado contra el Presidente –atentado que fue desactivado, gracias al Estado Mayor y a las fuerzas especiales–, ¿de qué no serán capaces esas mismas bandas criminales, en los casos de secretarios de Estado, gobernadores, presidentes municipales, diputados y senadores?
¿Qué no serán capaces de hacer las bandas del crimen organizado en todo el sistema judicial –federal y local–, con grupos empresariales, con las distintas denominaciones religiosas, los medios y los periodistas?
¿Qué resistencia podrían oponer un gobernador, un alcalde, un juez, un ministerio público, el director de una prisión, un sacerdote, un periodista? ¿Cómo se podrían defender las pequeñas empresas, las tienditas convertidas en distribuidoras de droga?
¿Cómo se podrán poner a salvo los maestros de escuelas obligados a solapar la distribución de drogas; los constructores a los que se amenaza para que en las obras se generalice la venta de drogas y, en general, como se pueden defender todas las actividades que han sido amenazadas por el crimen y que deben pagar cuotas, si al mismísimo Presidente se le prepara un atentado?
La segunda lección de la revelación presidencial es que el fallido atentado contra Felipe Calderón explica –de cuerpo completo– la convicción del Presidente por emprender una lucha frontal contra ese flagelo. En distintos momentos aquí aventuramos que, al llegar al poder presidencial, Calderón vio algo que los mortales de a pie no conocíamos, como para haber lanzado una lucha frontal y sin cuartel, contra el crimen organizado y su poderoso brazo corruptor que es el narcotráfico.
Bueno, pues hoy podemos confirmar que, en efecto, Calderón vio el tamaño del monstruo, su poder destructor, al grado que no sólo asustó al Presidente, sino que lo hizo reaccionar con todo el peso del Estado; vio el poder del crimen, su capacidad de fuerza y –lo más importante– vivió sus embates. A Calderón se le acusó –incluso– de haber sido un obsesivo contra la lucha criminal. Y hoy se le puede acusar de muchas cosas, pero lo cierto es que reaccionó contra ese flagelo, como no lo hizo ningún otro presidente, incluso a costa de su vida. Claro, más allá de odios, mezquindades, ruindades y malquerencias.
Está claro que el Presidente tiene, para su desempeño y protección, toda la fuerza del Estado. Está claro que gracias a eso fracasó el intento de atentado en su contra. Pero también es cierto que frente al poder corruptor, destructor y de muerte del crimen organizado, el resto de los poderes y los órdenes de gobierno están, literalmente, “a la buena de Dios”. Y claro, ya no se diga los ciudadanos, razón de ser del Estado.
Por eso, la tercera lección remite a la tragedia vivida por tres secretarios de Estado. Al final del foxismo, y luego de la fuga de “El Chapo” Guzmán, murió al caer su helicóptero, el secretario de Seguridad Pública Federal Martín Huerta, el político más cercano a Fox. Lo cierto es que en su gestión, Fox rindió la plaza ante el crimen y, en el extremo, algunos de sus secretarios –como Jorge Castañeda– hoy son severos críticos de la lucha contra el crimen emprendida por Calderón. Pero nadie aclaró la muerte de Martín Huerta, a la que rápidamente le echaron tierra.
Luego murieron en condiciones dudosas los secretarios de Gobernación, Juan Camilo Mouriño y Francisco Blake; dos de los hombres más cercanos a Felipe Calderón. Si intentaron matar al Presidente, ¿por qué no a sus más cercanos? Al tiempo.
EN EL CAMINO
Calderón seguirá en la política. Pero ese es otro tema, también de fondo.
Astillero
• El pretexto de lo exhaustivo
• Izquierdismo encumbrado
• Cumpleaños y amenazas
Julio Hernández López
Ni rápido ni furioso: la izquierda electoral encumbrada en días pasados en Acapulco lo que demanda es que el resolutivo declaratorio de que Enrique Peña Nieto es el presidente electo no se produzca de manera acelerada ni precaria.
Ni movilizaciones ni enojos (vaya, ni siquiera una cumplidora denuncia enfática de las múltiples irregularidades, varias de ellas susceptibles de tipificación delictiva, que el candidato presidencial López Obrador ha presentado públicamente). El izquierdismo encumbrado lo que desea es que el tribunal electoral federal cumpla, sobre todo, con el principio jurídico de la exhaustividad. Es decir, que técnicamente los magistrados enriquistas demuestren haber abordado y analizado por completo los diversos puntos de impugnación presentados y que, por tanto, la resolución sea modelo de pulcritud formal, ejemplo de limpidez procesal, con suficientes copias certificadas y muchos sellos y firmas sobre los textos protocolariamente justificatorios de que esa izquierda impaciente ya pueda sentarse de manera abierta a negociar reformas y pactos con el PRI y con el ya para entonces impecable presidente electo de origen mexiquense.
