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El Banco de México calificó hoy de “infundadas y faltas a la verdad” aseveraciones hechas por la izquierda con respecto a supuestas transacciones que se habrían hecho desde la institución para encubrir cuentas del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

La corporación se pronunció ante un anuncio que hizo Ricardo Monreal, excoordinador de campaña del excandidato presidencial de la izquierda Andrés Manuel López Obrador, sobre la instauración de una demanda contra el director del Banco de México, Agustín Carstens, informó DPA.

El hecho derivó de una denuncia hecha el pasado viernes a través de su cuenta de Twitter por López Obrador sobre una supuesta alteración a un comprobante de una millonaria transferencia que presuntamente habría hecho el Banco de México para favorecer al PRI, que ganó las elecciones presidenciales del pasado 1 de julio con su candidato Enrique Peña Nieto.

“El Banco de México alteró comprobante electrónico sobre una transferencia de 50 millones (unos 3,8 millones de dólares) para proteger a Videgaray. Insólito y gravísimo”, escribió López Obrador al referirse a Luis Videgaray, excoordinador de campaña de Peña Nieto.

Monreal aseguró este sábado, tras registrarse como diputado electo para el trienio 2012-2015, que la denuncia contra Carstens sería por “falsificación de documentos, encubrimiento y presunto lavado de dinero”.

El excoordinador de campaña del centro-izquierdista afirmó además que la denuncia se podría extender al presidente mexicano, Felipe Calderón, a los nueve consejeros del Instituto Federal Electoral por “responsabilidad política y penal” y a los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Ante las declaraciones, el banco emisor dijo en un comunicado que “toda la información contenida en los Comprobantes Electrónicos de pago de operaciones realizadas a través del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) es responsabilidad exclusiva del banco receptor de los recursos, no del Banco de México”.

“El Banco de México como administrador del SPEI provee la infraestructura y las vías de comunicación de dicho sistema, mientras que las transacciones que se efectúan en él son operadas exclusivamente por las instituciones financieras que mantienen la relación directa con el público usuario”, señaló.

La entidad, sin embargo, aseguró que “en el caso ventilado recientemente ante los medios de comunicación el Banco de México recibió instrucciones explícitas del banco receptor de los recursos para corregir información inconsistente, que provenía de una deficiencia en el sistema del propio banco receptor”.

La institución no dio detalles de qué tipo de corrección fue la que se realizó, ni su monto.

López Obrador quedó en segundo lugar en las pasadas elecciones presidenciales con 6,62 puntos por debajo del ganador Peña Nieto y al igual que en las elecciones de 2006 no ha aceptado su derrota.

El político, que lideró una impugnación a las elecciones de julio pasado por parte de la coalición de partidos de izquierda que lo respaldó, asegura que en los comicios hubo además de compra de votos, financiamiento ilícito, exceso de gastos en la campaña e intervención de gobernadores del PRI en la votación, entre otros.

El PRI también ha acusado a López Obrador de “financiamiento oculto” en su campaña a través de organizaciones civiles que respaldaron económicamente gobiernos que lideran políticos de los partidos de centro-izquierda que promovieron su imagen.

Las impugnaciones que se han hecho a las elecciones presidenciales son estudiadas por el tribunal electoral mexicano, que tiene como plazo hasta el 6 de septiembre para analizar el expediente y decidir si avala los resultados.