canasta

Sordos nos hemos quedado de tanto escuchar referente a la importancia en mantener los precios de la Canasta Básica, nos preguntamos ¿básica para quién?, se entiende por “canasta básica” al conjunto de bienes y servicios indispensables para que una familia pueda satisfacer sus necesidades indispensables de consumo, a partir de su ingreso. La canasta básica mexicana contempla alrededor de 80 artículos, esto se logra con base a la Encuesta Ingreso-Gasto de los Hogares (ENIGH) emitida por el INEGI.

Si tomamos en cuenta que es básica de consumo, a partir de su ingreso, entonces estamos diciendo que de una familia mexicana promedio de 4.3 hijos y su salario es de $ 59.08 pesos diarios, repartido entre sus integrantes les corresponde $ 13.73 pesos.

Si al día de hoy el huevo, sin ningún control de las autoridades, llega a costar $38.00 pesos por kilogramo y en promedio son 18 blanquillos, a lo que como la canción, “de los $13.00 que tenía si me compro un huevo, ya no más me quedan $11.00” El litro de leche cuesta $11.50, cuatro vasos de leche a $7.50 C.U. , “ de los $11.00 que tenía, ya no más me quedan $3.50”, si quiero tomar un vaso; El kilo de tortilla promedio cuesta $13.00, 28 tortillas a $.46 c/u, consumo mínimo de 5, son $ 2. 30 “de los $3.50, ya no más me quedan $ 1.20” y honestamente ya decida usted en que gastar su $1.20, ya sea en chile verde o bien en un puño de carbonato para lavarse los dientes.

Es totalmente disfuncional el comparativo, salario mínimo obrero-salario funcionario. Que va de $59.08 a $5 mil 456.10 pesos diarios,  que gana nuestro gobernador Fernando Toranzo, quien por cierto de estar en primer lugar en el 2011 como el gobernador mejor pagado, ahora está en quinto, ¡qué pena, que perdimos el primer lugar!

Y qué decir de lo ya tan repetitivo sueldo de los diputados y senadores $ 13 mil 333.33 promedio diarios; estos personajes de la política, son quienes se conduelen muchísimo de los pobres en México, son quienes se desgarran las vestiduras por dar cobijo al necesitado, son quienes sin lugar a duda, se quitarán el pan de la boca para compartirlo con el hambriento, ¡son quienes, con semejante abuso del poder, debieran callarse y no opinar respecto de las necesidades de su pueblo, cuando ellos no son un ejemplo a seguir!.

Solo basta ver lo declarado por el diputado federal electo Emilio Gamboa, quien completamente “acongojado” se atreve a decir que es inadmisible los 50 millones de pobres que existen en el país, seguramente cuando llegó a su casa a comer, se le olvidaron estos, debido a los suculentos manjares que tuvo en su mesa.

Y no conforme este obrero, con no poder alimentar a sus hijos con lo antes mencionado, sobre lleva el hambre de sus hijos, engañando a la solitaria con alimentos chatarra, por lo cual  hoy los niños son obesos, no vaya usted a pensar que por exceso de comida. ¡Y anda si te sobrará dinero para el médico o bien las medicinas!, o mejor dicho para cambiar tu dieta, a base de alimentación rica en nutrientes, omega 3, vitaminas y minerales etc. etc.

De esto que estamos hablando es obvio que es respecto de una familia que vive sin servicios de Luz y agua, a más de no importarle si la gasolina sube, pues sus huaraches de llanta no la consumen, ¿y qué decir de la educación de sus hijos?, pues nada, que aunque sea “gratuita” es inalcanzable.

Y que ni se les ocurra solicitar crédito bancario, pues por no tener historial crediticio, no son aptos para ello, agradeciendo de antemano no tener teléfono, pues se les estaría recordando hasta domingos y días festivos que los pobres no son dignos de tal beneficio.

Y si decidieron empeñar su jacal en las casas de empeño, que por cierto los que se dedican a ese viejo y prohibido ejercicio del agio, hoy podrán defenderse, dado que el gobierno permite el cobro de hasta el 20% mensual de intereses, se quedarían sin jacal, sin mesa de centro y sin su estufa de leña.

Esto es una realidad que nos acoge día con día, y no queremos darnos cuenta, pues cada quien vive en la comodidad de su “Canasta Básica”…
“ De los diez que me quedaban, ahora ya no queda nada,