Véanse los apacibles términos de esa rendición disfrazada en la Declaración Política de Guerrero, que el pasado jueves firmaron en Acapulco los principales dirigentes de PRD, PT y Movimiento Ciudadano ( http://bit.ly/P7XdgR ), así como gobernadores electos y en funciones y los coordinadores legislativos del sol azteca. El apartado 2, que habla sobre La decisión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, ni siquiera se atreve a asumir como propias algunas de las denuncias que han presentado AMLO y Ricardo Monreal, mucho menos las protestas públicas contra la imposición de un candidato comprador de resultados.
Simplemente se solicita que se cumplan con puntualidad los requerimientos que obviamente habrán de dar por descontados los magistrados del TEPJF (ni modo que en su sentencia acepten que actúan de manera facciosa y haciendo a un lado pruebas y evidencias). Un mero pretexto desde la cumbre de las izquierdas para alegar desde las montañas guerrilleras del papeleo legalista si es que no se cumplen a su satisfacción esas exigencias de exhaustividad, mientras en las planicies urbanas continúan los ya muy avanzados arreglos de aceptación de Peña Nieto y abandono de López Obrador.
En otra pista del gran circo nacional: aun cuando la más memorable de las sumas adjudicables a su vida se refiere a cruces mortuorias y no a velitas de pastel, Felipe Calderón se organizó una fiesta de cumpleaños en Los Pinos, en tan flagrante uso y disfrute de recursos públicos que sufrió un súbito pudor contable e hizo correr la versión de que algunas de las provisiones comestibles y bebestibles consumidas en esa celebración de medio siglo habían sido aportadas por secretarios del gabinete felipista y gobernadores (sin precisar montos ni demostrar que a su vez tales contribuciones no hubiesen provenido de otras arcas públicas).
En esa pachanga con 300 invitados (aunque esta vez no estuvo Enrique Peña Nieto, como el año pasado, cuando se le hizo a FCH una fiesta sorpresa en los jardines de Los Pinos al regreso de sus vacaciones por el Caribe), el michoacano en vías de dejar el poder reveló que en 2007, luego que había detonado la llamada guerra contra el narcotráfico, tuvo una amenaza de atentado contra el avión en el que viajaría, aunque no dio mayores datos del asunto. Decidido a volar, previa consulta con militares y cuerpos de seguridad, grabó en el aire un mensaje dirigido a sus hijos, por si las amenazas se hubiesen materializado.
Dos colaboradores de Calderón, que sí murieron en accidentes aéreos rodeados de múltiples especulaciones, serán homenajeados de manera excepcional en los patios de la Secretaría de Gobernación, donde serán instalados sendos bustos realizados con cargo al erario. Juan Camilo Mouriño y Francisco Blake tendrán como compañía metálica a Carlos Abascal, quien estuvo al frente de las oficinas de Bucareli pero no durante la administración felipista, como los dos primeros, sino en la parte final del sexenio encabezado por Vicente Fox.
El reconocimiento no solamente es excepcional sino, sobre todo, exceptivo, pues exceptúa a todos los secretarios de Gobernación del periodo priísta (en el cual, sin entrar al terreno de las valoraciones éticas, hubo personajes de marcadas habilidades para servir al sistema, que estaban muy por encima de los ahora panistamente seleccionados) e incluso a los que llegaron a ocupar Gobernación con el mismo FCH pero que no murieron de manera trágica, como sí sucedió con Mouriño y Blake (aunque, oficialmente, por accidente, lo que no debería generar pretensiones de rememoraciones épicas, como sí sucedería si las muertes hubiesen provenido de atentados cometidos por fuerzas adversas a la pretendida epopeya contra las drogas) o como el foxista Abascal, que murió de enfermedad y al que se busca canonizar.
Y, mientras el cardenal Norberto Rivera ha viajado a Saltillo para bautizar a una hija del ex gobernador Humberto Moreira (quien dice que en algunas encuestas aparece como puntero para buscar la presidencia municipal de esa ciudad capital), entre protestas a la puerta de la iglesia, e incluso una manta en el interior de ésta, por desapariciones y violencia en Coahuila, donde reinan la inseguridad y la impunidad, y en tanto la Secretaría de Hacienda dice, ¡ay nanita!, que la inflación no debe preocupar, ¡hasta mañana, con otros hermanos encaramados en el poder: Ricardo Duarte Jáquez, hermano del gobernador de Chihuahua, fue electo por unanimidad rector de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, al lamentable y abusivo estilo de los priístas conversos al panismo que en Tlaxcala ocupaban cargos similares años atrás, es decir, Héctor Ortiz como gobernador y su hermano Serafín como rector de la Autónoma de esa entidad!
























