Permaneció 17 meses como titular de la Secretaría de la Función Pública (SFP). Virgilio Andrade llegó el 3 de febrero de 2015 a una dependencia que había permanecido acéfala, con un objetivo inmediato y polémico: investigar el presunto escándalo de la “Casa Blanca”, propiedad de Angélica Rivera.
En poco más de seis meses, en agosto de 2015, dio a conocer una resolución del caso: exoneró al presidente Enrique Peña Nieto y al secretario de Hacienda, Luis Videgaray, de la responsabilidad por “conflicto de intereses”.

























