En un par de ocasiones he abordado este tema, la última ocasión hace ya 8 años. Y por lo que observo y leo en estos días todo indica que no ha cambiado en nada la perversa relación entre la Universidad Michoacana y la CUL.
Veamos algunos datos. Desde un punto de vista teórico las casas de estudiante de la Universidad Michoacana tienen una cierta razón de existir. Supuestamente creadas para apoyar a estudiantes de bajos recursos, las casas en la actualidad se han convertido en guarida de grupos de choque y radicales que con cualquier pretexto violentan el estado de derecho escudados en una nunca entendida autonomía universitaria.
La realidad es que las casas de estudiantes, casi desde su creación, han sido botín político de partidos, grupos diversos, gobiernos y todo aquel que quiere manipular a la sufrida Universidad.
Y fue ahí, básicamente en las casas de estudiante donde nació ese esperpento que es la Coordinadora de Universitarios en Lucha, CUL, integrándose no con alumnos de excelencia, sino con los más radicales y anárquicos de todo el espectro estudiantil conformado por personas provenientes de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y del interior de Michoacán.
La CUL fue constituida el 6 de noviembre de 1982. Su fundación se planeó bajo el supuesto de un “rescate” de las organizaciones estudiantiles michoacanas debilitadas después de los movimientos de 1963 y 1966, épocas del Rector Eli de Gortari y Nicanor Gómez Reyes respectivamente y que derivaron en la toma de la Universidad por el Ejercito en octubre de 1966, el cierre de la Facultad de Altos Estudios, la secundaria de San José y la clausura de todas las casas del estudiante.
Sin los dóciles peones que manejaban las extintas FEUM y el CEN el control de estudiantado había quedado fragmentado, por lo tanto, los infaltables oportunistas de siempre se dieron a la tarea de crear una nueva organización “representativa” del estudiantado michoacano que sostuviera la “fuerza histórica y política” del estudiantado nicolaita. Esto derivó en la fundación de la CUL, que se integró básicamente con las Casas del Estudiante, sus sempiternos fósiles, algunos grupos organizados en las escuelas de Economía, Filosofía, Historia, Preparatoria 4, Odontología, Enfermería, Medicina, y grupos del Sindicato de Profesores de la Universidad Michoacana (SPUM) y del Sindicato Único de Empleados de la Universidad Michoacana (SUEUM).
Pero todo evoluciona y se agota, Ya para 1992 la CUL estaba más que aislada del estudiantado universitario y de los sindicatos, y para algunos que han seguido su trayectoria era evidente que había sido infiltrada por mercenarios, porros y oportunistas, reiteradamente señalados por cobrar cuotas a quienes desean ingresar a la Universidad. La CUL, que en algún momento representó una fuerza política universitaria, ahora no es más que una agrupación penetrada y controlada por grupos antagónicos del PRD, MORENA, del PRI michoacano y otros grupos de valor marginal.
El ejemplo más triste de su actuar lo vemos, año con año en la Facultad de Medicina, La carrera de medicina aun tiene bastantes atractivos para muchos estudiantes y es una de las más saturadas. La escuela tiene capacidad para “X” número de alumnos para poder garantizar un mínimo de calidad en los estudios, que por si no sabían, no se dan solo en aulas, sino en hospitales y clínicas. Pero la siempre oportunista CUL pretende presionar a las autoridades universitarias para que, contra toda lógica, se acepte un número mayor a la capacidad real de la Facultad.
El derecho a la educación existe, el derecho a presentar un examen de admisión también, pero lo que no existe es la igualdad de inteligencia, capacidad y conocimientos de todos los aspirantes. No cuesta mucho trabajo entender que no todos pueden ni tienen los recursos intelectuales para ingresar a una carrera, sea esta Ingeniería, Medicina o la que sea. Si algo es aterrador es egresar comaladas de tontos e ignorantes armados con un título y un recetario, mismo que en sus manos será más mortífero que una magnum 357.
Las autoridades deben ser firmes. La razón está con ellos. No con la siniestra y calamitosa CUL.
Add. Una duda ¿Quién financia las actividades de la CUL? Si el Rector lo sabe, está obligado a denunciarlo.
Alejandro Vázquez Cárdenas
























