Primero algo de historia, probablemente ya conocida por los cultos lectores de este medio. Durante la Guerra Civil Española, de 1936 a 1939, el General Mola Vidal, de las fuerzas franquistas, dijo en un discurso por radio, que la ciudad de Madrid era atacada por cuatro columnas, mas una quinta que estaba formada por los simpatizantes de Francisco Franco que ya estaban dentro de Madrid. Esta frase dio pié a que posteriormente se extendiese universalmente el nombre de “Quinta columna” para designar a los que, sin revelar abiertamente sus verdaderos fines, trabajan y se dedican a la difusión de noticias falseadas a favor del enemigo.
La difusión de noticias falsas, a medias, sesgadas, o de plano el ocultamiento de hechos ha sido una constante en el medio informativo de México. En el pasado reciente, hablamos de los 60s a los 80s, las noticias eran controladas por el sistema, vía estructuras de Gobernación. Los medios de que disponía el sistema eran amplísimos, los más usados eran la compra de editorialistas para que escribieran alabanzas y ocultaran fallas y apoyo económico a los medios “alineados”. En caso de que algún medio intentara mostrar cierta independencia entraban las amenazas, económicas, laborales y físicas.
Otras realidades del periodismo son los casos donde la presión y el dinero, cambiaron la información en beneficio de una persona o grupo con gran peso económico y/o político. Lamentablemente esto se sigue dando, aunque ya en menor escala dada la diversidad de publicaciones disponibles y sobre todo, a la velocidad con que una noticia es presentada.
Actualmente se ha logrado una importante libertad de expresión en el ámbito de prensa escrita, noticiarios radiales, y con cierta dificultad en la televisión. En el caso de libros la independencia es casi total, pues el sistema siempre ha sabido que el ciudadano mexicano no se distingue por su afición a leer libros.
Ahora existen otras situaciones que no se veían en el pasado reciente; se trata de la presentación de noticias con una enorme carga partidista, matizándolas para que resulten adecuadas a los intereses de X partido o grupo. ¿Cómo se logra?, fácil, dándole un sesgo a todo lo que publican, omitiendo o descalificando opiniones contrarias a su línea editorial y magnificando lo que convenga a su ideología. Descalifican sin argumentar, utilizan sin problema alguno verdades a la mitad y las completan con lo que mejor les convenga. Esto da por resultado un periódico no confiable. De estos tenemos varios. En otros medios, la carga partidista y la manipulación de las noticias se hacen de una manera abierta pues estas publicaciones están destinadas a un segmento ideológico “duro”, ese que lee no para informarse, sino para confirmar lo que de antemano ya ha dictaminado.
¿Cómo lograr un sesgo creíble?, sencillo, es de sobra conocido que el lector promedio no acostumbra cruzar y contrastar informaciones, entonces simplemente basta con que al reportar sobre un determinado evento omitan detalles que permitirían al lector tener una visión más amplia y neutral de los hechos. Dan la noticia con una carga emocional que tiene por objeto impactar y sensibilizar al lector, para así, predisponerlo a favor o en contra de algo, según convenga a la publicación.
Otra manera de manejar el sesgo es utilizar como analistas a supuestos expertos, hipotéticamente “imparciales”, pero que se sabe van a hablar y sostener una determinada posición (sesgo por control de fuentes).
Incluso algo que supuestamente es difícil de manipular como son las fotografías son con frecuencia usadas para falsear una noticia. Un buen ejemplo lo tuvimos en el pasado conflicto de Irak, donde una misma fotografía variaba de interpretación según el periódico. Ejemplos; una foto de una pareja que empuja una carreta cargada con algo que no se ve pues está tapada tiene diferentes interpretaciones en tres diarios nacionales, en uno dice que es una pareja que lleva alimento a su casa, otro dice que es una pareja que huye de su ciudad, otro de plano dice que lleva sus hijos a enterrar. En otra foto un grupo de iraquíes dan la bienvenida a soldados norteamericanos, pero otro dice que están protestando contra los soldados. En otra foto un niño con las manos en alto es por que pide agua a los soldados norteamericanos, pero según otro periódico les grita que se vayan de su país.
¿A quienes sirven en realidad estos periódicos? Evidentemente no a la verdad, ni al verdadero periodismo y por lo tanto no a México, dada su proclividad a la manipulación y desinformación. ¿Qué hacer? ; Si lo que se quiere es tener una adecuada información habrá que contrastarla y cruzarla con diversos medios y no creer todo lo que nos dicen.

























