El británico Andy Murray, primer cabeza de serie, jugará la final del Abierto de China contra el búlgaro Grigor Dimitrov.

Murray se metió en su novena final de la temporada -ha ganado en cuatro- a costa del español David Ferrer, quinto favorito y número 13 de la ATP, a quien venció en una hora y media por 6-2 y 6-3.

Era la vigésima ocasión en que ambos se cruzaban en el circuito, con un historial favorable a Murray (13-6 y ganador de los seis últimos partidos), pero el español salió a su segunda semifinal consecutiva en Pekín -la tercera en su carrera, puesto que fue finalista en 2010- dispuesto a revertir la estadística.

Finalmente, fue Murray, más seguro a medida que avanzaba el partido, quien acabó marcando el ritmo, aunque reconoció en rueda de prensa haber sufrido para lograrlo.

Ferrer, que accedió a semifinales al eliminar en cuartos al joven alemán Alexander Zverev en un partido que duró dos horas y veinte minutos, acusó ante el británico el cansancio acumulado, aunque admitió que su oponente jugó mejor.

Murray tendrá mañana, domingo, un rival mucho más fresco en la final, porque el búlgaro Dimitrov, verdugo del español Rafa Nadal en cuartos, se clasificó sin salir a la pista al retirarse del torneo su rival en semifinales, el canadiense Milos Raonic, por lesión.

Raonic, tercer favorito, sufrió un desgarro en los ligamentos externos del tobillo en un mal apoyo durante el partido de cuartos contra el español Pablo Carreño de este viernes, tras ganar horas antes al tunecino Malek Jaziri.