Difícil rastrear el origen de esta expresión que alude a la tercera letra del abecedario y que, como veremos, tiene diversas aplicaciones. Van ejemplos; en lo referente a tareas relacionadas con la redacción las tres C son, Concisión, Claridad y Coherencia, requisitos indispensables para un buen trabajo literario. En el ámbito de los negocios encontramos otras tres “C”, que son Claridad, Creatividad y Competencia; mismas que se explican por sí mismas. Pero con toda seguridad las tres “C” más famosas son Cabeza, Corazón y Cojones, aplicadas básicamente a la política, los deportes y casi casi a cualquier actividad de un hombre en sociedad.
Entrando en tema. En estos días hemos visto algo inédito en México. Cuando menos yo no recuerdo algo similar, no en la llamada “Historia de Bronce” mexicana, entelequia oficial para consumo de iletrados e ignorantes, ni en otras fuentes más confiables de Historia mexicana. ¿A que me refiero? Pues nada más y nada menos a que diversas estructuras de la iniciativa privada integradas a la COPARMEX, CONCAMIN, Consejo Coordinador Empresarial y otras han demandado al Gobierno Federal por omisión, indolencia e incapacidad para frenar los actos delictivos de la CNTE en los Estados donde esta tiene presencia. En pocas palabras y en lenguaje llano la Iniciativa Privada demanda al Gobierno Federal por cobarde, omiso, miedoso, inepto y timorato al ser incapaz de resolver el problema generado por el magisterio disidente, por no cumplir ni siquiera con lo mínimo de sus obligaciones que son, entre otras, otorgar seguridad y garantizar la misma a los ciudadanos ante la violencia criminal de las atrabiliarias hordas de la CNTE.
La iniciativa privada agrupada en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) advirtió que apoyará toda acción de inconformidad de las micro, pequeñas y grandes empresas que se han visto afectadas en sus actividades por el movimiento magisterial en Oaxaca Chiapas y Michoacán, principalmente, si el gobierno federal no frena “en definitiva” los bloqueos de la CNTE en esos y otros Estados. Subrayado mío.
El líder del CCE, Juan Pablo Castañón, llamó al Estado a utilizar todas las herramientas legales a su disposición para frenar los bloqueos de la CNTE, que ya rebasan los tres meses de afectaciones para las empresas de todos los giros y tamaños.
Avisan. “Ya son muchos días. Podemos comprender una protesta que de manera civilizada los lleve a un diálogo para resolver un problema del ámbito magisterial; pero no podemos comprender bloqueos masivos, incendios de autobuses y bloqueos a comunidades, a ciudades y a puertos que terminan afectando las cadenas de valor: la industria siderúrgica, la automotriz, la manufacturera… Los insumos que recibían desde los puertos los han dejado de recibir de manera constante y eso significa pérdidas”.
Reflexiono. En el pasado reciente hemos tenido presidentes grises y apocados, como De la Madrid; emprendedores y mujeriegos como López Mateos; austeros y trabajadores como Ruiz Cortines; firmes en el cumplimiento de la Ley como Díaz Ordaz; demagogos y deshonestos como ese par que hundió a México, Echeverría y López Portillo; malvadamente inteligentes como Salinas; razonablemente sensatos como Zedillo; torpes y pazguatos como Fox; mediocres de mecha corta como Calderón; pero es la primera ocasión que se demanda a un Presidente, en este caso Peña Nieto, por cobarde, o sea, por gallina y sacatón.
Lo único parecido que recuerdo, en América Latina, es el patético caso de Abdala Bucaram, que fue Presidente de Ecuador por un corto tiempo, acusado y luego destituido por “incapacidad mental para gobernar”, o sea, lo corrieron por orate.
Aquí estamos ante un escenario de un Presidente de la República demandado por cobarde.
Ni duda cabe. El miedo es un pésimo consejero.
Add. Una sorpresa encontrar un funcionario atento y eficiente; el Administrador de Rentas de Uruapan Javier Espinosa Velázquez.
























